La Justicia y la deuda

¿La justicia puede investigar la deuda externa o se trata de una cuestión política no judiciable?

“El sistema no castiga a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los mantiene”.
“Quién mató a Rosendo”. Rodolfo Walsh.

La dimensión cambiaria de la crisis de estos días, en particular la relación entre nuestro país y el Fondo Monetario Internacional, desempolvó en algunos abogados y dirigentes la tesis del investigador Alejandro Olmos Gaona quien, en los años ’80, denunció ante la Justicia Federal la necesidad de investigar la deuda externa.

Mucha agua pasó bajo el puente y hay una pregunta que sigue sin respuesta: ¿se puede investigar en la Justicia la deuda externa? ¿O se trata de una cuestión de política económica no judiciable? Algunas respuestas a los interrogantes nacieron de la propia Justicia. Otras, de la legislación internacional.

La inspección judicial de la deuda tuvo muchas denuncias, pero solo dos expedientes prosperaron y obtuvieron una respuesta.

Olmos Gaona planteó que la deuda externa era ilegítima. Durante el año 2000, el juez federal Jorge Ballestero resolvió que la acción penal se había extinguido por prescripción, pero que la deuda era ilegal e ilegítima. Por ello envió copias del expediente al Congreso de la Nación para se ocupe de un tema que, por disposición de la Constitución Nacional, es una facultad del Parlamento.

Nada más se supo. No obstante, en el Juzgado Federal n° 2 a cargo de Sebastián Ramos, sobrevive aún en trámite un segmento del expediente “Gaona”. Su avance es casi nulo en términos de procedimiento, pero muy rico en la recopilación de información.

Allí se ve el mecanismo por el cual a principios de los años ’80 el Estado nacionalizó la deuda de los empresarios privados. El expediente, dicen fuentes que lo conocen de punta a punta, es un gran archivo vivo que explica el modo de hacer negocios entre el Estado y los empresarios en nuestro país. Estas mismas fuentes señalan, además, que los nombres que aparecen son muy parecidos a los que integran los “Cuadernos de Centeno” que tanto revuelo causaron hace escaso tiempo.

Unos años más tarde, pero hace mucho tiempo también, Elisa Carrió y Mario Cafiero denunciaron el megacanje de Cavallo y De la Rúa, de junio de 2001. Durante el año 2002, el juez federal Jorge Ballestero procesó a todo el gabinete, desde el Presidente para abajo y a todos los banqueros que participaron de la operación. Les imputó una defraudación al Estado.

Sin embargo, las diversas instancias de apelación redujeron el expediente y quedó procesado solamente el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, quien años después fue absuelto por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1.

El fallo de Ballestero constituye una pieza muy interesante para los estudiosos, igual que la conformación que hizo la Cámara Federal, porque muestra la cocina de la deuda y el modo bastante informal en que se crea el endeudamiento.

Además estos casos demuestran que es factible investigar judicialmente la cuestión de la deuda: no la decisión de endeudarse, sino los actos que se desarrollan para ello. Es que, después de todo, son comportamientos humanos en el ejercicio de la función pública.

Pero la investigación de la deuda tiene un límite legal. De acuerdo con expertos consultados para esta nota, no se pueden juzgar ni los actos, ni las declaraciones de los funcionarios del Fondo Monetario Internacional (FMI). Ellos poseen inmunidad derivada del propio estatuto del Fondo y los países cuando aceptan integrar el organismo, aceptan también la inmunidad. Por lo tanto, los actos de las “misiones” del Fondo escapan a la jurisdicción de los Estados. De este modo, respondiendo la pregunta inicial, la deuda se puede investigar con el límite de los representantes del FMI.

¿Qué pasa entonces que con tanta historia en derredor del endeudamiento hay solo dos respuestas conocidas de la Justicia?

Más allá de todo componente ideológico, la cuestión de la deuda es un gran negocio que involucra al sector financiero en general; es decir, bancos e intermediarios de diversa índole. Desde el pacto Roca- Runciman de 1933, las élites criollas aparecen ligadas al mercado mundial a través del hilo del endeudamiento. El caso “Olmos” es una prueba viviente. Empresas, empresarios, bancos, representantes locales, consultores de primera línea y funcionarios se repiten en cada uno de los expedientes.

