LA INCONCLUSA DE WALSH

De no haber sido desaparecido, su seguimiento a la Policía habría dado con el robo de bebés.

 

La última investigación de Rodolfo Walsh fue acerca de la Policía Bonaerense, una serie de notas en el diario Noticias hacia 1974, cuando fue clausurado por José López Rega y Cía.

Dos años y medio después librará su último combate contra la ESMA.

Desde aquel 1977, en que Horacio Verbitsky continuó con la difusión de ANCLA, pasaron años hasta que otros colegas retomaran algunos de los trabajos del más comprometido periodista de la historia argentina; y un cuarto de siglo para que quien esto firma se propusiera proseguir su investigación inconclusa sobre la Bonaerense.

El resultado de este trabajo sirvió para una condena en la Justicia Federal contra una apropiadora:

Sustracción de menor Rtro.S.II T.92f*83/131

Poder Judicial – La Plata, 22 de abril de 2007

VISTO: el expediente 3574 caratulado: “Apelación en causa Bergés, J. s/Sustitución de identidad de García Nadal, Pedro”

Y CONSIDERANDO: (…)

El 5 y 6 de marzo de 1976, fuerzas de seguridad secuestran a Hilda (García) junto con su hijo, Pedro. Jorge Nadal indicó (fs. 68) algunos probables autores. Pero el testimonio que parece de mayor relevancia, a mi juicio, es el de Alberto Tomassi (fs. 330/332):

Que de las averiguaciones, llevan al declarante que actuó un grupo en el secuestro de su hermana (más) los compañeros (…) que procedían de la Brigada de Quilmes, esto sumado a una nota de internet por el cual tomó conocimiento que un periodista del Diario Realidad, de Quilmes, Alberto Moya, realizó una investigación de la que surge que existía un grupo parapolicial, la ‘Brigada Fantasma’, integrada por el sargento 1° Luis Ferian, el sargento Daniel Juárez, y los cabos Miguel Pérez, Rodolfo Sinieri y Oscar Soria, de la policía de la Provincia de Buenos Aires (fs.331/331 vta.).

Al parecer, el mismo Ferian estuvo vinculado con el operativo que provocó el secuestro de Hilda con Pedro (fs. 279/281 y fs. 336).

El Dr. Compaired dijo: adhiero al ilustrado voto realizado por el vocal preopinante, Dr. Leopoldo Schiffrin.

Por lo expuesto, el Tribunal RESUELVE:

CONFIRMAR la resolución (…) de Yolanda De Francesco, considerándola autora de los delitos reprimidos por los art. 146, 139 inc. 2 (s/ley 24410) y 293 CP.

De cómo fue posible reconstruir aquella banda, versa esta nota.

 

Cómo se hizo, cómo puede hacerse

El primer paso fue leer los diarios de la época. Empezar desde el año en que nací (1968) sirvió para repasar la previa al Cordobazo, la radicalización social que desembocó en la democracia de 1973 y la reacción que dará el Golpe en el ’76.

Apliqué el principio de las “doce horas diarias culo-silla” al Semanario de la CGT de los Argentinos. En sus páginas Walsh describió los “Fantasmas en la Policía”, nota en la que daba cuenta de una condena judicial en Córdoba a una Brigada Fantasma, autotitulada “Los Intocables”. Aquellos delincuentes uniformados motivaron una comparación:

“La Bonaerense fue el cuerpo policial que más al pie cumplió los deseos oficiales, evitando caer en los escándalos de Córdoba, donde se reveló la existencia de la Brigada Fantasma, formada por 24 policías a los cuales se les otorgó impunidad a cambio de su lealtad a los fines políticos del oficialismo”.

La apreciación de Walsh en la penúltima dictadura perderá vigencia seis años después. Hacia 1975, la primera “Brigada Fantasma” de la Bonaerense se formaría en Quilmes.

Para llegar a ellos, pasé por los que Walsh mencionó en marzo de 1969 como torturadores de la Brigada de Avellaneda: Miguel Cortez; Horacio Rocha; Zenón Alanis; Angel Cáceres; Silvio Altamira; Campodónico; Zalazar; Lubo; Aldo Pastorini y Gómez (Abel y Casimiro).

