¿Quién paga?

El proyecto del diputado Pablo Carro para movilizar el debate público sobre la deuda

 

Pablo Carro, diputado nacional del Frente de Todos por la provincia de Córdoba, presentó un proyecto de ley de Aporte Solidario y Temporario para mitigar el impacto del endeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que abarcaría a quienes poseen patrimonios declarados superiores a 320 millones de pesos. Las personas más ricas del país pagarían por “los mismos 10 años que tenemos el acuerdo con el Fondo. Mientras le tengamos que pagar al FMI, tienen que aportar más los que más tienen”, expresa en diálogo con El Cohete a la Luna el autor del proyecto. “Lo recaudado iría a rentas generales y una parte se coparticiparía con las provincias. No está establecido el fin de la recaudación. No es para pagarle al FMI, sirve para contar con más recursos, que es importante que tenga la Administración Nacional y también las administraciones provinciales”. Señala que el objetivo “es poner en debate quién paga”.

El proyecto fue acompañado por sus pares del Frente de Todos en la Cámara de Diputados de la Nación, María Rosa Martínez y Hugo Yasky. En la misma línea de lo expresado por el secretario general de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) ante El Cohete, su objetivo es garantizar que el peso de la deuda no recaiga sobre el pueblo. “Tienen que hacer el aporte principal aquellos que se hayan enriquecido en los años de (Mauricio) Macri como en los años de pandemia. En 2020, el primer decil se enriqueció más que el último decil, que se empobreció mucho más”, señala Carro, y propone dar vuelta esa ecuación. Aclara que el proyecto no es técnicamente igual al aporte extraordinario a las grandes fortunas: “Estamos apuntando a un universo más chico, unas 10.000 personas”. El tiempo es otra diferencia sustancial, ya que el aporte extraordinario era por única vez y el presentado propone diez años: los diez del acuerdo con el FMI. El diputado agrega que no tiene los datos de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) para definir exactamente el universo de personas que serían alcanzadas.

Ante la pregunta sobre si están dadas las condiciones para que el proyecto pueda ser tratado en la Cámara de Diputados, Carro responde: “Es muy difícil que pueda ser aprobado porque hoy casi no hay condiciones para aprobar ningún proyecto que no tenga el acompañamiento de la oposición, centralmente de Juntos por el Cambio, quienes prácticamente son entusiastas del ‘no impuesto en la Argentina’.

Para Carro, quien también es secretario general de la CTA en la provincia de Córdoba, el debate debe movilizar al pueblo de cara a las negociaciones con el Fondo. “Perdimos un tiempo valioso en el debate público pensando que podíamos llegar a un acuerdo razonable con el FMI que tendiera a la baja de las tasas de interés o mayores plazos. Pusimos ahí toda la energía y eso no ocurrió”. Cree que el acuerdo tiene como única virtud que “nos da más tiempo”. Tiempo que considera que debe ser aprovechado por el gobierno para relanzarse y cumplir su programa electoral que es “sacar gente de la pobreza, es hacer que los salarios le ganen a la inflación, es hacer que mejoren las jubilaciones generales. Si cumplimos con ese objetivo, nuestro gobierno se va a fortalecer y tenemos posibilidades para adelante”.

Como dirigente sindical, Carro sabe muy bien que “para que los salarios le ganen a la inflación, hace falta movilizarse en las calles”. Sostiene que para tener un acuerdo razonable con el FMI, se necesita de la movilización del pueblo trabajador. “La pandemia no lo permitió. Y esta idea ingenua con respecto al FMI nos impidió dar ese debate que es imprescindible. Ese es el objetivo principal de este proyecto, que está en línea de lo que vamos hacer desde la CTA”.

Con respecto a su abstención y a la de Yasky en la votación en Diputados del acuerdo con el FMI, Carro explicó “que está en línea con la historia sindical”. Al no existir unanimidad en el bloque del Frente de Todos, cuenta que fueron “a pedirle a nuestra CTA que nos dijera qué era lo que teníamos que hacer”. Argumenta que la posición adoptada “fue porque nuestra Central se construyó contra las políticas neoliberales en la Argentina. Nuestra CTA fue una de los principales protagonistas en el acto del No al ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) en Mar del Plata en 2005, por lo tanto, no podíamos estar acompañando un acuerdo que todos sabemos que no se puede cumplir”.

