Ni registro

Desarrollo Social sacó a lxs trabajadorxs sexuales del registro de trabajadores de la economía popular

 

El domingo 7, cuando en este medio publicábamos Ministerio de Putas, crónica que relata las articulaciones entre el Estado y las trabajadoras sexuales organizadas, el Ministerio de Desarrollo lanzaba el Registro Nacional de Trabajadorxs de la Economía Popular (ReNaTEP) donde incluía a la categoría “Trabajo sexual” como actividad posible. Pero a las pocas horas eliminó esa categoría. Gustavo Vera, director del Comité Ejecutivo de Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Asistencia a las Víctimas, fue el encargado de anunciarlo a través de su cuenta de twitter: “Con el Ministro @LicDanielArroyo coincidimos de acuerdo a nuestra legislación y los convenios internacionales que la prostitución no es trabajo. El formulario ya fue bajado”.

«Al menos 9 mujeres fueron rescatadas donde aparentemente era víctima (sic) de explotación sexual”, es la primera línea de una nota de un periódico platense. El relato que hacen las supuestas víctimas de cómo los efectivos de la Policía Federal y funcionarios provinciales ingresaron en el “privado” que comparten y que administra un tercero dista mucho de una situación de rescate. Según pudo averiguar El Cohete, las mujeres no estaban en situación de cautiverio sino que se reconocían como trabajadoras del sexo y luego del allanamiento se quedaron en el mismo departamento pero sin el dinero recaudado: 20.000 pesos. “Tuve que volver a mi casa en remise fiado”, comentó una de ellas.

Este tipo de malentendidos entre los dispositivos contra la explotación sexual y la trata y las personas que ejercen la prostitución se repiten y obligan a repensar las prácticas. El ejercicio de la prostitución no es un delito en la Argentina, sin embargo las personas que la ejercen se ven expuestas a la clandestinidad, la persecución y son etiquetadas como víctimas a rescatar de la trata o la explotación. Muchas veces al momento de tomarles declaración, ellas no manifiestan ser víctimas sino estar envueltas en una relación laboral de común acuerdo. Como parte del mercado del sexo se articulan una serie de arreglos incomprensibles desde las lógicas que solo analizan el par explotada-explotador o el binomio víctima-victimario.

Las políticas antitrata, como las que llevan adelante los dispositivos que allanan departamentos privados, “criminalizaron cualquier inserción en el mercado sexual y un conjunto de arreglos que hay en el mercado sexual, donde hay lo que nosotras llamamos ‘terceras partes’, que no son trabajadoras sexuales pero que permiten organizar el comercio sexual y que son arreglos convenidos entre las partes”, explica la investigadora Cecilia Varela. En el mismo sentido, Lucía Coppa, profesora de Sociología jurídica de la Universidad Nacional de La Plata, señala que “la ausencia de un marco regulatorio en términos laborales es la que facilita este tipo de situaciones, la falta de regulación flexibiliza las condiciones laborales posibles”.

La inclusión de las trabajadoras sexuales en el ReNaTEP permitiría romper con la clandestinidad obligatoria y dar un marco laboral reclamado hace muchos años, al menos los 25 años que lleva AMMAR, el sindicato de trabajadoras sexuales de la Argentina, como organización. Registradas como trabajadoras, nadie puede decirles que son víctimas. Según la investigadora Cecilia Varela, “el ingreso al registro permite a los sujetos que deciden ser trabajadores sexuales y son mayores de edad que puedan ser leídos en otro registro que no sea el de víctimas o victimarios, que sean trabajadores con derechos”.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió un comunicado en 2017 en el que dice que “urge a los Estados de la región a diseñar normativas y políticas públicas que garanticen los derechos humanos de las trabajadoras sexuales, incluyendo medidas para proteger su vida, su integridad, su honra y dignidad, así como para poner fin a la estigmatización y discriminación de la que son objeto”.

También Amnistía Internacional planteó la falta de legalidad y de derechos laborales como un problema de Derechos Humanos porque las trabajadoras sexuales están más expuestas a violencias y extorsión por parte de las policías. Y reclamó que participen en la elaboración de las leyes que afectan su vida. Tanto en las políticas públicas que legislan sobre sus vidas, como en los procedimientos que buscan protegerlas la voz de ellas está ausente.

Desde el Ministerio de Desarrollo Social dijeron que dado el debate generado con “algunas categorías” del ReNaTEP escucharon distintas opiniones y decidieron armar “una mesa de trabajo a la que convocaremos a representantes de los ministerios de Justicia y Derechos Humanos, de Seguridad, de Trabajo y de las Mujeres, Géneros y Diversidad; y a organizaciones sociales y diversos colectivos para analizar las distintas perspectivas”. Hasta tanto eso suceda (sin fecha aún), se eliminó la categoría. El Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad no se pronunció al respecto.

