La vorágine

No hay reestructuración de deuda sin ajuste, y no hay ajuste sin crecimiento de la pobreza y desintegración social

 

Los tiempos de la crisis se aceleran y el gobierno se hunde cada día más rápido en el caos. Un Macri indignado cree que el riesgo país aumenta porque el mercado duda, “pero es una duda infundada porque los argentinos no vamos a volver atrás” (clarín.com 24 4 2019) Alude elípticamente al cuco que, a su entender, asoma la cabeza y espanta a los mercados. Ocurre que, sutilmente, la dama ha roto el silencio y revolea un libro mostrándole al mundo que piensa, escribe, cuestiona y tiene intenciones de gravitar en las próximas elecciones.

Esto ocurre en circunstancias en que una crisis política y económica de magnitud insospechable desnuda las raíces de la estructura de poder y dinamita una estrategia de dominación centrada en la mentira sistemática y el armado de causas judiciales. Una estrategia que busca anestesiar a la población, dividir a la oposición e impedir toda posibilidad de pensamiento critico. Lo que esta en juego es algo mas que la reelección de Macri y el mercado lo intuye.

Las encuestas muestran la vulnerabilidad del Presidente. Sus amigos de antaño, los formadores de precios, olfatean el peligro y lo abandonan a raudales buscando alguien que lo reemplace. Varias son las apuestas: desde María Eugenia Vidal a los diversos zoquetes que a diario intentan bailar en el escenario político. Los hay de todos los colores y para todos los gustos: desde el blanco reminiscente de las boinas radicales a los variados tonos del vibrante azul celeste.

Mas allá de sus diferencias, todos se hermanan en algo esencial: reconocen la necesidad de “aliviar” la pobreza y prometen una reestructuración amistosa de la deuda externa (friendly, dicen los entendidos). Todo es cuestión de grados en el mundo de los zoquetes. Sin embargo, más allá de la virulencia que pueda o no adoptar el discurso político, lo cierto es que las gradaciones no existen ni en los estatutos del FMI ni en las experiencias que el país ha tenido con esta institución, ni en las intervenciones del FMI en el resto del mundo. En los términos de esta institución, no hay reestructuración de deuda sin ajuste, y no hay ajuste sin crecimiento de la pobreza y desintegración social.

 

Ajuste y usura

Tanto los “precios esenciales” del nuevo plan de Macri para llegar a las elecciones como la “reestructuración amistosa” de la deuda tienen algo en común: su índole efímera e irrelevante, destinada a disolverse en el agujero negro del ajuste. Allí reina la usura. Su esencia es, desde tiempos inmemoriales, morder a la presa y no soltarla hasta sacarle la ultima gota de sangre. Con dos experiencias fallidas en nuestra historia reciente, el FMI ha aprendido la lección: ahora el ajuste debe ser profundo y con rapidez alucinante. Si miramos lo ocurrido en los últimos tiempos tendremos una idea de lo que nos espera en el futuro.

A un año de la última corrida que culminó con el abrazo mortal del FMI, el país tuvo tres Presidentes del BCRA, el dólar mayorista subió 110%, el riesgo país se duplicó, el valor de las acciones en la bolsa medido en dólares cayó mas del 50% . En todo este período la inflación fue del 54.7% y la canasta básica —que incluye los bienes que consumen los más pobres— aumentó un 60.9%. Al mismo tiempo, las jubilaciones, pensiones y AUH que cobran ocho millones de personas perdieron un 25% de su valor; 250.000 empleos formales fueron borrados del mapa y los ingresos de cerca de 4 millones de empleados públicos se desvalorizaron en un 30%. Como consecuencia de estos fenómenos, vastos sectores de la población cayeron en la miseria y la indigencia. Hoy el endeudamiento se multiplica socialmente y el hambre cunde en un país que tiene el potencial de alimentar a cuatrocientos millones de personas.

