No es nuestro programa

Fernández le recordó al FMI que está violando su propio estatuto y que no firmará la transferencia sin chistar

 

Por segunda vez consecutiva en lo que va del año, se demoran más de lo previsto la finalización del informe trimestral de los técnicos del Fondo Monetario Internacional sobre la marcha del programa económico argentino y la autorización de su directorio ejecutivo para el  próximo desembolso del acuerdo stand-by, sin cuyos dólares Mauricio Macri carecería de chance alguna de ser reelecto.

El calendario de revisiones y desembolsos del acuerdo establece que los próximos 5.400 millones de dólares del préstamo deben “estar disponibles el, o después del, 15 de junio”, pero julio empieza sin que el FMI haya anunciado que su staff ha terminado de redactar el informe ni se haya incluido la consideración del caso argentino en la agenda de las próximas reuniones del directorio publicada en el sitio oficial del organismo.

La tardanza no se debe a un remordimiento repentino de la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, porque las recomendaciones de política económica pergeñadas a cuatro manos por sus subordinados y los funcionarios de Cambiemos han empeorado todas las condiciones de vida de los argentinos que prometían mejorar. Los flagelos de la recesión, el desempleo y la pobreza, que lastimaban a cada vez más compatriotas cuando Macri gobernaba solo, amenazan con mutar en plagas de las que ninguno de nosotros saldrá indemne desde que co-gobierna el FMI. Después de reunirse con Macri durante la nueva cumbre del G20 en Japón, Lagarde reiteró su convicción de que los “esfuerzos [del gobierno] están comenzando a dar resultados y deberían sentar las bases para el retorno de la confianza y el crecimiento”. La generosidad atemporal del gerundio – los “comenzandos” de Lagarde se miden en años– disimula poco y mal los rigores del presente que ella elude y nosotros padecemos.

Si bien la aprobación del nuevo desembolso no está en riesgo gracias al respaldo del gobierno estadounidense, cuya influencia es decisiva en el directorio del Fondo, por lo menos cuatro complicaciones desafían la destreza dialéctica de los redactores del informe: la discrepancia flagrante entre las proyecciones del programa y los resultados de su aplicación, el rechazo inconmovible de los mercados a financiar al gobierno, la contradicción entre el compromiso con la flotación libre del dólar reiterado en el último informe y el permiso concedido por el staff unos pocos días después para que el Banco Central venda reservas, y la duda que siembra la inminencia de las elecciones sobre la “propiedad” del programa después de diciembre.

Para ilustrar la primera de esas dificultades, alcanza con recordar la evolución de los pronósticos de inflación para este año aventurados por el FMI en el acuerdo original y en cada uno de los tres informes trimestrales de auditoría elaborados desde entonces. En el acuerdo, firmado en junio del año pasado, el organismo vaticinó que la inflación anual en 2019 sería 17% en el “escenario base” o 20,8% en un “escenario adverso”. En las primeras dos revisiones, completadas en octubre y diciembre, no modificó sustancialmente ese calculo y ratificó que la inflación anual rondaría el 20%. Recién en el informe de marzo pasado se rindió ante la evidencia insoslayable de que los precios habían aumentado un 12% en apenas tres meses y subió al 30% su pronóstico. Pero de nuevo se quedó corto. En el nuevo informe, Lagarde y los técnicos de la misión argentina tendrán que explicar a sus superiores por qué la inflación en 2019 terminará siendo por lo menos el doble de aquella que les prometieron tres veces en nueve meses.

La magnitud de la deuda contraída por el gobierno de Macri torna poco probable su repago, aún a juicio del cada vez más complaciente FMI. Para compensar ese defecto, los reglamentos internos del organismo requieren que su staff le acredite al directorio que el gobierno puede obtener financiamiento de otras fuentes que permita asegurar el eventual repago del préstamo stand-by. Es una exigencia que se vuelve más difícil de satisfacer a medida que pasan los meses sin que los inversores se atrevan a comprar más bonos soberanos argentinos de los que venden. El Riesgo País, que refleja dicha falta de apetito, lleva casi tres meses oscilando por encima de los 800 puntos básicos. Y según el anexo estadístico del mercado cambiario difundido por el Banco Central la semana pasada, en mayo la salida de dólares atribuible a la liquidación de inversiones financieras de extranjeros totalizó U$S 858 millones, la fuga mensual más alta por ese concepto en lo que va del año. A falta de pruebas más convincentes, quizás el staff mencione en su informe la reciente emisión de bonos de YPF por U$S 500 millones, un monto equivalente apenas a la mitad de los cargos y comisiones que el gobierno le pagará al Fondo este año.

