TODO FUEGO ES POLÍTICO

Incendios forestales al servicio del capital

 

Los incendios forestales se extienden por todo el país. En el vigesimoquinto reporte diario del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el Ministerio de Ambiente de la Nación informa fuegos activos y descontrolados en doce provincias, con más de 12.000 focos y 440.000 hectáreas quemadas. Entre Ríos encabeza el ranking con sus islas de pastoreo en las orillas del Paraná, con 165.000 hectáreas, y la sigue Córdoba, que es el ejemplo más claro del fuego político. En 2019 veíamos angustiosamente cómo la Amazonia ardía con la complicidad de Bolsonaro, causando una pérdida ambiental irrecuperable para el planeta. Todos los años y de manera creciente los incendios se multiplican en un contexto de calentamiento global.

 

 

 

El fogón cordobés

Las causas de los incendios son todas intencionales, no hay causas naturales que expliquen absolutamente ninguno. Para los científicos del Instituto Gulich (UNC-Conae), las razones del encendido son diversas: desde quemas para renovar la pastura o de materiales para reducir desechos, hasta la provocación para desmontar y justificar posteriormente el cambio del uso del suelo con el fin de habilitar urbanización de zonas naturales, agricultura o ganadería en zonas de bosques protegidos o ampliar áreas mineras hoy restringidas por reservas naturales.

El fuego no para desde hace dos meses y acompaña al peor momento de despliegue de la pandemia por coronavirus en la provincia. Parece que hubieran mandado a prender fuego a las sierras y, como siempre, nadie apaga el incendio.

El fuego avanzó por más de diez días de agosto en Copacabana terminando con bosques de palmeras únicas en el país en una zona muy deseada por el agronegocio. Luego en forma súper veloz se quemó todo el cordón de las sierras chicas entre Cosquín y el dique San Roque. Asombrosamente nunca se prende un rastrojo de soja o maíz, siempre se prende el monte.

Córdoba tiene un fuerte movimiento ambientalista, que es el único que le pone frenos al gobierno peronista con perfil derechista y neoliberal que la gobierna desde hace veinte años. Paró las fumigaciones en Barrio Ituzaingó, impidió la construcción de una planta de Monsanto, logró prohibir la megaminería, defendió con miles de manifestantes en las calles la ley que protege al escaso monte nativo sobreviviente a décadas de gobiernos desmontadores y finalmente impidió que el gobernador Juan Schiaretti construyera una autovía de montaña por la ladera oeste del cordón de sierras chicas en Punilla.

Muchísimos pensamos que el gobierno prende los fuegos. En forma misteriosa, el 23 de agosto se prendió la ladera oeste de las sierras en Cosquín y en dos días se quemó el cordón completo: esa ladera, toda su cumbre (incluido el cerro Pan de Azúcar) y dos tercios de la ladera este, sin que nadie intentara pararlo. Schiaretti, y antes De la Sota, nunca pararon un incendio.

En medio de la pandemia, el gobierno del agronegocio y los “emprendimientos” inmobiliarios de alto nivel logró que desapareciera el bosque nativo cuya defensa impedía la construcción de una carretera que pondría en valor constructivo esa ladera, y eliminó de ese modo la causa de su mayor conflicto político en los últimos dos años. El incendio forestal es el desmonte más barato y más rápido.

Los fuegos siguen expandiéndose y el que se apaga renace en otro foco a menos de dos kilómetros del anterior. La danza del fuego se instaló en este territorio: departamento Punilla a lo largo y a lo ancho, departamento Santa María desde el norte al sur completo, pasando por el observatorio astronómico y yendo más al sur de Alta Gracia; tampoco se salvan las sierras de Río Cuarto y el departamento Calamuchita, que empezó a prenderse a fines de septiembre.

El ministro de Ambiente, Juan Cabandié, viajó a Córdoba para decir que la provincia tiene un potente plan de manejo del fuego. El gobernador Schiaretti, como Nerón, rechaza ofrecimientos de apoyo en equipos y personal de otras jurisdicciones. Para él los cordobeses podemos solos… prender fuego a todo.

 

 

 

 

 

¿Manejo del fuego para qué?

