Películas escondidas (4)

Un cortometraje de propaganda oficial del gobierno de Frondizi, el tembladeral de una época

 

No se sabía que el gobierno de Arturo Frondizi hubiera producido propaganda cinematográfica hasta la aparición del cortometraje El destino de un país, en una copia incompleta de la Filmoteca Buenos Aires. No se menciona el film en los inventarios disponibles de los archivos públicos y privados que aceptan decir lo que tienen, por lo que, hasta ahora, la copia existente parece única. No tiene créditos de realización ni producción y se agradecerá cualquier información al respecto.

De su propio relato en off se deduce que está hecho en 1960, cuando el gobierno de Frondizi había perdido el apoyo del peronismo y enfrentaba las consecuencias de las medidas liberales de Alsogaray, nombrado Ministro de Economía para tranquilizar a los militares en junio de 1959. Se advierte también, no muy entre líneas, el tembladeral político en el que Frondizi trataba de hacer equilibrio.

En el afán de dirigirse a la gente común, el relato mantiene una intención pedagógica involuntariamente divertida, que alterna material documental, algo de archivo y recreaciones sobre situaciones arquetípicas. Esas escenas, guionadas y puestas en escena, indican la mano de un realizador al menos rudimentario, en lugar del anonimato simulado de quien sólo compagina tomas documentales que lo preexisten. Con esas recreaciones, el film ilustra tópicos hoy clásicos de la “pesada herencia” como el exceso de empleo público, el burócrata que atiende “de mala gana”, la infraestructura obsoleta, el déficit fiscal. De todas maneras es notoria la cautela del film para referirse al pasado: las estadísticas más precisas que se dan corresponden al período 1955-58 y las quejas respecto del período anterior se mantienen muy genéricas y difusas, al menos en el fragmento que se conserva. Ninguna de las formas de referirse al peronismo pergeñadas por la llamada “Revolución Libertadora” (la tiranía, la dictadura, el régimen depuesto, etc.) aparecen ratificadas en este film, lo cual todavía es consistente con el proyecto inicial e integrador que Frondizi y Rogelio Frigerio imaginaron capaz de superar las viejas antinomias.

En el tono de alguna frase se desliza incluso un matiz autocrítico: “Habrá que seguir discutiendo la conveniencia o no de los contratos petroleros”, admite con resignación el relato en referencia a la contradicción que ya se había producido en ese campo entre la teoría nacional de Frondizi candidato y la práctica multinacional de Frondizi Presidente. El tema alcanzó tal dimensión simbólica que, pocos meses después, David Viñas y José Martínez Suárez incluyeron en el guión de su film Dar la cara (estrenado en 1962) una escena en la que un personaje tira a la basura un ejemplar del libro Petróleo y política.

El relato apuesta a una didáctica sencilla para explicar, primero, los grandes objetivos de la gestión para que el espectador entienda que su crisis presente es a cuenta de un bienestar futuro. “Se siente más un aumento del precio del pan que un aumento del petróleo”, dice el locutor esclarecido, mientras un ama de casa protesta. Ante esa frase, el espectador de hoy tendrá que hacer un esfuerzo para no recordar con dolor las muchas fórmulas recientes en que se expresó la postergación permanente. Pero más sugestivo es lo que viene después. El relato dice que el gobierno de Frondizi invirtió buena parte de su capital político en eliminar subsidios a los servicios para “restablecer precios reales”, instalar el cambio libre, congelar sueldos estatales, suprimir los controles de precios…

En ese significativo momento la copia se interrumpe y el mensaje queda trunco, como involuntaria y desgraciada metáfora del gobierno que lo produjo.

 

 

 

 

 

 

EL DESTINO DE UN PAÍS (Argentina-1960)

Copia incompleta de 14’.

 

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