El ajuste desolador no fue, sin embargo, igual para todos y todas. En efecto, el pago de los intereses de la deuda creció en este periodo un 106.7% y los subsidios un 86.1%. La mayor parte de estos últimos fueron a bendecir los bolsillos de empresas energéticas beneficiadas además por un tarifazo imparable. No por casualidad estas empresas pertenecen a un grupo selecto constituido por el Presidente, sus amigos y entenados. Así, una cuarta parte de lo recaudado por el Estado fue a parar a los bolsillos de los acreedores externos y de un grupo de empresas monopólicas. También se beneficiaron durante este período los bancos,y todos los capitales que pedalearon la bicicleta financiera, fuesen estos de origen local u extranjero. Y como frutilla del postre: los 56.000 millones de dólares que el FMI aporto al país a cambio de este ajuste se irán casi íntegramente a financiar la campaña electoral de este gobierno. Sin ellos, el país habría entrado en default hace un año. Con ellos, el gobierno ha estado ganando tiempo para llegar a las elecciones y perpetuarse en el poder.

 

Descontrol de la gestión diaria

No hay nada en el esquema de ajuste impuesto por el FMI que permita generar los dólares que se necesitan para pagar la deuda externa. Esta circunstancia, propia de todos los ajustes del FMI, ahora encrespa a la coyuntura política ante la evidencia de que este gobierno es incapaz de gestionar el día a día, acosado por una inflación descontrolada, por cuestionamientos internos y por una creciente crisis de legitimidad política. En este contexto, la volatilidad del periodo electoral es un dato más. Lo que ahora está en cuestión no es solo si Macri puede ser reelecto. A esto se agrega un nuevo imponderable: la posibilidad de un default y/o un estallido social antes de llegar a las elecciones del mes de octubre.

 

 

 

La farsa inherente a los “precios esenciales” propuestos por el gobierno para “aliviar” a la población quedo expuesta desde un inicio. Los productos sometidos al nuevo plan no son 64, sino 14. El resto son variaciones de un mismo producto. Muy pocos pertenecen a la canasta básica esencial. Asimismo, los precios de los productos “esenciales” fueron remarcados brutalmente en días previos, y muchos de estos productos aún no están en las góndolas de los supermercados. Por si esto fuera poco, los caballeros que firmaron este acuerdo han dejado expresa constancia que la continuidad del mismo depende de las variaciones del dólar. A esto se suma la abierta renuencia de los principales formadores de precios a bendecir el acuerdo.

Bajo esta bruma se inicio la semana, y el dólar siguió levitando hacia el techo de la franja de no intervención. El martes el riesgo país llegaba a los 868 puntos, y el gobierno enfrentaba un escollo muy temido: la dificultad para colocar las LETES a su vencimiento. El miércoles el pánico cundió: el dólar trepo un 4% llegando al filo de los $45. Los inversores de títulos de deuda publica argentina levantaban polvareda vendiendo masivamente sus tenencias. Esto provocó una estampida en el riesgo país que llego a los 954 puntos y castigó a las acciones argentinas en Wall Street que perdieron en un día el 12% de su valor. Los bancos fueron los mas castigados.

Al día siguiente el pánico continuaba agitando a los mercados. El riesgo país superaba los 1000 puntos, el dólar perforaba los 47 $ y el BCRA, en una maniobra desesperada, vendía dólares a futuro y aumentaba las tasas de interés por encima de los 70 puntos. Paralelamente dos bancos oficiales y la ANSES vendían millones de dólares para frenar la corrida y lograban que el dólar retrocediera a los $46. En medio del frenesí, el gobierno brillaba por su ausencia y solo Durán Barba, el estratega del Presidente, se animaba a decir que los inversores extranjeros “habían exagerado el riesgo político” (bloomberg.com 25.4 2019) Pocos días antes había comentado que “el déficit cero me importa un carajo… importa que la gente no esté angustiada… que se vaya a la mierda el FMI” (letrap.com 18 4 2014).

La dimensión de la crisis, sin embargo, no fue ignorada ni por el mercado financiero internacional ni por algunos exponentes destacados de la derecha liberal. Mientras el Financial Times anticipaba que la Argentina estaba al borde del abismo, un Morales Solá sumamente preocupado reconocía que “Macri no aguanta dos meses más de inflación al 4%” (la nación.com 24 4 2019) y Carlos Rodríguez anticipaba que “antes de las elecciones se les viene un plan Bonex” (ámbito.com 19 4 2019) Ponía así el dedo en la llaga. Ante la posibilidad de una corrida cambiaria, el BCRA no tiene cómo frenarla y al calor del fuego sagrado de las LELIQs, el sistema bancario no está en condiciones de resistirla. Esta semana, el pequeño grupo de poderosos inversores extranjeros con grandes inversiones en pesos empezó a asimilar el peligro de que una corrida cambiaria se transforme en una crisis bancaria ante la imposibilidad de los bancos de devolver los plazos fijos si estos son reclamados masivamente por sus inversores.

