La Lucha Silenciada

La resistencia universitaria en defensa de la dignidad

 

Nuestras universidades públicas están sufriendo un intento de ahogo presupuestario y salarial que no es visible en su gravedad, por la concentración mediática y la dispersión social. Pero la experiencia vivida por todos los que transitamos por ellas no puede borrarse.

La escritura, quizás, sea un modo de reconfigurar las estrategias de organización de un tiempo histórico lleno de resistencias que supimos inventar, donde los modos de vivir se caracterizan por tomar partido en cada momento y cada situación.

El lenguaje político-comunicacional del gobierno y de los medios hegemónicos pretenden circunscribirnos, atarnos a una lógica salarial-docente que reemplaza conceptos por aforismos, argumentos por adjetivación e ideas por estigmatización.

El advenimiento de la educación pública en el conurbano bonaerense generó espacios de conocimiento, sentidos de pertenencia, lugares de socialización y de conciencia que se tradujeron en las primeras generaciones estudiantiles, donde nuestras trayectorias dejaron de depender de forma exclusiva de nuestras clases sociales o del nivel educativo de nuestras familias. En definitiva, representan la incipiente construcción de un lazo social sólido que las distintas comunidades sociales no dejarán que se rompa.

¿Cómo accionar esta actividad, estas formas de intervención y esta resistencia ocultada? ¿Qué herramientas podrán darle visibilidad a los peligros que afrontan las universidades?  ¿De qué manera marcar la cuestión educativa en la agenda mediática y social? Se tendrán que ampliar las fronteras, observar las estrategias desplegadas en las calles, en los medios y en las redes por los movimientos de mujeres, y a partir de allí, generar nuevas síntesis y aprendizajes de resistencia.

Los lazos sociales construidos y por construirse son fundamentales en este tiempo de resistencia y construcción de la defensa y continuidad de las universidades. Extender las fronteras es llevar las clases públicas y las acciones pensadas en cada comunidad hacia las calles, a los medios alternativos, a los transportes públicos, a las paredes de los barrios, a los ojos de quienes todavía no ven lo que sucede en el presente. Hacer que se vuelva perceptible la presencia de estas universidades en territorios que a lo largo de nuestra historia las castas dominantes reservaron únicamente para el sometimiento y la exclusión. Que las vean aquellos que todavía no saben que están amenazadas.

Ante el ocultamiento y la censura que recae sobre este conflicto, proponemos que en cada barrio, en cada localidad y ciudad, preguntemos y nos preguntemos por qué el poder, en su concepción más extendida, busca restaurar un modelo de país en el que los pobres no acceden a las universidades, como lo dijo la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal.

El modelo que excluye la posibilidad de que cientos de miles de jóvenes ingresen a universidades públicas cercanas y accesibles es el mismo que quiere desconocer sus responsabilidades y ubicar como meros accidentes las escuelas que explotan, las escuelas sin calefacción ni agua, las que ponen en peligro a nuestras pibas y pibes, a nuestros maestros y maestras.

Es el mismo modelo que viola la ley de la paritaria nacional docente, que lanza campañas contra los dirigentes gremiales por ser fieles a sus bases, que manda sus fuerzas de seguridad a golpearlos frente al Congreso.

Mantener vivo este debate, formular estas preguntas y generar consenso para las respuestas que exigen, es lo que dará vida a la resistencia que busca la conquista de la dignidad para millones de argentinos y argentinas.

 

 

  • Colectivo de Estudiantes de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Moreno
2 Comentarios
  1. Claudia dice

    Excelente editorial, compas!
    No reencontramos en la lucha.
    #LaEducaciónPúblicaNoSeVendeSeDefiende

  2. David Thomson dice

    Necesitamos comunicadores populares formados y valientes, que contribuyan a romper el cerco de la mentira y que nos permitan recuperar la alegría, los derechos y la patria.
    Bien por los pibes.
    Gracias por permitirnos escucharlos.

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