Cuando finalmente el directorio ejecutivo del FMI se reúna para considerar el informe y las recomendaciones de la línea técnica, sus integrantes deberán confirmar que les parece bien que se hayan eliminado las restricciones a las ventas de reservas que habían considerado esenciales tres meses atrás. La principal incógnita es si se establecerá algún límite a la cantidad de dólares que el Banco Central puede vender diariamente para contener el tipo de cambio. Hasta ahora, la descripción de la nueva política cambiaria difundida por el Banco Central y bendecida por los técnicos del Fondo sugiere que no hay otro tope que aquel que el gobierno “considerase necesario”. Faltando 40 días para las PASO, no es un misterio cuál es la principal necesidad que monopoliza todas las consideraciones de los funcionarios de Cambiemos.

Para el FMI es esencial que las políticas de ajuste que impone como condición a su ayuda financiera sean asumidas como “propias” por el país deudor. Sus lineamientos internos enfatizan que la “responsabilidad primaria” de diseñar el programa económico le corresponde al gobierno del país deudor y el rol del Fondo se limita a establecer las “condicionalidades” necesarias para que el programa tenga éxito. Es una ficción conveniente que el gobierno de Macri ha sobreactuado sin complejos desde la primera carta de intención firmada por Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger, donde se lee que “el plan económico” detallado en el acuerdo stand-by “ha sido diseñado por el gobierno argentino”.

La semana pasada Alberto Fernández recibió en sus oficinas al director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, Alejandro Werner, quien solicitó la reunión para “conocer las ideas” en materia económica del candidato a presidente del Frente de Todes. El parte de prensa resumiendo lo conversado, que difundió Fernández después del encuentro, debería bastar para satisfacer la curiosidad de Werner y sus colegas.

Fernández denuncia que la conducta del Fondo viola su propio estatuto al permitir que el gobierno de Macri use los recursos que le presta para financiar la fuga de capitales, y condena que sus políticas desfinancian al país, fijan un valor artificial del dólar y generan recesión mientras incrementan la deuda pública, la inflación, el desempleo y la pobreza. Al final del comunicado, Fernandez sintetiza en una frase su rechazo absoluto a firmar la escritura de transferencia de propiedad del programa económico que provocó esas calamidades y cuyos únicos dueños vitalicios son Macri y el FMI: “El programa económico vigente no es nuestro programa”.

 

 

 

 

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10 Comentarios
  1. Vittorio dice

    Recién vi el spot de Alberto…. Me suicido…..no hay quien asesore!!!?????Es un tonto!!!!Nadie le dice que es un pelotari!!!!Así no va!!!!Menos mal que nos queda la esperanza de Cris!!!! Por favor!!!!

  2. Adhemar Principiano dice

    Espero con paciencia y de buen humor recibir el satisfactorio encuentro en los medios, la publicacion del programa y su elenco ministerial que integraran el gobierno de Fernanadez/Fernandez. Silencio con el gobierno atroz del Sr. Ingeniero. Pero nos deben informar los gobernantes a entrar, por ejemplo «Las secretarias cultura, educacion y ciencias, volveran a ser Ministerios». Piensen, todos debemos pensar, si reconstruimos la colonia colonizada?. La crisis NO es economica. La crisis ES SOCIALLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLLL.L

