Los fondos que dominan el mundo

Un poder mundial entrelazado obstaculiza los intentos de desarrollo sostenible de la Argentina

 

El proceso de reestructuración de deuda está condicionado por actores poderosos. Parte de los títulos que integran la oferta de canje de deuda del Gobierno argentino están en manos de fondos de inversión internacionales, como BlackRock y Fidelity. Estos fondos, según un trabajo realizado por investigadores de las Universidades de Oxford y Sussex, se encuentran entre los principales 20 fondos de inversión que concentran buena parte de la riqueza global (a través de las empresas y los bancos más importantes del mundo), los cuales, a su vez, están relacionados entre sí.

La distribución de la riqueza es determinante en la repartición del poder fáctico. Sabemos que la riqueza privada global está fuertemente concentrada: el 1% de la población mundial concentra el 50% de la riqueza del planeta, es decir, la misma que el 99% restante, según Piketty.

Es impactante observar las evidencias de los procesos de concentración y centralización de la riqueza. La concentración consiste en la distribución del capital en pocas manos y y la centralización implica el control de muchos capitales por uno solo. Un análisis realizado por Haberly y Wojcik (2016, Earth Incorporated: Centralization and Variegation in the Global Company Network) demuestra la dinámica del proceso de centralización. Estos autores analizan una muestra de 205 empresas, que son las más grandes del mundo considerando el monto de facturación. Allí revelan que las tres cuartas partes (158 empresas) de estas 205 empresas más grandes del mundo están vinculadas entre sí, con una participación significativa (de al menos del 5%), conformando una red de organizaciones global. Esta red, a su vez, tiene una organización jerárquicamente centralizada, con un dominante «núcleo de la red global» conformado por los administradores de fondos de inversión.

Los 20 principales fondos de inversión, entre los que se encuentran BlackRock, Fidelity, Vanguard y State Street, poseen una participación significativa (al menos un 5% del capital) en el 61% de las 205 firmas con mayor facturación del mundo. A la vez que 15 de estos 20 tienen una participación significativa directa en otros fondos de esta misma red, lo que denota que este núcleo está interconectado.

Los principales 20 fondos de inversión, agrupados por las redes identificadas en la investigación, son:

 

 

Los principales 20 fondos de inversión,

 

 

BlackRock posee participación (directa o indirecta) sobre el 67% de las empresas estadounidenses de la muestra de las 205 empresas más grandes del mundo. Entre BlackRock y Vanguard (de Estados Unidos) poseen entre el 10% y 15% de más de la mitad de las empresas estadounidenses que figuran en la muestra. Las estructuras de titularidad de BlackRock y Vanguard también están vinculadas entre sí y se relacionan con el tercer fondo de inversión más grande de los Estados Unidos, State Street.

 

 

El “núcleo de la red global” y las vinculaciones entre ellos. Fuente: Haberly y Wojcik (2016) Earth Incorporated: Centralization and Variegation in the Global Company Network.

 

 

BlackRock se ha constituido como el actor más influyente en la integración de las redes globales de capital. Considerando las 205 empresas más grandes del mundo, BlackRock posee una participación significativa directa en casi un tercio de las empresas de la muestra y una participación significativa de forma indirecta en el 45% de estas. La influencia internacional de BlackRock, por fuera de los Estados Unidos y Reino Unido, encuentra sus orígenes en las participaciones en empresas multinacionales financieras no angloamericanas (como por ejemplo, Deutsche Bank, AXA, UBS, BBVA, ING, Zurich Financial, Mitsubishi UFJ). En este caso, posee una participación significativa de manera indirecta en el 29% de las empresas de la muestra no estadounidenses ni británicas.

Una investigación de una periodista rusa, Lisa Karpova, en 2011 ya demostraba el dominio de estos fondos de inversión en el mundo. Su investigación reveló que los siete bancos más grandes del mundo, Bank of America, JP Morgan, Citigroup, Wells Fargo, Goldman Sachs, Bank of New York Mellon y Morgan Stanley, poseían entre sus accionistas a cuatro grandes fondos: BlackRock, State Street Corp., FMR (Fidelity) y Vanguard Group. Estos cuatro estaban siempre presentes en todos los bancos.

