Moneda de cambio

Cárcel a políticos y sindicalistas, balas de goma y operativos serviciales como política económica

 

El optimismo del presidente Maurizio Macrì es resistente a la realidad. Dentro de nueve días viajará con dos ilusiones a Davos: un encuentro con el presidente de los Estados Unidos Donald Trump, así sea en un pasillo del Foro Económico Mundial, y el comienzo de la tan pronosticada y nunca ocurrida lluvia de inversiones productivas extranjeras. Según el INDEC, entre enero y noviembre de 2017 sólo garuaron 2.091 millones de dólares, 17% menos que en el ya magro 2016. La cita podría ocurrir, ya que Trump tiene un buen recuerdo del pibe ítalo-argentino al que con ayuda de una mafia más poderosa le birló el negocio inmobiliario que emprendieron juntos. La segunda será defraudada, porque la propia economía argentina desvía los capitales hacia destinos más rentables en otros lugares del mundo o hacia la especulación financiera aquí mismo. El problema es mundial, pero Macrì  ni lo entiende.

Por eso planteó una política de apertura financiera y comercial a contramano de las tendencias mundiales. El previsible resultado fue el déficit comercial más alto de la historia argentina (7.656 millones de dólares entre enero y noviembre del año pasado), la mayor rentabilidad del Merval entre todos los mercados del mundo (59% en dólares) y el endeudamiento más abultado de un país emergente (35.180 millones de dólares sólo en los primeros tres trimestres de 2017). Los intereses a pagar por esa deuda ascienden a 8.000 millones de dólares. Esa cuenta puede abultarse al mismo tiempo que se estreche la posibilidad de nuevos préstamos si la tasa de interés en Wall Street corcovea como se espera: la última tapa del Financial Times informa de la masiva venta de bonos del tesoro estadounidense, cosa que ocurre cuando se prevé un aumento significativo de la aún adormecida prime rate. Como esos bonos son de renta fija, cuando sube su rendimiento baja su valor. Los que hoy los venden a buen precio los recomprarían más baratos una vez que la FED aumentara la tasa.

Además el déficit quasi fiscal llegó el 5 de enero a 1,15 billones de pesos. Esto equivale a 61.000 millones de dólares, 10% más que las reservas ese mismo día, algo más inquietante que el famoso festival de bonos que le permitió a Roberto Lavagna saltar a tiempo del gobierno de Raúl Alfonsín. El turismo dejó un déficit neto de otros 8.000 millones entre enero y noviembre, un 20% más que en 2016 mientras se duplicó la formación de activos externos del sector privado no financiero, es decir la fuga de capitales, hasta alcanzar los 19.410 millones de dólares. Desde que asumió Macrì los dólares que ingresaron para apuestas financieras en el paño de las Lebac cuadruplicaron a los que vinieron para quedarse en una inversión productiva.

La puerta cerrada

Trump trató a Macrì como a un viejo amigo cuando se vieron en la Casa Blanca, pero lo apuñaló por la espalda en cuanto se dio vuelta. Tal vez este año entren algunos limones argentinos al mayor mercado del mundo, pero la puerta está más cerrada que nunca para el biodiesel, cuyo impacto comercial es veinticinco veces mayor que el de los cítricos tucumanos y explica un 16% del déficit argentino total. En el reino de la libertad nada se prohíbe, pero para ingresar el producto argentino hay que pagar un arancel del 72%.

Trump no lleva a Davos el plan de coincidir con los mayores nababs de la economía mundial acerca de las ventajas del libre comercio, sino el de recordarles que su programa se titula “Primero Yo” o, en inglés, America First, y que abomina tanto de las élites mediáticas como de los organismos internacionales y los acuerdos regionales. Incluso mantiene su amenaza de denunciar el Tratado de Libre Comercio con sus vecinos de América del Norte, el NAFTA, al que atribuye la pérdida de puestos de trabajo en su país. La falta de progresos en la reforma del Tratado que Trump puso como condición para no abandonarlo golpeó a los mercados de valores y la moneda de sus dos socios.

