Retratos bélicos

Nuevas tecnologías para una nueva guerra

 

La incógnita de la guerra en Medio Oriente no es tanto si bastarán las municiones. Lo que se preguntaban los analistas era la razón del ataque estadounidense a Irán. The Guardian creó un sobresalto el lunes con Narco Rubio en la portada, que declaraba que el ataque estadounidense fue una consecuencia de la certeza de que Israel atacaría Irán.

Ya hemos señalado en El Cohete que, finalizada la Guerra de los Doce Días, algunos analistas se preguntaban si Trump había sido arrastrado a intervenir por Israel. Claramente son especulaciones, pero la sensación de que la agenda del Medio Oriente la determina Netanyahu se afirma, sobre todo después de las declaraciones de Rubio. La semana pasada señalamos en El Cohete las declaraciones del embajador norteamericano favorables a una gestión israelí del Medio Oriente; la pregunta sigue siendo cuál es el interés de Estados Unidos en esta aventura.

Axios propuso una conversación de ocho minutos con Trump en la que el Presidente sostiene que quiere ser parte de la sucesión para elegir un líder capaz de garantizar "paz y armonía" al pueblo iraní. De la declaración se desprende que el motivo último del ataque es el cambio de régimen. Recordemos que Israel pretende que la intervención estadounidense lleve a este final para que las pérdidas israelíes puedan justificarse.

The New York Times hace una reconstrucción muy detallada de cómo se tomó la decisión de atacar. Fue un golpe importante de la CIA y la unidad israelí 8200, que supo que Khamenei se reuniría con su staff el sábado 28 por la mañana en el edificio habitual de la calle Pasteur; ese dato terminó de inclinar la balanza. Además, Khamenei, con fatalismo, decidió no refugiarse en un búnker subterráneo; dijo a un grupo de funcionarios que prefería quedarse en su lugar antes que ser juzgado por la historia como un dirigente que se había ocultado.

El sábado en Irán es el equivalente de nuestro lunes. Cuando comenzó el ataque, la gente estaba yendo a trabajar, los estudiantes se dirigían a la escuela y Khamenei marchaba hacia su destino. 

 

 

Trazabilidad

Israel necesita destruir la potencialidad de la República Islámica, a la que considera una amenaza existencial y actúa en consecuencia con su habitual determinación; un país de 20.700 km² y una población de 9.800.000 personas aspira a consolidar el rol de potencia regional aprovechando el seguidismo trumpiano. El Washington Post del jueves 5 sostiene que se apunta a la reorganización de toda el área.

En tanto, los mismos hechos, como la trazabilidad de Khamenei, van confirmando una evolución en los modos de hacer la guerra que comenzó en el frente ucraniano en la primavera de 2022.

La irrupción del dron, que pasó de vehículo de observación a arma letal, transformó el tanque en un féretro sobre orugas y cambió el enfoque de la misma Rusia, que mostrando una gran flexibilidad modificó sus esquemas bélicos y aprovechó la experiencia del frente para renovar sus protocolos.

La Guerra de los Doce Días reveló el peso decisivo de los misiles en sus diversas variantes y el genocidio de Gaza nos presentó el rol de la inteligencia artificial para señalar, identificar y asesinar palestinos. El fenómeno se llama trazabilidad e implica, por ejemplo, que el cruce de información que analiza la IA pueda determinar a qué hora se reunirá un político con su amante y lanzar un dron en el momento justo para suprimirlo.

Aquella primera experiencia de Gaza se está consolidando en Teherán. La víctima excelente de la IA fue Alí Khamenei, asesinado mientras estaba reunido con su staff el sábado 28 de febrero.

 

 

Alí Khamenei, política y martirio

"Morir no tiene alguna importancia, Irán no es importante, solo el Islam es importante".

Se atribuye la frase al ayatollah Khamenei y es una guía para comprender el complejo sistema de poder que rige la República Islámica y las multitudinarias manifestaciones de pesar por su muerte, que ganaron las calles no solo en Irán, sino también en otros países de fe islámica.

Se ha dicho que Khamenei para el mundo islámico es el equivalente del Papa. Hay una diferencia: el poder del guía espiritual en Irán abarca la fe, la economía y la política, y dentro de esta, las Fuerzas Armadas del país.

Jean-Pierre Perrin, de la organización Mediapart, cita a Arash Reisinezhad, docente de Relaciones Internacionales de la Universidad de Teherán, para explicar la concepción de la política del difunto.

