La Justicia no es un focus group

Este gobierno cree que la Justicia es un asunto de formas y no de fondos

 

La escena es cuanto menos bizarra. La mujer, que goza de cierta popularidad televisiva, conduce un programa piloto de entrevistas, convencida que si lo hace bien será contratada por la productora líder del medio como conductora permanente. Los invitados, unos cómicos famosos, hacen chistes guarangos que descolocan a la conductora. Como puede, ella se las arregla para continuar. En el último bloque los invitados proponen hacer un sketch que parodia a una película inglesa, llamada The Full Monty.

Un grupo de trabajadores industriales desempleados deciden montar un show de strippers masculinos. La película es de una increíble ternura, que refleja con humanidad los problemas de una sociedad en crisis y tiene un sutil planteo de los prejuicios y de la superación personal de los protagonistas.

 

 

La parodia de la película que hacen los cómicos invitados al programa piloto de la señorita es bien distinta. De un difícilmente superable mal gusto, el sketch concluye con un desnudo total de los cómicos y en una situación por demás incomoda para la aspirante a conductora, quien en general termina llorando y pidiendo que por favor se vistan. Al final y luego de agredir verbalmente a la mujer, los cómicos revelan la verdad. Todo es una “broma” para el exitoso programa de Marcelo Tinelli.

 

 

El sketch se transmitía en el año 2007. El mismo año que se estrenaba Patito Feo, la telenovela juvenil, cuya representación teatral, en oportunidad de una gira por Nicaragua en el año 2009, fue la ocasión que habría aprovechado Juan Darthes, actor protagónico de la tira, para violar a una jovencísima actriz, Thelma Fardín, de apenas 16 años.

La productora de Patito Feo y del programa de Tinelli es la misma: Ideas del Sur. Cuando con toda mala intención de deslegitimar la valiente denuncia de Thelma Fardín, algunos preguntan: ¿por qué recién ahora hace la denuncia?, la respuesta es simple: porque hoy la victima puede poner en palabras lo que le pasó. Porque el mundo en el que vivíamos hace unos años no daba crédito a las denuncias de las mujeres. Aun hoy le cuesta. Porque ese mundo encontraba divertidísimo herir el pudor de las mujeres. Y no lo consideraba violencia. ¿Dónde denunciar entonces?

Lo denunciado por Thelma, acompañada por la agrupación Actrices Argentinas, fue explosivo. Una reconocidísima periodista, Romina Manguel, contó cómo había sido acosada por un funcionario hacia poco tiempo y que tuvo que soportar estoica la presencia de ese funcionario en el programa Animales Sueltos, situación que logró sortear gracias a la custodia de Gerardo Young, compañero del programa. Una trabajadora del Congreso de la Nación denunció el acoso de un senador de la UCR, Juan Carlos Marino, y una militante de la organización política La Cámpora denunció que un dirigente de su organización la había encerrado en el baño e intentado forzarla a practicarle sexo oral.

Una semana antes se había hecho pública la denuncia contra un joven, Rodrigo Eguillor, por violación y abuso de una chica, que intentó arrojarse desde un balcón ya que Eguillor se negaba a abrirle la puerta del departamento para permitir que se retirase del mismo. La defensa intentada por Eguillor solo podría calificarse como psiquiátrica. Pero la televisión lo trató con indulgencia e incluso una periodista, Mónica Gutiérrez, lo definió como un influencer.

En todos los casos, los testimonios de las mujeres fueron rebatidos inicialmente con argumentos del tipo “ella se me insinúo”, “ella quiso”, “soy parte de una sociedad patriarcal”, “voy a renunciar a mis fueros para que se investigue”, etc.

Las denuncias por acoso o abuso sexual que ocurren en el ámbito de la política merecen un capítulo especial. Voy a señalar que la respuesta intentada por Juan Carlos Marino, senador de la UCR es horrible. Porque en lugar de hacerse cargo de la denuncia y presentarse ante el Poder Judicial, a dar las explicaciones que considere pertinentes, inclusive para negar los hechos denunciados, el senador Marino optó por politizar hipócritamente el asunto.

