O regula el Estado o el mercado

Ramallo discute en audiencia pública el nuevo Código Urbanístico y Territorial

 

El Código Urbanístico y Territorial (COUT) viene viajando desde el Municipio de Ramallo a la Provincia y viceversa, sin homologación. Cambios, reformas, parches tras parches son el resultado de una elaboración a espaldas de la sociedad, con los intereses de privados  por encima de los intereses de los de los habitantes.

Empresas como Bunge, que se instalaron en la costa de Ramallo sin haberse modificado la zonificación de rural a industrial para tal fin, empresas como la de PTP Group de Misiano de la que se habló en otra edición de El Cohete  (https://bit.ly/2yJp9Ya). El mismo empresario que sin la debida habilitación y sin que se supiera cuál era su actividad instaló una planta de fertilizante en la que falleció en 2017 un joven de  21 años aplastado por una tolva, marcando la precarización laboral y desidia evidente en los controles.

La desatendida calidad ambiental de los ramallenses se reclamó en su momento y volvió a reclamarse el miércoles 31 de octubre en una nueva Audiencia Pública, dividida en dos por la cantidad de expositores que enriquecieron el debate. La mayoría de los 19 expositores solicitó una nueva redacción de un Código de Ordenamiento Urbano y Territorial con la participación de especialistas e idóneos en la temática, con talleres donde la ciudadanía pueda expresarse y dejar sentado qué Ramallo pretende para su presente y futuro.

La presidencia del Concejo Deliberante aceptó  la intervención de Eduardo Reese, responsable técnico de planes, proyectos y estudios en diversas provincias y ciudades argentinas y de Ecuador, Guatemala, Bolivia y Colombia. Los expedientes que consultó antes de grabar su opinión en un video, fueron digitalizados por la ONG Unidos por la Vida y el Medio Ambiente (UPVA), ya que ni el Poder Ejecutivo ni el Legislativo se tomaron el trabajo de acercarle la información principal de lo que se está discutiendo a la mayor cantidad de ciudadanos posible.

 

Eduardo Reese

 

“Está claro por la documentación  analizada que hay un intento de que Ramallo se convierta en un Municipio que como pocos en la provincia de Buenos Aires tiene la posibilidad de promover un modelo de desarrollo de alta diversificación”, comenzó señalando el arquitecto y especialista en planificación urbana y regional. “Esto supone combinar actividades industriales, rurales, logísticas y portuarias, comerciales, de recreación, de turismo, etc. La posibilidad de tener una economía diversificada es un privilegio para el Municipio y el Código Urbanístico una herramienta fundamental porque ordena esas actividades en el espacio”.

El especialista remarcó “que el hecho de promover esa diversificación, el desarrollo económico del Municipio, el empleo, la inversión, etc., no puede ir en desmedro de otros derechos y de otras cualidades del Municipio como  la calidad ambiental y el ordenamiento del territorio para asegurar la mejor calidad de vida de los habitantes”. Por eso el docente de la Universidad Nacional de General Sarmiento y de maestrías en distintas universidades de la Argentina señaló que “un Código necesita mantener un delicado equilibrio entre cada una de las actividades y sobre todo de un recurso extraordinario como tiene Ramallo que es su costa, que por supuesto puede convertirse en un recurso económico a partir de la instalación de actividades logísticas industriales, portuarias, etc., pero que también es un recurso extraordinario en términos ambientales, recreativos, de aporte a la mejora de la calidad de vida”.

Reese añadió “que es necesario combinar armónicamente las actividades agropecuaria,  industrial, comercial y de servicios, el turismo recreativo, la calidad ambiental. Esto sólo es posible si cada una de ellas se articula con una política de protección de recursos naturales, paisajísticos, de protección de bienes comunes que no pueden ser apropiados privadamente con el único fin de desarrollar actividades económicas rentables”, algo que no está sucediendo y otros expositores señalaron con precisión.

Sobre el desarrollo urbano que se pretende, Reese expresó que “se necesita una política muy firme del gobierno municipal, responsable primario del ordenamiento territorial. Si el Municipio no conduce el desarrollo urbano lo conduce el mercado. Y quien conduce el desarrollo de las actividades en el suelo conduce la ciudad”.

Para quien desde 2014 es Director del Área de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) “la única manera de garantizar los derechos del conjunto de la población es una política donde el Municipio decida intervenir claramente contra los procesos especulativos del suelo, para que Ramallo no pierda sus enormes ventajas en materia de localización,  paisaje y calidad ambiental”.

Eduardo Reese (se puede ver la disertación en https://bit.ly/2DhH2Bb) agradeció haber podido sintetizar en muy pocos minutos,”algunas de las cosas que nos preocupan gravemente a nosotros, como parte del Consejo de Hábitat de la provincia de Buenos Aires creado por la Ley de Acceso Justo al Hábitat. El Código es después del presupuesto la ordenanza más importante que tiene un Municipio”.

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