 

Crisis de legitimidad política y rol de la oposición

El descontrol oficial de la crisis económica, y el ruido ensordecedor de sus pormenores oculta un problema mayor: el desarrollo de la investigación de un juez federal, que en soledad pero de un modo implacable expone diariamente las entrañas de la mafia enquistada en el sistema institucional y la estrecha relación de funcionarios de los tres poderes del Estado, de los medios concentrados y de embajadas extranjeras con el negocio de la extorsión económica, el armado de causas judiciales; el espionaje ilegal, y movimientos de dinero en cuentas offshore. Esta investigación es radioactiva.

Con distintos artilugios el gobierno ha intentado frenarla. Por el momento no lo ha conseguido y los protagonistas de la saga continúan vulnerando el Estado de Derecho. El fiscal Stornelli rehúsa con total impunidad la convocatoria a prestar declaración indagatoria ante el juez Ramos Padilla. El juez Claudio Bonadío eligió el día jueves, en plena estampida del dólar y del riesgo país, para procesar una vez más a CFK. Dio así otra puntada a la trama de operaciones mediático judiciales con las que el gobierno ha pretendido impedir que CFK se presente en las próximas elecciones

Así, un gobierno que no puede gestionar el día a día de la crisis económica y manipula constantemente a las instituciones se come ahora vertiginosamente la cola y crea el caldo de cultivo para el estallido de una crisis de características imprevisibles. Mientras tanto, la fragmentación y dispersión de la oposición y el atronador ruido de su silencio le dan tiempo al ajuste del FMI para sembrar la paz de los cementerios y reproducirse cualquiera sea el gobierno que gane las elecciones en octubre.

La falta de discusión sobre lo que ocurre en el mundo que nos trasciende y las posibilidades que este brinda para salir del ajuste; y la falta de pronunciamiento sobre un proyecto económico y político alternativo al ajuste, que especifique el rol que deberá jugar cada uno de los sectores perjudicados por el actual proyecto de gobierno, reflejan la debilidad de la oposición. En estas circunstancias los zoquetes —los desconocidos de siempre que solo piensan en cómo agrandar el bolsillo propio a costa del ajeno y los vivillos que instigan a “vivir de lo ajeno…pero con códigos”— se preparan para una reestructuración amistosa de la deuda. Su friendliness contrasta con los improperios emitidos por el asesor político de Macri cuestionando las limitaciones impuestas por el FMI al manejo de la cosa publica.

Hoy vivimos un momento bisagra en la historia de nuestro país. El modelo de crecimiento económico con dependencia tecnológica está en crisis. Este modelo engendró una matriz productiva cuyo resultado ha sido la creciente concentración económica y el florecimiento de la patria contratista, la carencia estructural de divisas, las reiteradas crisis del sector externo seguidas de endeudamiento creciente y pobreza crónica. También está en crisis el modelo que este gobierno ha intentado imponer.

Hoy la dependencia tecnológica y el endeudamiento ilimitado han dejado al desnudo una estructura de poder que se reproduce con la corrida cambiaria, la inflación descontrolada y la fuga de capitales. Asimismo, el entramado mafioso que impide la vigencia del Estado de Derecho y reproduce el clientelismo y la corrupción aparece expuesto a la luz del día. De ahí la necesidad de plantear una alternativa nítida al ajuste que asegure participación y control de gestión de abajo hacia arriba y una fuerte intervención del Estado tanto en la administración de políticas como en la producción, a fin de lograr un crecimiento económico con inclusión social e integración nacional.

 

El mundo que nos trasciende

La integración económica y financiera del mundo ha alcanzado un nivel sin precedentes en la historia de la humanidad. La brecha entre la progresión del endeudamiento y la de la producción global es cada vez mayor y la banca central de los países más desarrollados no encuentra una política capaz de reactivar la producción sin explotar las múltiples burbujas que dominan al mercado financiero internacional.