Señaló el senador, a través de Federico Pinedo, que pensaba renunciar a los fueros para que la denuncia se investigara. Lo que saben tanto Marino como Pinedo es que conforme la ley 25.320, la investigación penal puede efectuarse sin necesidad que el senador renuncie a los fueros. Pero más aun, tanto Pinedo como Marino saben perfectamente que los fueros son irrenunciables a título individual, porque son una inmunidad del cuerpo colegiado y no de sus miembros.

Los más reconocidos constitucionalistas del país comparten mayoritariamente este concepto. Bianchi, Badeni, Gelli, Vanosi entre otros, sostienen la postura respecto a la irrenunciabilidad de los fueros parlamentarios. Los fueros son “normas de orden público inderogables e irrenunciables de carácter imperativo”, señala Vanossi, y “no son renunciables. Hay una razón práctica: no se puede renunciar a lo que no es propio. La garantía no se le otorga en razón de la persona sino en razón de la función y del electorado”, agrega Bianchi.

Hablar de los fueros y politizar el tema de la denuncia de acoso es de una hipocresía irritante. Voy a decir esto, porque lo creo sinceramente: todos los ciudadanos de este país gozan del derecho a defenderse de las acusaciones que se les puedan hacer. Ello incluye también a los ciudadanos que son acusados de delitos de acoso o de violación. Pero el derecho a defensa no incluye desvirtuar el tema de la denuncia con estrategias distractoras de orden político. Ni con mentiras. Ni con respuestas que parecen respuestas y no lo son. Porque tiene que tenerse en consideración a la víctima. Que merece respeto. Siempre.

También considero irrespetuosa hacia la victima la respuesta intentada por el senador provincial de Buenos Aires y dirigente de La Cámpora, Jorge Romero, quien sacó un comunicado diciendo: “Soy un varón criado en una sociedad patriarcal. (…) puedo ver que en el pasado tuve prácticas machistas que en ese momento parecían naturales.”.

No sé en qué sociedad creció Romero, pero sí sé que en esta sociedad, en la que vivimos todos, no es natural obligar a una mujer a practicar sexo oral. No es natural y está mal. Y la sociedad patriarcal es un hecho, pero no una causal de eximición de responsabilidad por las conductas abusivas. Considero una completa falta de respeto a la víctima del abuso pretender que el abuso fue responsabilidad de la sociedad patriarcal. No, Jorge: la sociedad patriarcal no tiene pene y no encierra a una militante en un baño para que le practique sexo oral. Eso lo hacen los hombres, no la sociedad. Y no es que no valore el hecho de que asumas que lo que hiciste estuvo mal, que me parece valiente y responsable de tu parte. Pero no estoy dispuesta a agradecerte la repentina conciencia y eximirte de responsabilidad solo porque lo asumas.

Tanto la respuesta de Marino como de Romero son inadmisibles. Porque son una falta de respeto a las víctimas. Lo digo como mujer. Lo digo como abogada. Lo digo como militante política.

También es una absoluta falta de respeto que si la víctima, en el caso de Romina Manguel, decide que no es tiempo de hacer público los detalles o la identidad del acosador, se hagan circular rumores que solo la revictimizan. Y me da igual si los rumores los hace correr Javier Vicente, amigo al que estimo muchísimo pero en esto se equivocó horrible, o Alfredo Leuco, quien además abundó en detalles que no sé si son reales o imaginarios, pero que sin duda hacen a la intimidad de terceros —uno de ellos la victima del acoso— que no estaban dispuestos a revelarlos. Esa conducta no solo afecta a la víctima, sino que afecta el buen nombre del señalado por los periodistas.

Y me importa poco que en este caso el señalado sea un funcionario del PRO. Porque tiene tanto derecho como cualquiera de nosotros a que se respete su buen nombre. Si no existe una denuncia, ¿por qué hacerle eso a una persona que ni la propia víctima ha señalado como culpable? Está mal que la intimidad y el buen nombre de las personas sea usado así. La información y la política no merecen esa conducta tan poco ética, tan de mierda.

Sea quien sea el emisor de los rumores, los periodistas tienen que entender que las personas merecen respeto. Porque NO es NO… en todos los ámbitos. A ver si lo entienden de una buena vez.

