Las ratas abandonan el barco

La destrucción de las Fuerzas Armadas Argentinas

 

“La guerra es un asunto demasiado serio
para dejarla en manos de los militares”.
Georges Clemenceau
Político y periodista francés (1841-1929)
Primer Ministro y Ministro de Guerra (1917-1920)
 

 

El coronel Hugo Pierri  y el coronel Jorge García Mantel han presentado sus renuncias como Subsecretario de Asuntos Militares y Planeamiento Estratégico y como Director General de Planeamiento y Estrategia. La gestión de estos acólitos del carapintada José Gómez Centurión, ilustran las palabras del estadista francés: ex militares que han plagado la política de defensa de un desatino tras otro, gracias a la ausencia de conducción política. Esto ha llevado a las Fuerzas Armadas, como señaló correctamente Luciano Anzelini en El Cohete a la Luna, a un abismo en donde se adoptaron las hipótesis de empleo de los Estados Unidos con respecto al Narcotráfico y el Terrorismo. Como consecuencia, la Argentina ha quedado indefensa y sin capacidad para brindar apoyo a la política exterior en temas tales como Malvinas, la Antártida y el Atlántico Sur.

Los fracasos son tantos que señalaremos solamente algunos.

 

Institucional

La Dirección General de Planeamiento y Estratégica paralela del Ministerio de Defensa, dirigida por Jorge García Mantel, bajo la conducción de Hugo Pierri, desplazó y echó a los profesionales de la Dirección y de la Subsecretaría, y no fue capaz de escribir un Decreto Reglamentario de la Ley de Defensa, que reemplazara el Decreto Nº 727 y una Directiva de Política de Defensa Nacional. Jorge García Mantel, junto a los los también militares retirados El Nayar, Justet y Guerra (uno por fuerza), escribieron tales esperpentos desde diciembre de 2015 hasta el 2018 -como por ejemplo, la amenaza de una escisión de la Patagonia provocada por los pueblos originarios financiados por ONG´s extranjeras-, que la Secretaría de Asuntos Estratégicos tuvo que efectuar profundos cambios a los delirios que se habían incluido originalmente. Una de las primeras tareas que habrá de realizar la nueva gestión es reconstruir el Ministerio con profesionales civiles y militares retirados que sepan de defensa y entiendan la actual realidad internacional, regional y nacional.

Asimismo, las incoherencias y las improvisaciones se reflejan en que mientras se sostenía en enero de 2016 que el Teniente General César Milani había enviado ilegalmente tropas del Ejército al norte para que “sólo viaticaran”, asesorando su retiro ese año; estos ex militares recomendaron en  2018 -siguiendo la Doctrina Milani- enviar tropas de esa fuerza nuevamente al norte sin cobertura legal: solo existe una resolución ministerial que no deroga la Ley de Seguridad Interior Nº 24.059 y que tampoco modifica el Código Procesal Penal. Aquel que mate a un narcotraficante correrá -luego de las felicitaciones- el mismo destino que a Chocobar: la cárcel.

 

Presupuesto

El presupuesto de la “función defensa” para el año 2019 será de $ 71.042.483.247, mientras que el del Ministerio de Defensa ascenderá a $ 102.838.290.570. Esto significa en términos nominales aumentos del 24,98% y del 25,83% respectivamente.  Si pasamos estos datos a dólares, muestran una caída del 41,64% para el Ministerio de Defensa con respecto al año 2015 y del 42,18% si medimos la “función defensa”. Observemos detenidamente los siguientes gráficos.

Si tomamos como referencia el peor año del gobierno de Raúl Alfonsín (base 100=1989) podemos observar cómo el presupuesto destinado a la defensa nacional desciende durante los años ´90, se recupera durante el kirchnerismo y vuelve a descender durante la gestión del actual gobierno. Claramente a los gobiernos de centroderecha argentinos no les interesa la defensa nacional: en vez de ser halcones son palomas. Su proyecto de país del neoliberalismo no necesita Fuerzas Armadas sino “Guardias Nacionales”. Esto surge claramente de la lectura del Decreto Nº 683/2018 y de la Directiva Política de Defensa Nacional 2018.

 

Si se desagrega el presupuesto por “objeto del gasto”, es decir a qué se destina, la situación es aún más desoladora. Mientras que el Inciso 1 corresponde a sueldos y pensiones, el Inciso 4 corresponde a Bienes de Uso: es en este último donde se imputa la adquisición (compra o fabricación propia de sistemas de armas).