El ReNaTEP es una herramienta que permitirá acceder a programas de empleo, seguridad social y capacitación. Y facilitará la participación en redes de comercialización y la obtención de herramientas crediticias y de inclusión financiera. El Registro tiene una primera instancia de inscripción online y una segunda presencial. Para la investigadora Lucía Coppa la inclusión de la categoría Trabajo sexual “sería una avance importantísimo, no solo por el acceso a beneficios en un contexto de precariedad, sino también por la posibilidad de cambiar algunos marcos que obturan el debate y la posibilidad de pensar la complejidad de las mujeres en estos mercados. Dejar de pensar en una lógica penal para pasar a pensar en términos laborales para el reconocimiento de derechos”.

Desde AMMAR celebraron el reconocimiento: era la primera vez que en un registro estatal se podían inscribir con el trabajo que verdaderamente realizan. En menos de cinco horas se inscribieron 800 trabajadorxs sexuales, otrxs quedaron en el intento. El reconocimiento como trabajo es de vital importancia para muchas mujeres que luego de décadas de trabajo sexual, necesitan un ingreso que ya su oficio no pude darles. “Muchas veces, luego de los 40 ó 50 años, cuando el trabajo sexual baja, las mujeres buscan autogestionarse salidas del mercado, y lo que hacen es emplear esos saberes en un emprendimiento propio. Cuando eso pasa esas mujeres se convierten en victimarias”, dice Cecilia Varela, quien ha trabajado con mujeres criminalizadas por administrar espacios como forma, en cierta medida, de jubilarse.

Un registro como el ReNaTEP permite que el Estado sirva para pensar políticas públicas con foco en las trabajadoras sexuales. La dimensión del problema puede imaginarse atendiendo a la cantidad de inscripciones que hubo en tan solo un par de horas.

 

 

 

 

 

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22 Comentarios
  1. Olga Marta Prieto dice

    Considero muy valiosas estas notas que escribe Agustina Paz Frontera, así como abierto el Cohete que las publica, desde ese lugar siempre leo con detenimiento los comentarios porque, de alguna forma, muestran como se piensa y se siente en la sociedad un tema determinado. En este claramente hay discrepancias fuertes y también en el feminismo o mejor dicho en los feminismos. Desde mi humilde lugar considero que tal como lo dice la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el estado debe proteger y crear legislaciones para dar respuestas a mujeres y trans que comercian con la sexualidad. Además esas normas deber redactarse con participación de la/os interesada/os. Sería bueno que se conforme esa mesa con participación de distintos sectores que plantea la nota; y sería muy bueno que en el mientras tanto se abra el registro del Ministerio de Desarrollo Social para que no queden afuera de mínimos derechos de ciudadanía, el estado no puede negar vulneraciones de derechos de personas por prejuicios.

  2. DANIEL BRACAMONTE dice

    Una visión inquisidora sobre el derecho a determinar lo que haces con tu cuerpo. Hay derecho sobre el aborto pero no hay derechos para ejercer la prostitución, cuando de sexo se habla el celo se pone gris. Fundamentar la negación del derecho a ser trabajadora sexual en la trata y explotación de mujeres es una jugada perversa. Combatir la trata y respetar el derecho individual a ejercer el trabajo sexual es una unidad conceptual. El Estado no debe inmiscuirse en la sexualidad de las personas, ni en la forma que esa sexualidad adquiere. Hace años se rechazo la Asociacion Swinger porque no aportaba al bien común, hoy se clausuras sus clubes. Siempre cuando el sexo aparece en un formato fuera de los cánones de la moralidad decadente es reprimido. Las feministas cuestionan a una periodista de Canal 26 por mostrar media teta en un noticiero y se manifiestan en tetas. Mucha hipocresía.

  3. Alicia Campastro dice

    Cuanta más pobreza e ignorancia hay en un país más prostitución tiene. No se puede negar que hay mucha gente que entrega su cuerpo a cambio de mejoras laborales, por puestos a los que no accederían si no se entregaran, o lo entregan porque si, pero como este artículo se refiere a las prostitutas pobres, las que ni siquiera saben que por ahí si tuvieran una oportunidad podrían elegir una vida mejor, a mi me parece que primero hay que incluirlas y después discutir.