Otro que estaría necesitando unas lecciones de respeto es el Ministro de Justicia, Germán Garavano. El 11 de diciembre el Tribunal Oral Federal Nº 4 dictó la excarcelación de Amado Boudou. El Ministro de Justicia señaló respecto a la excarcelación que “el fallo es claramente un retroceso, esto le hace muy mal a la imagen de la Justicia. La gente no entiende estas idas y vueltas, esperemos que esta situación se corrija. Esperemos que la Justicia tenga en cuenta la mirada de la ciudadanía”. [1]

Ministro, yo creo que usted es un pésimo Ministro de Justicia, opinión que ya he hecho pública en alguna ocasión. Pero empiezo a creer que estudió abogacía en las Academias Pitman. Lo empecé a sospechar apenas asumió como ministro, cuando salió a aguantarle los trapos al decreto bochornoso del presidente “ojitos de cielo” que pretendía designar a dos miembros de la Corte Suprema sin pasar por el Senado de la Nación.

Hace unos días, sobre la excarcelación de Amado, usted señaló que “cuando una persona es condenada a una pena de efectivo cumplimiento, debería empezar la ejecución de la pena en ese momento. Ahí cede el principio de inocencia del que habla nuestra Constitución”. Tengo que contarle que no sé con qué ley está diciendo eso, pero con la ley argentina seguro que no. Sígame unos párrafos, señor Ministro, se lo pido.

Veamos: “Para comenzar, existe un principio general de orden procesal que sostiene que ‘las resoluciones judiciales quedarán firmes y ejecutoriadas, sin necesidad de declaración alguna, en cuanto no sean oportunamente recurridas’ (artículo 128 del Código Procesal Penal de la Nación). La ausencia de recurso o el agotamiento de las instancias recursivas representan, al decir de ese artículo, la regla a partir de la cual la sentencia dictada cobra ejecutoriedad”.

Al decir de D’Albora, “las decisiones quedan firmes cuando no se recurren los plazos y bajo los requisitos previstos. (…) Ejecutoriadas, cuando son insusceptibles de otro recurso al haberse agotado las vías de impugnación y, en consecuencia, corresponde acatar lo decidido”. (1)

“Por lo tanto, el supuesto bajo examen no cumple con estas sencillas premisas objetivas que habilitarían a ejecutar la sentencia tal como ha sido ordenada por VVEE”.

“Esto lleva a una segunda capa de análisis. La de definir si el status de los imputados ha sufrido variación alguna por la aplicación de una condena no firme de las características de la conocida en el día de ayer. Entendemos que no, puesto que no puede darse status de condenado a un sujeto sometido a un proceso penal que todavía no culminó, cuya condena a prisión es todavía materia de controversia y sobre cuyo mérito resta esperar la revisión de un tribunal de alzada”.

“No se podría hacer eso básicamente por imperio del principio de inocencia que rige para todo ciudadano sometido a proceso penal. Lo explica muy bien el voto del Juez Mario Magariños en el fallo “Acosta” de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, en el que indicó que “es absolutamente pacífico el criterio conforme al cual, sólo el dictado de una sentencia firme, en la que se declare la culpabilidad, reúne la condición normativa exigida para modificar el estado jurídico de inocencia asegurado por la Constitución Nacional, y para habilitar así al Estado a dispensar un tratamiento distinto de aquel consecuente con la condición de inocencia. Así se ha expresado que, si todo habitante de la Nación “es inocente hasta que la sentencia firme lo declare culpable, claro está que su libertad sólo puede ser restringida a título de cautela, y no de pena anticipada a dicha decisión jurisdiccional”.

“Es decir, la condición normativa requerida para modificar el estado jurídico de inocencia asegurado por la Constitución Nacional y para habilitar así al Estado a dispensar un tratamiento distinto de aquél consecuente con la condición de inocencia, se reúne a partir del dictado de una sentencia firme en la que se declare la culpabilidad del acusado”.

“El principio de inocencia existe y acompaña al imputado a través de todas las instancias de un proceso penal, y lo ampara hasta tanto una sentencia final y dictada en autoridad de cosa juzgada no lo destruya declarando su responsabilidad penal (CSJN, causa nro. 3.759 del 3 de octubre de 1997, junto a pacífica y homogénea jurisprudencia en este mismo sentido)”.