  3. daniel r. sarmiento dice

    EL LA DECADA DE LOS AÑOS 70, SE CREO LA COMISION TRILATERAL (o trilateral comission) INTEGRADA POR EE.UU., EUROPA Y JAPON. ALLI SE ESTABLECIO LA DIVISION MUNDIAL DEL TRABAJO Y LA PRODUCCION. ESTO ES, PAISES PRODUCTORES DE TECNOLOGIA INDUSTRIAL Y PAISES AGRICOLA-GANADEROS, EXPORTADORES DE PRODUCTOS SIN MANO DE OBRA AGREGADA. ESE MODELO TRIPARTITO FUE IMPUESTO EN VARIOS PAISES. ALGUNOS GOBIERNOS ARGENTINOS SE OPUSIERON. OTROS, LA DICTADURA MILITAR, KRIEGER VASENA, MARTINEZ DE HOZ, MENEN, MACRI, ETC., SE INCLINARON Y PUSIERON EN MARCHA ESE TRAGICO MANDATO DE LAS POTENCIAS. MACRI Y ASOCIADOS VINIERON A LLEVAR A CABO ESE MODELO. Y LO ESTAN HACIENDO, CON EL VOTO DE LOS LEGISLADORES TRAICIONEROS: PICHETTO, BOSSIO, URTUBEY, MASSA, ETC. LA EXPERTA SOCIOLOGA ALCIRA ARGUMEDO, THELMA LUZZANI, DESCRIBEN EL MODELO QUE NOS CONVERTIRA EN UN PAIS DEL CUARTO MUNDO. GRACIAS Y ABRAZOS

  4. Luis Alberto Rodríguez dice

    Fernandez no habra bajado de la Sierra Maestro, Pero Tampico lo pongamos al nivel deMassa o de Bossio….

