Timerman, excarcelado

«Por causas humanitarias» y como medida de tenor «excepcional»

 

El escándalo desatado por las medidas que impedían a Héctor Timerman continuar su tratamiento experimental contra el cáncer había cobrado dimensiones internacionales cuando el juez federal Sergio Torres —subrogante de Claudio Doctor Glock Bonadío— le concedió la excarcelación por “razones humanitarias”.

Para justificar su decisión, el juez Torres señaló que la propia Cámara Federal porteña indicó que la medida de detención cautelar «debía ser analizada de modo continuo y flexible», en relación a la enfermedad del ex canciller. Por ello consideró que, ante tales circunstancias, «se obliga a entender el caso como uno de extrema excepcionalidad, vislumbrándose que razones humanitarias, vinculadas a su grave estado de salud, deben ser priorizadas por ante los riesgos procesales». Con ese argumento, se le concedió la excarcelación «bajo caución juratoria» pero también se planteó en la resolución que la medida extraordinaria «puede ser revisada en lo sucesivo».

Ya con la resolución del juez federal la defensa de Timerman, encabezada por Graciana Peñafort, se dirigirá a la embajada de Estados Unidos para solicitar que se revea la revocatoria de la visa y pueda realizarse tratamientos médicos en ese país. «Tenemos que hacer el trámite burocrático nuevamente: aplicar a la visa y pagar otra vez», dijo Peñafort a El Cohete. «Estamos muy urgidos porque el estado de salud de Héctor es delicado». La abogada no descartó que interviniesen autoridades de la Cancillería, con el fin de acelerar la diligencia.

«Sadismo político y judicial»

La defensa del ex canciller de Cristina Fernández de Kirchner había presentado un pedido para que pudiese viajar a Nueva York con la intención de retomar el tratamiento. El viaje original debió haber tenido lugar el martes 9, pero al llegar a Ezeiza la compañía aérea le informó que el gobierno de Estados Unidos había revocado su visa.

La traba para continuar el tratamiento —un tormento parecido al que le infligieron al ex Presidente Héctor J. Cámpora, cuando la dictadura le prohibió viajar para tratar su tumor de laringe— suponía un peligro para la vida de Timerman.

A mediodía de hoy, Timerman había usado el canal de Twitter para agradecer los mensajes de solidaridad. Disculpen q no escribo —publicó— pero me aumentaron los calmantes x los dolores q me produce el cáncer y me cuesta concentrarme. Estoy muy conmovido por los miles de mensajes de apoyo q me han hecho llegar los compañeros. Un gran abrazo a [email protected]

En efecto, infinidad de organizaciones e individuos venían manifestando desde ayer su rechazo a la inhumanidad. Tres días atrás, organizaciones israelíes de derechos humanos habían protestado contra la detención dictaminada en el marco de la causa por el presunto encubrimiento del atentado a la AMIA, a través de la firma del Memorándum con Irán. Meir Margalit (Centro de Iniciativas de Paz), Baruh Shalev (Movimiento de Asistentes Sociales por la Paz) y Angela Godfray (Centro de Apoyo a la Población Beduina) reclamaron contra la situación judicial de Timerman y aseguraron que el juez incurrió en «prejuzgamiento».

Después de que le negasen viajar a Nueva York, el Llamamiento Argentino Judío se sumó a denunciar «la estrategia de pinzas instrumentada por el Gobierno argentino y el Departamento de Estado de los EE.UU.» y exigió «una inmediata solución humanitaria que permita la urgente continuidad del tratamiento de salud», en un documento titulado Timerman: un caso de sadismo político y judicial.

Con las firmas de Marcelo Horestein, secretario, y Jorge Elbaum como presidente, el Llamamiento Argentino Judío afirmó que la prohibición de viajar «aparece como coherente con las múltiples políticas orientadas a castigar y escarmentar a quienes han impulsado medidas de inclusión social y de integración latinoamericana hasta diciembre de 2015» y definió el asunto como «aviesa persecución política rayana en la tortura».