Tenso desequilibrio pandémico

Tres cuartas partes de las vacunas contra el Covid-19 se aplicaron en sólo diez países

 

Una de cal y otra de arena en el planeta pandémico: las infecciones mundiales descienden tendencialmente y a mediados de febrero ya se ha vacunado al 1,5% de la población. Sin embargo, para 2.500 millones de personas de 130 países la vacuna sigue siendo sólo una promesa de futuro.

A nivel global, según un estudio publicado recientemente por la británica BBC Mundo –actualizado al 12 de febrero–, se percibe que el Reino Unido y Estados Unidos están bien provistos de vacunas en este momento. Han asegurado ya aplicar una media de 23,35 dosis por cada 100 personas, el primero, y casi 16 el segundo. La Unión Europea (UE) les sigue con retraso. Francia ronda en las 4,42 dosis y Alemania e Italia casi llegan a las 5, en tanto España apenas alcanza las 5,18 cada 100 habitantes.

 

Vacunación injusta y desigual

La citada investigación realizada por la Unidad de Inteligencia del Economist Intelligence Unit (EIU) subraya que “la mayoría de los países de bajos ingresos aún no ha comenzado a vacunar”. Coincidentemente, un comunicado conjunto de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF) de la segunda semana de febrero indicaba que, de 126 millones de dosis administradas hasta esa fecha, más de las tres cuartas partes se han aplicado en tan solo 10 países. Llamativamente, esos países producen juntos el 60% del producto bruto mundial. En otros 130 países, con 2.500 millones de habitantes, todavía no se ha administrado ni una sola vacuna.

En una sesión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de este miércoles pasado, el secretario general Antonio Guterrez denunció que “el 75% de las inmunizaciones aplicadas hasta el momento se ha concentrado en tan solo diez naciones, todas ellas desarrolladas”. Recordó que, en esta coyuntura, la distribución equitativa de las vacunas es la mayor prueba moral que enfrenta la humanidad. Y reiteró que por el momento la vacunación ha sido tremendamente injusta y desigual. “Si se permite que el virus se propague como la pólvora en el sur global, mutará una y otra vez”, advirtió, y llamó a los países poderosos a formar un grupo de trabajo que elabore un plan mundial de inmunización y movilice su financiamiento.

El número uno de las Naciones Unidas reivindicó una vez más el valor que podría tener el Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid-19 (COVAX) promovido por la ONU, que aspira a comprar 2.000 millones de dosis para el fin del año en curso y beneficiar así a la población de países de renta baja y media.

En esa misma sesión, Marcelo Ebrard, canciller de México, instó en nombre de América Latina y el Caribe a evitar el acaparamiento de vacunas y acelerar su entrega al mecanismo multilateral COVAX.

 

Sesión virtual del Consejo de Seguridad de la ONU. Foto Loey Fellipe, ONU.

 

Previsiones aproximativas

En cuanto a la proyección de la cobertura que pueda lograrse mediante la vacunación masiva, en base a una serie de coordenadas –tamaño, población, logística, financiamiento y disponibilidad de trabajadores de la salud– la investigación británica publicada por BBC Mundo la anticipa para fines de 2021 en los Estados Unidos y buena parte de Europa occidental; mediados de 2022 para una gran parte de América Latina, Canadá, Rusia y Australia; finales de ese mismo año para la mayor parte de Asia, y comienzos de 2023 para casi totalidad de África, algunas naciones asiáticas y de Oceanía, así como para varios países de América Central, Bolivia y Paraguay.

La misma BBC Mundo anunciaba el 18 de febrero el inicio de un estudio que se desarrollará a corto plazo en el Reino Unido con el objetivo de obtener “información única”. Voluntarios jóvenes y sanos serán infectados intencionalmente con el coronavirus para probar vacunas y tratamientos. Se trata de un “ensayo de desafío humano”, el primero de este tipo en el mundo. El estudio, que recibió la aprobación de los comités de bioética, comenzará en las próximas semanas con el reclutamiento de 90 personas de 18 a 30 años.

 

A la cabeza de los casos

A partir de inicios de 2021 los contagios globales se han reducido casi a la mitad, según informó el 15 de febrero la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante dicho período se pasó de 5 millones de casos a comienzos de enero a 2,6 millones en la segunda semana de febrero. 63 millones de personas habían sido vacunadas en las Américas hasta el último miércoles.

Alivio solo relativo si se considera que apenas cinco días antes la Organización Panamericana de la Salud (OPS), su organismo regional, había presentado el estado de situación para las Américas. Pese a la positiva evolución del Covid-19 en algunos de los países de la región más afectados por la enfermedad, como Estados Unidos y Brasil –junto a señales favorables en Panamá, Costa Rica, Chile y Argentina–, a mitad de febrero se registraron en todo el continente 1,2 millones de nuevos casos, es decir casi la mitad de los contagios recientes a escala mundial. Interpretando esta tendencia global, la OPS mostró su cautela: esas cifras son “un motivo de esperanza, pero aún no de celebración”.