En estas circunstancias, la falta de liquidez en dólares para afrontar una corrida bancaria que pueda ocurrir en cualquier parte del planeta expone la fragilidad del sistema financiero internacional y el rol explosivo de las economías emergentes, que, como la Argentina, poseen un alto grado de endeudamiento en dólares. Este peligro ha sido señalado por los organismos financieros internacionales y forma parte del contexto que tendrá que enfrentar el próximo gobierno, acuciado como lo estará por una deuda de más de 180.000 millones de dólares con diabólicos vencimientos en los próximos tres años.

En este mundo interpenetrado, endeudado y con crecimiento letárgico, la hegemonía del dólar como moneda internacional de reserva empieza a ser cuestionada tanto por países aliados a los Estados Unidos como por sus adversarios y enemigos. A ello ha contribuido la creciente militarización de la política económica norteamericana, que, si bien ha aumentado la tensión mundial, también ha engendrado una paradoja: la formación de alianzas entre países y bloques de países hasta hace poco tiempo imposibles de imaginar.

Las relaciones políticas, económicas y militares entre Rusia y China se han hecho más estrechas. Asimismo, el acercamiento de estos dos países a Alemania y otros países europeos ha tomado ímpetu en los últimos tiempos. Esto ha ocurrido en varios frentes: desde la articulación de un sistema de transacciones financieras independiente del dólar al aumento de la comercialización y aprovisionamiento de petróleo y gas ruso a Alemania. A esto se suma la penetración de la ruta de la seda China en el continente europeo a partir de la integración reciente de Italia y Grecia a este enorme emprendimiento (zerohedge.com 21 4 2019)

En vísperas de elecciones presidenciales en los Estados Unidos, los conflictos internos de este país se intensifican y el gobierno de Trump fuga hacia adelante con verborragia nacionalista y violentas amenazas de imponer por la fuerza cambios geopolíticos de magnitud. Sin embargo, el sonido de esta furia no debe oscurecer el hecho de que el mundo asiste a una multipolaridad creciente y aparecen nuevas oportunidades de asociación en la arena internacional.

 

 

 

 

 