“Así lo estableció la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Ricardo Canese v Paraguay. La regla general es que el imputado debe permanecer en libertad mientras se resuelve acerca de su responsabilidad penal (Corte IDH, López Álvarez vs. Honduras, parágrafo 67), y que esa libertad ambulatoria puede restringirse únicamente dentro en los límites absolutamente indispensables para asegurar los denominados fines del proceso, la averiguación de la verdad y la aplicación de la ley penal”.

“Lo dicho hasta aquí es suficiente para sostener, sin demasiado margen de controversia, que el principio de inocencia hoy, y en este estado del proceso, rige para Amado Boudou, y no ha sido destruido a su respecto”.

¿Sabe, señor Ministro quién dijo eso? No, no fue Alejandro Rúa ni fui yo. Fue el fiscal de la causa, Marcelo Colombo, en el dictamen de fecha 13 de agosto de 2018. Cuando se expidió a favor de la primera excarcelación.

Y la sentencia no está firme. Aun hoy no está firme. Y por lo tanto mi amigo Amado Boudou es, para la ley argentina, una persona inocente.

Dicho esto, lo segundo que quiero señalarle es que la Justicia no funciona como los focus groups del bueno de Jaime Duran Barba. Es decir que no funciona según el resultado de encuestas. Tiene procedimientos y reglas que deben ser respetadas. Si usted quiere que se tenga en cuenta la opinión de la ciudadanía en las sentencias, lo invito a que debatamos públicamente como instaurar el sistema de Juicio por Jurado que ordena la Constitución (Art. 24, 75. inc. 12 y 118). Es una de las iniciativas que promovemos activamente desde Iniciativa Justicia. Díganos la hora y el lugar y vamos con todo gusto a discutirlo.

No es la primera vez que en la Argentina hay quienes creen que la Constitución y las leyes no valen nada. Tampoco es la primera vez que un gobierno cree que la libertad es un asunto político y no un derecho. Ni es novedoso que un gobierno crea además que la Justicia es la forma y no el fondo. Todas las veces que hubo gobiernos que creyeron eso se equivocaron. Y la historia no olvidó. Porque la historia, señor Ministro, tiene buena memoria. Recuérdelo.

 

 

[1] https://www.clarin.com/politica/german-garavano-excarcelacion-amado-boudou-hace-mal-imagen-justicia_0_s8ZT-9R-Z.html

19 Comentarios
  1. Mirta Erre dice

    Impecable, Graciana. Antes de irme de gira por las galaxias, te quisiera ver al frente de la cartera de Justicia o en la Corte. Mi esperanza histórica es de tiro largo.

    1. Virginia dice

      Suscribo a este deseo! Ojalá se cumpla!!!

  2. gaspar dice

    gracias GRACIANA por tu sapiencia y claridad

  3. Jorge dice

    Siempre un excelente análisis. Hace honor a San Rarmando de Peñafort (Orden de la Mercedes cuno carisma es la liberación de los cautivos) . Muy bien Graciana

  4. José Murray dice

    Muy bueno tu artículo
    Cómo acotación: yo creo que el éxito que tiene el programa “videomatch”, habla muy mal de una parte de nuestra sociedad.
    No solo por su contenido machista y grotesco, sino también por reírse muchas veces de los sentimientos de las personas, como en el caso al que haces referencia.

  5. Cristina dice

    Gracias!!!

  6. Graciela dice

    Lamento decirte que Cristina era la única con posibilidades de ganar. Por cuánto ganó? Con el 54%? A Amado Clarín lo estuvo aniquilando desde entonces. Qué raro: Amado sale con carteles que dicen “Lealtad a Cristina” y vos decís que ella nos entregó a MMLPQTP, o no entendiste la historia, o lo tuyo es una cuña inmensa…

  7. Lorena dice

    Hermoso Amado! Te volvería a elegir,yo te quería de presidente en 2011,las cosas hubiesen sido muy diferentes y hoy no tendríamos a macri. Cristina no lo entendió ni hizo lo que Néstor decía. En fin…fue más capitalista y terminó entregandonos a macri.