El Plan Nacional de Manejo del Fuego fue creado por María Julia Alsogaray en 1996 y las provincias lo replicaron. Córdoba cuenta con un amplio programa que fue financiado con una tasa agregada a la tarifa eléctrica, que recaudaba más de 100 millones de pesos para equipar y sostener cuarteles y sistemas de vigías y alerta temprana. El gobernador Schiaretti, en línea con el gobierno de Macri, eliminó el impuesto en 2017 y desaparecieron las campañas de prevención y los sistemas de alerta temprano, preparando el fuego.

El plan de María Julia tenía su perfil: no estaba creado para apagar el fuego. La doctrina es impedir que el fuego destruya bienes y secundariamente dañe a personas, pero la naturaleza que se destruye no es una pérdida en esta concepción. Así se prepara al personal para correr al lado del incendio y no se utilizan técnicas y tácticas desarrolladas en todo el mundo para poder parar un incendio forestal. En 2013 los incendios cordobeses mataron a una maestra y más de 100.000 hectáreas fueron arrasadas. Expertos en incendios, como los de la ONG Defensa Verde, le recomendaron al inefable jefe del Plan provincial Diego Concha que retirara las dotaciones y las concentrara diez kilómetros al sur del frente de fuego con topadoras de los municipios para preparar un contrafuego que detuviera al incendio, que caso contrario terminaría con toda la naturaleza hasta Yacanto (50 kilómetros más al sur). Obviamente Concha se rió y siguió jugando a apagar el fuego, cuando en realidad más lo prendía. Yacanto se quemó entero y el incendio terminó veinte kilómetros más al sur. Concha es responsable de la extensión de los incendios cordobeses. Sólo porque estamos en pandemia y somos responsables no hay 40.000 personas marchando por las calles de Córdoba pidiendo su renuncia, la emergencia ambiental y un plan preventivo y activo para el fuego y el cuidado del ambiente provincial.

Los incendios dependen del clima, del viento y de la sequía, como dice Schiaretti. Algo obvio. Pero también es obvio que hay dos situaciones que los agravan y los hacen previsibles. Una es la existencia de ciclos de humedad y sequía (Niño/Niña) de casi siete años de duración. Claramente estamos en la fase Niña muy seca. Incluso los expertos estiman que va a llover y aumentar la humedad ambiental recién en diciembre (como ocurrió en 2013 y 2014). La otra situación es que existe el fenómeno de calentamiento global, por más que los gobiernos los quieran negar o no reconocer.

La doctora Sandra Díaz es una de las cien científicas más influyentes del mundo. Miembro del Panel Internacional de Cambio Climático, es cordobesa y hace años que reclama planes de prevención y mitigación provincial y nacional para un acontecimiento que ya está pasando. Pero las miradas miopes y antropocéntricas de los gobiernos de derechas o progresistas sólo buscan facilitar los procesos de reproducción del capital, aun a costa de nuestras condiciones de vida.

¿Qué pasaría si ahora, en tiempos pandémicos, se incendiaran 10, 15 ó 50 hospitales? Están quemando nuestro primer sistema de salud: los montes sostienen la biodiversidad de la que dependemos para vivir, el abastecimiento de agua, el equilibrio para que virus y “plagas” no se conviertan en un problema sanitario, la cobertura para que el suelo no se torne en polvo en nuestro aire. Estamos desencontrados con el tiempo político que nos toca, el del colapso ecológico, el cambio climático y la gran aceleración. No hay tecnología, ni vacuna, ni inversión económica, ni anuncio verde que reponga el daño a la trama de la vida que estamos atravesando.

Necesitamos una política contra incendios que considere también la necesidad de evitar la destrucción de nuestra naturaleza. Como ser, el incendio en Punilla es gravísimo por la situación del agua para consumo humano del 70 por ciento de la población de la provincia. Actualmente el lago San Roque, el de las costas de Villa Carlos Paz, está totalmente podrido, hipereutrofizado, como lo demuestran los estudios del equipo de la doctora Valeria Amé (1), a consecuencia de la degradación de su cuenca por dos razones principales: falta de cloacas y desmonte por incendios. De un lago totalmente cubierto por cianobacterias productoras de peligrosas toxinas se recoge agua para la ciudad de Córdoba y el gran Córdoba. Mientras Schiaretti hace planes de negocios para un canal que traiga agua del Paraná: como los cordobeses no cuidamos nuestra propia agua, tomaremos la de otros.