Reisinezhad escribió, antes del asesinato de Khamenei, en Foreign Policy: "Khamenei no aceptará nunca una capitulación sin condiciones, no porque se ilusione en la relación de fuerzas con el enemigo, y tampoco porque no contemple los daños económicos que podría sufrir su país; simplemente, en su visión del mundo, la capitulación no es una opción política". Para Khamenei, una concesión bajo presiones poderosas no hubiera sido un reposicionamiento, sino una rotura existencial.

El profesor Reisinezhad prosigue: "Para Khamenei la revolución islámica de 1979 no es un hecho terminado, es una lucha que prosigue bajo formas diferentes. La resistencia para él no es una táctica, sino una identidad personal".

Khamenei ha estado presente en los primeros planos desde 1989, su identidad se forjó en la guerra contra Irak y en un atentado en 1981 perdió el uso del brazo derecho.

La guerra contra Irak creó una relación constante con los pasdaran que se mantuvo gracias a una mutua legitimación; en el plano práctico, otorgaron también protección armada a Khamenei en sus oficinas (Beite-e Rahbari), una especie de gobierno paralelo dotado de 1.700 oficiales.

Llegar al turbante negro, que solo puede ostentar el guía supremo y los descendientes de Mahoma, requiere un currículum rico de preparación técnica y teológica, estas condiciones podrían ser dejadas de lado si se confirmaran los rumores que indicaban como sucesor de Khamenei a su segundogénito Mojtaba. A este se lo considera el hijo más influyente del líder asesinado, con una buena relación con los pasdaran; pero una mancha oscurece su currículum. Bloomberg ha revelado que Mojtaba posee en Occidente un rico patrimonio inmobiliario, acumulado gracias al rédito del petróleo, prácticamente utilizando dinero del pueblo iraní. Ya en 2014 habría adquirido bienes por valores superiores a los 100 millones de libras esterlinas. Entre ellos, una mansión en The Bishop Avenue, llamada "la avenida de los millonarios" en Londres. Además, tiene participaciones en el Hilton Frankfurt Hotel y otro en Mallorca. La mayor parte del dinero es administrado por sociedades no iraníes. Popularmente, Mojtaba es lo que se llama en Irán un aghazadeh, término peyorativo que denomina a los hijos de la elite que se han enriquecido por su cercanía al gobierno.

Al Jazeera en su edición del jueves 5 mencionaba como candidato a la sucesión a Hassan Rouhani. El teólogo disidente Moshen Kadivar, hoy residente en Carolina del Norte, sostiene que tanto Rouhani como el ex jefe de la Magistratura Sadeq Larijani cumplen las condiciones para acceder al turbante negro: "En primer lugar, haber madurado una experiencia relevante en la gestión de la cosa pública, haber servido como procurador jefe de la magistratura o con roles equivalentes a un CEO. En segundo lugar, haberse formado en un seminario tradicional (hawza)". 

Sadeq Larijani años atrás fue relegado del círculo de potenciales sucesores por el mismo Khamenei. No obstante, este cuenta con el apoyo de una parte considerable de los pasdaran, que en este momento son determinantes en el proceso de sucesión. Además, es hermano de Alí Larijani, a quien, como habíamos relatado hace una semana en El Cohete, Khamenei había destacado en la misión negociadora de Ginebra. Hay que señalar que la familia Larijani, con cuadros políticos y administrativos de relieve en la historia reciente, es algo similar a la familia Kennedy en el ámbito iraní.

El ataque conjunto a la República Islámica ha tenido como consecuencia el pasaje del contraataque al sistema Mosaico, ya previsto por la dirigencia. Esto consiste en la descentralización de regimientos y conducción, en autonomías por provincia y una a cargo de la capital. 

El modelo también limita la comunicación entre las partes, un modo para contrarrestar la intensa penetración digital de la inteligencia israelí.  

El esquema prevé flexibilidad y resiliencia en una guerra asimétrica, con el uso de drones, misiles o guerrilla según la necesidad.

Se espera que en el inicio de la próxima semana sea elegido el nuevo guía espiritual, al que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ya le ha adjudicado el título de "blanco oficial".

 

 

Peter Thiel, el vendedor de ontologías

Crecieron prácticamente juntos en el ambiente exclusivo de Silicon Valley, pero Elon Musk se caracterizó siempre por una exuberancia en el escenario de los grandes éxitos que lo ponía en primera fila frente al público; los sucesos estaban a la vista y el personaje acompañaba con conferencias de prensa y declaraciones asombrosas como "el dato es más importante que la legislación". Era, como se dice hoy, un portavoz.

Mientras tanto, Peter Thiel observaba, mimetizado entre candilejas.

