Milagros de lesa

Separan a represor de un juicio por razones de salud pero a los dos días lo encuentran paseando

 

El ex comisario Argentino Alberto Balquinta tuvo una recuperación milagrosa. Dos días después de que lo separaran de un juicio por delitos de lesa humanidad por razones de salud, un vecino lo enganchó cuando salía de su casa en Olavarría. Las fotos le llegaron a la fiscal, que reclama que lo reintegren al juicio por la causa Monte Peloni II y que le revoquen el beneficio del arresto domiciliario.

 

Una libertad incompleta

El Tribunal Oral Federal (TOF) de Mar del Plata tiene previsto dictar sentencia el próximo jueves en la causa por delitos de lesa humanidad en el centro clandestino conocido como Monte Peloni, ubicado en las Sierras Bayas, en las inmediaciones de Olavarría.

El jueves 22, los jueces Alfredo Ruiz Paz, Víctor Blanco y Luis Imas decidieron separar del juicio a Balquinta, de 88 años, por problemas de salud múltiples. Entre otros invocaron que tenía una sonda vesical, una cardiopatía hipertensiva con trastornos de conducción y que estaba la recomendación médica de que no debía ser sometido a situaciones de estrés físico ni psíquico. En el expediente también figura que al menos dos pericias no pudieron realizarse ante el Cuerpo Médico Forense (CMF) por el supuesto delicado estado de salud. De todas formas, ordenaron revisiones cada tres meses para comprobar si su salud seguía deteriorándose o si había mejorado.

Dos días después de la resolución de los magistrados, Balquinta ya se sentía de ánimo como para salir a tomar aire a la calle. Se puso un jogging gris, no terminó de cerrarse la campera deportiva y salió a caminar ayudado por un bastón. Un vecino de Olavarría lo encontró afuera de su casa, ubicada en la calle Lavalle 1876. No dudó y lo fotografió.

Pese a haber sido separado del juicio de Monte Peloni, Balquinta está procesado con prisión preventiva en la causa de La Huerta, que está esperando desde hace unos días que el mismo TOF de Mar del Plata ponga fecha para un próximo juicio. Su excursión a las calles olavarrienses no fue más que una violación del arresto domiciliario.

 

 

Sin beneficios

El mismo sábado 24 a la noche, la foto de Balquinta llegó al teléfono de la fiscal federal Ángeles Ramos, titular de la Procuraduría de Crímenes Contra la Humanidad y parte acusadora en el juicio de Monte Peloni. Ramos presentó el lunes siguiente un pedido para que le revoquen el beneficio de la prisión domiciliaria porque salió de su casa sin autorización del tribunal y sin la compañía de su garante. Además, hizo notar que estaba en un aparente buen estado de salud.

Con el mismo espíritu deportivo que mostró fuera de su casa en Olavarría, Balquinta llegó el jueves último hasta Mar del Plata para explicarle al presidente del TOF por qué había salido. Ante el juez Ruiz Paz reconoció que era él el de la foto.

 

Balquinta en Mar del Plata. Foto: Marcelo Núñez.

 

El mismo TOF que lo separó del juicio de Monte Peloni II tiene ahora que decidir si le revoca la prisión domiciliaria en la causa La Huerta. Balquinta cumple arresto domiciliario desde marzo de 2012, cuando entró a declarar como testigo en el juicio por la muerte del abogado laboralista Carlos Moreno y salió detenido como acusado.

Por otro lado, la fiscal pidió a la Sala IV de la Cámara Federal de Casación que revise la decisión de separarlo del juicio antes de que esta semana se dicte sentencia. «La sentencia que pretende excluir a Balquinta del veredicto del debate luego de transcurridos más de dos años de juicio y la etapa de los alegatos, se fundó en peritajes incompletos», dice la fiscalía en su presentación. Además sostiene que el TOF no notificó al Ministerio Público de un peritaje que iba a hacerse bajo la modalidad —sui generis— de videoconferencia desde Olavarría.

El pedido de Ramos entró en el máximo tribunal penal del país el viernes a la mañana. Minutos después el presidente de la sala, Gustavo Hornos, convocó a una audiencia para la mañana del próximo miércoles. Los casadores Hornos, Javier Carbajo y Mariano Borinsky deben decidir antes del jueves, día en que el TOF de Mar del Plata dará a conocer el veredicto.

 

De provocación en provocación

Balquinta prestaba funciones como comisario y jefe de operaciones en la comisaría de Olavarría y en la Unidad Regional XI de Azul. Según el Informe de la Memoria de Olavarría, era uno de los dos polos de poder en la ciudad junto con Ignacio Verdura, jefe del Regimiento de Caballería. Está acusado por haber ordenado las detenciones de trabajadores de la cementera Loma Negra, pero jamás fue llamado a indagatoria.

Los fiscales Ramos y Juan Manuel Portela pidieron en el juicio de Monte Peloni II que se lo condene a prisión perpetua. Lo acusan de decenas de secuestros, un homicidio, una violación y de ser partícipe en otros asesinatos. Incluso tiene cargos por robo agravado.

En 2016, cuando ya llevaba cuatro años en prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario, presentó un hábeas corpus pidiendo que se le concediera la eutanasia. Decía que como no resolvían su situación, tenía 85 años y problemas de salud, sólo quería la muerte.

El planteo terminó en la Cámara de Casación. Hornos y Borinsky lo rechazaron sin muchas vueltas. En los próximos días deberán volver a examinar la situación del ex comisario.

 

 

 

 

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2 Comentarios
  1. Lujan dice

    Rechazar el pedido de eutanasia por este genocida. A Cumplir la condena hasta el último segundo de su respiración y mantenerlo tan lúcido si es posible como cuando actuaba criminalmente. Ni Olvido, ni Perdón y menos Reconcialiación con los deshumanizados.

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