Tecnología para un país en desarrollo

Homenaje a Jorge Sábato, en el Día Nacional de la Vinculación Tecnológica

 

A mediados de 2019, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) decidió declarar el 4 de junio como Día de la Vinculación Tecnológica, conmemorando con esa fecha el nacimiento del destacado físico y tecnólogo argentino Jorge Sábato. Con ese motivo, diversas universidades públicas del país organizaron durante la semana actividades relacionadas con las distintas dimensiones, visiones y problemáticas de la vinculación tecnológica.*

Físico y tecnólogo argentino de formación autodidacta, especializado en metalurgia, docente y analista crítico dedicado a los problemas del desarrollo tecnológico en la periferia, Jorge Alberto Sábato (1924-1983) fue el principal referente del Plan Nuclear Argentino. Se sumó en 1953 a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y en 1968 creó el Curso Panamericano de Metalurgia que, desde entonces, reúne a científicos y científicas de todo el mundo, hoy bajo el nombre de “Instituto Tecnológico Jorge Sábato”, dependiente de la Universidad Nacional de San Martín y la CNEA. Entre sus múltiples aportes teóricos, se destaca la formulación del concepto hoy conocido como “triángulo de Sábato”, expresión gráfica del modelo analítico relacional que postula como condición de desarrollo socio-económico la necesidad de coordinar las actividades de tres sectores clave: el gobierno, la ciencia-tecnología y la estructura productiva.

Definido originalmente con el objetivo de destacar la íntima relación que existe entre tecnología y sociedad, el concepto de “vinculación tecnológica” dio un salto con la llamada revolución del conocimiento, producida primero con la unión entre universidad e investigación a comienzos del siglo XX y luego por la unión entre investigación e industria, sobre todo a partir de la Segunda Guerra. Creada en 1993 bajo la influencia de dicho concepto, la Fundación InnovaT de CONICET se suma hoy a la celebración del Día de la Vinculación Tecnológica, convocando a referentes de distintas trayectorias y responsabilidades institucionales, con quienes viene trabajando conjuntamente, para conocer opiniones y las reflexiones que la fecha les sugiere.

Ex directora del programa Fonarsec del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MinCyT) y actual presidenta de InnovaT, Isabel MacDonald reconoce la oportunidad de celebrar el día de la vinculación tecnológica, pero advierte sobre la necesidad de redefinir y actualizar ese concepto, para tomar conciencia sobre su importancia el resto del año: “Hablar de vinculación es hablar de transferencia de tecnología, y toda innovación tecnológica debe hacerse para mejorar la vida de las personas, para proteger la salud de la población, para generar riqueza y para que la política pueda desarrollar mejor sus tareas. Toda vinculación tecnológica implica además la existencia de colectivos, no uniformes sino compuestos por diversos sectores, por distintos roles, distintas disciplinas, distintos saberes y quehaceres. De alguna manera, vincular significa tender puentes entre quienes tienen finalidades semejantes pero que, por distintos motivos de la vida cotidiana, no se relacionan, no trabajan o no cooperan”.

En ese sentido, Diego Hurtado, físico y especialista en historia de la ciencia y la tecnología argentina, actual Secretario de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación del MinCyT, sostiene que esa falta de relaciones constituye un problema central del desarrollo nacional. “La Vinculación Tecnológica en Argentina representa un punto crítico de las políticas de CyT. Por un lado, hoy nuestro país necesita mayor intensidad y diversidad de capacidades de gestión de la tecnología. Por otro lado, necesitamos marcos regulatorios y políticas capaces de producir el tipo de empresas que necesita un país en desarrollo. Un Estado con inteligencia y eficacia incrementales parece una condición de posibilidad para avanzar en esta dirección”.

Por su parte, Sebastian Kossacoff, director ejecutivo de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) observa que “en América Latina las cámaras empresariales suelen limitar su rol a la representación del sector, pero pocas veces se comprometen con coordinar acciones que contribuyan a promover la innovación como mecanismo para la mejora de la competitividad de sus industrias”. Sin embargo, advierte, “el mundo en su conjunto se encuentra en una crisis con características excepcionales, lo que nos obliga más que nunca a estar atentos a todas aquellas oportunidades que se abrirán”.

Para abordar el desafío abierto por dicha crisis global, Marisa Duarte, presidenta del Instituto Argentino para el Desarrollo Económico (IADE) y directora de la emblemática revista Realidad Económica (publicada desde 1970) advierte sobre la necesidad de retomar el histórico debate sobre el desarrollo tecnológico en un país periférico como Argentina. “La tecnología –afirma— es la herramienta para el desarrollo nacional. Contamos con el baúl de las ideas de referentes como Varsavsky, Sadovsky, Sábato, entre tantos otros, que lucharon por generar aplicaciones de la ciencia que respondieran a las necesidades de nuestra sociedad y, de esa manera, alcanzar mayores grados de desarrollo independiente. Tan sencillo y tan difícil a medida que avanza un paradigma regido por las grandes corporaciones (locales, extranjeras y globales), marcado por una trayectoria científica basada en esfuerzos propios pero dirigida por parámetros y necesidades exógenas y con dificultades de vinculación entre la producción y la tecnología”.