 

Los picos muestran las principales adquisiciones que se han realizado durante los últimos años. Aquí no se está efectuando una valoración cualitativa sobre lo que se compró, pero podemos señalar brevemente que a fines de los años ´90 se incorporó el sistema de armas A-4AR, sin que se garantizara la cadena logística. El año pasado empezaron a llegar los Texan T-6 que, pese a las declaraciones del gobierno, no sirven para la lucha contra el narcotráfico sino simplemente para aprender a volar. A esto último agreguemos que, de acuerdo a las declaraciones del Jefe de la Fuerza Aérea Argentina, nuestros pilotos no se entrenarán más en aviones a reacción.

Finalmente, la distorsión presupuestaria de la defensa nacional tampoco será resuelta a futuro; por el contrario, la relación empeorará. Mientras que en 2015 el inciso 1 (sueldos y pensiones) representaba el 77,15% del total, en 2019 esa cifra ascenderá al 83,52%. Por su parte el inciso 4 (equipamiento) pasará del 4,57% al 2,51%. Es sintomático que estos números también empeoren durante los gobiernos neoliberales.

Concomitante, la gestión en materia de industria de defensa ha sido desastrosa.

La nueva gestión del Ministerio de Defensa tendrá que dar cuenta de esta larga problemática y buscar un financiamiento específico -siguiendo el ejemplo de Chile (al que tanto gusta citar la derecha argentina )- para recuperar en el corto plazo capacidades militares para el Siglo XXI con una adecuación de la orgánica y el despliegue. Es decir, una reforma integral de todo el Sistema de Defensa Nacional.

 

Adiestramiento

Pierri y García Mantel no sólo han entregado la bandera argentina al Comando Sur de los Estados Unidos involucrando a las Fuerzas Armadas en Ejercicios Combinados que tienen como hipótesis de empleo al narcotráfico y al terrorismo, sino que han desfinanciado el adiestramiento de nuestros hombres y mujeres de la Fuerzas Armadas: 70% menos de horas de vuelo para la Fuerza Aérea Argentina; 60% menos de días de campaña para el Ejército; y 0 días de navegación para la Armada Argentina.

A esto se le suma que enviaron a pilotos de la Fuerza Aérea Argentina a derribar aviones con droga con los T-6C Texan que no están armados. En el hipotético caso de que los pilotos logren derribar una aeronave con sus nueve milímetros, el Decreto Nº 228/2016 tampoco puede modificar la Ley de Seguridad Interior Nº 24.059 y el Código Procesal Penal. O sea, lo más probable es que terminen procesados.

 

Sistemas de Armas

La Fuerza Aérea Argentina prácticamente ha perdido sus capacidades de interceptación y bombardeo y compraron los citados Texan para adiestramiento, cuando nuestro país hermano Brasil ofrecía los Super Tucanos con los que nuestros técnicos tenían experiencia y que además estaban artillados. En tanto que las entregas de aviones IA-63 Pampa se vieron demoradas por diversas cuestiones  logísticas.

La Armada Argentina recibirá los Super Etendard SEM 5 cuando no tiene portaaviones (¿No hubiera sido mejor comprar aviones de combate para la Fuerza Aérea Argentina?); unas OPV, lanchas patrulleras que podrían ir a la Prefectura Naval; y no tenemos submarinos: se perdió el ARA San Juan presuntamente por falta de mantenimiento y el ARA Santa Cruz está parado en los astilleros porque no han previsto presupuesto para este año.

El Ejército Argentino recibió en una gran ceremonia sistemas de armas reciclados y armamento liviano para su función ilegal en la frontera norte.

 

El Abismo

De continuar este camino, la Argentina se dirige a quedarse sin Fuerzas Armadas, convirtiéndolas en Guardias Nacionales y, en consecuencia, sin capacidad de maniobra en materia de política exterior. ¿Quién respaldará las decisiones que se adopten? ¿Quién le creerá a la Argentina cuando quiera adoptar determinados cursos de acción en el escenario internacional?

La irrelevancia del país se ha profundizado. No hemos vuelto al mundo, en todo caso estamos en el último de los infiernos del Dante Alighieri junto a otros países que no pesan en la política internacional. Estamos hablando de la tercera economía de América Latina y el 8º país en extensión territorial.

El ex canciller Estanislao Zeballos sostenía a fines del Siglo XIX que la Argentina era el país menos preparado de la Tierra en materia de asuntos internacionales. Hugo Pierri y García Mantel son un claro ejemplo de ello y de las palabras de Clemenceau. Abandonan el barco; dejan el Ministerio, cuando por fin una profesional que sabe de defensa debe lidiar con este legado en solo seis meses, para sumarse al partido liderado por el ex carapintada Gómez Centurión.

 
Este artículo es un adelanto del paper “Adios a las Armas” próximo a publicarse en Perspectivas. Revista de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Rosario, realizado en el marco del Programa Posdoctoral de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (2019-2020).

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