Mensaje interplanetario

Para comunicarse con otro a pesar de no compartir idioma, lo único que hace falta es voluntad y ganas de pensar

 

Supongamos que uno quisiera mandar un mensaje al espacio de manera tal de que en el caso de que fuera interceptado por algún ser “inteligente”, este pudiera leerlo e interpretarlo. ¿Cómo hacer para escribir algo en “ningún idioma” en particular, pero lo suficientemente explícito como para que cualquiera que pueda “razonar” lo pueda entender?

Por otro lado, una vez superado el obstáculo del “medio” o sistema de comunicación que se va a utilizar y que suponga que “el otro” va a entender, aparece otro inconveniente:

¿Qué escribirle? O, si usted prefiere: ¿qué convendrá decirle?

Aquí, una pausa. Quiero contar una historia que apareció en un diario japonés hace muchísimos años. Alicia Dickenstein [1] volvía de un viaje por Oriente y me comentó lo que había leído en la revista El Correo de la Unesco en su edición de enero del año 1966.

El texto que sigue está reproducido tal como apareció hace más de 53 años. 

“En 1960, Ivan Bell, un profesor de inglés en la Universidad de Tokyo, decidió hacer un aporte a lo que se llamaba ‘Project Ozma’. Este plan se proponía interceptar los potenciales mensajes de radio que pudieran llegar a la Tierra desde el espacio».

“Bell redactó entonces un mensaje interplanetario de 24 símbolos, que el diario japonés Japan Times publicó en su edición del 22 de enero de 1960, pidiendo a sus lectores que lo descifraran».

“El diario recibió cuatro respuestas. De las cuatro, una correspondió a una lectora norteamericana que contestó usando el mismo código que había sido utilizado para escribir el mensaje, agregando que ella vivía en Júpiter”.

Ahora sigo yo. Acá abajo usted se va a encontrar con el mensaje de Ivan Bell. El artículo original agregaba que el texto de Bell es “extraordinariamente fácil de descifrar y mucho más sencillo de lo que parece a simple vista”.

Es un ejemplo muy disfrutable y original de lo que puede hacer el intelecto humano, cualquiera sea el idioma que hable: sólo se requiere tener voluntad de pensar.

Esta es la lista de 14 frases. La numeración corre por cuenta mía, pero piense que cada línea es una parte del mensaje.

 

1) A.B.C.D.E.F.G.H.I.J.K.L.M.N.P.Q.R.S.T.U.V.W.Y.Z

2) AA, B; AAA, C; AAAA, D; AAAAA, E; AAAAAA, F; AAAAAAA, G; AAAAAAAA, H; AAAAAAAAA, I; AAAAAAAAA, J;

3) AKALB; AKAKALC; AKAKAKALD; AKALB; BKALC; CKALD; DKALE; BKELG; GLEKB; FKDLJ; JLFKD.

4) CMALB; DMALC; IMGLB.

5) CKNLC; HKNLH; DMDLN; EMELN.

6) JLAN; JKALAA; JKBLAB; AAKALAB; JKJLBN; JKJKJKJKLCN; FNKGLFG.

7) BPCLF; EPBLJ; FPJLFN.

8) FQBLC; JQBLE; FNQFLJ.

9) CRBLI; BRELCB.

10) JPJLJRBLSLANN; JPJPJLJRCLTLANNN; JPSLT; JPTLJRD.

11) AQJLU; UQJLAQSLV.

12) ULWA; UPBLWB; AWDMALWDLDPU; VLWNA; VPCLWNC; VQJLWNNA; VQSLWNNNA; JPEWFGHLEFWGH; SPEWFGHLEFGWH.

13) GIWIHYHN; TKCYT; ZYCWADAF.

14) DQCPZPNWNNIBRC.

Ahora le toca a usted.

El objetivo es tratar de descifrar el mensaje. Si lee mis conclusiones, se perderá la oportunidad de deducirlo usted. ¿Por qué hacerse daño? ¿Por qué no dedicarle un tiempo a tratar de decodificar el problema? No hay apuro…

Solución

Esto es lo que significa cada símbolo.

A 1
B 2
C 3
D 4
E 5
F 6
G 7
H 8
I 9
J 10
K + (símbolo de la suma)
L = (símbolo de la igualdad)
M – (símbolo de la resta)
N 0 (número cero)
P x (símbolo del producto)
Q :– (símbolo de la división)
R xa (potencia) (“elevado ‘a’”)
S 100 (cien)
T 1.000 (mil)
U 0,1 (un décimo)
V 0,01 (un centésimo)
W , (‘coma’, o símbolo del decimal)
Y (aproximadamente igual ‘a’)
Z p (el número ‘pi’)

 

Mensaje: (4/3).p.(0,0092)3

Ahora, una breve explicación. El mensaje está escrito sin que quien lo lea necesite “saber” nada. No necesita conocer ninguna letra, ningún número ni ningún símbolo. Todo lo que se requiere es ser capaz de razonar. Los símbolos elegidos fueron tomados al azar. Usted pudo haber seleccionado cualquier otro grupo de “jeroglíficos” que lo hicieran sentir mejor. O sea, ni el mensaje ni el “lenguaje” dependen de los símbolos elegidos.