En la primera presidencia Trump, ni el mismo Trump estaba preparado para su rol de anomalía en el paradigma, pero Peter Thiel tenía bien clara la potencialidad del personaje y fue el único de Silicon Valley que dio público apoyo a Trump. Recordemos que reinaba la confusión, nadie estaba preparado para el efecto Trump. Incluso, una parte del progresismo globalizado quería promover a Zuckerberg como cabeza visible de la oposición a Trump; lo que se dice estados alterados, y sobre todo incomprensión de la naturaleza profundamente peligrosa de las megaempresas de la web.

Peter Thiel no es un improvisado de garaje californiano. Se graduó en Stanford en Filosofía y Derecho; después tuvo su fase de aprendizaje como asistente de un juez federal, trabajó en Credit Suisse y fue asistente parlamentario y ghostwriter en el Congreso americano; en el 2000 fundó PayPal con Elon Musk, que vendieron seguidamente a eBay.

Thiel se asomó al futuro en 2003, cuando con Alex Karp fundó Palantir.

Thiel sigue apoyando a Trump, pero siempre en la sombra, discretamente; es discreto hasta en su fortuna personal. Cerró el 2025 con un patrimonio estimado en 25.000 millones de dólares, lo que lo coloca, según Forbes, en el puesto 40.º entre los millonarios americanos.

Thiel es un libertario desde los tiempos de la universidad, pero la libertad que sostiene es la del empresario, que además debe ser absoluta. En la primera presidencia, Trump lo llevó consigo a la Casa Blanca, pero tuvo que despedirlo; sus propuestas liberticidas eran absolutamente radicales, aun para el Presidente, en el fondo un conservador.

El programa político de Thiel es la instalación de un régimen tecno-autoritario, liberado de parlamentos obsoletos y fatigosas negociaciones entre políticos. El programa prevé una dirección de técnicos competentes asistidos por la IA, donde no sea prevista la competencia entre empresas, considerada nefasta, ya que lo ideal es el monopolio.

En la política del cotidiano, su empresa está en operaciones desde hace años, ha financiado la campaña electoral de J.D. Vance con 15 millones, logró que fuera nombrado senador por Ohio y seguidamente convenció a Trump para colocarlo como número dos de la fórmula; imaginando que Trump no se presentará a una reelección, es posible que el próximo Presidente estadounidense sea un hombre de Thiel.

Mientras tanto ha colocado a Jacob Helberg como subsecretario de Industria, Energía y Ambiente; a Jim O'Neil como viceministro de Sanidad; a Michael Kratsios como director de la Oficina para Políticas Científicas y Tecnológicas; a David Sacks como consejero especial para criptomoneda e inteligencia artificial. Shyam Sankar pasó de Jefe de la Oficina de Investigación Científica de Palantir a asesor del Pentágono.

El medio para llevar adelante sus planes es Palantir.

Palantir es una sociedad donde sus principales accionistas son el mismo Thiel con un 3%, Vanguard con un 9%, BlackRock con un 6% y State Street con un 4%. La capitalización gira en torno a 325.000 millones de dólares.

Existe un holding de familia, Thiel Capital, con sede en Delaware, con sus derivadas: Founders Fund, Mithril Capital (Austin, Texas), Valard Ventures (New York) y Thiel Foundation.

¿Dónde invierte Thiel? Anduril Industries, que desarrolla armas a través de la IA; Anthropic, con el sistema Claude de IA, puede desarrollar armas sin control humano; Arkham Intelligence, que detecta los flujos de criptomoneda a través del control de las personas; Unity Biotechnology, que estudia la prolongación de la vida humana hasta 120 años; Seasteading Institute, que estudia el desarrollo de comunidades soberanas en medio del océano. 

 

 

¿Qué hace Palantir?

Palantir es una plataforma que recoge y analiza datos, que se extiende a todos los campos de la actividad humana; muy pronto atrajo la atención de la CIA, siempre en la búsqueda de información y obtención de datos. La agencia, a través de la start-up In-Q-Tel, compró una cuota de participación, lo que dio a Palantir visibilidad y credibilidad frente al gobierno.

El salto importante fue el acceso a los archivos gubernamentales, mientras el sistema de análisis y cruce de información se volvía cada vez más sofisticado.

Palantir, además de sistemas de análisis, desarrolló también el discutido sistema predictivo, que vendió al Pentágono, a la CIA, al FBI, a la NSA, a las fuerzas armadas y servicios secretos de países aliados, especialmente a Israel. En El Cohete ya habíamos señalado la denuncia de Bloomberg sobre el sistema Mosaic, que utilizaba el sistema predictivo Palantir; recordemos que el MIT Review había solicitado la renuncia a este programa. Palantir es además la que detecta e identifica a las personas a asesinar en Gaza con la trazabilidad antes mencionada.

