Lo fusilaron

Las pericias confirmaron que el niño Facundo Ferreira no disparó

Facundo Ferreira no disparó con ninguna de sus manos. Así lo confirmó el resultado de la última pericia que acaba de ser girada de Chaco a la fiscalía de Tucumán. «El resultado fue negativo, lo que significa que Facundo no disparó a los policías», explicó Emilio Guagnini, integrante de Andhes, la organización que representa a la familia. «Esto determina que estamos ante un caso de gatillo fácil», agregó. Y adelantó que la querella está exigiendo que los policías Nicolás González Montes de Oca y Mauro Díaz Cáceres sean llamados a indagatoria por homicidio doblemente agravado. La fiscalía anunció a la familia que tiene prevista las indagatorias para el próximo 27 de junio.

Los resultados del barrido electrónico no sólo probaron que Facundo no tiró. También demostraron que poco después de su asesinato, la Gendarmería peritó una mano equivocada. Las primeras pruebas de parafina se habían hecho sobre la mano derecha de Facundo. Cuando en realidad el niño era zurdo, tal como lo denunció el portal de El Disenso en el mes de marzo. Estas nuevas pruebas se hicieron sobre la mano izquierda en una investigación que también determinó nunca podría haber usado sus manos para disparar por la posición que relación entre la trayectoria de la bala y la posición de su cuerpo.

Los hechos ocurrieron en la madrugada del jueves 8 de marzo. Facundo había ido con su amigo Juan a ver picadas de motos en el Parque 9 de Julio. Cuando los niños de 12 y 14 años regresaban a casa de su abuela, la policía tucumana les disparó 11 veces. Facundo recibió un tiro en la nuca que le provocó la muerte. La bala atravesó la cabeza y rozó a su amigo Juan que conducía la moto. Por la dirección de entrada y salida, se cree cuando recibió el tiro, Facundo estaba abrazado a Juan para no caerse.

La versión policial indicó varios datos falsos. Primero que los dos policías perseguían a seis jóvenes en motocicletas. Y dispararon para defenderse de los tiros de uno de ellos. Esa versión encontraba sustento en el dermotest de la mano derecha. O en el dermotest positivo de las manos de Juan. Pero ni la posición en la que fue fusilado Facundo coincide con la de un pistolero que corre en moto y dispara con una mano que además no suele usar. Ni el examen positivo en las manos de Juan indica que disparó porque las pruebas de parafina son sensibles a cualquier contenido de pigmentos o combustibles y los niños habían estado trabajando en el motor de la moto antes de la carrera y cambiaron el caño de escape.

Otro de los datos falsos son las armas. Siempre según la investigación de El Disenso, los efectivos dijeron que los niños tenían dos armas. Sin embargo, confiscaron sólo un revolver calibre 22. La segunda arma nunca apareció. Finalmente, la policía dijo que se había tratado de un error de tipeo: no eran dos sino una. El revolver calibre 22 también fue sometido a pericias. Pero tampoco tiene huellas digitales ni de ADN del niño que supuestamente la habría usado antes de morir. Ni rastros de Juan, ni de ningún otro ser viviente.

Hoy se sabe que Montes de Oca realizó los once disparos con su arma reglamentaria y Cáceres conducía el vehículo. El primero se había recibido de policía el 27 de abril. Díaz Cáceres llegó a la escena del crimen con al menos tres causas previas de abusos y excesos en el ejercicio de la fuerza. Y en este momento se están haciendo exámenes para confirmar si patrullaba luego de haber consumido cocaína y marihuana. Los dos policías aún están en actividad.

Facundo fue trasladado al Hospital Néstor Kirchner tarde y sin aviso. La fiscal Adriana Giannoni le tomó declaración al médico de la ambulancia que lo atendió en la calle. El hombre dijo que la ambulancia fue llamada casi una hora después del disparo. Cuando llegó no le dijeron que Facundo tenía un tiro en la cabeza. Y sólo le dijeron que se había caído de la moto. Facundo estaba inconsciente e ingreso al hospital como herido en un accidente de tránsito. Horas después, una tomografía descubrió al trayectoria de la bala en el cerebro.

«Nos reunimos con la fiscal Adriana Giannoni y nos pidió que tengamos paciencia y que esperemos hasta la semana que viene, que van a estar listos los resultados de las pericias que se están realizando sobre la ropa de Facundo», dijo Mercedes del Valle Ferreira, abuela de Facundo, durante una movilización realizada por amigos y familiares ante los Tribunales de Tucumán. En esa ronda y ante la prensa, la abuela de Facundo también confirmó que los policías serían citados a indagatoria el próximo 27 de junio. «Me gustaría que citen a todos los policías que participaron la noche del asesinato de mi nieto —dijo—, porque sé que hubo más involucrados».

Romina Ferreira, madre de Facundo, pidió además la intervención de la Policía Federal porque «esa noche hubo muchas cosas tapadas. A Facundo lo ejecutó la Policía de la provincia y después salieron a decir que fue por defensa propia».

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