La tierra de Caín

El gobierno habilitado la tolerancia inmoral a matar por la espalda

 

Los dueños de la tierra

Marcos Soria, militante de la Corriente de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), fue asesinado por la espalda, por la policía cordobesa, el 24 de noviembre de 2018, cuando salía del establo en el que había buscado refugio para escapar a la brutal golpiza que sus verdugos le estaban dando. Rodolfo Orellana, militante de la CTEP como Soria, había muerto dos días antes por un balazo –presuntamente policial— que entró por su espalda y salió por su cara, lo que sugiere que estaba agachado. Orellana fue baleado en medio de la brutal represión por el intento de una toma de terrenos pertenecientes al gobierno nacional, en Ciudad Evita. El 8 de diciembre de 2017, el policía Luis Chocobar persiguió y mató por la espalda a Pablo Kukoc, de 18 años, que había asaltado al turista estadounidense Frank Wolek, apuñalado en el robo. El disparo mortal a Kukoc fue realizado después de haberlo herido en una pierna, y cuando este huía con gran dificultad y sin peligro para terceros. El Presidente Macri, en un gesto cuando menos inusual, recibió a Chocobar para felicitarlo. Dos semanas antes (25/11), Rafael Nahuel había muerto por un disparo del Grupo Albatros de la Prefectura Naval, estando de espaldas y desarmado, en un reclamo de las comunidades mapuches por un territorio a la altura del Lago Mascardi, en Bariloche. A una niña que ante la persecución gritaba aterrada en mapudungun (lengua mapuche), la hicieron comer tierra para que se callara. Tierra, un común denominador a varios de estos casos (asocio en la reflexión a Los dueños de la tierra, de David Viñas). El presidente Macri respaldó entonces la represión de los prefectos afirmando que el gobierno estaba realizando un “cambio cultural” con el fin de “volver a la época en la que dar la voz de alto significaba que había que entregarse”.

 

Historia de la cobardía

Matar por la espalda siempre fue cobardía. Ya en las culturas agrícolas y pastoriles esa condena se había prefigurado como cuando Dios amonesta a Caín, el agricultor, por haber matado a Abel, el pastor (Génesis, 4:10-15): “La sangre de tu hermano clama a mí desde el suelo”. Y lo maldice de la tierra “que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano”. Aún con su maldición, Jehová pone una marca o signo sobre Caín para que quienes le encontraran no le dieran muerte por lo que había hecho. Ni el terrible dios de los judíos clama entonces venganza de muerte contra el fratricida.

En las culturas guerreras, la muerte por la espalda se afirma como una transgresión moral, un vicio, una desmesura, una violación del valor que debía honrarse en el enfrentamiento con otros que debían tener la posibilidad de defenderse. Las palabras antiguas –“Aidos” en griego y “Honoris” en latín— servían para señalar que matar a un indefenso era indigno, vergonzoso, deshonroso. Sólo mucho más tarde (desde el siglo XIII) y a partir del francés antiguo (primero fue coart y hoy couard), se comenzó a usar progresivamente la palabra “cobardía”.

Matar a otro pudo no tener significado moral antes de la escritura, en tiempos de la horda salvaje. Pero ya en las tradiciones orales de los mitos, que más tarde serían recogidos en escritos, como en Homero, ese significado ético estaba presente. Y ese significado se gestó junto a la idea del destino personal.

Los griegos creían en el destino, pero no como un determinismo absoluto. Tres divinidades, las Moiras o “repartidoras”, daban a cada uno el hilo de su vida. Cloto, “la hilandera”, hilaba con su rueca las hebras de la vida. Láquesis, “la que repartía suertes”, medía con su vara el largo de la misma. Y Átropos “la inexorable”, era la que cortaba con su tijera el hilo de la vida y elegía la forma de la muerte. De ese modo, cada persona tenía su propia Moira.

Las Moiras griegas fueron las tres que los romanos llamarían “las Parcas” (Nona, Décima y Morta) acentuando en ellas el dominio de la última y el momento de la muerte. Y serán las tres que transfiguradas pasarán a ser, en Macbeth de Shakespeare, las tres brujas o “hermanas fatídicas” con sus profecías de ambición y traición política.

 

 

En ese reparto de suertes se distribuía la función social de cada uno: guerreros, artesanos, campesinos… Y si bien cada uno debía aceptar su Moira, lo que correspondía hacer con ella era honrarla virtuosamente. A cada Moira le correspondía una virtud. Y a cada virtud un dios o una diosa que las gobernaban: Marte para los guerreros, Hefesto para los artesanos, Démeter para los campesinos. Y por eso la “libertad” (concepto inexistente en la Antigüedad tal como hoy lo entendemos), frente al determinismo, consistía en elegir entre la virtud y el vicio.