Tres de los países del continente se encuentran a la cabeza del total mundial de decesos: en la segunda semana de febrero Estados Unidos lideraba la estadística con más de 490.000 fallecidos, seguidos por Brasil con 242.000, en tanto, México ya supera los 176.000 decesos.

Carissa Etienne, directora de la OPS, señaló que “en las últimas dos semanas se produjo un aumento de casos de Covid-19 en América Central, especialmente en zonas de Honduras, El Salvador y Guatemala, y en la región amazónica fronteriza entre Brasil, Colombia y Perú”. Constató además un incremento de infecciones en el Caribe. También explicó que al menos 19 países de la región informaron tener ya una de las tres variantes de la enfermedad –es decir, las de Brasil, Reino Unido y Sudáfrica– y que las evidencias sugieren que algunas de estas variantes pueden transmitirse más fácilmente de una persona a otra, acelerando el aumento de los casos.

 

Solo sé que no sé nada

Aunque las organizaciones internacionales reivindican la importancia de la vacuna, poco es lo que se animan a precisar sobre efectos y comportamientos sociales en el futuro. Lo que se sabe con certeza, según la OMS, es que como resultado de la primera dosis existe una buena respuesta inmune que se activa aproximadamente dos semanas después de su aplicación.

Sin embargo, será realmente la segunda inyección la que permitirá aumentar la resistencia inmunológica, es decir reforzar significativamente las defensas ya adquiridas. ¿Duración del efecto? “Todavía no sabemos cuánto tiempo dura la inmunidad de las vacunas que tenemos a mano en este momento”, señala en un reciente comunicado la doctora Katherine O’Brien, experta en vacunas de la OMS. Y explica que se está dando un seguimiento a los vacunados pero que habrá que esperar el paso del tiempo para evaluar la efectividad de la inmunización.

Según O’Brien, las pruebas clínicas “demostraron que las vacunas protegen a las personas contra el desarrollo de la enfermedad de Covid-19, que puede ser leve, moderada o grave”. Lo que aún no se sabe es si las vacunas también protegen a las personas de simplemente infectarse con el virus SARS-CoV-2 y si protegen o no contra la transmisión eventual a otra persona.

Preguntas abiertas que conducen a una recomendación que sigue vigente: incluso después de la vacunación se deben tomar todas las precauciones esenciales, como el uso de la mascarilla, el lavado sistemático de manos y el distanciamiento físico para asegurar el control de la propagación de la infección, como insiste la OMS en su comunicado de la segunda semana de febrero.

¿Cuánto tiempo será necesario continuar con todas las medidas de precaución? Dependerá de lo que las comunidades y los países puedan hacer para realmente aplastar este virus y acabar con su transmisión. La pandemia está todavía fuera de control y se imponen las incertidumbres, subraya el organismo internacional.

 

Esperanza “soberana”

Un artículo de la periodista Jenny Larsen publicado el 12 de febrero en el sitio oficial de Naciones Unidas confirma que Cuba cuenta con cuatro posibles vacunas en desarrollo. La más avanzada es la Soberana II. Las pruebas con 150.000 voluntarios comenzarán en marzo.

Esta información reactualiza las declaraciones del experto suizo y médico oncólogo Franco Cavalli a El Cohete del 29 de noviembre 2020, de regreso de un viaje a la nación caribeña. Cavalli había anticipado el valor significativo que podría tener la vacuna cubana no sólo para la inmunización de la población isleña sino también para los países más empobrecidos del planeta, que podrían recibirla a precios asequibles.

Según el Instituto de Vacunas Finlay (IFV), con sede en La Habana, se proyecta producir 100 millones de dosis en 2021 tanto para uso nacional como para exportación. Nuevamente contactado por El Cohete esta semana, el experto suizo, ex presidente de la Unión Internacional contra el Cáncer, insiste en que no es ningún milagro que Cuba pueda llegar a ser el primer país latinoamericano que produzca esta vacuna. Y recuerda la amplia experiencia en el sector biomédico y farmacéutico, así como la enorme inversión –a pesar de su delicada situación económica– que viene impulsando desde hace décadas. Cuba logró producir la primera vacuna en el mundo contra el meningococo y son conocidos sus aportes a nivel mundial en sectores sensibles como el oncológico, el cardiovascular, el de la medicina tropical, etc., recuerda el experto suizo.

 

Instituto de Vacunas Finlay (IFV), en La Habana.

 

 

 

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