  5. Luis Juan dice

    Estimado Sebastián:
    Michel Husson, en un artículo de septiembre de 2016 titulado “El mea culpa del FMI” , analiza la filtración de las actas del 9 de mayo de 2010 relacionadas con el primer préstamo (Stand-by arrangement) en 2010 a Grecia, que trajo consigo el primer «memorándum». Cito algunos párrafos:
    “La discusión giró en torno a dos puntos fundamentales. El primero, sobre el carácter exageradamente optimista de las previsiones económicas asociadas a la puesta en pie de un drástico programa de recortes presupuestarios. El segundo, en torno a la necesidad de una reestructuración de la deuda como condición previa para aceptar el programa, como marcan los estatutos del FMI.”
    “Sobre el primer punto, muchos directores expresaron su más profundo escepticismo, y resulta interesante dar a conocer sus comentarios porque resultan premonitorios. Pablo Pereira, el representante argentino, hace una crítica partiendo del enorme fracaso del programa del FMI para Argentina: «Es difícil olvidar las lecciones de nuestras precedentes crisis. En 2001 el Fondo propuso medidas similares para Argentina. Se conocen bien sus catastróficas consecuencias (…) Hay una realidad irrefutable que no se puede cuestionar: una deuda impagable no se podrá pagar sin un crecimiento sostenido (…) Conocemos muy bien los efectos que acarrean las «reformas estructurales» y las políticas de ajuste que terminan por deprimir la demanda global y, en consecuencia, la perspectiva de la recuperación económica (…) Es muy probable que tras la puesta en pie de este programa [Grecia] termine mucho peor de lo que está. Las medidas de ajuste recomendadas por el Fondo van a reducir el bienestar de su población y la capacidad real de reembolso de Grecia».”
    “No fue el único. El representante de India, Arvind Virmani, teme que los recortes presupuestarios puedan «constituir un enorme lastre» que podría desencadenar «una espiral deflacionista con caída de los precios, pérdida de empleo y menos recaudación fiscal» que, al final, podrían poner en cuestión el programa y hacer inevitable una «suspensión de pagos» o una reestructuración de la deuda.”
    “Por su parte, el representante suizo, René Weber, manifestó sus dudas sobre «las hipótesis de crecimiento, que parecen ser exageradamente optimistas. Incluso una pequeña desviación del escenario previsto conduciría a una deuda insostenible a largo plazo». Paulo Nogueira Batista, el representante brasileño llegó incluso a referirse al carácter «panglosiano» [optimismo ingenuo] del informe cuando espera que «el crecimiento seguirá un modelo en forma de V. Nos tememos que el crecimiento sigue un modelo en forma de L, con una muy fuerte contracción del PIB en 2010 y 2011 y una débil recuperación después».”
    “Todas estas reservas se corresponden como dos gotas de agua con lo que iba a pasar. Ahora bien: no importa quién con dos dedos de frente podría haberlas planteado: ¿quién podía sostener que un programa tan brutal podía desembocar en otra cosa que una profunda recesión? Ello no impidió que la ayuda a Grecia fuera aprobada de forma unánime por sus directores. Y el presidente de la reunión, John Lpsky (que sustituía a Dominique Strauss-Khan) «sintetizó» el debate mediante esta admirable fórmula, todo un modelo de retórica: «Globalmente, la deuda [de Grecia] es sostenible a medio plazo, pero, teniendo en cuenta las significativas incertidumbres que existen al respecto, es difícil afirmar de forma categórica que haya una gran probabilidad que sea así. No obstante, el apoyo del Fondo, al nivel de la cantidad solicitada, se justifica en razón del elevado riesgo de los efectos sistémicos que podría acarrear a nivel internacional».”
    “En 2010 existía un consenso neoliberal alrededor de la idea según la cual la austeridad presupuestaria (la «Consolidación») no tendría efectos demasiado desfavorables para el crecimiento. En julio de 2010, por ejemplo, Christine Lagarde, en aquellos momentos ministra de economía en Francia, inventó el concepto de «rilance», una mezcla imposible de «rigor» (rigeur) y relanzamiento (relance), al mismo tiempo que Jean-Claude Trichet afirmaba que «es un error considerar que el rigor presupuestario es contrario al crecimiento y a la creación de empleo». El mismo Trichet, a la cabeza del BCE, rechazaba cualquier suspensión de pagos de la deuda: «Los países industrializados jamás han suspendido pagos desde la Segunda Guerra mundial y mi hipótesis es que no lo harán. Esto implica que se comprometen con programas de ajuste presupuestario que les permitirán controlar la deuda».”
    “Dominique Strauss Kahn, directos del FMI en aquellos momentos, no estuvo en la reunión sobre Grecia en 2010, pero también defendía la tesis de la sostenibilidad de la deuda griega/5. En septiembre de 2010, el jefe del Departamento de finanzas públicas del FMI, Carlo Cottarelli, firma la nota que define la posición del staff decretando que la suspensión de pagos sobre la deuda de los países avanzados sería «inútil, no deseable e improbable» (Unnecessary, Undesirable and Unlikely).”
    “La famosa fórmula de mayo de 2010 («La deuda es globalmente sostenible pero es difícil de afirmar de forma categórica que lo sea con una gran probabilidad») figuraba ya en el documento preparatorio/7 sobre el que debían trabajar los directores. Así pues, la decisión estaba tomada de antemano, a pesar de las opiniones divergentes que se expresaron en ella. Las decisiones habían sido adoptadas previamente, en las negociaciones entre bastidores. Es lo que confirmará más tarde a la Comisión para la verdad sobre la deuda griega el director griego de la época, Panagiotis Roumeliotis: «Hubo dos reuniones secretas, en hoteles, entre los representantes del FMI y representantes franceses y alemanes, para debatir sobre la participación de la banca en una posible reestructuración. Estas discusiones tuvieron lugar antes de la discusión del primer memorándum y la conclusión fue la de no reestructurar [la deuda]».”