La virtud soberana del hombre de armas, cuya función era la más alta en las sociedades de aristocracia guerrera, era el valor. Y el valor consistía no sólo en no rehuir el combate sino en respetar las reglas del mismo, la dignidad del oponente y la propia dignidad. Cuando al principio de la Ilíada, Aquiles, el más valioso de los guerreros griegos, deja de combatir contra Troya, lo hace porque el rey Agamenón le había quitado a Briseida, que le correspondía como esclava por su valor en la batalla de Lirneso. Aquiles se ofende por el trato indigno que recibe su virtud guerrera de honrar a su Moira. Pero cuando luego de matar a Héctor, el más valeroso de los guerreros troyanos, lo arrastra y no le entrega su cadáver al rey Príamo, dejándolo abandonado a los perros y las aves, Aquiles se hace indigno del destino guerrero de su Moira. Comete exceso o desmesura. Y por eso Zeus envía a Iris y a Tetis con la orden de que Aquiles le devuelva a Príamo el cadáver de Héctor.

 

Justicia, dignidad y vergüenza

La divinidad que señalaba los límites del vicio frente a la virtud era Aidos, diosa de la vergüenza, que a la vez representaba a la dignidad o lugar que le correspondía a cada uno y su respeto. Platón asocia a Aidos con el sentimiento de justicia (Diké), y así puede entenderse la vergüenza que un rico sintiera ante los pobres al darse cuenta de que la riqueza era cuestión de suerte y no de mérito (hay un libro excepcional de Martha Nussbaum –La fragilidad del Bien. Fortuna y ética en la tragedia y la filosofía griega— que desarrolla esta cuestión). Eran otros tiempos, claro. No los del retrógrado cambio cultural de la meritocracia que el gobierno actual propone.

 

Aquiles y Ayax.

 

No hace falta creer en Dios o en divinidad alguna para creer en lo sagrado de la dignidad humana, y en la vergüenza de su profanación y la cobardía de la muerte por la espalda que la expresa. Y esto aunque con razón Durkheim haya señalado que el par sagrado-profano es una dicotomía cardinal del orden religioso. Así y todo, una de las acepciones actuales de “lo sagrado” es “aquello que es digno del máximo respeto”. Y Kant ya lo había dejado claro al enlazarlo con la significación antigua del campo semántico: “Dignidad es el valor incondicionado que merece respeto”.

Todavía en tiempos más recientes, la muerte por la espalda y/o de una persona indefensa han llegado a ser hechos cultural y normativamente condenables. Todos hemos tenido ocasión de observar, en la literatura y la cinematografía sobre el oeste estadounidense, la reprobación moral (y legal) de la muerte por la espalda. Quizá uno de sus casos paradigmáticos sea el de su delincuente más notorio –Jesse James— que en esos relatos resulta redimido de sus crímenes al ser muerto por la espalda “por el cobarde Robert Ford” (así reza el título de una película).

Por eso lo que hace falta, mucho antes del detenerse a la voz de alto, es aceptar el significado de las palabras “dignidad” y “respeto”, significado que por ser ético obliga no sólo a aceptarlo en la teoría sino y muy especialmente en la práctica. “El hombre es para el hombre una cosa sagrada”, decían los romanos sin recurrir al Antiguo Testamento. Y todo mito de los orígenes y el primer hombre así lo establecieron.

Hace unos años, quienes trabajamos en bioética pusimos nuestro esfuerzo para promover una ley de muerte digna que pudiera atender a un mejor cuidado y respeto de los pacientes con enfermedades terminales, irreversibles e incurables. Y se logró un notable avance legislativo en la materia. En modo antagónico, hoy debemos tener que salir a defender los supuestos básicos del respeto a la vida y la dignidad humana ante un gobierno que ha habilitado la tolerancia inmoral de la muerte por la espalda.

En ese marco es curioso observar que el policía Luis Chocobar fue procesado por “homicidio agravado en exceso en el cumplimiento de un deber”. Y es que la palabra exceso o desmesura ya señalaba en la Antigüedad, como dijimos antes, la frontera entre la virtud y el vicio. El presidente Macri dice estar realizando un cambio cultural. En el contexto del desarrollo histórico de la ética, el cambio que habilita la muerte por la espalda es una regresión a los tiempos previos a toda cultura. Son los excesos y desmesuras propios de la barbarie de una sociedad perversa.

 

 

 

8 Comentarios
  1. Ricardo Alberto Comeglio dice

    Lo que ha ocurrido es que seguimos mirando la realidad con valores, conceptos y paradigmas total y absolutamente perimidos. Esos valores que trasuntan la humanidad y que son expuestos muy bien en este artículo, no son aplicables en lo más mínimo hoy en día y esto vale tanto para quien escribe el artículo, para mí o para el propio gobierno, que también alude a situaciones, valores, conceptos y paradigmas para nada actuales.
    La llamada voz de alto de hoy no es lo mismo que la imaginada por el gobierno y que prevaleció antaño. Hoy, si alguien por mi espalda me da una voz de alto, lo primero que hago es salir corriendo por las dudas.
    Hoy, si algún policía solitario me dice cualquier cosa, lo primero que hago es desconfiar que sea policía porque cualquier puede comprarse un uniforme y hacerse pasar por tal para robarme.
    Hoy no puedo tener confianza en alguien que no tiene el secundario y sin embargo empuña un arma y viste de uniforme, porque su nivel intelectual me deja mucho que desear, como también su capacidad de razonamiento y su posibilidad de interpretación de la realidad, sobre todo porque sé que dentro de las fuerzas policiales y militares no le enseñan a pensar sino sólo a obedecer, con lo cual sumo: poca inteligencia, nivel cultural bajísimo, fuerza bruta, arma, habilitado para matar, incapacidad de razonamiento e imposibilidad de interpretación de la realidad y entonces concluyo que tener cerca a un policía se transforma en un espanto del que quiero huir lo más rápido posible.
    Esto me deja sólo con una simple reflexión, ahora no sólo me puede matar un chorro, sino que también lo puede hacer un policía y en ambos casos por la espalda, por lo cual jamás sabré si el que me mató fue un chorro o un policía.
    Cuando corría el año 1984 a esto lo conocimos con la definición de ESTADO DE TERROR o TERRORISMO DE ESTADO.

