NOS NEGAMOS A MORIR EN LA CÁRCEL

Una sobreviviente del incendio de 1978 en el Pabellón Séptimo resignifica el motín en Devoto

 

La imagen fue tremenda.

En plena pandemia, cientos de encarcelados emergían por un techo roto, mostrándose ante la sociedad, como única y urgente manera de gritar que eran seres vivos; y que querían sobrevivir.

El impacto visual fue profundo y absoluto; los gritos, los disparos, el fuego, fueron completando el pandemónium. Todos los demonios, por tanto tiempo cuidadosamente encerrados, se convocaron en el acto; recuerdos sepultados para que no rompan las entrañas, tan poderosos que son capaces de mantener la llama interior después de décadas, poderosas brasas de memoria que aun claman por justicia; porque no basta enjuiciar al pasado cuando los hechos se repiten permanentemente en el presente.

Pero… ¿de qué hablaban los medios que transmitían semejante cosa? De las facas y de los crímenes que habrían cometido, de la rotura de techos (propiedad del estado). Ninguno pudo decir que eso que estaban mostrando en directo, eran personas intentando sobrevivir como en un naufragio.

Veamos que decían esas imágenes (vistas sin prejuicios ni interés de corte político alguno):

Las facas, elemento cortante de hechura manual, que atado en la punta de un palo se usa como medio defensivo, como una lanza, como una advertencia que impone mantener la distancia. En las cárceles hay de todo: botones, traicioneros, vendidos, tiras encubiertos, lumpenes, rentados, débiles, cobardes y presos en general. Para llegar a tomar varios pabellones y alcanzar al techo, el Servicio Penitenciario Federal no había sido lo único y ni siquiera lo más importante que les tocó superar; sin esas mantas y lanzas no hubiesen podido.

Los delincuentes: los que asomaban sus cabezas por los techos de una de las cárceles más grande y más segura de Latinoamérica eran asesinos, violadores, narcos, estafadores, secuestradores, ladrones, malandras de todo tipo.

Merecían golpes, bala, paredón…y ojala que la Covid-19 se los llevara.

 

 

Petitorio

¿Y que pedían? Solicitaban que los presos que casi tienen la condena cumplida, los mayores de 60, los de enfermedades ya existentes, los que están sin condena, los presos por delitos leves, las embarazadas, las mamás con niñes pequeñes, pudieran salir en libertad . No pedian salir todxs. Pero si ese conjunto salía, el resto podía cursar su condena en mejores condiciones. Para el que quiso saber, ya sabe cuáles son las condiciones de hacinamiento, sumado a la falta de todo en las cárceles.

Pedían una acción inteligente y sensata que muestre que desearles la muerte o la enfermedad a los presos, convierte en malos bichos a les que estamos afuera.

Y hablando de les que estamos afuera viene bien un listado de gente que no está detenida, que no sale por los techos a pedir no morir en la cárcel pero que son terribles y temibles delincuentes:

-Agentes penitenciarios que venden drogas y pastillas a lxs presxs, en cadenas de asociaciones ilícitas con autoridades de cada cárcel, y con jueces y funcionarixs.

-Penitenciarixs que cobran para protegerte,  para que no te violen, o te roben, o te maten; y si no pagás te hacen todo eso, y más; exhibiendo su estentórea impunidad.

– Policías que arman causas truchas para justificar su sueldo y encubrir las verdaderas.

-Jueces que condenan sin leer nada, porque les acusadxs son negrxs, pobres, incultxs linyeras, anarquistas.

– Funcionarixs que se roban la comida de todos los penales.

– Funcionarixs que se roban elementos de higiene de todos los penales.

-Funcionarixs que sacan presxs para robar para ellxs.

– ¿Sabías que la mayoría de los robos son liderados por fuerzas de seguridad?

– ¿Sabías que el Poder Judicial lo sabe y lo supo siempre?

-Lxs fncionarixs que pagan fideos, aceite y azúcar o alcohol con enormes sobreprecios para quedarse con la diferencia, ¿qué son?

-Lxs funcionarixs que piden préstamos al exterior endeudando al Pueblo entero y terminan depositando ese dinero en sus cuentas secretas y paraísos fiscales, ¿qué son?

– Los laboratorios que venden medicamentos oncológicos con el 600% de remarcación, ¿ que son?

– ¿Qué son lxs que aprueban venenos como el glifosato y envenenan miles de miles de personas? ¿Y los que rocían con esos venenos a pueblos enteros y hasta escuelas?

– ¿Las empresas que venden alimentos”que enferman a todxs, para obtener mayores ganancias?

-‘El policía de gatillo fácil; el policía torturador, el policía violador, el coimero, el acosador?

-‘Los gobernantes de todo nivel, que permiten y participan de la trata de personas, de la venta de bebés?

Solo unas preguntas molestas para mostrar que estar presx o libre no es sinónimo de cumplir o no con las leyes, ni del grado de peligrosidad, ni que sea una amenaza para sí o para terceros.

 

 

El virus

La pandemia tiene algo de positivo, es que muestra al desnudo la sociedad en que sobrevivimos, salen al sol las miserias escondidas prolijamente por sus dueñxs e inquilinxs. Si el virus (éste o los que vengan) entra en la cárcel no solo enfermarán lxs presxs, sino tambien lxs penitenciarixs, y sus familias. Y esto lo saben.

Si el virus entra a los penales se verá rápidamente reflejado en un aumento tremendo del contagio. Lxs penitenciarixs lo saben y tampoco quieren morir en la cárcel.

La “familia penitenciaria”, como les gusta decirse, es eso, una gran y mezclada familia. Pasar 24 horas dentro del penal, es casi como estar presxs. Allí dentro hay relaciones de todo tipo; y luego cuando tienen franco, está la otra familia, la de la casa y todo sin barbijo ni alcohol en gel.

Esta sociedad formatea personas que necesitan diferenciarse de otras para sentirse mejor, más ciudadanizadxs, más serixs, más educadxs, más prolijxs… superiores.

Asi nacen lxs negrxs de mierda, lxs viejxs de mierda, lxs villerxs, lxs trskxs [email protected] [email protected], [email protected] [email protected], maricas, [email protected], lxs gordxs, lxs drogadictxs, lxs vagxs, lxs malandrxs, lxs extranjerxs… y dale y dale y dale. El sistema se regocija y festeja tener alumnxs que de tan aplicadxs les garantizará perpeturase indefinidamente. Divide y reinarás.

  • Hay 12.690 personas encarceladas en penales federales.
  • 1.280 son de mucho riesgo (asma, insuficiencia cardíaca, renal, Sida, cáncer, hepatitis) embarazadas y mayores de 60.
  • El 51% son procesadx sin condena.
  • La mayoría está por delitos leves.

Lx delincuentes que están afuera, esos sí son de delitos graves.

Quien  esto escribe fue presa política durante 7 años. Testigo presencial de la masacre de Devoto en Pabellón Séptimo (Marzo de 1978), cuando la junta militar ordenó al servicio penitenciario federal quemar vivos y fusilar alrededor de 70 presos sin condena.

 

 

 

 

 

Si lx presxs políticxs sobrevivimos fue también porque lxs detenidxs comunes nos ayudaron. Mi eterno agradecimiento.

* Presa política desde 1975 hasta 1982
* Presidenta de la Asociación mutual Sentimiento

 

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3 Comentarios
  1. Juan Bougnet dice

    Muy buena nota, informacion valiosa y lo violencia de un sistema inhumano, perverso y criminal.

  2. Claudia Roldan dice

    Tremendo todo. Excelente la nota, gracias

  3. Marina dice

    Excelente nota.

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