    1. Graciela dice

      Lamento decirte que Cristina era la única con posibilidades de ganar. Por cuánto ganó? Con el 54%? A Amado Clarín lo estuvo aniquilando desde entonces. Qué raro: Amado sale con carteles que dicen “Lealtad a Cristina” y vos decís que ella nos entregó a MMLPQTP, o no entendiste la historia, o lo tuyo es una cuña inmensa…

  8. ram dice

    Todo muy bonito pero, no entiendo la ofensa gratuita a las Academias Pitman, puede ser que el título de dactilógrafas o taquígrafos no tenga tanto prestigio como el de abogado y que además te digan “doctor” pero, vamos, éso no habilita a que para calificar a un mamarracho (que se descalifica solo cada vez que emite un sonido) haya que ofender la laboriosa memoria de tal Academia.
    Es de agradecer se repare esta injusticia, aparte no cuesta nada, si hablamos de una caricatura siniestra, ministro de la porquería en curso….. pobre Pitman, ¿qué culpa puede tener en semejante “eminencia”?.

    1. josefina sanchez dice

      estoy segura q Graciana no lo dijo desprestigiando a la academia Pitman, xq como ud dijo, ahí uno iba a aprender taquigrafía, dactilografía… yo de ahí salí escribiendo no se cuantas palabras por minuto y sin ver el teclado, q recuerdo nos colgábamos un cartón del cuello para no mirarlo, pero no era para estudiar derecho, a eso se refería Graciana, es tan justa la doctora y tan brillante q no la veo denigrando a nadie ni a nada. es mi opinión y no creo q esté equivocada, saludos

    2. Norma dice

      Pero qué tontería. Cuando menciona Academias Pitman no lo dice en sentido peyorativo.Lo dice en función de que parece que estudió en otro ámbito y no en una Facultad de Cs Jurídicas.

      1. ram dice

        Norma, la tontería es leer literalmente, es obvio el sentido en que lo dice y esa “defensa” de las Academias (que creo que ya ni existen) es más para resaltar la inutilidad y nulo esfuerzo del ministro impresentable, supongo que si uno quisiera ser literal como vos, debiera preguntarse en qué universidad le dieron el título, si tiene el diploma o sólo la factura, si iba a clases o al bar,… pero no es culpa de dónde se supone que estudió, sino que aprender, no aprendió ni a tener el decoro de la boca cerrada. Pero no soy sabsay para fijarme en esas cosas.

        1. Susy dice

          Totalmente de acuerdo con vos, Ram. Porque más allá del valor de lo escrito por Graciana Peñafort, está clarísimo que utiliza a las legendarias Academias Pitman para descalificar al felpudo macrista Garavano. ¿Y sabés por qué lo digo con absoluto convencimiento? Porque hace ya muchos años, la expresión para invalidar los conocimientos de alguien era ¿pero dónde estudiaste, en la Pitman? Porque publicitaba anuncios en revistas de viejas épocas, donde ofrecía cursos “amplio espectro”. Sin embargo, una tía mía gracias a estas academias adquirió sólidos conocimientos como secretaria comercial (así se denominaba la formación contable y dactilográfica); y hasta casi anciana trabajó en un consultorio médico, valorada su gran eficiencia.
          Yo creo que respecto de este tipo, si Peñafort quería poner en evidencia su ignorancia jurídica debió preguntarle ¿dónde te regalaron el título? O dicho de otro modo ¿dónde compraste el título de leguleyo? Que bien podría ser. Porque cierto energúmeno está claro que, seguramente, ha comprado el de ingeniero. Y como decía mi abuela: “con la junta, algo se unta” jeje…
          En lo personal, no me molestan los abogados que escriben y se expresan como tales. Menos Graciana que se atiene a lo jurídico, relacionándolo ya de modo simple con cuestiones cotidianas, del diario vivir.
          Sí me molestan los abogados que la van de y se dicen periodistas, con gran pedantería. Porque a esos sí les preguntaría ¿dónde aprendiste Análisis del Discurso, Sociología, Sociología de la Comunicación, Semiótica, Metodología de la Investigación Social, Talleres de Redacción, etc., etc.? Por aquello de “zapatero a tus zapatos” ¿viste? Grandes discusiones en ámbitos académicos hemos tenido periodistas por ello.
          Mañana me pongo un estudio jurídico. Seguramente no les agradaría. Por usurpación de título. Tan usurpadora como ellos, que en su vida estudiaron siquiera Teoría de la Comunicación ¡y ni hablar de un Informe de Lectura! Ya sería mucho pedir.
          ¡Saludos!

