RELACIONES PELIGROSAS

El fiscal Colombo denunció penalmente a Borinsky y pidió el cruce de llamados con la DAIA

 

Un día antes de la audiencia del miércoles, el fiscal federal Marcelo Colombo denunció penalmente al camarista Mariano Borinsky por posible incumplimiento de los deberes de funcionario público al asesorar a la Comisión Directiva de la DAIA para reabrir la causa por el Memorándum con Irán. La decisión explosiva se metió en un juicio caliente donde los jueces acaban de aceptar como “amigo del tribunal” (amicus curiae) al Llamamiento Argentino Judío, antes de resolver si avanzan o cierran el caso que la entidad describe como herramienta “diabólica” que fue “usada para desviar la atención sobre su propia responsabilidad –de la DAIA– hacia una acusación injustificada contra la ex Presidenta, el ex canciller y otros funcionarios que no han desarrollado ninguna actividad delictiva”.

En la denuncia a la que accedió El Cohete, Colombo pidió el listado completo de llamadas del teléfono de Borinsky, de agosto a diciembre de 2016. También de Santiago Kaplun y Daniel Belinky. Kaplún es socio de su concuñado Ramiro Rubinska y entonces era secretario general y abogado de la DAIA; Belinky era protesorero. También pidió entrecruzamientos de llamadas. Y un día después, el miércoles, el fiscal rechazó la nulidad del juicio al entender que las visitas de los jueces al entonces Presidente Mauricio Macri por sí mismas prueban conductas reprochables, pero no parcialidad. El Tribunal Oral Federal (TOF) 8 ahora escuchará réplicas de las defensas. Y podría pedirle a Colombo que vuelva a pronunciarse, ya no sobre las visitas, sino sobre la inexistencia de delito, ruta que dejó abierta el antecedente de Qunita y Dólar Futuro. La entrada en el juicio de la entidad que discute la representación de la DAIA-AMIA como referente único de lo judío libera a los jueces de una supuesta presión totalizadora.

 

Tocado

Colombo ya había intentado revisar la relación Borinsky-DAIA en la apertura de esta instancia denominada técnicamente como «incidente de nulidad», pero los jueces no lo habilitaron. No ponderó en esa relación en el alegato, pero dijo que había hecho la denuncia, fechada el 17 de agosto. El texto denuncia a Borinsky y también a Gustavo Hornos, e incluye tres hechos sobre la base de las presentaciones de Carlos Beraldi y Lucila Larrandart, defensores de Cristina Fernández de Kirchner y de Andrés “Cuervo” Larroque. El primero por la Mesa Judicial M, el segundo por las visitas al ex Presidente y el tercero por el asesoramiento de Borinsky a la DAIA, revelado por El Cohete bajo el título “Juez y parte”.

Respecto de las visitas, el fiscal solicitó una investigación sobre “reuniones en las que podía haber existido una influencia indebida por parte de la máxima autoridad del Poder Ejecutivo con relación a casos que involucraban a integrantes del principal partido opositor al gobierno, entre las que se mencionó la causa vinculada al Memorándum de Entendimiento con Irán”. Y sobre el asesoramiento, dijo: “Concretamente se indicó (en las denuncias) que el doctor Borinsky, quien integraba la Sala I de la Cámara de Casación Penal que intervenía en ese proceso, habría mantenido contactos con el entonces secretario general de la DAIA y abogado de esa institución, Santiago Kaplun, como así también con su protesorero, Daniel Belinky, en las que habría asesorado y sugerido vías de acción para garantizar que la DAIA fuera aceptada como querellante y para que la presentación que a la postre realizaron, contuviera argumentos suficientes para motivar la reapertura de ese proceso que había sido previamente desestimado por inexistencia de delito por el titular del Juzgado Federal 3, Daniel Rafecas. En la nota, a su vez, se destacaba que Kaplun es socio de Ramiro Rubinska, que se encuentra casado con Ingrid Meischenguiser, cuya hermana Evelyn, es la cónyuge de Borinsky”. Agregó que los dos primeros hechos se investigan en otras causas, pero el tercero no. Pidió testimonios de Beraldi y Larrandart, lista de integrantes de la Comisión Directiva de la DAIA del período 2015-2018, testimonios y los cruces de llamados.

 

Rubinska y Kaplun.

 

Hoy se sabe que, sin querella, la causa no podría haber avanzado porque había sido desestimada un año antes por Rafecas, por la Cámara Federal y por el fiscal general ante la Casación, Javier De Luca. Si la reapertura continuaba de esa manera, iba a ocurrir lo mismo. Por eso, el posible rol de Borinsky en ese capítulo es importante. La reapertura fue ordenada en diciembre de 2016 por la Sala I de la Cámara de Casación, integrada por Hornos, Borinsky y Ana María Figueroa. Además, los dos jueces de las visitas intervenían en paralelo en la Sala IV, desde donde convalidaron tanto el avance de esa causa como de una colectora nacida en el juzgado de Claudio Bonadío, por los mismos hechos. Bonadío luego se quedó con ambas causas. Y en diciembre de 2017, se sabe, ordenó la primera detención de CFK.

