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Educación

Parodia de una paritaria docente

Sonia Alesso

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El gobierno divide a los trabajadores y disciplina a sus sindicatos para hacer el ajuste

 

El término parodia puede significar simulacro o caricatura y también, entre otras acepciones, se lo puede definir como una puesta en escena.

El día 5 de febrero a las 17.21 llegó a la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA) un correo electrónico sin firma ni membrete oficial, que convocaba a sus autoridades a participar de una “reunión” que se llevaría a cabo al día siguiente, a las ocho de la mañana, en el Ministerio de Educación. Reunión que era convocada, según el escrito, en el marco de lo establecido por el Decreto 52/2018, que, vale la pena recordar, justamente no hace más que echar por tierra con la Paritaria Nacional Docente. Un Decreto que ya había sido enérgicamente cuestionado desde CTERA por intentar derogar lo establecido por la Ley de Financiamiento Educativo 26.075, en su Art. 10.

La situación constituye, sin lugar a dudas, una verdadera falta de respeto hacia las instituciones. Porque luego de esperar por más de un año e insistir reiteradamente en la exigencia por la apertura de la Paritaria Nacional Docente, así de repente, de la tarde a la mañana, desde el Ministerio de Educación se convoca a través de un e-mail sin firma a una “reunión” sin temario, regida en el marco del Decreto 52 que, justamente, pretende derogar la instancia de la Paritaria Nacional.

Decimos que esto es una parodia porque, en plena coyuntura de inicio de año, cuando tanto las expectativas de los trabajadores como la mirada atenta de toda la sociedad se posan en la discusión salarial, los funcionarios del Ministerio pretendieron convocar a los Sindicatos docentes con representación nacional para hablar de educación pero “no de salarios”, ni mucho menos de aumentos de sueldos docentes.

¿Se puede tomar “en serio” esta convocatoria? O, mejor dicho, ¿Se puede tomar “en serio” a esta gestión, que con tamaña desprolijidad y falta de respeto por la institucionalidad convoca a un simulacro de reunión que tiene más de marketing político que de valoración y reconocimiento de los derechos de los trabajadores?

Más allá de la forma y a pesar de los argumentos sin sustento que esgrime el Ministro Finocchiaro (foto principal) cada vez que se enciende, frente a él, la luz de una cámara, la CTERA sí se tomó en serio el fondo de la cuestión frente a esta nueva provocación del gobierno y se presentó en el Ministerio de Educación para impugnar la reunión, porque lo que está realmente en juego es el derecho a la educación pública en nuestro país.

En la impugnación presentada, la CTERA expresa categóricamente su exigencia de que se deje sin efecto la audiencia del 6 de febrero, ya que, en primer lugar, existe una incompetencia de la cartera educativa para convocar a una “reunión” en el marco de la Paritaria Nacional Docente, pues esa convocatoria tiene que ser realizada formalmente por el Ministerio de Trabajo, a los efectos de aplicación de la Ley de Negociación Colectiva para los Trabajadores Docentes 23.929 y del Art. 10 de la Ley de Financiamiento Educativo 26.075.

En la presentación también se deja expresada la denuncia por la derogación Paritaria Nacional Docente y el repudio por el desconocimiento, abierto y deliberado, por parte del Gobierno respecto de los más de 10 años que han transcurrido en el ejercicio democrático de la Negociación Colectiva como el mejor instrumento para avanzar en la garantía de los derechos de los trabajadores y de la educación en general.

El escrito, asimismo, agrega que el derecho a la Negociación Colectiva de los Trabajadores de la República Argentina no constituye una concesión graciosa del Estado y mucho menos una prerrogativa que puede otorgar o no un Gobierno —cualquier sea su signo político—, sino que, por el contrario, se trata de una garantía constitucional prevista en el art. 14 de nuestra Carta Magna como así también en los convenios Internacionales de “Fomento de la negociación colectiva”, “Negociación Colectiva en el sector púbico” y “Fomento de la negociación colectiva en todas las ramas de la economía”. Se trata de los convenios 98, 151 y 154, respectivamente, de la OIT.

En definitiva, la presentación se hizo porque lo que peligra no es solamente el salario de los docentes, sino los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras que este gobierno pretende avasallar. También se ponen en juego las condiciones generales para aprender y para enseñar con dignidad, entendiendo a la educación como un derecho social y no como una mercancía.

Ese mismo día y como contracara de la “puesta en escena” que realizó el Gobierno nacional con dicha reunión, la CTERA sesionó en el marco de la convocatoria al  Plenario de Secretarios Generales de los sindicatos docentes de todo el país que en su conjunto representan gremialmente a más de 400.000 trabajadores de la educación. Allí se resolvió:

– Ratificar la denuncia al Gobierno nacional por el Decreto 52/2018 que elimina la Paritaria Nacional Docente.

– Remarcar que el Estado Nacional es “corresponsable”, junto a los Estados provinciales, del sostenimiento de la educación en la Argentina como estipulan la Ley Nacional de Educación 26.206, la Ley de Financiamiento Educativo 26.075.

– Convocar al Congreso de nuestra entidad, el día 28 de febrero, para analizar la situación nacional y de las provincias y resolver las medidas de acción a seguir.

– Rechazar cualquier intento de imponer las figuras del “presentismo”, “ítem aula” u otros mecanismos coercitivos destinados a presionar a los trabajadores.

– Denunciar y reclamar por los despidos o cesantías que se llevan a cabo en las distintas jurisdicciones y en el ámbito nacional.

– Rechazar la reforma educativa que se quiere imponer para afectar drásticamente a la educación secundaria y a los institutos de formación docente.

– Rechazar la reforma previsional e impulsar un petitorio por la derogación de dicha y contra la armonización de las cajas provinciales y la eliminación del régimen jubilatorio docente.

– Participar de la movilización nacional programada para el 21 de febrero en contra de los despidos, el ajuste, los tarifazos; contra las reformas previsional y laboral; contra el desmantelamiento de los planes y programas sociales; contra la criminalización de la protesta social y por paritarias libres y sin techo.

– Ampliar la denuncia ante la OIT —que CTERA realizó en el 2017— por la negativa del Gobierno Nacional de convocar a la Paritaria Nacional Docente.

– Reiterar, como lo hicimos en el Congreso de la Nación, nuestra exigencia de aumento del Presupuesto Educativo y garantizar la inversión para los programas socioeducativos, infraestructura, formación permanente, becas inclusivas y universales.

En este escenario, lo que queda claro es que lo persigue este Gobierno es dividir a los trabajadores y disciplinar a sus organizaciones sindicales para poder llevar adelante el más feroz ajuste del que se pueda tener registro en los últimos tiempos. Evidentemente, no les preocupa la educación como suelen repetir en sus frases hechas pensadas para la imposición mediática. Como tampoco les preocupa verdaderamente el inicio del ciclo lectivo, ya que es el Gobierno el único responsable de garantizarlo.

¿Cómo?

Convocando, ya, a la Paritaria Nacional Docente.

 

 

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