 

 

Por mandato de la CTA, los diputados Hugo Yasky y Pablo Carro se abstuvieron en la votación del acuerdo con el FMI.

 

 

A continuación, Carro explica que “no es que no se puedan cumplir las metas que se acuerdan con el Fondo”, sino que el problema estará “cuando haya que empezar a pagar (2026) casi 20.000 millones de dólares. No hay Argentina que, crezca como crezca, tenga esa capacidad de ahorro al mismo tiempo que tenemos un 40% de pobreza, un 10% de indigencia”. El diputado se pregunta: “¿Qué hacemos? ¿Congelamos esto y juntamos dólares para pagar afuera o saldamos la deuda interna y desde ahí discutimos cómo hacemos para pagar la deuda externa?”.

Este cuestionamiento está en sintonía con lo expresado por el diputado Máximo Kirchner en el acto de homenaje a su padre del 27 de abril de 2019 –al cumplirse 16 años de la asunción de Néstor Kirchner– en José C. Paz: “El FMI está a la cola, porque primero está la deuda interna con el pueblo argentino que generó el Presidente Macri”. Solamente aquellos del Frente de Todos que claman por un albertismo sin kirchnerismo pueden suponer que hay especulación política en el posicionamiento del diputado Kirchner, cuando es manifiesta la coherencia de sus declaraciones públicas al respecto. Alcanza para comprobarlo repasar sus discursos, los que muchos se niegan recordar y les causan crispación cuando aparecen recopilados en un video de La Cámpora.

Para el diputado nacional, lo que va a ocurrir finalmente es que la Argentina tendrá que renegociar de nuevo con el FMI en 2026. “Para llegar con fuerza a esa renegociación hay que resolver los problemas de nuestra gente. Las jubilaciones están muy bajas, el salario básico está muy bajo. Nosotros necesitamos mejorar la situación de los que están peor hoy en la Argentina. Y los que peor están no son los del FMI ni son los sectores que se han enriquecido. También hay que salir a buscar para cobrarles a los que se enriquecieron de manera directa con el préstamo y la fuga de capitales”.

Carro sostiene que el Poder Judicial debe determinar la responsabilidad que tuvieron los funcionarios públicos, incluidos el ex Presidente Macri, en el endeudamiento generado durante ese gobierno. “Necesitamos saber quiénes son los que se la llevaron. Nuestro pueblo necesita saber para poder tenerlo en claro. Es imprescindible que nuestro pueblo tenga información de calidad ante lo que dicen los medios hegemónicos, que tratan de instalar que la deuda la generó Cristina (Fernández de Kirchner) o la tomó Alberto (Fernández)”. Carro dice que “el mismo Fondo debe colaborar –como dijo la Vicepresidenta– para identificar y hacer que sean los responsables los que paguen. Que traigan lo que fugaron para así gravar esas ganancias”.

Para concluir, Carro analiza que es la movilización del pueblo trabajador en las calles lo que hace falta para sustentar políticas públicas. “Durante los cuatros años de Macri, los empleados públicos en general y los docentes universitarios en particular –que es mi sector– perdimos un cuarto de nuestro salario”, recuerda. “El salario básico mínimo perdió un 33%. Los docentes universitarios, que hicimos una nutrida movilización en 2018 contra Macri –en Córdoba juntamos 100.000 personas, en Buenos Aires más de 500.000–, no pudimos parar la caída del salario. Del mismo modo, nuestra CTA movilizó y tampoco pudo parar los ajustes”, lamenta, pero remarca que “si no hubiera habido unidad de las y los trabajadores en las calles contra el ajuste, no hubiera habido unidad política en el Frente de Todos”.

“Recuperar la movilización es la única tabla de salvación que tenemos”, sintetiza el diputado y dirigente de la CTA de la provincia de Córdoba. “En esta etapa de contradicciones y diferencias internas, lo que nos está faltando es unidad en la calle. Si nosotros somos capaces de poner a nuestro pueblo en movimiento en la calle, es fácil la unidad política cuando te están reclamando por abajo la pelea y la defensa del salario del trabajo y de las jubilaciones. Me parece que esa es la clave”. Ya lo había enseñado Arturo Jauretche: “Cuando la calle entera trota, arrastra también al burro”.

 

Aquí, los diez artículos del proyecto y su fundamentación.

 

 

 

 

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