Seamos libres (de impuestos) y te pinto la escuela

Para los Rocca, una mano lava dinero mientras la otra lava reputaciones

 

En 1814, como gobernador de Cuyo, San Martín desarrolló cementeras estatales, amplió y perfeccionó el régimen de riego, puso tierras fiscales en explotación, desarrolló una fábrica de armas, tomó fincas de cofradías religiosas, echó mano de los diezmos e impuso multas a “familias de noble estirpe”. Hoy las escuelas, avenidas y plazas de nuestro país repiten su nombre, que fue de los primeros en pensar nuestra Patria Grande, cuyo espíritu expresa una de sus frases más memorables: Seamos libres, que lo demás no importa nada. Su rol a la hora de independizarnos de España no le debe haber causado angustia alguna en referencia a la Madre Patria, como pretendió Macri recientemente; pero sin duda sentiría angustia si viese esta Argentina y el rol del Estado en la actualidad.

En el marco del programa de voluntariado corporativo de la empresa Ternium Siderar de Paolo Rocca, con el aporte económico de la Fundación Hermanos Agustín y Roberto Rocca, el pasado fin de semana tuvo lugar una jornada titulada “Voluntarios en Acción”, desarrollada en la escuela primaria n° 4 “General José de San Martín”, que fue seleccionada por la empresa junto a la Jefatura de Educación y el Consejo Escolar. La institución está ubicada en la localidad de Villa General Savio, partido de Ramallo. La localidad lleva el nombre de Manuel Savio por ser el creador del Plan Siderúrgico Argentino conocido como Plan Savio.

La planta de la Sociedad Mixta Siderúrgica Argentina (SO.MI.SA.) emplazada en Ramallo, creación del entonces coronel Manuel Savio en noviembre de 1944 —durante la presidencia de Perón— comenzó a producir acero el 5 de mayo de 1961. La instalación de los Altos Hornos en las proximidades del pueblo revolucionó la vida de los habitantes. SOMISA supo tener 12.000 trabajadores hasta la privatización y la venta a precio vil a los Rocca, que en la actualidad emplean a 3419.

Los Rocca se quedaron con la siderurgia luego que se preparara su destrucción mediante la privatización durante el menemismo. Desde 1989 se sucedieron cuatro gestiones ruinosas para SOMISA en dos años: Franco, Cattáneo, Jorge Triaca y María Julia Alsogaray. Fue así que en noviembre de 1992 SOMISA pasó a manos del grupo ítalo-argentino Techint, acompañado por las empresas brasileñas Usiminas y Campanhia Vale do Río Doce y la chilena CAP. Desde entonces la compañía paso a llamarse Aceros Paraná en 1993. Por ese entonces un cartel en la ruta de acceso a la empresa con su nombre tenía pintado en aerosol las letras l-d-o conformando Aceros Paranáldo, en alusión a Naldo Brunelli, histórico dirigente de la UOM que había jugado a favor de la entrega.

Mientras el llamado cordón industrial estaba herido de muerte, brotaban desocupados y ex trabajadores invertían dinero del retiro voluntario en kioscos y remises, mejor suerte tuvo Brunelli. El 5 de agosto de 1993 aceptó el convite del gobernador de Buenos Aires Eduardo Duhalde para integrarse a la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia, acompañando a Alberto Pierri y Oscar Alende.

Tiempo después, Aceros Paraná fue rebautizada como Siderar y hoy en día se llama Ternium Siderar, del grupo Techint que comanda Paolo Rocca. El grupo ganó la privatización de SOMISA, pagando mucho menos de lo que la propia siderurgia tenía como stock de producción puertas adentro. Hoy son lo que realizan su obra de caridad en una localidad que estaba pensada para ser la pujante del partido de Ramallo, como Villa General Savio.

Siderar muestra de esta manera sus dos caras: como informó El Cohete a la Luna en su momento, una fue la de recurrir al Poder Judicial para objetar la tasa de inspección de seguridad e higiene que le cobra Ramallo y que encendió una alarma de ingobernabilidad, ya que de no pagar los más de 132 millones de pesos que aporta —cifra similar al presupuesto del hospital Gomendio— haría inviable el municipio. A fines de febrero el recurso fue declarado inadmisible por la jueza María Isabel Fulgheri por no ser la vía adecuada, pudiendo realizar ese planteo por otra vía que hasta el momento no hizo. Mientras tanto muestra la otra cara. De eso se ocupa el Gerente de Relaciones con la Comunidad de Ternium Siderar, el ingeniero Fernando Favaro.

 

Favaro, de Ternium Siderar, lanza a los voluntarios a la acción…

 

…y el intendente Poletti de Ramallo con su mujer —que además es su secretaria— se mandan a pintar un bicicletero.

 

Emilia Delfino informó en Perfil que Techint, “gigante de la familia Rocca, montó una red de sociedades offshore que, de acuerdo con las investigaciones judiciales de Brasil, Italia y Suiza, se utilizaron para gestionar fondos negros y pagar sobornos”. La periodista agregó que Techint “habría movido millones de dólares en negro alrededor del mundo… Argentina no está fuera de ese circuito. Los hombres de Techint involucrados son en su mayoría argentinos y operaron desde Buenos Aires”. La nota aclaraba que el artículo era producto de un trabajo en conjunto entre periodistas de Italia, Brasil y Argentina, y que para la tal fin se cruzaron datos de Panamá Papers y Paradise Papers, coordinados por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung, junto con documentos del Lava Jato y del registro comercial de Panamá. Delfino señaló en el artículo que “los arrepentidos y testigos declararon que las órdenes procedían de Argentina, donde se encuentra el centro operativo del grupo. Uno de los colaboradores, además, contó cómo supuestamente entregaba efectivo negro en la sede de Techint en Alem 1067”.

Tendrán que hacer mucho más que obras de caridad con la Fundación Hermanos Rocca para lavar su imagen. Mientras tanto, la gobernadora Vidal tiene un aliado para seguir con el ajuste en educación. Si no hay fondos para mantener las escuelas, siempre viene bien una empresa amiga que necesite lavar su cara y convoque al voluntariado.

2 Comentarios
  1. Adhemar Principiano dice

    Sobre el analisis de SOMISA- Rechint-Rocca; el periodista se olvida del trabajo realizado por la Iglesia Catolica, que inventaron- en una magnifica lucidez imaginativa-el decalogo de la Virgen con la Sra.Motta, para construir una iglesia, donde se hallaba el barrio villa pulmon- que vivian trabajadores de Somisa. El obispo les solicitaba a los trabajadores que le llevaran los pedidos de no privatizar y se los hacia llegar a la Santa Madre. Todo un trabajo de presicion cientifica.-

  2. Oscar D'Avino dice

    Hola,como hago para contribuir con mi tarj.de crédito.No pude hacerlo.Saludos y gracias.

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