En Argentina, BlackRock es dueña del 5,2% de Pampa Energía, la empresa de Marcelo Mindlin, y a través de MSCI, una subsidiaria, posee inversiones en Globant, YPF, el Grupo Galicia y Telecom, entre otras, según los datos que proporcionó Miguel Fernández Pastor en El Cohete.

A junio de 2019, los activos bajo administración de Blackrock arrojaban 6,84 billones de dólares (trillions en inglés), lo que duplica el PIB de Alemania de 2019 y equivale a alrededor de 19 veces el PIB Argentino de ese mismo año.

Como es sabido, los grandes fondos de inversión financiera (como BlackRock, Vanguard, Fidelity, Franklin Templeton, PIMCO, entre otros) poseen una proporción relevante de los títulos de deuda argentina con jurisdicción extranjera que están incluidos en la oferta de canje que realizó el gobierno argentino. De esa manera, conjuntamente, poseen el poder para evitar el cumplimiento de la cláusula de acción colectiva (CAC) que establece que si el 75% o el 66% de los acreedores, dependiendo del bono, aceptasen la propuesta argentina, el resto de los acreedores quedarían sujetos a ese mismo acuerdo.

Los tres principales grupos de bonistas tenedores de deuda soberana argentina publicaron una declaración colectiva, en la que rechazan la oferta de canje de deuda del Gobierno argentino, aunque las negociaciones continúan. Estos son el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos, conformado por BlackRock, Fidelity, Ashmore y otros grandes fondos de inversión; el Comité de Acreedores de Argentina, liderado por el fondo Greylock; y el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos de Cambio de Argentina, conformado por 20 fondos, liderados por Monarch, HBK Capital Management, Cyrus Capital Partners LP y VR Capital Group, entre otros. Siguiendo con la dinámica de la concentración y centralización, los grupos de acreedores más relevantes de la deuda externa argentina componen los mismos fondos que dominan buena parte de los bancos internacionales y de las empresas más grandes del mundo.

El 5 de mayo el Ministerio de Economía publicó un comunicado que explica que uno de los grupos de inversores presentó una contrapropuesta incompatible con el marco macroeconómico actual, la cual no reconoce la necesidad de un alivio de flujo de efectivo a largo plazo para garantizar la sostenibilidad de la deuda pública de la Argentina. Esta contraoferta, que habría surgido del grupo BlackRock, se basa en la suposición de que la Argentina tiene restricciones de liquidez a corto plazo, cuando, en rigor, la Argentina tiene un problema de solvencia. Largo y tendido se ha expuesto sobre la insostenibilidad de la deuda pública argentina. Básicamente, la contrapropuesta consistía en mantener el mismo valor nominal e intereses, y solamente involucraba un alivio parcial del cupón durante los primeros cuatro años, que debía ser compensado con pagos en especie, y una extensión de cuatro años de los vencimientos.

Más de 160 personalidades de la academia firmaron un documento de apoyo a la oferta de reestructuración de deuda de la Argentina. El documento es encabezado por los premios Nobel de Economía Joseph Stiglitz (2001) y Edmund Phelps (2006), y por la tan reconocida economista Carmen Reinhart. La carta explica que el tratamiento diferenciado entre capital e intereses de la oferta del Gobierno argentino tiene como objetivo aliviar la carga del servicio de la deuda, mientras el país lucha contra el coronavirus y trabaja para restaurar el crecimiento. En este sentido, sostienen que la reducción del cupón promedio del bono ofrecido por la Argentina (del promedio actual de 7% al de 2,3%) es razonable, dado el contexto global actual de tasas de interés. Asimismo, los académicos expresan que sólo una economía que crece de manera sostenible puede cumplir con sus compromisos financieros en el tiempo.

Cada vez queda más claro que la creciente concentración de la riqueza y el poder económico obstaculizan los intentos de desarrollo sostenible de la economía argentina y restringen la capacidad de concretar una reestructuración de deuda acorde a las necesidades y posibilidades del pueblo argentino.