Una vez aclarado esto, el mensaje dice:

(4/3).p.(0,0092)3

Aquí lo que conviene agregar es que si uno quiere calcular el volumen de una esfera de radio R, entonces la fórmula que sirve es (4/3).p.R3.

La validez de esta fórmula es independiente de quien lea el mensaje. Se usa la constante p (o “pi”) cuyo valor tampoco depende de la escritura que se elija, sino que es una constante que resulta del cociente entre el perímetro de una circunferencia y su diámetro. Ahora bien: ¿de dónde aparece el número (0,0092)?

El objetivo del mensaje es advertirle a quien lo lea que fue enviado desde la Tierra. ¿Cómo decírselo? Uno no podría decirle que la Tierra tiene un diámetro aproximado de 12.750 kilómetros porque no hay forma de indicarle la unidad de medida (en este caso los “kilómetros”). El receptor del mensaje no tiene la convención incorporada de lo que es ni un kilómetro, ni una milla… nada. Hay que mandarlo sin usar ninguna medida. ¿Cómo hacer?

Y aquí está la “gran idea”. Como no hay forma de decirle cuál es el diámetro de la Tierra ni el diámetro del Sol y no puede usar ninguna unidad de medida, entonces a lo que se puede apelar es a hablarle de la relación que hay entre ambos. Es decir, por ejemplo: el diámetro del Sol (1.3920.000 kilómetros) es (muy aproximadamente) 100 veces más grande que el de la Tierra. Y de todos los planetas, el único que guarda esa proporción con respecto al Sol es justamente la Tierra. O sea, el diámetro de la Tierra es casi una centésima parte del diámetro del Sol. Y ese número es (otra vez, aproximadamente) 0,0092.

Luego, el mensaje que uno le está mandando a quien lo pueda leer es: “¡Te estoy mandando este mensaje desde una ‘esfera’ cuyo diámetro es cien veces más chico que el del Sol!”

¿No es extraordinario? ¿Usted qué dice?

 

[1] Alicia Dickenstein es una de las mejores matemáticas argentinas de la historia. Actualmente es profesora titular del Departamento de Matemática y Vicepresidenta de la Unión Matemática Internacional.
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6 Comentarios
  1. roque pedace dice

    felicitaciones por difundir el ejercicio.La historia contada de otra manera se puede leer tambien en un libro de 1992:»EL LLAMADO DE LAS ESTRELLAS» de Guillermo Lemarchand.

  2. Hernan dice

    Adrián, antes que nada, quiero decirte que te sigo hace años y me fascinan tus artículos y siempre trato de «resolver» los problemas que propones. En este caso pude descifrarlo, aunque me parece que debe haber habido un error de impresión: el 6to bloque de la 6 oración me confundió. No debería ser JKJKJLCN o JKJKJKJLDN?
    Saludos cordiales.

  3. Jorge dice

    Estimado Adrián
    Lamentablemente no pude descifrar el mensaje, pero si viviera en otro planeta y pudiera descifrarlo, tampoco serviría de nada. El concepto «sol» solo es válido para los terráqueos de habla hispana.. si este mensaje lo descifrara un indígena del Amazonas o un lapón, tampoco sabría lo que es «sol» ( supongo que el original habrá sido «Sun» que para el caso es lo mismo). El valor de referencia (sol) es muy local

  4. Alejandro de Brasil dice

    No quería ser yo, pero debo señalar un error en la segunda frase,falta la décima A antes de la J

  5. Un Técnico dice

    Muy bueno, por cierto hubo intentos de enviar mensajes a través de radio frecuencia, creó que en la longitud de onda del hidrógeno, y claro también en el famoso disco de oro a través del Voyager (viyer para los conocidos que se la tienen que fumar de vuelta) si mal no recuerdo me parece que fue con justa lógica Stephen king quien se opuso indicando que si alguien tiene la capacidad de descifrar ese mensaje al menos esta al mismo nivel que nosotros si no más, y existe la posibilidad que como toda especie quiera conquistar territorios, de todas las hipótesis de llegar algo afuera que nos supere es la más probable

  6. diego dice

    Si, extraordinario. siempre sus notas son extraordinarias. saludos cordiales Profesor de una escuela publica:. Diego Castelao

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