En territorio americano, ICE aprovecha los servicios de Palantir para identificar probables extranjeros ilegales.

Este nivel de interferencia en la sociedad se apoya también en el secretismo y la opacidad. La clientela fuera del ámbito militar e inteligencia es vasta: el grupo farmacéutico Merck, Sanofi de Francia, Boeing, Airbus, Google, Walmart, Nvidia, Ferrari, Unicredit.

El estudioso Luca Ciarrocca en su reciente libro L'anima nera della Silicon Valley cita a Thiel: "La privacidad es un activo; quien la controla tiene el poder".

Como tantos hombres potentes, Thiel tiene algunas obsesiones, de las que se habla en encuentros secretos a través de su organización Dialog, donde reúne a diversas personas con competencias diferentes: juristas, empresarios, políticos, científicos.

Thiel tiene además la nacionalidad neozelandesa, piensa que en caso de triunfo del sur del mundo, la isla será un lugar autosuficiente donde refugiarse con otros millonarios.

Una de sus últimas obsesiones es la llegada del Anticristo, argumento que tocará en Roma del 15 a 18 de marzo ante un auditorio seleccionado, con lo que el retrato del personaje se enriquece de complejidad, para decirlo de algún modo.

En los años '70, en Estados Unidos le preguntaron a un productor americano sobre el catálogo de su discográfica, a lo que respondió: "Yo no vendo música, vendo discos".

Medio siglo después apareció Thiel, que alguna vez se describió a sí mismo no como un vendedor de programas informáticos, sino como un vendedor de ontologías. Claramente es una autopresentación muy sugestiva, pero en el contexto de Palantir, "vender ontologías" no es filosofía teórica, sino ingeniería de datos de alto nivel.

La ontología de Palantir no es solo una base de datos, es una capa lógica que se asienta sobre datos dispersos y desestructurados, conectándolos con su contraparte del mundo real (personas, eventos, vehículos, transacciones). Define qué existe, qué importa y cómo se relacionan las cosas, creando un "gemelo digital" de la empresa, la institución o el campo de batalla.   

 

 

Colaterales

  • James Talarico, 36 años, ganó las primarias del partido Demócrata en Texas para las elecciones al Senado de noviembre; Talarico dio el batacazo al vencer a la candidata oficial Jasmine Crocket por 53 a 46 por ciento de los votos. El candidato, ex seminarista, propone la inclusión y una visión colectiva de la sociedad; no teme a las bases conservadoras y pasó brillantemente por un programa de Fox News; los analistas lo comparan con Mamdani.
  • Mark Carney, ídolo fugaz en Davos, se pronunció a favor del ataque contra Irán, que sería, según sus palabras, "la principal fuente de inestabilidad y terror en Medio Oriente"; aclaró que el apoyo no es un cheque en blanco y que es una consecuencia del "fracaso del derecho internacional".
  • Situación embarazosa para el ministro de Defensa italiano Guido Crosetto, bloqueado en Dubái por el ataque a Irán. El viaje de Crosetto fue inicialmente considerado privado, sucesivamente privado pero con contactos institucionales no especificados; después se supo que estaba sin escolta; después declaró que "había sido sorprendido por la aceleración de los eventos"; finalmente aclaró que había ido a encontrarse con los hijos que hacían turismo en Dubái. Terminó regresando con la familia en un avión de la Fuerza Aérea italiana, pagando de su bolsillo "el doble de un vuelo normal". Comedia italiana al máximo nivel, con el agravante de que quedó en descubierto la intrascendencia del gobierno Meloni para la Casa Blanca; al contrario de Alemania y Francia, Italia no recibió el aviso del ataque de parte de los estadounidenses.

 

 

Epílogo con 007

La franquicia de James Bond, adquirida por Amazon en 2021, tiene ya el director para el film número 26 de la saga, Denis Villeneuve. No han elegido el nuevo rostro del agente, y tendrán que encontrar un malo como contraparte. Los malos de la saga son importantísimos; si no, la tensión dialéctica no funciona. Nos han dado a Goldfinger, acumulador compulsivo de oro; Dominic Greene, que quería apoderarse del agua de Bolivia; Elliot Carver, magnate de la prensa que quería iniciar la Tercera Guerra Mundial para publicarla en primicia; Le Chiffre, banquero informal de señores de la guerra; Elektra King, magnate de la industria petrolera. Podría ser el momento de incorporar como súper malo a un genio de la informática industrial, uno que quiere gestionar las redes y el mundo. Se podría utilizar a Thiel como modelo; obviamente, sería imposible utilizar su nombre, pero con la técnica del anagrama aparece este nombre: Hitle, la pregunta es si podría funcionar.

 

 

 

 

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