  2. eduardo a.serrano dice

    No voy hablar de mitología, porque la conozco pero no en su totalidad, pero lo que sucede en nuestra bendita ARGENTINA, es sinceramente muy preocupante, para las ppersonas que razonamos como afrontar cada problema, para quienes tenemos la responsabilidad de defender de manera certera los legitimos derechos de los Trabajadores, a quienes les toca vencer y si no empatar las desventuras qe nos toco la suerte de vivir en esta magnifica tierra. Vemos hoy avanzado el siglo XXI que muy suelta de cuerpo un Ministra de defensa, rubrica un decreto artero por cierto donde faculta a las ” Fuerzas del Orden “, a disparar sin ni siquiera dar la voz de alto, evidentemente debe haber incurcionado en el alcohol y seguro que lo firmo beoda, irregular como las cosas que hace el actual Gobierno, desaparece Ministerios y los transforma en Secretarias, induce a los jueces que deberían investigar e impartir Justicia a perseguir a adversarios políticos, convalidando una actuación deplorable digna de un autentico fascista de la línea más directa de Don Benito Mussolini, solo le queda hacer el estereotipo de los amantes y sería completo. Deplorable la actitud de negligentes dirigentes políticos de turno. Lamentable lo que nos toca vivir. Viola la carta magna de nuestra Nación por ende viola la Ley. Un trabajito para los Abogados.

  3. eduardo a.serrano dice

    No voy hablar de mitología, porque la conozco pero no en su totalidad, pero lo que sucede en nuestra bendita ARGENTINA, es sinceramente muy preocupante, para las ppersonas que razonamos como afrontar cada problema, para quienes tenemos la responsabilidad de defender de manera certera los legitimos derechos de los Trabajadores, a quienes les toca vencer y si no empatar las desventuras qe nos toco la suerte de vivir en esta magnifica tierra. Vemos hoy avanzado el siglo XXI que muy suelta de cuerpo un Ministri de defensa, rubrica un decreto artero por cierto donde faculta a las ” Fuerzas del Orden “, a disparar sin ni siquiera dar la voz de alto, evidentemente debe haber incurcionado en el alcohol y seguro que lo firmo beoda, irregular como las cosas que hace el actual Gobierno, desaparece Ministerios y los transforma en Secretarias, induce a los jueces que deberían investigar e impartir Justicia a perseguir a adversarios políticos, convalidadndo una actuación delorable digna de un autentico fascista de la línea más directa de Don Benito Mussolini, solo le queda hacer el estereotipo de los amantes y sería completo. Deplorable la actitud de negligentes dirigentes políticos de turno. Lamentable lo que nos toca vivir.

  4. Eduardo A. SERRANO dice

    Una verdad de la Historia y en Argentina la Historia se repite, los militares hicieron extragos en sus tiempos y tan es así que aún quedan compañeros de los cuales no sabemos su destino. Hoy una “Ministra de Seguridad” firma un decreto, con no se en lo personal que autoridad… dando y otorgando facultades a las fuerzas de seguridad a disparar de frente, de costado o mejor por la espalda, lo que ni nuestra Constitución ampara, por ende la viola. Tan de gallos es el tema, que son pichones de fascistas camisa negras. haciendo historia de Benito Mussolini, tristemente recordado por una de las tantas guerras que vivio nuestra Humanidad. Eso ocurre cuando el pueblo al sufragar se equivoca y emite un voto contra de… Y no a favor de un Estado contemplativo, Inclusivo y protagosnita de cada una de las necesidades de la gente de nuestra bendita Nación.

  5. María Neder dice

    Hoy -martes 4- esta Nota adquiere mayor valor, una suprema ética.
    Hoy -martes 4 de diciembre- pareciera que tenemos que usar chaleco antibalas para salir a la calle.
    Hoy y más mañana y los días que vienen hará falta, será urgente, practicar ‘el significado de las palabras dignidad y respeto’.
    ¡Gracias!

  6. María Luisa Cavagnis dice

    Total acuerdo ético con el contenido de ésta nota.
    Gracias, excelente.

  7. willy dice

    que maravilla….excelente

  8. juliana dice

    Excelente, gracias.

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