    “Los directores del FMI más reticentes se encontraron ante hechos consumados. Sin embargo, el suizo René Meyer planteo un problema real: «¿Por qué no se tomaron en cuenta la reestructuración de la deuda y la implicación del sector privado [PSI, Private sector involvement]?». E insistió: «se debería realizar un análisis serio de la reestructuración de la deuda como medio para garantizar la viabilidad presupuestaria y hacer asumir una parte de la carga del ajuste a los acreedores privados».”
    “Fue Poul Thomsen, en aquellos momentos jefe de la misión del FMI en Grecia, quien le respondió, invocando la posición de las autoridades griegas, que «desde el principio de la discusión la reestructuración de la deuda estaba excluida de la agenda». Pero esta respuesta es cínica e hipócrita. Cínica, porque el gobierno griego no podía decir ni pío; e hipócrita, porque la verdadera respuesta estaba en otra parte: el rechazo a cualquier reestructuración de la deuda se basaba en realidad en el hecho de que pondría en peligro a los bancos alemanes, franceses y holandeses, muy expuestos a la deuda pública griega, y que la misma corría el riesgo de desencadenar un fenómeno de contagio a otros países. La respuesta está en la cuestión planteada por Meyer: estaba excluido a priori que los acreedores privados (los bancos) asumieran «una parte de la carga del ajuste».”
    “Por lo tanto no es sorprendente constatar que el programa recibiera el firme apoyo de los principales representantes europeos: Klaus Stein (Alemania), Willy Kiekens (Bélgica), Ramón Guzmán (España), Ambroise Fayolle (Francia), Age Bakker (Holanda) y Per Callesen (Suecia), convencidos de que las medidas propuestas «eran apropiadas para estabilizar la posición presupuestaria y definir los retos de la economía griega de una forma decisiva (…) Somos plenamente conscientes de que esta programa es muy exigente y que no está exento de riesgos. Sin embargo la situación actual hace que esas dificultades inevitables y este programa son la única alternativa si se quiere evitar un escenario mucho peor».”
    “El súmmum del cinismo se alcanza cuando los representantes de los tres países más expuestos aseguraron, llevando la mano al corazón, que sus bancos no dejarían caer a Grecia. El más prudente fue el alemán Klaus Stein: «Aún no dispongo de una información concluyente. Lo que sé es que los bancos [alemanes] tienen la intención de mantener una exposición limitada en los bancos griegos, lo que significa que no venderán más obligaciones griegas y que mantendrán las líneas de crédito a Grecia. Cuando éstas lleguen a su vencimiento serán renovadas, al menos, en parte». El representante holandés, Ager Bakker, fue más categórico: «Los bancos holandeses han discutido con nuestro ministro de finanzas y han anunciado públicamente que cumplirán sus obligaciones para apoyar al gobierno y a los bancos griegos».”
    “No obstante, la palma se la llevó el francés Ambroise Fayolle: «Esta semana ha tenido lugar una reunión previa entre los grandes bancos y mi ministra, la Sra. Lagarde. Quisiera insistir sobre la declaración publicada en relación a esta reunión según la cual los bancos franceses se comprometen a mantener su exposición en Grecia durante todo el tiempo que dure el programa». En resumen: «los bancos franceses, que están entre los más expuestos en Grecia, harán su trabajo».”
    “Evidentemente, estas afirmaciones eran una sarta de mentiras: la reestructuración de la deuda griega habría supuesto la «implicación del sector privado»: es decir, la asunción de pérdidas por parte de los bancos. Su rechazo era la condición para que los bancos franceses, alemanes, etc. se desembarazaran sin pérdidas de los títulos de la deuda griega. Como muestra el siguiente gráfico, esta reducción de su exposición empezó antes incluso de la conclusión del primer memorándum. En lo que respecta a la deuda griega, fue parcialmente reestructurada en la primavera de 2012, pasando esta exposición a ser de 240 a 80 mil millones de euros.”
    Fuente: http://alencontre.org/laune/grece-les-mea-culpa-du-fmi.html https://vientosur.info/spip.php?article11675

  6. Jose Luis Hisi dice

    Muy bien por Alberto Fernandez: esto da esperanzas a los Argentinos. que el futuro presidente se plante ante el FMI y se comprometa a defender los intereses de la Patria!!!

  7. Fernando dice

    hola no se podrá pedir un amparo judicial para que los fondos que indefectiblemente les envíe el FMI al país estén congelados hasta que se sepa de la continuidad del gobierno o en su defecto quede a disposición de un nuevo gobierno sin que el actual rife el futuro del próximo mandato? nadie pensó en pedir ese auxilio a la justicia. AF y CF no quieren evitar un mal peor? qué esperan para el amparo?

  8. JOE AUBERGINE dice

    El fernandez causa gracia
    como bossio y los massitas
    cómplices en estas cuitas
    y socios de esta desgracia.
    Hablaban de democracia
    mientras votaban las leyes
    igual que si fueran reyes
    y nosotros sus esclavos
    Aura nos toman de pavos
    ya conocemos los bueyes.

    1. roco pistola dice

      Buah, Jorge, si tan malo es lo que hace massita para qué meterlo en frente de todos, no?

    2. Rudy dice

      Excelente su reflexión. Este Fernet nos va a caer muy mal.

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