 

 

Arde el Paraná

Como fenómeno cíclico, agravado por el calentamiento global, el nivel del Río Paraná es el más bajo de los últimos cincuenta años, fenómeno que también volvió gigantescos los incendios de las islas de la ribera entrerriana. Los canales internos están secos. Cuando los ganaderos prenden fuego para renovar el pasto, las llamas no se detienen en la isla y queman toda la costa, como está pasando a lo largo de más de 400 kilómetros, y no se apagan ni apagaran si no tenemos políticas para apagar incendios y equipos adecuados. Miles de topadoras desmontan nuestro país pero no hay ninguna para armar contrafuegos y apagar los incendios, que terminan cuando se acaba el material combustible (el monte) o porque el viento lo hace volver sobre su marcha o porque milagrosamente llueve. La fuerza aérea sojera tiene 1.300 aviones en el país, pero no hay aviones ni en cantidad ni de porte suficiente para el combate del fuego. Sólo contamos con el coraje de nuestros bomberos, mal conducidos y mal pagados.

 

 

 

¿Qué valor tiene un árbol?

Esa es la pregunta que nos formulan los miopes ambientales. Un árbol de cien años como los algarrobos, quebrachos, cina cina, cocos, palmas, molles, mistoles, que se están quemando, contiene unos 2.500 kilogramos de carbono puro y durante su vida ha elevado al menos 2.500 toneladas de agua desde la raíz a la copa (contra la fuerza de la gravedad) y las ha evaporado a la atmósfera; ha dispersado una cantidad de CO2 equivalente a la que contienen 18 millones de metros cúbicos de aire natural, ha transformado fotoquímicamente 9.100 kg de CO2 y 3.700 litros de H2O, ha almacenado unos 23 millones de kilocalorías (cantidad de calor equivalente a la que contienen 3.500 kg de carbón), ha emitido 6.600 kg de oxígeno (O2) para la respiración del ser humano y los animales y, por tanto, ha suministrado aire para un hombre durante veinte años en dicho proceso; ha fijado una cantidad de calor correspondiente al valor calorífico de unos 25.000 kilogramos de carbón. Cien litros de gasolina consumen unos 230 kilos de O2. Es decir que después de recorrer unos 30.000 kilómetros en coche (a 9,6 l/100 km), la producción de oxígeno del árbol centenario se agota. Si un ser humano quiere respirar tres años o consumir 400 litros de gasolina o 400 litros de gasóleo o 400 kilos de carbón, necesita la producción de una tonelada de O2 mediante la fotosíntesis. Ellos solo quieren otra cancha de golf, otra cantera, un barrio residencial de altura, o soja.

Hace cinco días la organización Sala de Prensa Ambiental informaba que una mujer intentaba detener el fuego en la soledad del monte con una cruz sostenida por su fe desesperada. Se llama Delfina Urquiza y hasta el miércoles habitaba los cerros cerca de Las Albahacas, en la Pedanía San Bartolomé. Pisando los 90 años, vivía en un rancho sin puertas en el medio de la nada, que era su todo, junto a sus cabras y ovejas. El monte las amparaba pero ya no puede cobijarlas más.

 

 

 

 

 

(1) Valeria Amé, Anabella Ferraly Velia Solís. Eutrofización en el embalse San Roque y floraciones masivas de cianobacterias. Seguimiento por técnicas geoespacial. UNCIENCIA, 2017.

 

* Red Universitaria de Ambiente y Salud

 

2 Comentarios
  1. Graciela Antolìn dice

    Què buen artìculo !!! Coordinadora de vecinos para controlar los incendios y a los gobiernos de turno, no hay otra !!!

  2. p.b. dice

    Excelente Medardo! Ante la ausencia y complicidad del estado, no podrían las asambleas de vecinos organizar autodefensas civiles de vigilancia y prevención? Guardias comunitarias? Cómo puede ser que, habiendo consenso generalizado en el orígen intencional de los focos, no haya hasta ahora una foto, video o captura de incendiarios un fraganti?

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