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

4 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:
    Brillante análisis, como de costumbre.
    Rodolfo Walsh lo dijo muy claramente en la carta que dirigiera a la junta militar.
    En nuestras tierras, luego de conquistados y colonizados fuimos libertados; entonces era una fiesta y cielitos como este se cantaban: “….Oprobio eterno al que tenga / la depravada intención / de que la patria se vea / esclava de otra Nación…”.
    En 1816, Nos…, los representantes del pueblo proclamaban al mundo: “¡Oíd mortales el grito sagrado, libertad, libertad, libertad, oíd el ruido de rotas cadenas, ved en trono a la noble igualdad…”. Y ha pasado tanta agua debajo del puente, que algunos, solemos preguntarnos: Nos…, los representantes… ¿de qué?, ¿de quienes?.
    Pasa que hubo un sueño al que apostaron Moreno, Belgrano, Castelli, San Martín y Artigas, entre algunos pocos. Ese sueño fue robado, traicionado y desde entonces vivimos girando a los tumbos. La ignorancia de muchos les da poder a pocos y así, fueron tergiversando la historia y el sueño colectivo original.
    Moreno dijo: “El verdadero sentido de la política es hacer felices a los que son más en estas vastas tierras”. Sabe que los privilegios deben ser suprimidos si en verdad se quiere crear “una nueva y gloriosa nación”, como dirá más tarde una de las estrofas mutiladas del Himno Nacional. Por las dudas, debió morir un 4/3/1811.
    En diciembre de 1811 fue juzgado el orador de la revolución de mayo, Juan José Castelli. Escribió en tono premonitorio: “Si ves al futuro dile que no venga”. Hacia 1820, San Martín y Artigas, eran considerados enemigos de Bs.As. por sus posiciones políticas contrarias al Directorio -quienes se habían apropiado e invertido el proyecto surgido en mayo de 1810, según el Plan de Operaciones pensado y escrito por Mariano Moreno-; nos cuenta en uno de sus libros el periodista Carlos Del Frade.
    En 1837, Esteban Echeverría decía: “…después de 25 años de ruido, tumulto y calamidades, hemos venido a dar al punto de arranque; hemos anulado las pocas instituciones acertadas en los conflictos de la inexperiencia, hemos declarado a la faz del mundo nuestra incapacidad para gobernarnos por leyes y gozar de los fueros de emancipados; hemos creado un poder más absoluto que el que la revolución derribó, y depositado en su capricho y voluntad la soberanía; hemos protestado de hecho contra la revolución de Mayo, hemos realizado con escándalo del siglo una verdadera contrarevolución…”.
    Alberdi, advertía en 1852: “El pueblo en nuestra América del Sud hace el papel de elector, quien elige en la realidad es el poder”.
    Por ello, me parece oportuno también traer a colación lo central de una editorial de Eduardo Aliverti escrita en el año 2004, relacionada con aspectos referidos a la vigencia del golpe militar y que, a pedido del suscripto en calidad de oyente -por entender que no había que cambiarle nada-, reiterara en el año 2006 en su programa de radio y, publicara en Página/12:
    * En las fábricas cerradas y en una industria que jamás pudo reactivarse para aunque más no fuere recuperar el nivel de un país en vías de desarrollo, porque la combinación de extranjerización económica y timba financiera inaugurada por Martínez de Hoz apenas si sufrió sobresaltos en estos 28 años, el golpe está vivo.
    * En cada idiota que pide mano dura para acabar con la inseguridad urbana, como si las causas del delito no fueran estructurales y, otra vez, se tratase de arreglar las cosas a sangre y fuego, el golpe está vivo.
    * En el registro de que no hay una clase dirigente de edad intermedia con cojones y eficiencia patrióticos, porque desaparecieron y asesinaron a los mejores cuadros técnicos y militantes, el golpe está vivo.
    * En cada dólar de la deuda, cuyo crecimiento geométrico nació con la dictadura y que sigue condicionando a, por lo menos, la próxima generación de argentinos (más allá del golpe de efecto de haber cancelado las facturas del Fondo, que son una mínima parte del total) el golpe está vivo.
    * En el atraso científico y tecnológico de la Argentina, porque una enorme porción de sus hombres más brillantes no tuvo otra ruta que un exilio del que la mayoría no volvió, el golpe está vivo.
    * En los estúpidos que confunden a los piqueteros con el enemigo, como se lo confundió hace 30 años, el golpe está vivo.
    * En esos amplios sectores desconcientizados de la clase media, que después de fantasear con las divisas baratas y los viajes al exterior del cuarto de hora milico volvieron a hacerlo con el amanuense milico Domingo Cavallo, y que volverían a equivocarse una y otra vez, el golpe está vivo.
    * En los periodistas y en los grandes medios de comunicación apologistas del golpe, intelectuales del golpe, escribas del golpe, y capaces de no ensayar ni tan sólo un atisbo de arrepentimiento en 30 años, el golpe está vivo.
    * En las cúpulas eclesiásticas que bendijeron las armas y las torturas y las descargas de 220 voltios en la vagina de las embarazadas, tan preocupados los monseñores y su séquito de miserables por el derecho a la vida, el golpe está vivo.
    * En las mafias policiales, que no reconocen su origen pero sí su desarrollo en aquellos años de repartir el botín de las casas de los secuestrados, el golpe está vivo.
    * En los votos a Rico y a Patti; en los votos a los candidatos empresarios que vieron crecer sus empresas en la dictadura, gracias al extermino de las luchas sindicales y a los negocios con los asesinos; en los votos a todas las crías milicas disfrazadas de intendente, diputado o senador, el golpe está vivo.
    * En la explotación agropecuaria concentrada en unas pocas y monumentales manos, el golpe está vivo.
    * En una Ley de Radiodifusión firmada en 1980 por Videla y Harguindeguy, y vigente 30 años después, el golpe está vivo.
    * En la desprotección gremial, en el trabajo precario, en la desarticulación del tejido social, obras todas paridas por los monstruos de 1976, el golpe está vivo.
    * En cada oprimido que reproduce el discurso del opresor, en cada pobre y en cada pobre diablo que se enfrenta con otro pobre y con otro pobre diablo, el golpe está vivo.
    *En el repugnante “yo no sabía nada”, cuando los campos de concentración se enseñoreaban en todo el país, hay un pariente no tan lejano del actual “a mí no me jodan que quiero trabajar” y entonces, también en eso, el golpe está vivo
    Con mucho atino, Aliverti también hizo referencia a los atenuantes que deberían rescatarse al año 2006.
    Desde los brillantes análisis que nos ofrece, usted bien podría profundizar mejor que un simple comentarista como el suscripto estas cuestiones.
    Quedando disculpado por dichas limitaciones, me permitiría agregar algunas alertas sobre el particular:
    *En el voto ciudadano a los empresarios representativos de aquellos oscuros intereses, también, el golpe está vivo.
    *En la entrega de la soberanía a los intereses imperiales y negocios y negociados varios, el golpe está vivo.
    * En la persecución y hostigamiento por parte de los medios hegemónicos, el gobierno, los servicios de inteligencia y la justicia a los que piensan diferente, el golpe está vivo.
    *En la persecución política el golpe está vivo.
    * En la traición de las representaciones gremiales respecto de sus afiliados, el golpe está vivo.
    *En el perjurio del mandato popular por parte de los legisladores, el golpe está vivo.
    *En la entrega de los manejos de la economía al FMI, el golpe está vivo.
    *En el renunciamiento a la soberanía de las Islas Malvinas, el golpe está vivo.
    *En la justicia que violando principios de garantías constitucionales y pactos internacionales, sólo tiene como finalidad complacer a los poderes fácticos y ser garantía final del statu quo; el golpe está vivo.
    *En los eufemismos que se utilizan para no llamar las cosas por su nombre, el golpe está vivo.
    Recuerdos del futuro:
    A mayor productividad y eficiencia, no vino el bienestar como pronosticaron y pronostican los comunicadores del sistema, sino que se impuso el despido y el cierre; a menor número de juicios laborales, tampoco siguieron las inversiones, sino que pulularon los pedidos de exenciones impositivas; a mayor rentabilidad y facilidad crediticia, no se produjeron inversiones en maquinarias, capacitación del personal y bienes de capital, sino que hubo más inseguridad industrial, más contaminación, mayor endeudamiento externo y más represión.
    Quedó comprobado cómo todos los que gobernaron lo hicieron solamente para quienes apostaron a ganar. Y que no hubo progreso, sino despojo. Y para ganar emplearon todos los medios posibles y disponibles. Hubo incentivos y correctivos. Desde el ‘interés nacional’ a ‘la defensa de los valores occidentales y cristianos’, a ‘la lucha contra la subversión internacional’, y todo jugó a favor de un status que proponía la ganancia como filosofía máxima de la vida. Claro que como siempre, eran muy pocos los invitados a la mesa.
    Es la síntesis del sistema de la oferta y la demanda liberal de mercado, que en vez de usar de la técnica para obtener más calidad de vida y un nivel de cultura y de salud cada vez más alta para las poblaciones, origina más ganancias, y al mismo tiempo reduce cada vez más el número de trabajadores, va eliminando cada vez más las leyes obreras y envenena cada vez más el entorno de los más necesitados.
    Queda claro pues que la cuestión del ‘orden’, suscitada y privilegiada por sectores dominantes de la sociedad acaparó la atención y recursos del Estado nacional desde el momento de su constitución. Implican a menudo privilegios que, por oposición, condenan a otros sectores indirectamente perjudicados a una existencia económica, cultural o políticamente marginal. Por eso la represión y las formas más consensuales de penetración son procesos simultáneos y el ‘progreso’ en el que se enrolan los unos exige el ‘orden’ (represión) que debe imponerse sobre los otros.
    Los militares establecieron como imprescindible contar con una Corte Suprema de Justicia cuyos miembros le juraran acatamiento. El facto anuló de hecho la división e independencia de poderes.
    La xenofobia por el diferente, la portación de caras, la condición social y el pensamiento de aquellos que en un mundo de ciegos, estrenan sus ojos, resultaron y resultan los sospechosos de siempre. La discriminación permanente, junto a la marginación, la exclusión social, la farandulización de la política y tantos etcéteras concordantes, son el caldo de cultivo que utilizaron y utilizan permanentemente los “iluminados”.
    La inviabilidad de la política siempre justificó los golpes y estos vinieron de la mano de la necesaria “eficiencia” que había que darle al Estado para poder salir adelante y los políticos aparecían como la traba fundamental. Siempre se trabajó en crear esa conciencia. El acento en el déficit fiscal, es el caballito de batalla de los economistas desde Martínez de Hoz a la fecha.
    Otrora progresistas se vieron cubiertos por el halo de verdad que irradiaba el gendarme universal. Entre nosotros, la pócima tuvo mayor efecto y los que ayer eran ya no son. Dejando traslucir el verdadero rostro de los progresistas a la hora de confrontar con el poder -como en el juego del ¿quién es quién?- donde las fichas caen en la medida que uno descubre la fisonomía del que se quiere ocultar.
    Sobrevir el presente –comenta Del Frade-, además, incluye precarizar la salud, aumentar el tiempo dedicado a la búsqueda del dinero y borrar cualquier idea de rebeldía individual por miedo a quedar afuera, de desaparecer del mercado laboral. El Estado fue cooptado por políticos subordinados a las necesidades de mantener las tasas de las ganancias de las principales empresas. El consenso del miedo, posibilita los ajustes y se teme perder lo poco que se tiene. El miedo como disciplinamiento social, individual, colectivo.
    El miedo se utiliza dentro de las empresas y afuera de las mismas. Para pagar el salario desdoblado, para reducirlo, para eliminar las indemnizaciones y para justificar el aumento de horas de producción. Además del miedo, se santifica el olvido. Entonces las explicaciones vacías de siempre: son las reglas de las manos invisibles del mercado.
    La concentración de riquezas en pocas manos comenzó a consolidarse desde la irrupción de la última dictadura militar. Más de cuarto de siglo después, como consecuencia de la acción de desaparecedores y desocupadores, el presente para pocos.
    El terrorismo de Estado fue la herramienta de control social que se aplicó sobre las dirigencias obreras combativas y la militancia estudiantil y política que impulsaban la transformación estructural de la realidad.
    La supuesta “muerte” del Estado argentino, en realidad fue una selección muy minuciosa de sus herederos en vida.
    Somos responsables de que si queremos democracia tendremos que democratizarla, de que si cuestionamos el sistema, debemos cuestionarlo hasta perforarlo; responsables de entender que una persona con el estómago vacío no tiene ninguna libertad democrática por más que los progresistas se llenen la boca con esas palabras; de que las frases que nos hacen comer “seamos realistas, éste es el único camino”, nos conduce a la profundización de lo que estamos viviendo.
    Es hora de alterar lo inalterable y de comprometerse con lo improbable. Quizás sea más realista que creer que las alternativas están dentro de éste modelo en forma de espiral, en sentido concéntrico hacia el mismo lugar.