Sobre la base de estos diagnósticos de carácter complementario, los desafíos del presente podrían resumirse en el interrogante formulado por Jorge Sábato en 1979: “¿Qué haremos en las próximas décadas cuando esta revolución [tecnológica] se acelere aún más y barra definitivamente de la historia a las naciones que no participan plenamente en ella y de cuya soberanía solo quedarán bandera e himno como símbolos huecos de un pasado que definitivamente terminó?” Se trata, en definitiva, de actualizar el histórico debate sobre el rumbo que debería proyectarse para optimizar la relación entre ciencia, tecnología, producción, política y sociedad. Debate que, en Argentina, tal como recuerda la resolución del Consejo Interuniversitario Nacional que propone conmemorar a Jorge Sábato con el Día de la Vinculación Tecnológica, se remonta a la Reforma Universitaria de 1918, verdadera innovación “que tuvo profundas repercusiones no solo en nuestro país sino en el resto del mundo” (Res. CE Nº 1446/19).

Según Isabel MacDonald, “la experiencia que está haciendo nuestro país en este momento, en el marco de la pandemia, marca de alguna manera un hito en el trabajo colectivo, en la vinculación, en hacer evidente la necesidad que tenemos de generar transferencia tecnológica y de relacionar mejor el sistema productivo y el sistema científico, con nuestra sociedad, con nuestras empresas, con nuestro gobierno”. Es por ello que, afirma la presidenta de InnovaT, “desde el pequeño colectivo que estamos armando buscamos contribuir para mejorar esas relaciones, agradecemos el apoyo de mucha gente que ha confiado en nosotros y esperamos que esta fecha sirva para recordar que todo conocimiento es siempre transferible y que las instituciones como la nuestra deben colaborar para que las tecnologías puedan ser desarrolladas localmente para beneficiar a toda la sociedad”.

En ese sentido, Sebastián Kossacoff de Asociación de Industriales Metalúrgicos reconoce que, en el “nuevo mundo” que se abre con la actual crisis global, “la innovación toma un rol preponderante para explicar la competitividad de nuestros países”. Sin embargo, advierte, “la forma de innovar en este mundo digital es diferente. Se produce en entornos colaborativos abiertos, escuchando y viendo a otros que hacen cosas muy diferentes. Se vuelve imprescindible generar relaciones con múltiples actores del sector público y privado. Por eso, en Asociación de Industriales Metalúrgicos, a través de nuestra Red de Centros Tecnológicos, venimos acompañando a las empresas del sector en el proceso de adaptación al nuevo contexto”. Es que la articulación con “centros tecnológicos, clientes, proveedores o empresas de sectores que a priori podrían parecer muy lejanos, se vuelven —según Kossacoff— fundamentales. Pero también es cada vez más notorio el papel que desempeñan los gobiernos locales, regionales y nacionales como impulsores de retos que promueven la innovación bajo diferentes modalidades de compras públicas. Pocos son los países en el mundo que cuentan con recursos humanos altamente calificados, multiplicidad de recursos naturales y un tejido industrial heterogéneo y diversificado. El desafío que enfrentamos es precisamente poner en valor el resultado de estas capacidades que nos conducirán a un desarrollo sostenido e inclusivo. Por lo tanto –concluye—, en el día de la Vinculación Tecnológica tenemos que potenciar y hacer evolucionar lo propuesto por Sábato”.

Es justamente el debate sobre el desarrollo sostenido e inclusivo el que, según Marisa Duarte del IADE, debemos recuperar y propone para ello un doble interrogante: “La actualización de los viejos debates –sostiene— deberá basarse en la respuesta a dos preguntas centrales: ¿qué tecnología es posible para cada uno de los sectores sociales que componen nuestra sociedad? Y segundo, y más importante, ¿qué modelo de desarrollo seguirá el país en las próximas cinco décadas? Sólo el saber adónde vamos orienta las opciones en el mientras tanto.” En definitiva, para poder abordar de manera democrática un debate público de semejante complejidad, la figura de Jorge Sábato reaparece como una llave o canal de comunicación de absoluta vigencia. Tal como afirma Diego Hurtado desde el MinCyT, “elegir el natalicio de Jorge Sábato como el día de la Vinculación Tecnológica es un gran acierto. Sábato es el pensador que comprendió en toda su complejidad los laberintos del desarrollo y supo descifrar los principios de política tecnológica capaces de perforar los obstáculos que enfrentan las periferias, muchos de los cuales mantienen plena vigencia”.

 

 

 

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1 comentario
  1. Hernan Dopazo dice

    Excelente nota. Mucha gracias por recordar el pensamiento de Jorge Sabato Hoy más que nunca la inversión, el conocimiento y las acciones de gobierno deben rápidamente orientarse en beneficio de la industria nacional, el desarrollo y la vinculación tecnológica. Sería un inmenso error no aprovechar esta crisis global para aprovechar las oportunidades de orientar políticas que favorezcan el crecimiento y el desarrollo tecnológico de nuestras pymes. Ampliación y creación de campos tecnológicos, créditos, ayudas, aplicación de normativas olvidadas, etc etc etc….

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