Varios de esos policías fueron acusados, meses después, por el juez Arturo Madina en relación con una casa de tormentos en el sur del conurbano. Eran subordinados de Ernesto Verdún, a quien Walsh definiera como “un torturador a cargo de la Brigada de Avellaneda”.

El 8 de octubre de 1969, esa Brigada y la de Quilmes cambiaron de jefes pero continuaron Sinieri, Rocha y, “destacados por sus tareas”, los cabos Luis Ferián y Daniel Juárez, de continua aparición en la prensa local, donde el director de Investigaciones, Vicente Capparelli, informaba:

“La Brigada Sur de Avellaneda detuvo a asaltantes por la destacada labor de José Rodríguez; Olimpio Chena; Alfredo Reynoso; Manuel Cortez; Abel Gómez, Aldo Pastorini, Juan Schmidt y José V. Sánchez”.

Este último, detenido el año previo por “torturador”, no era el único procesado que aún operaba. Todavía hay procesos judiciales que lo tienen encausado.

En otro caso, la Brigada de Quilmes informó:

“Dimos con una banda de Tupamaros. Debe destacarse la intervención de Horacio Rocha; Angel Cáceres; Luis Pérez; Daniel Juárez y Sinieri”.

Rocha y Cáceres también habían sido detenidos como “torturadores”.

Hacia 1971, Rocha fue premiado y luego ascendido junto a Cáceres, ya en Quilmes, donde meses después eran felicitados por sus tareas Rocha, Sinieri y Alaniz, otro de los que el juez tenía por “torturador”.

En 1972, por el primer obrero muerto bajo tormentos, Juan Lachowski (trabajador de Peugeot, donde lo entregaron) fueron detenidos Chena, Cortez, Juan Caracciolo y Rocha.

 

En la penúltima democracia

Hacia mayo de 1973, en la nueva cúpula de la Bonaerense, detrás de Julio Troxler, se disimulaba José Igal, ex jefe de los torturadores en Quilmes.

En julio, cuando el Presidente Héctor Cámpora fue reemplazado por Raúl Lastiri, la Brigada de Avellaneda cambió de jefe. Continuó Cortez –en libertad provisoria por el crimen de Lachowski–, que ahora respondería nada menos que a Miguel Osvaldo Etchecolatz (MOE).

Su dotación se completó con Pastorini; Abel Gómez; Alanis y Campodónico, denunciados desde 1968 por Walsh.

En 1974, el juicio por las torturas seguidas de la muerte de Lachowski dejó a todos los policías libres.

Con esa garantizada impunidad se llegó a 1975, cuando se incubaba un accionar parapolicial en Quilmes. Es fácil inferirlo al hojear el diario El Sol, en cuyos titulares se hablaba de una “Brigada Fantasma” integrada por Ferián y Juárez.

A repetición de nombres, continuidad de métodos.

 

Pedro Luis Nadal García, el nieto recuperado Nº 79, en una charla que dimos con Jorge Leal, presidente del Círculo de Periodistas de Berazategui.

 

 

El cierre

Hasta aquí la investigación que publiqué en el periódico Realidad, que dirigía Daniel Sueldo. Cuando su difusión por la web llegó a las Abuelas, mi declaración judicial y nuevas pruebas que aporté ayudaron a cerrar una historia.

El raptado Pedro Luis Nadal García, con su identidad recuperada, pudo saber quiénes eran los cómplices de Ferián, su apropiador, el jefe de la Brigada Fantasma que mató a su madre y al compañero a quien confundió con su padre (el verdadero estaba preso). El policía, a su vez, engañaba a su familia: tenía otra mujer, estéril, que no podía darle hijos. Entonces, él le dio un hijo a ella.

Pero esa es otra historia, cuyo resumen en la voz de Víctor Hugo Morales puede verse en este video para las Abuelas:

 

 

Por este trabajo debí declarar en varias instancias, como el Juzgado Federal 3 de Arnaldo Corazza, en La Plata, o en el juicio oral contra el Circuito Camps, ante el TOF 1 presidido por Carlos Rozanski, donde Etchecolatz estaba sentado a mi espalda. En la filmación se lo ve a saltar de su sillón para abalanzarse sobre los abogados y señalarme, mientras yo daba los nombres de 35 represores de los que nadie se acordaba.

