La música que escuché mientras escribía esta nota

 

Seguimos con los desfasajes. Ahora que publiqué la foto de Sebastián Piana con mis viejos, Daniel Godfrid me manda unas grabaciones de Piana al Piano, que son un tesoro. Más allá del placer de escuchar los tangos, milongas y candombes por su autor, advertí hasta qué punto su obra ha penetrado en la conciencia y la inconsciencia porteñas. Acá no tenemos la costumbre tan común en Estados Unidos de recopilar toda la obra de un compositor, ya sea en el álbum de un artista o de varios. Ellos le llaman songbooks y las piezas contenidas se conocen como standards. Nosotros diríamos cancionero y clásicos. Lo que hay son las cajas de un intérprete, como la fantástica colección de treintaytantos discos de Troilo.

Primero escuché los temas tocados por Piana, pero cuando terminé de caer en la calidad de ese cancionero, me puse a buscar las versiones famosas de cada uno y las compaginé alternadas. Primero la de Piana, luego las de Gardel, el enorme Raúl Berón, Lionel Rivero, Lidia Borda, Dolores Solá, Mercedes Simone, Liliana Herrero, Fiorentino, Goyeneche, Hector Mauré, Hugo del Carril, Julio Sosa, Charlo, Alfredo Zitarrosa, Gato Barbieri, Oscar Alemán, Atahualpa Yupanqui, Ignacio Corsini, Chavela Vargas y creo que no me olvido de ninguno. La única que no recordaba era el candombe Juan Manuel, dedicado a Rosas. Hay que ser grande para que todos estos monstruos graben tus temas y así lleguen a convertirlos en anónimos populares, anidados en el corazón de cada argentino.

Bienvenidos a la fiesta.