 

 

 

 

19 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimada Magdalena:
    Impecable informe analítico.
    Una digresión, si me permite.
    Respecto de esa absurdidad flagrante para la humanidad deberían formarse, por parte del 99% de los habitantes del mundo, nuevos foros internacionales -sin miembros funcionales al statu quo-, a los fines de discutir qué es lo que se puede hacer sobre el particular, a los fines de exigir a sus representantes que, de una vez por todas, los representen en los foros creados por los poderosos para su propio beneficio y exijan los cambios que demanda la hora; ya que si esa realidad no se modifica, nada, absolutamente nada, podrá ser modificado.
    Esa realidad espantosa, fue posible porque aquellos representantes que los pueblos eligieron para que los representen, jamás lo hicieron y nunca estuvo en sus intenciones hacerlo. Entonces, en un principio, esos nuevos organismos que puedan crear los oprimidos, podrían -cuanto menos- favorecer al conocimiento de sus pueblos para que se encuentren más informados al momento de elegir a sus representantes.
    Naturalmente, ese 99% de la humanidad tendrá que pensar en crear los medios informativos alternativos a los que el poder del 1% creó para su beneficio.
    Del análisis de Haberly y Wojcik, sólo restaría decir que así como es arriba es abajo, o sea, un sistema que luego se repite a escala global.
    En varios comentarios vengo sosteniendo, en función del mundo ominoso que se avecina, que el Estado no debe desprenderse ni de un metro de tierra fiscal y que, además, las empresas estratégicas para el funcionamiento de un país (dentro de las que incluyo las de alimentos), no pueden quedar en manos exclusivas del sector privado y no digo su estatización total, porque en este país pendular siempre es posible que aparezcan los Menem, De la Rúa o los Macrí y, sin las vacilaciones que suelen tener los gobiernos progresistas, en 48 horas pongan todo patas para arriba.
    Sí el control mayoritario del capital y la orientación de la empresa. El privado participaría con su riesgo empresarial (no con subsidios estatales) y en busca de la rentabilidad que se obtienen en los países del mundo serio que ellos siempre refieren y no los márgenes siderales de ganancia o, mejor dicho, transferencia de recursos de los más hacia los menos, que nos caracteriza como país y que, precisamente por ello, las inversiones extranjeras siempre son especulativas y producto de la obtención de una tasa de ganancia en un tiempo infinitesimal en comparación a lo que le demandaría igual rentabilidad en sus países de origen.
    Escucharlo a Amado Boudou en el programa del destape radio “habrá consecuencias”(13/5/20), fue un deleite muy particular. Amado es una persona que viniendo de las estructuras del poder real, me asombró hace mucho tiempo atrás, por decir que toda su formación académica había estado direccionada al servicio de los poderosos (nadie antes que él fue capaz de decirlo), pero lo más importante, es que cuando tuvo que actuar en defensa del país, dejó de lado la academia y se puso al servicio de este. Nadie nunca antes hizo semejante cosa y eso le costó la persecución y la cárcel. Hoy, con prisión domiciliaria y con el ataque desde siempre para estigmatizarlo, sigue pensando exactamente lo mismo. Boudou, a mi modesto saber y entender, es uno de los imprescindibles, si queremos una patria.
    Se lo dije a él mismo en este prestigioso medio -como comentario al artículo “Claro que hay alternativas”-.
    Está muy claro que necesitamos una nueva Constitución que acumule toda la experiencia de sus reiteradas violaciones para que no vuelvan a ocurrir; un nuevo poder judicial que extirpe de raíz la putrefacción del actual y establezca nuevas formas de acceso a las magistraturas por parte de los más probos entre los probos que, además, hayan tenido correlación comprobada entre sus capacidades y sus desempeños.
    Esa nueva constitución debe tener en sus artículos la primacía del país (exigibles a los presidentes y demás poderes del Estado y como políticas de Estado) en cuanto a la administración de los recursos naturales y estratégicos; así como una claridad meridiana respecto del significado de los nuevos artículos 29º y 119º que serán necesarios, porque su actual redacción deja sin pena los latrocinios criminales que distintos gobiernos han posibilitado, aún ante la deslumbrante contundencia de que se trataba de “traición a la patria”.
    Debería, entre tantos otros artículos que deberían ser reformulados, incorporarse un artículo que determine que la elusión o evasión fiscal, el lavado de dinero y la fuga de capitales, como la constitución de empresas offshore, resultan para la nueva Constitución y el nuevo Contrato Social, igual tratamiento como el consignado en ese nuevo artículo 29º.
    La libertad de prensa, luego de la posverdad, las fake news y el lawfare, debe ser un tema que contemple la nueva Constitución, la mentira, la falsedad, la distorsión deliberada de una noticia o información debería ser pasible de penalidades pecuniarias que pongan a los poderes fácticos mediáticos ante una cuestión de costo-beneficio que los disuada, pero, además, la reiteración de la misma por parte de periodistas o medios de comunicación, debería implicar causas penales con penas severas y respecto del medio, la posibilidad de su clausura o retiro de licencias. La noticia, la información o la simple opinión no pueden estar fundamentadas en una mentira. Deben, a requerimiento judicial inmediato, aportar todos los medios de prueba -concretos, precisos y categóricos- respecto de ellas.
    Probada que sea -por parte del “nuevo Poder Judicial”- la veracidad de la misma, dicho poder debe tener un plazo que no pueda exceder de seis meses, para dictar sentencia respecto al hecho denunciado y probado.
    En lo personal, me gustaría que la propia Constitución establezca que el manejo de divisas sólo pueda ser administrada por el gobierno y únicamente a los fines de la atención de las importaciones y exportaciones; con posibilidad de acreditar divisas a turistas en sus propias cuentas bancarias y mediante declaración jurada en relación a sus viajes.
    Todas las actividades especulativas que conocemos en el sistema financiero, sólo podrían ser posible si los propios participantes lo hacen con las divisas que tienen en su poder. En el país, para esos menesteres, no la podrán comprar.
    En fin, una catarsis de mi parte, porque, como diría Serrat: “…entre esos tipos y yo hay algo personal”; pero que seguramente usted, como tantos otros con mejores capacidades técnicas, sabrían perfeccionar.
    Si un virus microscópico puso desnudo al sistema, como rey del engaño, la mentira, los sofismas y eufemismos recurrentes; como jamás lo pudieron lograr quienes vienen advirtiendo el sinsentido y perversidad del mismo desde distintos ámbitos y profesiones; no aprovechamos la oportunidad que se le brinda al 99% de los oprimidos para reformular el Contrato Social y las reglas de juego, la impondrá el 1% que hasta hoy las creo para su beneficio y que, luego de esta experiencia, no dejará hueco posible para cambiar nada y, consecuentemente, resultará infinitamente más perverso de lo que hasta hoy fue.
    A la humanidad, al menos a ese 99%, les va la vida en ello.