  9. Julio Santamaría dice

    Gracias Graciana, una vez más aclarando los desvíos premeditados del “ministro de justicia” de un país que avanza hacia convertirse en parodia. Una vez más con un envidiable humor desarmas el burdo andamiaje intelectual de quienes pretenden soslayar el andamiaje de la justicia con su impresentable ignorancia. Gracias nuevamente por ser fiel representante de este Pueblo que padece los embates de quienes, amparados por los canallas de turno. Tu diploma de abogada nunca fue ni será un título nobiliario. –

  10. Ramon Ortega dice

    Yo me pregunto, y sin animo de defender lo indefendible , pero no es que uno es inocente hasta que no se demuestre lo contrario? Y porque esa condena social terrible sin haberse expedido la justicia? y porque nadie dice nada de se presume inocente?

  11. Cecilia dice

    EXCELENTE!!! GRACIAS GP.

  12. Maria Silvana dice

    Impecable, Grace! Como siempre. Un placer leerte.

  13. Ricardo Alberto Comeglio dice

    Si un abusador cree que antes el abuso estaba consentido o permitido, entonces lamento haber vivido equivocadísimo porque nunca se me ocurrió abusarme de nadie.
    Si quienes cargan a una persona por su aspecto, su condición física, psíquica, intelectual o jerarquía social y/o económica, pretenden creer que antes eso estaba permitido y consentido, también lamento no haber participado de esos comportamientos porque jamás los utilicé como método de relacionarme con otros.
    Sin duda alguna que estoy viviendo el mejor de los momentos reivindicativos en relación a mi forma de actuar, como también en relación a los de mi papá que fue, sin duda alguna, quien me transmitió esos valores de respeto, decoro y buenas costumbres.
    Era hora que las buenas personas empezáramos a reconocernos como tales y no sintiéramos vergüenza de serlo. Era hora que las cosas se pusieran en su debido, natural, lógico y sano lugar.
    Quien creyó que por ser hombre estaba legitimado a sentirse superior a otro ser humano y generar en ese otro un estado de desasosiego, temor y hasta de impúdico sentimiento de esclavitud sexual, estaba equivocadísimo y deberá pagar las consecuencias de su terrible equívoco. Me alegro mucho que así sea y creo que también se alegran todos los que no participamos en esas prácticas, actitudes, creencias, valores y/o cultura.
    Era hora, mujeres. Bienvenido sea este despertar y la recuperación de las buenas y sanas costumbres.

    Nunca jamás, ningún derecho es renunciable. Quizás pueda, en algunos casos, no ser reclamada su aplicación (derecho a tener una relación laboral debidamente registrada, por ejemplo), pero aún así no puede ser renunciado. El “fuero parlamentario” es un derecho de esos, como el que tenemos a la vida, al honor, a la dignidad (incorporado por el nuevo Código Civil por primera vez en el ordenamiento legal argentino). Va de suyo que es irrenunciable y no es posible no reclamar su aplicación por cuanto se instituye en el mismo instante que se es proclamado oficialmente como legislador electo. Además que los fueros son de la función, no de la persona, por lo que los delitos que comete la persona no tienen fuero y son investigados, procesados, juzgados y condenados, por lo que esos fueros de la función, son irrelevantes.

    Quien actuó mal y contrario a derecho, que sólo espere lo que le corresponde. Quizás sea más tarde que temprano, pero le llegará el momento de tener que responder en persona o a través de los que sean sus sucesores y la que sufrirá entonces será su memoria, mansillando el recuerdo de sí y su existencia.
    Todo llega, nada pasa, aún cuando algunos crean que sí.

    Estoy feliz y tranquilo, llegó la hora de cosechar los frutos de una buena, pacífica y honrada vida. Que se preocupen los que fueron, son y serán hijos de puta, porque también les llegó la hora y yo no seré quien salga a defenderlos. Hagan con ellos lo que corresponde, se lo merecen, por hijos de puta.

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