Trump con Xi Jiping, extraña pareja

El decano del Instituto de Relaciones Internacionales Modernas de la Universidad china Tsinghua, Yan Xuetong, definió a Trump como “el Gorbachov de los Estados Unidos”, según consigna el diario Washington Post. Parece exagerado, pero el multilateralismo queda en manos de China y Francia, cuyos jefes de gobierno Xi Jinping y Emmanuel Macron se comprometieron a sostener la globalización durante su encuentro de esta semana en la ciudad imperial de Xi’an. No es una paradoja menor el desconocimiento de Macrì sobre el rol de China, el repliegue de Estados Unidos y la asociación forzosa entre ambas potencias (como explica en esta misma edición el Experto que ya lo ha visto Casi Todo. En cambio su padre, Franco Macrì, fue uno de los primeros empresarios argentinos en comprender ese nuevo rol chino. El hijo ha pedido a la justicia que lo declare demente, pero a juzgar por los resultados ese calificativo se aplica mejor a su política económica.

Sus encrucijadas quedaron en evidencia en la última quincena. En cuanto el Congreso votó el presupuesto 2018 con una inflación prevista del 10%, el gobierno incrementó esa expectativa en la mitad, hasta el 15%, y anunció que esa modificación en las metas de inflación influiría en el nivel de la tasa de interés. Pero el martes pasado, el Banco Central apenas la redujo en 0,75 puntos básicos. Macrì no puede sintetizar la pugna de fondo y la tensión estructural que expresan el ministro Nicolás Dujovne y el banquero central Federico Sturzenegger. Esto se completa con la contradicción entre los objetivos declarados y las metas reales del gobierno. La mejor metáfora sobre este divorcio es la pileta de natación dibujada por Horacio Rodríguez Larreta.  Hasta los caños para mojarla se le pincharon. En invierno, la pintan de blanco y anuncian una pista de esquí como las que el presidente verá en Davos. Marcos Peña Braun explica todo, pero cada día hay más incrédulos.

La pileta dibujada, una metáfora de la política oficial

 

La macrieconomía irracional

El discurso oficial se centra en la reducción del déficit y de la inflación, que según la ortodoxia son causa y efecto. La práctica no es tan nítida ya que mientras se reducen egresos a expensas de jubilaciones, pensiones y asignaciones, también disminuyen los ingresos por impuestos y retenciones. La mano que le quita a los más débiles es tan diestra como la que les da a los poderosos. Lo que desequilibra definitivamente la cuenta es el endeudamiento externo e interno. Una de las mayores irracionalidades de la macrieconomía ha sido contraer deuda en dólares para pagar gastos en pesos. Según el gobierno esta es la alternativa ortodoxa a la impresión de más pesos, que serían el combustible de la inflación. Con los dólares obtenidos por la impresionante gestión de Luis Caputo se compran pesos, que el Tesoro vuelca a la circulación. Para retirarlos, de modo que no produzcan el mismo efecto que se atribuye a ese nicho de la industria editorial, el BCRA ofrece las LEBACs, a partir de lo cual se pone en movimiento el conocido subibaja entre la tasa y el dólar. El emprendedurismo en boga le ha colocado un motor electrónico a la bicicleta, que así vuela. En cualquier momento la veremos pasar desde la ventana del Cohete.