  2. Juan dice

    LA PROPUESTA DE «una alternativa nítida al ajuste que asegure participación y control de gestión de abajo hacia arriba y una fuerte intervención del Estado tanto en la administración de políticas como en la producción» ES NECESARIA PERO NÒ SUFICIENTE.

    FALTA (a mi juicio): SUJETO POLÌTICO CON BASES DE PODER SUFICIENTES en todos los planos (ideas, materia-economìa-DE FUERZA) que logre Hegemonìa e incline la correlaciònde fuerzas para poder IMPONER VOLUNTAD POLÌTICA.

    LA LUCHA POLÌTICA no puede agotarse en hacer «propuestas», llegar al gobierno, y ADMINISTRAR Y GESTIONAR. DEBE CONSISTIR ES UNA ESTRATEGIA, una conduccion de la lucha y una muy clara y contundente COALICIÒN que incluya a China-Rusia, Unasur, y otros, y excluya a eeuu y gobiernos que reconocen a Guaidò.

  3. alberto dice

    My bueno y necesario análisis, Como siempre gracias.

  4. Susana Monica Panelli dice

    Excelente perspectiva internacional. Y una muestra de los intersticios que nos plantea el.mundo para superar el desastre organizado por el capitalismo financiero. Luchar y desarrollar un interes propio es la enseñanza que nos muestran las potencias mundiales. Desafio imprescindible y dificil pero ya sabemos que es posible y no magico.
    Agradezco como nos esclarece su conocimiento y a cuanta esperanza nos convoca para su despliegue en acciones políticas.
    Un placer leerla.

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.