 

 

Colombo.

Fiscal en audiencia

De todos estos antecedentes, el dato nuevo a discutir en la audiencia eran las visitas. Colombo rechazó la nulidad de la causa del Memorándum porque, a su criterio, esos encuentros no permiten saber por sí mismos si los jueces hablaron con Macri sobre la causa. En sus palabras: “Un juez tiene que ser considerado imparcial en el marco de un juicio concreto y no en abstracto. Tiene que haber una conexión indebida con el objeto o las partes para que afecte las garantías del juez imparcial”. Y añadió: “Hicimos análisis de todas las visitas, principalmente, las anteriores a 2016”. “Insisto, aquí, que estas numerosas visitas son un hecho que no pretendemos subestimar y entendemos que deberán analizar la gravedad las instancias de sanción y de control. A mí me compete saber si se las puede conectar con este caso porque podría llegar a afectar al juez imparcial”. Y luego dijo que el solo contacto con Macri no invalida la imparcialidad, porque Macri no era parte. Y por ese camino rechazó la nulidad.

Cuando la audiencia terminaba, Beraldi pidió la palabra. «Quiero hablar», dijo. Y, mencionó el anuncio de la denuncia de Colombo a Borinsky por el asesoramiento a una de las partes. Pidió replicar. Y dijo:

—Lo que advierto es una notable y preocupante confusión del fiscal entre lo que es un problema de imparcialidad y un problema de falta de independencia de los magistrados que han actuado en este proceso tomando decisiones dirimentes para que esta causa esté en juicio.

Beraldi será uno de los defensores que hablará el próximo miércoles.

 

 

 

Beraldi.

 

La lógica fiscal

Para llegar a la conclusión a la que llegó, Colombo dividió el universo de datos en dos partes: no-novedosos y novedosos. En los no-novedosos ubicó las viejas discusiones de la causa. Y en los novedosos, las visitas. Así, separó en dos a objetos que debía haber pensado en relación. Las defensas dicen que, de haber sabido todo esto en aquel momento, hubiesen contado con otros elementos para objetar a los jueces.

Entre lo no-novedoso, tomó, estudio y explicó su postura ante distintos temas:

  • Reapertura y expediente clonado. En ambos casos dijo que no había reproche posible a los dos jueces porque Hornos y Borinsky estuvieron siempre acompañados por otros jueces: Ana María Figueroa en uno y Juan Carlos Gemignani, en otro.
  • Listado de jueces apartados de todo trámite vinculado a la AMIA, entre los que estaban Hornos y Borinsky: dijo que el listado se elaboró en el marco de una causa. Y sólo para esa causa.
  • Recusación o excusación de ambos jueces, uno porque había sido fiscal de juicio y otro porque era amigo de un imputado. Sostuvo que eso no les impedía actuar en el expediente del Memorándum porque tenía un objeto penal distinto a las otras causas y porque nunca hubo una declaración formal de conexidad entre los casos.

El mismo procedimiento siguió con cada cuestionamiento. En algún caso, incluso, dijo: “Esto es, al menos, lo que creo yo”. Pero cada vericueto le permitió salvar la causa.

 

Las visitas

Sobre las visitas, aceptó todo. Que existieron. Y expuso una placa con 25, un documento que hasta entonces no había sido graficado de esa manera. También afirmó que fueron continuas; regulares a lo largo de los cuatro años del mandato de Macri y admitió que eran reprochables. Pero cuando tenía que resolver, fue para atrás: dijo aquello de que en sí mismas no podían probar que los jueces hubiesen hablado con Macri de la causa. Ensayó dos caminos de análisis: cercanía y cronología. Y llegó a la misma conclusión.

 

La placa en la pantalla, arriba Colombo.

 

 

En el primer camino de las cercanías, tomó fechas próximas a dos hitos del expediente: 14 de noviembre de 2016 y 29 de diciembre de 2016. Uno, cuando los jueces rechazaron sus propias recusaciones. Y otro, la reapertura. Para el primero encontró una visita de Hornos a Olivos del 9 de noviembre de 2016. Tomó como parámetro el Registro de la Casa Militar y dijo: “Acá sólo dice ‘Convenciones’ y ‘Audiencia Secretaría Privada’”. Entonces, consideró:

—De acá no se puede derivar nada seriamente. Faltan datos: saber si hubo o no una convención.

Colombo añadió que faltaban testimonios o pruebas, que el Consejo de la Magistratura no avanzó en una investigación, que tampoco lo hicieron las causas judiciales. Para el segundo hito, encontró una visita de Borinsky a Olivos del 23 de diciembre. Los registros de la Casa Militar indicaban que entró a la misma hora y el mismo día que Leandro Cuccioli  y Ramón Ulloa. Pero “lo raro es que entran juntos y se van juntos. Podría dar cuenta de que ingresaron y se fueron juntos. Cuccioli era encargado de AFIP y Ramón Ulloa aparece en casi todas las visitas de paddle y oportunidad deportiva. Esto da cuenta de la precariedad de esta información para dotar de significado de sentido y de propósito las visitas”.