Para que los inversores adquieran las letras del Banco Central, la tasa prometida debe superar las ganancias previstas con el dólar. Pero la alta tasa es veneno para la inversión productiva. Un círculo vicioso perfecto. Con el aumento de la tasa (o con su reducción apenas cosmética), la cotización de la divisa retrocede, pero esto produce tensiones con los exportadores. Por ejemplo, según el último informe del BCRA, en noviembre el cobro de exportaciones del sector de oleaginosas, aceites y cereales fue de 1.705 millones de dólares, con una caída de 6% respecto del mismo mes de 2016. En el acumulado del año, el descenso fue del 3%, con ingresos que no llegan a los 25.000 millones de dólares. Este es un claro síntoma de que a pesar de todas las ventajas que les confirió el gobierno, los grandes exportadores están presionando por una devaluación más fuerte, lo mismo que el Fondo Monetario Internacional, que no se conforma con menos del 25% y un dólar por encima de 22 pesos. El gobierno está buscando un punto de equilibrio, pero no lo encuentra y de ahí su conducta errática. Macrì terminó su segundo año de gobierno con 25% de inflación, apenas un punto por debajo de la que recibió en 2015, pero en ascenso, a diferencia de entonces, que venía en baja. Para este año presupuestó 10%, se estiró luego a 15, pero es improbable que termine por debajo de 22%. En estas condiciones, el trascendido oficial de que las paritarias tendrán un techo del 15% sin cláusula gatillo es una fantasía o una provocación. En cualquier caso, permite prever un otoño caliente. Al mismo tiempo, la bola de nieve de los intereses que el BCRA paga por las LEBAC no puede crecer en forma indefinida sin provocar un estropicio. Una hipótesis que se repite con insistencia es que en algún momento los tenedores reciban a cambio un bono forzoso. Antes podría llegar la prohibición a los bancos para seguir operando en ese mercado tan seguro.

Tensiones estructurales que Macrì no sintetiza

 

La resistencia social

Estos fracasos de la política económica se deben también a la fuerte resistencia social que encuentra cada intento de ajuste, lo cual mantiene la puja distributiva al rojo vivo. El aparato oficial de propaganda puso el acento en las refriegas del 18 de diciembre alrededor del Congreso, pero quienes lo conducen no dejan de atender al fenómeno que quisieron ocultar: la masividad de las movilizaciones que durante una semana jaquearon al gobierno, cacerolazo incluido. La última Carta Económica del Estudio Broda y Asociados dice que uno de cada cuatro votantes de Cambiemos en las elecciones de hace apenas dos meses y medio “no volverá a hacerlo, esgrimiendo como principal detonante a la reforma previsional”. Aunque es conocida la despreocupación de Broda por la exactitud, uno de cada cuatro es una proporción impactante, que bajaría la cosecha electoral amarilla del 40 al 30%. Un estudio difundido el jueves 11 por la consultora Synopsis indica que una mayoría del 41,4% de una muestra telefónica de 1527 casos en las principales ciudades del país tiene una opinión negativa del gobierno, contra un 38% favorable. La mayoría de los críticos lo considera muy malo, mientras apenas un 15% de los que lo aprueban lo ven muy bueno. Ante la pregunta sobre cómo será la economía dentro de un año, 42,6% dijo Peor y 29,7% Mejor. Para Broda “el gobierno ha pagado un alto costo por un conjunto de reformas que tendrán un magro impacto en materia de mejora de la inversión, el empleo y la competitividad de la economía argentina”. Para quienes lo padecen es insoportable, para los beneficiarios, insuficiente. Está claro que la variable de ajuste debería ser el salario, pero no hay una actitud pasiva y resignada que facilite esa redistribución del ingreso. Algunos sectores impacientes del establishment llegan a calificar la política del gobierno como neokirchnerista, por no apretar el acelerador a fondo.

 

 

Tal vez en respuesta a ese reclamo, el presidente optó por un decreto sin necesidad ni urgencia por el que derogó o modificó más de un centenar de leyes, eliminando medidas protectoras de la producción y el empleo, permitiendo que los fondos de la ANSES no se inviertan en emprendimientos productivos sino en la timba financiera, reduciendo de tres años a treinta días la permanencia  de las empresas en el registro de infractores al empleo en blanco y permitiendo el embargo de las cuentas sueldo, por no mencionar las burradas, como la derogación del decreto de 1945 que estableció la lucha preventiva contra la aftosa. Como consecuencia del decreto también se produjo una eliminación masiva de Licencias No Automáticas de Importación para más de tres centenares de posiciones arancelarias. Esto  acentuará la crisis de la industria y sumará hasta dos puntos al desempleo, pero mejorará en Davos sus credenciales como globaludo.

