REMONTAR EL NIGER

La Argentina no es menos que nadie y lo puede demostrar

Lo primero que debe decirse es que la Argentina tiene una buena oportunidad de seguir en el Mundial. Puede usarse la comparación que se quiera. Que se ahogaba y Nigeria le hizo respiración boca a boca sobre la arena. Que se iba del casino sin nada, pero de pronto encontró una ficha en el fondo del bolsillo y volvió a jugársela. Pero lo real es que está otra vez en la pelea y que sus chances son excelentes. Tanto para prolongar los sueños como para abofetear la malicia de un periodismo que tiene la prolijidad de pistoleros borrachos al servicio de la mafia.

Messi esta todavia en el Mundial. Los tristes pasajeros de la barca del adiós en las neblinas del Volga, ahora reciben un sol que no atraviesa plenamente la voluta, pero aparta las nubes poco a poco.
La película da un vuelco inesperado y los propios libretistas parecen perplejos. Estaba todo escrito, el fracaso, la vergüenza, la ignominia, el bochorno. Ricachos sin alma que se iban al tacho. Y de pronto algo se les va de la mano. Y hay que revisar las hojas ya encarpetadas. Se le debe ganar a Islandia, claramente, pero la pelota, como sucede mil veces en el futbol, no quiso entrar. Y hasta Lionel falló un penal. Estaba parejo el partido con Croacia, ¿si o no?, y lo cambió la desgracia de Caballero.
Pongamos los papeles en orden, entonces. La Argentina no es menos que nadie de ese grupo y lo puede demostrar este martes en San Petersburgo.
Armani, dicen, Salvio, Mercado, Otamendi y Tagliafico; Pérez, Mascherano, Biglia, Banega, Messi e Higuaín, aseguran. Cada cual tiene su equipo, siempre fue así. El cronista tiene ideas más locas, total, no es él quien debe pararse al costado de la cancha. Le gustarían Pavón, Messi y DiMaría, arriba. Y estaría bien lo demás. ¿Lo sacás a Biglia, entonces?, preguntan en la cena en la que se gana el partido por anticipado. Es bravo, se responde. Puede que no.
Para los viejos campeones el Mundial no viene fácil. La Argentina ya se sabe, Brasil le ganó en los descuentos a Costa Rica. Y Alemania estuvo afuera hasta el ultimo segundo de casi cien minutos de juego ante los suecos. Claro que después de los cuartos, si no se enfrentan en octavos, despues son inbancables. En ese contexto, los únicos que se dieron un periodismo nauseabundo fueron los argentinos. Panamá festejo en la cancha y en las tribunas el gol que convirtieron cuando perdían seis a cero. A Perú lo tratan de maravillas y ya está eliminado. A Uruguay lo miman pese a que los dos partidos que vienen pueden ser frustrantes. Pero igual se valora lo que hizo hasta ahora.
Como en el hipódromo, los periodistas, como si fueran los que tienen los datos más posta, son consultados. ¿Quién te gusta? España, Brasil, Alemania, Bélgica, la Argentina, en ese orden. Hay que elegir uno solo, dicen. España, entonces. ¿Y a la Argentina lo ponés? ¡Si ni está en carrera!
Pero va a estar. «Sí, y Messi sale goleador», chicanean. No. Goleador ya no puede. Pero los goles de aquí en mas valen doble, eso hay que saberlo.
A muchos los asusta esa posibilidad. Debe ser duro estar a la espera de una derrota ante Nigeria y que Messi ni la toque, siendo argentino. Ese martirio se ganaron para estas horas algunos muchachos de la tele. No es con ellos la cosa. Hacen el periodismo que naturalmente engendra un contexto mafioso. El fútbol argentino está en manos de Clarín y Torneos & Competencias. Magnetto y Burzaco. Uno esta preso en Nueva York y el otro mete gente en la cárcel con la justicia alcaponeana que pergeñó. Uno extorsiona, el otro coimea. ¿De qué acusan a chicos apurados por un poco de éxito, lo único digno que hay en ese mundo donde de lo contrario corrés el riesgo hasta de que bauticen gil?

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