 

 

En ponencias para universidades —Quilmes, La Plata, Cuyo— insté a los estudiantes a hacer un recorrido semejante en los viejos diarios de su pueblos, donde la información está para quien sepa leerla. Me pareció el homenaje más adecuado para el mejor periodista: levantar su bandera y continuar el camino. Así se hace cierto que “no murió; vive en su obra”.

Así, 42 años después, Walsh sigue enseñándonos este violento oficio.

 

 

 

 

39 Comentarios
  1. daniel rico dice

    Impresionante. No solo por los resultados, sino por los procedimientos. debería ser una clase, o un seminario, en la carrera de periodismo.

    nota: esta investigación bien podría ser la base del guión de una pelicula.

    felicitaciones!

    1. Alberto Moya dice

      Daniel Rico, es Ud. muy gentil. De hecho, en la Maestría de Periodismo (UNLP) fui el segundo de Martín Malharro en Periodismo de Investigación. Tuvimos como cursantes a Hernán Vaca Narvaja, entre otros. Aunque también puedo contarle como anécdota que el titular de la Cátedra de grado, Alfredo Torre, gustaba decirle a sus alumnos que había tenido dos grandes discípulos: Daniel Santoro, de Clarín, y Alberto Moya, de Veintitrés. Ya no sé si sentirme orgulloso.

  2. Adriana dice

    Tan doloroso como real. Y cuantas historias por recuperar todavia!
    El periodismo serio, Abuelas, Memoria, Verdad y Justicia por nuestros hijos, primos, hermanos, nietos!
    Gracias!

    1. Alberto Moya dice

      Le agradezco mucho su comentario, Adriana. Es Ud. muy amable.

  3. Alberto Moya dice

    ¿Me puso al nivel de Ramos Padilla? Vamos, estimada lectora, que Ud. me ruboriza. Tendré que esforzarme cada día más para mantenerme a la altura.

  4. Liliana dice

    Gracias. Porque la verdad debe aflorar aunque quieran negarla u ocultarla.

    1. Alberto Moya dice

      Gracias a quienes leen, sin quienes no habría incentivo para escribir.

  5. Susana dice

    Gracias ! al leerlos vuelvo a confiar en que es posible que , si nos unimos todos ,salgamos de esta maraña de supuestos gerentes de gestión gubernamental, son todos narcos que venden a su madre y padre juntos , todos devenidos en embajadores del capital que no tiene patria ni dios .Embajadores de la muerte son Maurizio y su banda de rufianes.

    1. Alberto Moya dice

      Ud. lo ha dicho todo.

  6. Jorge dice

    ¡¡¡¡¡¡ GRACIAS !!!!!!!

    1. Alberto Moya dice

      Por favor, si no hice nada más que lo que me enseñaron mis mayores: Rodolfo y Horacio.

  7. Emma Alcira LE BOZEC dice

    Tu investigación, Alberto, y el haber instado a los estudiantes a hacer un recorrido en los viejos diarios de su pueblos, es el mejor homenaje para el mejor periodista, Rodolfo Walsh.

    1. Alberto Moya dice

      ¿Es Ud. hermana de Mercedes Elena Le Bozec?

  8. irma parentella dice

    Muchas gracias por compartirnos tu trabajo y confirmar que hay periodistas, trabajadores, jueces(Ramos Padilla) que cuando estamos hundidos en este gobierno inmundo nos dan esperanza que son muchos los que luchan y no los conocemos.
    felicitaciones y gracias

    1. Alberto Moya dice

      ¿Me puso al nivel de Ramos Padilla? Vamos, estimada lectora, que Ud. me ruboriza. Tendré que esforzarme cada día más para mantenerme a la altura.

  9. Susana dice

    Qué gran enseñanza se desprende de tu nota, Alberto! Ojalá muchxs jóvenes que la lean sigan tu escuela. Memoria, Verdad y Justicia, siempre!