La resolución E-5 2018 firmada por el secretario de Comercio Miguel Braun fue resultado de una puja interna y un laudo presidencial a favor de la más dura. Una propuesta era agilizar el ingreso de 70 productos, todos ellos insumos básicos. La otra, que Macrì prefirió, alcanza a 314 productos. Esto lo informa el propio Braun a los empresarios que lo llaman para reclamar por la desprotección, que incluye tractores, sembradoras, cosechadoras, motocicletas y sus partes, aparataje médico y odontológico, muebles, patines, encendedores, cojinetes, frenos, limpiaparabrisas, motores eléctricos, secadoras de ropa, herrajes, tejidos de punto, hilados, tarjetas postales, sobres, papel y cartones varios. Funcionarios del Ministerio de Producción estiman que se perderían entre 300 y 400 mil empleos directos e indirectos. Pero además se anuncian facilidades para otros productos en el otoño. Cambiemos logró instalar la mayoría en la comisión bicameral que debe tratar este DNU, pero de todos modos será judicializado. Quien quedó a salvo fue el presidente del PRO, La Chacha Humberto Schiavoni, pero se le nota parte del aserrín en las manos. Con los amigos no.

Los límites del carpetazo

En este contexto, la persecución judicial a dirigentes políticos, sociales y sindicales debe leerse como parte de la política económica, moneda de cambio para la sanción de la ley laboral y la conformación sin mayores corcoveos del imprescindible Ejército de reserva. El gobierno hubiera querido tratar en diciembre la “deforma laboral”, como la llama el economista y magister en relaciones internacionales Enrique Aschieri, pero debió resignarse a incluirla en el decreto de convocatoria a sesiones extraordinarias, sin que tenga certeza sobre la posibilidad de tratarla antes de las ordinarias de marzo. Para Aschieri el gobierno procura bajar salarios e “implantar una factoría de mano de obra barata vía acuerdos comerciales”. Pero, “¿hasta dónde deberían caer los salarios argentinos para volvernos más ‘competitivos’ desde los 1600-1800 dólares corrientes promedio ponderado mensual actuales, hasta 700, hasta los 300-350 o hasta los 150-200 dólares, según nos situemos en China, en Vietnam o en Bangladesh, de acuerdo a la información consignada por Euromonitor?” se pregunta el último pelo del bigote del verdadero Frigerio que anda por el mundo. Para colmo, la irrupción masiva de la tecnología robótica está volviendo obsoletos los enclaves. “El mundo funciona al revés de lo que el oficialismo cree; ninguna sociedad tuvo que bajar los salarios para desarrollarse. Por el contrario, tuvo que subirlos previamente. El mejor ejemplo son los Estados Unidos, un país que antes del gran salto era subdesarrollado pero con altísimos salarios y por esa condición necesaria se fue tan rápido, tan arriba”, concluye Aschieri.

Desde el primer momento el jefe del Peornismo Opoficialista, Miguel Pichetto, descargó la responsabilidad en la CGT, al anunciar que sin una solicitud explícita del triunvirato que administra sus bienes materiales, los senadores que le responden no votarían el proyecto. El triunviro Héctor Daer reclamó por su parte que el gobierno asumiera la defensa del texto y no delegara en ellos esa ingrata tarea. Luego de las jornadas calientes de diciembre, tampoco en el oficialismo hay entusiastas para ese cometido. La CGT ha sido una obsesión para todos los gobiernos antiperonistas, que ven en los sindicatos un obstáculo para sus propósitos refundacionales. La dictadura cívico militar intervino las organizaciones pero mantuvo la relación con muchos de sus dirigentes porque los veía como un muro de contención a la guerrilla. El paradigma fue Jorge Alberto Triaca, quien en el juicio a las juntas de 1985 declaró bajo juramento que durante su detención en un buque de la Armada fue tratado en forma ejemplar, complacido porque su mesa era servida por suboficiales. Es el padre del ministro homónimo, al que envió a refinarse a la Universidad San Andrés.