Es evidente que la deuda no es un tema estrictamente jurídico, sino más bien de política criminal. Como lo dije muchas veces en #DosJusticias, uno de los rasgos más significativos de la Justicia argentina es que es fuerte con los débiles y débil con los fuertes.

La deuda no escapa a ese drama nacional.

 

 

 

* Publicado en #DosJusticias
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8 Comentarios
  1. Lujan dice

    Excelente Catalina. Se trata de una política criminal… Desde la idea para su creación , hace 75 años, en los acuerdos de Bretton Woods no «desarrollo» a ningún país bajo sus programas económicos basados en el Consenso de Washington , nada menos. Un caso como ejemplo quizás emblemático en los tiempos de la historia económica y sus protagonistas: El Plan Brady; supuestamente significaría un alivio para la deuda soberana entre 1992 y 1993; cuando Argentina entra al fondo la deuda era de 63000 millones de dolares, refinanciando entonces 33.000 millones. Para el año 2000, después de una sangría producto de los costosísimos pagos, la deuda había ascendido a 150.000 millones. Lo mismo se implementaría en los países Latinoamericanos fuertemente endeudados con el tesoro de EEUU como Brasil, Ecuador, México y Venezuela…Hoy como ayer, la historia continúa…

  2. Lobo Estepario dice

    La Argentia nunca dejo de ser miembro del FMI, bueno sería que empecemos por ahí para analizar y conectar. Para empezar con otra intención la próxima gestión debe abandonar el FMI cono parte de una descolonización que tambien es subjetiva en ese lazo invisible como cordón umbilical que prevalece con quienes solo estan reproduciendo la división internacional del trabajo ordenada desde Basilea.

    1. gorilagorila dice

      Si en su momento Perón (en el momento de gloria – Bretton Wodds-) no integró a la argentina al FMI, ahora en su final al que el nuevo orden que asoma en el mundo lo condena y cuya lápida con epitafio y todo se la pone nuestro querido país, no creo que sea momento de abandonarlo.
      Al contrario, aprovechando la bola trabajar para el cambio de estatutos y designación de autoridades para sacarle hasta la última gota.
      No va a ser difícil negociar condiciones inauditas onda te pago en 100 años y al 2% anual. Y cortame la luz o secuestrame la fragata.
      Los otros acreedores que vayan poniendo las barbas en remojo porque para ellos hay quita.
      Y todo legal, «honramos los compromisos».

  3. Alberto dice

    Muy interesante y urgentemente actual, quien mas avanzo en este tema fue CFK en las Naciones Unidas y la resolución sobre las deudas soberanas, es claro que la penalización de la usura como delito debe ser acordada por las instituciones multilaterales y las responsabilidades de los funcionarios públicos debería ser tratada por el parlamento.

  4. Fabiana dice

    Leí el libro de Olmos. Su hijo asesoró al gobierno de Correa con la deuda ilegal de Ecuador. Es una decisión política judicializar estos genocidios económicos

  5. gorilagorila dice

    Interesante, vaya a saber por qué interpretaciones del derecho internacional, los funcionarios de fondo estarían exentos de deslindar responsabilidades (supongo que ante un comité con integrantes propuestos por los Estados miembros) y no pueden ser perseguidos penalmente ya que según tus argumentos se encuentran más allá de bien y del mal.
    En gran parte esos delitos por acción, omisión o complicidad pueden calificarse como de «lesa humanidad» y como tales sujetos a jurisprudencia en la que nosotros somos precursores, y permitiría la persecución de tales cometidos contra nuestro pueblo y también contra otros por nuestro sistema penal.
    No se, digo.

  6. Juan dice

    Valioso aporte al igual que la nota de H.V. Es imprescindible instalar la idea de la deuda como acto delictivo y por lo tanto pasible de ser judicializable. Parte de la batalla cultural q se viene.

  7. Gustavo dice

    Es así Catalina las élites criollas siempre han aplicado el Paga Dios al pueblo argentino ! Desde Rivadavia con el empréstito de la Baring Brothers condenando a nuestra querida Argentina a la deuda eterna…

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