    1. Alberto Moya dice

      ¿Mi escuela? jajaja. Es la escuela de Walsh y Verbitsky. Yo sólo intento seguir sus pasos, como hace Enrique Arrosagaray, en Avellaneda, o Hernán Vaca Narvaja, en Córdoba, o tantos otros cuyos nombres no siempre tienen el rebote que nos permite ecall.

    2. Ramona ramo flores dice

      A cuidar a nuestros niños y Jovenes que son la fortaleza que siempre nos libera de los malditos crápulas que muy pronto le tocará asi a este Pueblo Argentino exibirlos en nuestras plazas para el Juicio Público HLVNo Paramos!

      1. Alberto Moya dice

        Que así sea, entonces.

  10. emilio lujan dice

    La continuidad del mal, sin solución de continuidad mientras los hombres buenos no hagan nada…Mucha valentía y verdadera vocación Alberto Moya. A cuantos les cabe hacer culo-silla por cierto. Gracias!! abrazo.

    1. Alberto Moya dice

      Lo de las horas culo-silla es una síntesis que le oí a Verbitsky. Dice que así logra desentrañar tantas cosas, porque el 80% de la información es pública; sólo hay que saber verla y analizarla. Para eso hay que tener buenos marcos teóricos. Yo apliqué los de RW y HV. Así me fue.

  11. Maria Elena Garcia Giraldo dice

    Excelente trabajo y búsqueda de la verdad. ¡Felicitaciones!

  12. Adriana dice

    A donde vayan los iremos a buscar!!

  13. Enzo dice

    La escuela de Walsh es la mejor de todas, sin lugar a dudas. Que orgullo sentirás por tu trabajo que decantó en la recuperación de un nieto.

    Felicitaciones, y gracias, en nombre de la memoria, la verdad y la justicia.

  14. carlos sanches dice

    Muy bueno, aclara muchas cosas!!!!

    1. Alberto Moya dice

      Me congratula que me diga eso. Es Ud. muy amable.

  15. alejandro dice

    Bien Alberto…. Excelente trabajo!!! Abrazos

    1. Alberto Moya dice

      Gracias por leernos.

  16. Bucow dice

    Gloria a Rodolfo Walsh. Modelo de conducta. En mi opinión, la mayor pérdida intelectual forzada por la dictadura.

    1. Alberto Moya dice

      Tal cual, B., Por eso somos muchos sus seguidores, sobre todo en el conurbano sur, donde vivió sus últimos días. ¿Leyó a Enrique Arrosagaray?

  17. liliana dice

    Felicitaciones, por tu tarea, por el amor de tu búsqueda y por no permitirles borrarte tu identidad. gracias por compartirlo

    1. Maria Casco dice

      Alberto, estupendo trabajo de investigación y excelente nota. Ambos hablan de tu compromiso periodistico y personal con la Memoria, la Verdad y la Justicia. Haces honor a un periodismo walshiano que está en peligro de extinción, al cual muchos queremos cuidar y defender. Bravo!

    2. Alberto Moya dice

      Como periodista, sólo hice mi trabajo. Seguí las enseñanzas de Walsh y Verbitsky. No sabía adónde iba a llegar. Por suerte, el hijo apropiado también buscaba información. Así, nuestras búsquedas pudieron encontrarse. Yo supe quién era el bebé robado. El supo quiénes fueron los cómplices de su apropiador.

  18. Laura dice

    Gracias por tu nota y por la memoria. Ojalá siga habiendo periodistas honestos y comprometidos.

    1. Alberto Moya dice

      Y ojalá siga habiendo lectoras como Ud., Laura. Muchas gracias.

  19. Ana María dice

    Muy interesante este recorrido. Apasionante y necesario.

    1. Alberto Moya dice

      Sus palabras, Ana, son muy valoradas.

  20. norberto sanchez dice

    En tiempos difíciles dar testimonio es un acto de profunda ciudadanía y habla de la inquebrabtable honestidad intelectual que animó a una escuela de periodismo que tuvo en Walsh a su máxima expresión. Chapeau

    1. Alberto Moya dice

      Muchísimas gracias por leer mi nota que con tanta devoción.

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