Alfonsín no alcanzó el número necesario en el Congreso para reformar la ley de asociaciones profesionales. La Alianza de Fernando de la Rúa y Carlos Álvarez consiguió la aprobación legislativa de la precarización del empleo, pero debió pagar por ello, en todo sentido. Dentro de aquel gobierno, la entonces joven ministra Patricia Bullrich encaró la confrontación abierta con la dirigencia gremial hurgando en los fondos de sus dirigentes, en especial Hugo Moyano. Lo que le faltó fue un gobierno consistente que la respaldara. No por casualidad hoy es una de las preferidas de Macrì, quien no objetó la compra de un millón y medio de balas de goma entre febrero y abril, como recordó el dirigente de los maestros Eduardo López. Esta panoplia de acciones se completa con la acción de servicios y parapoliciales, como los que irrumpieron la última semana para robarse las computadoras del Movimiento de Profesionales para los Pueblos y de una de sus fundadoras, Eli Gómez Alcorta, defensora de Milagro Sala.

 

Uno de los problemas de esta estrategia es la indiscriminación en la selección de los blancos, y no sólo durante la represión en las calles. Tampoco es lo mismo el coleccionista de autos de lujo Balcedo que el impulsor de universidades y teatros Santa María, aunque ambos sean editores de medios tan distintos como el chantajista Hoy Página/12, ni es posible asimilar al Pata Medina o Humberto Monteros con los Moyano, aunque las respectivas huestes hayan cruzado palos en diversas ocasiones. Los cinco gramos de cocaína que permitieron aullar a la prensa canalla que Montero “tenía drogas” no bastan para contaminar a todo el movimiento sindical. Desde que comenzó el actual gobierno, en las reuniones informales entre sus dirigentes se comenta la explícita amenaza oficial de carpetazos. Fue útil para moderar ínfulas cuando otras organizaciones convocaron a marchas y actos multitudinarios. Pero cuando ya no se trata de la amenaza sino del carpetazo propiamente dicho (a un alto costo porque incluye la violación del secreto fiscal que el gobierno garantizó a quienes ingresaron al blanqueo), la zona de riesgo pasa a ser compartida. Por un lado el cambio en la composición etaria de la clase obrera produjo una militancia mucho más decidida, por otra hay sindicatos y dirigentes que no se movilizan en defensa de los derechos de sus afiliados pero que no perdonarán una ofensiva real contra su propio núcleo duro, con lo cual el carpetazo podría tener un efecto paradojal. Además, el desprecio por principios tan generales como la presunción de inocencia y la brutalidad de la política del escarnio que practican el Ministerio de Seguridad y la prensa adicta, ya comienza a provocar reacciones hasta en el serpentario de Comodoro Py. La excarcelación de Héctor Timerman se basó en razones humanitarias, que en el caso del juez Sergio Torres no suenan cínicas, pero la de Amado Boudou incluye una crítica explícita al dictado de la prisión preventiva a un ex funcionario sin poder residual alguno y que nunca intentó eludir la justicia.

Boudou en libertad, sin poder residual no se justifica la preventiva

 

Para colmo, el juez Ariel Lijo se la dictó sin pedido del fiscal y antes de indagarlo, no para asegurar la investigación sino para salvarse del juicio político con que lo amenazaba el gobierno. La charca institucional en que chapotea el gobierno no sólo embarra a políticos y sindicalistas, también a jueces y fiscales. Eduardo Farah aprovechó las vacaciones de Martín Irurzun para desmarcarse y recuperar algo de buen sentido, con ayuda del subrogante de feria Rodolfo Pociello Argerich. Esto muestra que el humor social, expresado en numerosos pronunciamientos contra el uso arbitrario de la prisión preventiva como pena e instrumento de extorsión (El Cohete a la Luna hizo su aporte hace dos semanas con la nota Por las dudas marche preso) penetra hasta en los ámbitos más cerrados.  Cuando este periodo de excepción concluya, será imprescindible la tarea de saneamiento que no emprendió el kirchnerismo, con las consecuencias que hoy padece y que me cansé de anticipar desde mi columna.