  2. anibal dice

    y soros?

  3. apico dice

    A mi modesto entender, la crisis económica-financiera mundial, tendrá entre sus principales victimas a estos poderosos fondos financieros, quienes tendrán enormes perdidas y si cae alguno de los grandes, arrastrará a muchos, como bien lo dice la columnista. La ridícula posición del equipo económico de AF, es pretender querer mantener «la palabra», como si se tratara de caballeros del siglo 15. Lo dije desde el primer día , el trípode Cristalina-Stiglits-Guzman,le vendieron llave en mano el plan a AF, y este lo compró sin garantía. Craso error, el FMI, como USA, son muy pequeños para imponerles condiciones económicas a los Fondos. Su futuro está muy condicionado a la salida de la pandemia, donde pueden quedarse con TODO, o quedarse sin NADA. La Argentina y su deuda, solo les preocupa en tanto situación simbólica, y siendo así ,difícil que den su brazo a torcer. Puede fallar AF, y tu equipo económico se debería ir con el fracaso de un plan que el PUEBLO no votó. Un saludo peronista.

  4. Esteban dice

    Está revista es de Verbitsky o tiene participación en ella ? Avisenle que ese mismo capital financiero , el MISMO EH! es el que le manda dólares desde la.Open SOCIETY, fundación Ford y soy generoso parando de contar, para políticas eugenesicas disfrazadas de derechos. que se deje de engañar a los borregos . Saludos .

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