  4. Matías dice

    Desde mi punto de vista, estar en contra de la legalización y regulación de la prostitución es como estar en contra del aborto legal. Nadie quiere que exista ni el aborto ni el comercio sexual, pero su prohibición y criminalización sólo perjudican aún más a las víctimas y favorecen a las mafias que explotan a las personas que tienen que recurrir a este «trabajo» como forma de subsistencia.
    Creo que es más o menos lo mismo que los que se oponen al aborto legal aduciendo que hay que hacer foco en la educación y en la reducción de la pobreza y mientras tanto las chicas mueren de a miles en la clandestinidad. Obviamente que hay que tener como objetivo final que ninguna mujer u hombre o trans tenga que dedicarse a esto, pero mientras tanto ¿qué hacemos? ¿El estado va a seguir desamparando a las víctimas de la injusticia de la sociedad?

  5. Titi+de+Paso dice

    Ooohhh weee pero mira los comentarios papaaa, esos conservadores si se dejan ver. El progresismo moderno se parece cada vez más a una reunión de curas del siglo XViii. En cualquier momento el feminismo moderno exige acciones punitivas hacia las putas.

  6. Nohe dice

    La prostitución es VIOLENCIA
    Sin ‘mercado sexual’, no hay trata ni esclavitud

  7. hernan dice

    ingreso universal para q no haya más explotación

  8. Federico dice

    Ningún padre/madre quisieran que sus hijos/as sean linyeras, cartoneras, limpiavidrios, prostitutas o mendigos. No son actividades socialmente reconocidas. Pero existen. Todas son trabajos, y si en ellos no hay trata, secuestro, etc. Son actividades laborales que deben estar reguladas por la ley y reconocidas como tales.
    Esto supone acceso a créditos, bancarización, descuentos ambulatorios, etc.
    Las prostitutas son trabajadoras/es!!!!!

  9. Amalia Beatriz dice

    TU HIJA DEBERIA SER PROSTITUTA, RECOMENDALE ESE TRABAJO

  10. Amalia Beatriz dice

    Si la prostitución fuera un trabajo como cualquier otro todos los padres se la recomendarian a sus hijas

  11. Amalia Beatriz dice

    si la prostitución fuera trabajo se la recomendarias a tu hija?????

  12. Sebastián dice

    Interesante nota. Pero, como sería «…emplear esos saberes en un emprendimiento propio..»? Queda instalada la idea del proxeneta, y por ese motivo se produce el desplazamiento hacia la condición de victimario. Sería interesante clarificar ese punto.

    1. Cristina dice

      En el principio de tu párrafo esta la respuesta,la prostitución no es trabajo.En el resto te contradecis.

  13. Moni dice

    La autora olvida tendenciosamente que muchísimas personas que ejercen la prostitución sí se reconocen víctimas de, entre otros condicionamientos, no haber tenido la posibilidad real y concreta de acceder a trabajos de otra índole por multiplicidad de causas y necesitar el monto de dinero que la prostitución les provee. Eso sin contar las puertas que abriría la legitimación de convertir el propio cuerpo en mercancía desde el alquiler de vientres hasta la venta de órganos y quizás alguna acción más que la imaginación explotadora pueda diseñar.

  14. Beatriz dice

    Prostitución no es trabajo,es violencia.
    No sé elije,se impone,a más vulnerabilidad,más imposición.El estado argentino es abolisionista.
    En todos los allanamientos hay violencia y hay que exigirle a la policía,respeto cuando se investiga un presunto delito

  15. Carlos Reig dice

    14/06/2020, 11.35 hs. Hace aprox un par de horas, en relación con este artículo envié el siguiente mensaje: Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de la mujer, género y diversidad, no ha emitido opinión sobre este tema?!!.
    Como hasta ahora no lo publicaron me imagino que ha ocurrido un error informático. Por lo tanto lo reitero: Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de la mujer, género y diversidad, no ha emitido opinión sobre este tema?!!

  16. Horacio dice

    La otra mitad de la biblioteca feminista N&P y aún de izquierda considera un error tanto la represión como la legalización. Sería bueno una nota con ambos puntos de vista

  17. Carlos Reig dice

    Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las mujeres, género y diversidad no dijo nada del tema?!!

  18. Cachari dice

    Da mucha impotencia que en un gobierno que se supone Nac&pop tengamos que seguir siendo dominados por la HIPOCRESIA eclesiástica y la política conservadora. Viva la Putas, dejen ser libres de querer ser lo que quieran ser a las mejores. Basta de tanto extremismo ya sea feminista o machista.

  19. María López dice

    GUSTAVO VERA : JORGE BERGOGLIO

    1. Aguatin dice

      Muy de acuerdo.
      Y Daniel Arroyo còmplice.
      Se debe operar al revès permitir el registro y luego discutir alternativas

      1. Matías dice

        Totalmente de acuerdo.

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