Sobre esas heterodoxas decisiones de política económica versó un extraordinario diálogo entre dos figuras populares. Comenzó en el estilo habitual de la ramplona televisión porteña, cuando Mirtha Legrand le preguntó a Daddy Brieva si sabía cuánto robó el kirchnerismo. Daddy respondió con la expresión más seria que suponía que “la Justicia, que prácticamente le pertenece al Gobierno, estará actuando, deberían actuar. Deberían estar todos en cana. ¿Por qué no están en cana?”

M: La justicia le pertenece al Poder Judicial, no al gobierno. Hay tres poderes. Lo importante es que estén separados.

D: Deberían hacerles juicio rápidamente, no veo la hora de que vayan a juicio y vayan en cana. Pero se ve que no ocurre, no sé por qué. ¿Por qué pensás que no la meten en cana a Cristina?

M: Porque el Gobierno no quiere.

Cuando advirtió adónde se había dejado conducir, la actriz propuso cambiar de tema. No hay cómo frenar la inflación.

 


 

La música que escuché mientras escribía: Aniceto, de Iván Wyszogrod

Horacio Verbitsky

 

 

17 Comentarios
  1. Elena Laizerovich dice

    Excelente resumen de lo que está pasando en el país, pero terriblemente lamentable!!
    El propio presidente dijo en campaña que si no podía manejar la inflación es porque era incapaz de gobernar!!!! Quien está gobernando nuestro país?????? No hay derechos, no hay justicia, ya casi no existe la democracia!! Muy penoso!!

  2. Mario dice

    H.V, Escribirá muy bien, pero insiste en llamar “Contador” al Carcelero Morales. Me canse de corregirlo.

    1. Horacio Verbitsky dice

      Perdón. El domingo pasado mi nota El incendio de un modelo de negocios finaliza así: “Estos precios son internacionales, y en dólares, por lo que la sobrefacturación de gobierno del carcelero de Milagro Sala es de 281 millones de dólares”.

      1. Gimena dice

        Milagro Sala es indefendible. https://www.youtube.com/watch?v=eN1N6M3tInY

        1. Horacio Verbitsky dice

          Está indefensa, son palabras parecidas pero distintas.

        2. Horacio Verbitsky dice

          Está indefensa, que no es lo mismo

  3. Eduardo Guillin dice

    Una pregunta me desvela: qué evento/s debería/n ocurrir para que en un eventual ballotage entre uno y otro modelo, más del 50% de la población opte por un proyecto de país inclusivo, pese a las construcciones mediáticas de los grupos concentrados?

    1. mariano dice

      Eduardo Guillin: me he preguntado lo mismo desde diciembre de 2015, pero a partir de las elecciones de hace apenas dos meses y pico esa pregunta se transformó en una obsesión. Quiero y a la vez temo saber su respuesta. Del 50% de sus votantes, como mínimo un 20% sabía o estaba en condiciones de saber -aunque más no fuera superficialmente- no sólo de la ideología macrista sino también de su prontuario y el de su familia. Lo más trágico sería no que sus votantes hayan sido engañados o manipulados por los medios (algo que ya es grave porque revela una excesiva vulnerabilidad en los marotes ciudadanos) sino que lo hayan votado sabiendo muy bien qué era lo que estaban eligiendo.

  4. Juan Alberro Ávalos dice

    Con qué claridad Horacio explica la realidad. Gracias por permanecer. Y gracias por reunir tanta gente que ayuda a pensar.

  5. Eduardo dice

    Que magnifica es Horacio tu descripcion de la violencia institucional, de esta politica de forjar un enemigo con ayuda de la desinformación hegemonica. Nunca se vió de una manera tan descarnada al Estado argentino potenciando a la oligarquia corporativa en contra del pueblo. ¡ Y TODAVIA TIENEN UN 38 % DE ADHESIÓN!!