 

 

Borinsky y Hornos, Macri en el medio: ¿Y a mí que me miran?

 

El que quiere ver y el que no

Durante las audiencias, el defensor Alejandro Rúa expuso una línea de tiempo que cruzó visitas con datos del expediente. Colombo las cotejó contra los datos de las mismas visitas que presentó el ahora ministro de Justicia, Martín Soria, en otros casos. Donde uno vio un dato, el otro vio otro. Así, el fiscal también descartó la vía cronológica para saber el contenido. Sin embargo, no tuvo en cuenta una visita, la olvidó: es la primera de Borinsky a Macri, el lunes 27 de junio de 2016. Una visita importante. Agendada como “audiencia”, a diferencia de las que siguieron, registradas como “paddle”, “tenis” o “fútbol”. Rúa notó ese olvido y lo tuiteó.

 

 

¿Por qué es importante? Porque Colombo también dijo: “No hemos visto visitas conjuntas y tampoco que los días previos o días posteriores hubieran coincidiendo con personas ligadas a las partes acusadoras”. Sin embargo, eso sucedió en esta visita.

Fue un lunes: 27 de junio. El viernes anterior, 24 de junio, Macri se reunió con la Comisión Directiva de la DAIA. El temario incluyó la causa del Memorándum. Estuvieron Ariel Cohen Sabban, Alberto Indij y Santiago Kaplun. El Cohete a la Luna publicó que uno de los invitados manifestó que, durante el encuentro, Macri se comprometió a colaborar con el avance de la causa. ¿Cómo podía hacerlo si no era parte del Poder Judicial? La reunión con Borinsky, tres días más tarde, explica que no era parte del Poder Judicial, pero que estaba muy en contacto con quien tenía potestad sobre la causa.

Estos datos surgen de papeles muy conocidos para las partes, y volvieron a verse en las últimas audiencias. El abogado de Carlos Zannini, Mariano Fragueiro, mostró dos memorias de reuniones de la Comisión Directiva de la DAIA, antes y después del encuentro con Macri.

Antes, en dos páginas. Esta es la primera:

 

 

 

Y esta, la segunda:

Después, el 27 de junio de 2016:

 

 

 

Allí existen menciones específicas, tanto del encuentro con Macri como de la preocupación sobre la causa del Memorándum y la evaluación de presentarse como querellas. La DAIA discutía esa presentación. La entidad presentó estos papeles en el expediente por una discusión posterior. Pero contienen elementos sobre esa línea de tiempo. Otro dato importante de esa primera cronología es una reunión de Patricia Bullrich y Cohen Sabban, del mes de mayo, poco antes de las memorias. La reunión revelada por El Destape se produjo cuando –dicen quienes conocen el caso– no era Cohen Sabban, sino Patricia Bullrich, quien quería que la DAIA se presente como querellante. Cohen Sabban dudaba, Bullrich no. Ella era ministra, pero también esposa de Guillermo Yanco, socio de Daniel Avruj en la revista Vis á Vis, usina de las gestiones de Kaplun y del lobby por la reapertura de la causa. En ese contexto, la Comisión Directiva de la DAIA decide presentarse como querella, discute lo que discute con Macri. Y escribe más tarde lo que escribe en estas actas. La reunión Macri-Borinsky ocurrió en esos días. Y en ese contexto. Los papeles no hablarán pero estos hechos estaban por atrás.

 

La celebración

Entre los papeles que presentó el Llamamiento Argentino Judío en la causa, hay unas fotos de diciembre de 2016. La DAIA celebró con el gobierno la festividad de ocho días conocida como Jánuca. El 28 invitó a Germán Garavano, quien se sacó fotos con Kaplun y Cohen Sabban. Y durante la semana, pasaron otros altos funcionarios: Bullrich, Rogelio Frigerio, Hernán Lombardi, Gabriela Michetti y Carolina Stanley. Un día después del encendido de la vela de Garavano, la Sala I de la Cámara de Casación Penal reabrió Memorándum.

Pero la elocuencia de esa simbiosis aparece retratada de manera rotunda en un brindis organizado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en octubre de 2016. La Corte organizó una celebración con la DAIA donde estuvo Borinsky, que habló antes de Adrián Werthein. En nombre del Congreso Judío Mundial, Werthein agradeció a la Corte “el esfuerzo”, “la mucha capacidad política” y “el gran temple” para salvar a la República del gobierno de CFK. No la nombra de esa manera pero es lo mismo porque se refiere a la “etapa de pre-transición”. Acá está el video y la celebración donde la Corte, aún presidida por Ricardo Lorenzetti, aparece como “símbolo de la garantía de la República que la Argentina nunca debió haber insinuado haber perdido”. Minuto 9.05. Meses más tarde, Lorenzetti se sentaba a cenar con Bonadío, el día que el juez de las causas de atracción recibía el expediente reabierto del Memorándum de Irán.

 

 

 

 

 

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