  6. Ricardo Alberto Comeglio dice

    1) Internacional: Lo no advertido por muchos, incluido el Gobierno de Macri, es que la apertura y la globalización económica conlleva la política y que, por esa apertura, las vulnerabilidades ya no son internas sino internacionales. Ahora cualquier idea, acción, interés o movimiento económico y/o político, será en función de lo que ocurra en el mundo capitalista, no aquí. Por ende la importancia de los eventos no son más ni la oposición ni la CGT, sino el Brexit, Cataluña y Corea del Norte. El Brexit pende de un hilo y puede ser motivo de una muerte anunciada del Mercado Común Europeo ya que Gran Bretaña estará obligada a unirse sistémicamente a USA y ésta, con Trump en el Gobierno, no podrá negarse a esa unión pero siempre aprovechándose para sacar ventajas jamás vista, lo que llevará a un inmediato deterioro geopolítico inglés, tema que en lo económico debería preocupar muchísimo a muchísimos, sobre todo en Argentina que es tan anglo-dependiente. Estamos frente a la posibilidad cierta de un cambio de paradigma financiero mundial por el control de muchas variables de ese mercado que es, sin duda, propiedad de los ingleses, tal como cuando eliminó el patrón oro y descalabró al mundo, tanto que fue necesaria una guerra mundial para superar la crisis desatada. Son momentos idénticos y no hay muchos que lo reconozcan. Lo de Cataluña, si bien menor en sí mismo, es representativo de los mecanismos político-sociales que se están viviendo en toda Europa, como son los independentismos basados en componente netamente económicos, algo fuera de lo común, ya que no se basan en “naciones” intentando diferenciarse para constituir nuevos “estados”, sino tan sólo “regiones económicamente viables” que están tratando de separarse de las “no viables”. Extraño, novedoso y de un efecto práctico espectacular, tanto como que ya no habrá un Mercado Común entre “estados”, sino entre “regiones”. Es cultural, mundial y temporal, sino véase en todos los aspectos culturales y se notará que el proceso se basa en lo mismo, los mejores quieren estar unidos sólo con sus pares y soltar amarras de los que los “retardan o detienen”. Eso es de altísimo impacto para la Argentina porque claramente estamos del lado de los “retardatarios”, no de los mejores. China se dió cuenta y juega el mejor juego que sabe, esperar, mantenerse a la expectativa y fortalecerse durante el proceso, luego sabe que muchos perdedores tendrán que ir a ellos sin condicionamientos posibles. Están a muy poco de controlar la Europa residual, la de los Estados fallidos que quedarán luego de la onda expansiva producto del Brexit y la “independencias” imposibles de detener. Al fin y al cabo el Brexit es esencialmente lo relatado, por ende, parte del referido proceso.
    2) CGT-Trabajadores: La tensión siempre quedó resuelta para el lado de los trabajadores, jamás de las conducciones, por lo que la maquinaria institucional superará cualquier problema referido a personas y continuará siendo eminentemente un jugador de primera envergadura en la lucha de clases que está planteada y que tendrá a los trabajadores como protagonistas únicos por la misma esencia de las necesidades insatisfechas. Es inviable cualquier reforma laboral sin el consenso de los trabajadores, no de la CGT, por ende, a sabiendas de ello, la propia CGT no le puede garantizar a Macri el éxito de la misma, de lo cual ha tomado debida nota el Gobierno y se replegó. Esto motivó el mayor derroche de una victoria electoral en el menor tiempo posible, ocurriendo un desenlace que ya todos observamos y que nadie se anima a decir, pero el Gobierno de Macri ha concluido. No tiene más poder de negociación, el efecto electoral, cosmético y mediático pero para nada real, desapareció en cuanto tuvieron que ir a la práctica, es decir al Congreso, donde notaron que no habían ganado las elecciones tal como creyeron, por ende hay muchísimos actores que, luego de darse cuenta de qué representaban en realidad las elecciones, ya comienzan a hablar de un 2019 no como rebote de las últimas elecciones, sino simplemente como la última oportunidad de que el cambio pueda ser viable, claro que ya no con Macri, al que se nota y mucho, lo han abandonado abiertamente, sino con factores de poder que se saben derrotados en la consideración popular, por ende, sin poder en las urnas para hacer los cambios dramáticos que quieren hacer. Han fracasado, han perdido y están en retirada, pero nadie se atreve a vislumbrarlo porque le dan demasiada importancia a los detalles, algo irrelevante en estos momentos. El Gobierno de Macri fundió motor y nadie va a querer repararlo. Atinarán a reemplazarlo empujándolo para que llegue al 2019, pero que se fundió es inocultable.
    3) Represión: Bullrich se ha quedado sola y será la única que hará aspavientos y sobreactuará una situación que no tiene consenso social, lo que determinará que sólo atine a tirar balas de goma contra una idea de país, no contra la gente, porque ésta, la gente, ya advirtió de qué se trata todo, entonces esas balas sólo harán daño moral y espiritual, pero jamás vulnerará la resistencia popular a ser sometidos a un régimen no consensuado de desigualdades operativas estúpidamente sustentadas sólo en apreciaciones mediáticas emitidas por “periodistas”, simple y llanamente “periodistas”, nada más. No hay intelectual con materia gris llena de sentido común que pueda sostener lo contrario. Sólo “periodistas”, demasiado poco como para que un país se esté fijando en sus dichos. Rara etapa de pequeña sustancia intelectual y pésima gestión política, pero de evidente poder económico. Única base dogmática que sinceramente no vale la pena seguir dinamitando por su evidente final ya mostrado. Ahora hay que pensar el futuro y olvidarse de este pésimo momento histórico de payasos millonarios sin luces dirigiendo nuestro país.

  7. Furli dice

    Un gusto leerte, todo material de archivo para el debate! Espero e imagino que los militantes del arco nacional, popular y progresista, hagan lo mismo, y que vayamos pensando en lo que se viene, como contrarrestarlo y como proseguír. El mundo -intuyo- se dirige a un caos de proporciones donde la extrema derecha, camuflada o nó, jugará un rol significativo. Mi gran duda es como salir de esta encerrona nonde los “medios” han anestesiado la razón de gente con valores pero a quienes los prejuicios les maniataron las neuronas. De la encuesta presentada y como escenario de trabajo, se desprende que nuestro campo batalla es ese 13% que mira hacia los dos lados, y esos otros que ven como mala esta gestión, pero que no tienen en claro, por errores propios (nuestros) y por manipulaciones de la seudo OPO, a quien elegir para oponerse del mejor modo!

  8. Luis Cabral dice

    Excelente

  9. Alejandro Angel Salvagno Olmedo dice

    Gracias por el analisis , tu forma de activar la Memoria es magistral,…” Además el déficit quasi fiscal llegó el 5 de enero a 1,15 billones de pesos. Esto equivale a 61.000 millones de dólares, 10% más que las reservas ese mismo día, algo más inquietante que el famoso festival de bonos que le permitió a Roberto Lavagna saltar a tiempo del gobierno de Raúl Alfonsín “………..Como no entender que todo aquello que haya venido de la mano del cabezón no a de ser bueno……..y si se lo usó, logico que se agrandó, y por eso se lo rajó.saludos.-

  10. patricia dice

    Para mi Dady Brieva,es el _influencer_ más lúcido que tiene el kirchnerismo. Cristina debería consultarle todo,especialmente lo relacionado con manejo de imagen y relación con los medios,un tema vital.

    1. patricia dice

      Yo siempre pensé que frente a éstas encerronas político-mediáticas(que es lo que son envios como el de Mirta Legrand o como ocurre en España con las llamadas “tertulias”) sólo había 2 actitudes: 1) No ir 2)Comerse el garrón de que “la dueña” te basuree. Dady con su gran inteligencia y conocimiento de los medios,encuentra aqui una vía para contestar y argumentar con una expresión física y gestual acorde y creíble y logrando que la señora se pise sus propios talones.Un maestro.

      1. eduardolovotti dice

        muy buena nota y muy buenos comentarios de los seguidores,hay notas que tienen conceptos claros y profundos me gusta

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