Todo marcha acorde al plan

Números de desplome clarifican ganadores y perdedores

El consumo de carne toca su piso en dos décadas.

 

Los eslóganes se deshilachan con la velocidad que el discurso político consintió al terreno de las redes sociales. Si el Presidente repite que todo marcha acorde al plan, los propios números oficiales dibujan resultados que se reconocen como buscados en lo implícito de la sigla. Para los invictos ministeriales, que no recuerdan sus roles en náufragas precuelas, la Argentina será próspera. Por si hacía falta, va quedando claro para quiénes.

Mientras la mayoritaria agenda política acorralaba al gobierno con acusaciones de corrupción minorista, el organismo oficial de estadísticas y censos continuó publicando cálculos y estimaciones que ―incluso con metodologías técnicamente objetadas― describen una economía con salarios en permanente claudicación ante los precios y nueve de doce rubros industriales en retracción. Solo uno, más cercano al mero extractivismo que a la generación de empleo, relató a las encuestas del INDEC un crecimiento interanual atendible en la utilización de su capacidad instalada.

Visto desde los bolsillos trabajadores, el Índice de Salarios que el organismo actualizó al cierre de esta nota repitió las constantes reflejadas en la publicada por El Cohete el domingo anterior.

Tal como sucedió en los tres meses previos, el modo optimista de encuestar el alza de los salarios no registrados no alcanzó a impedir que en febrero el conjunto confirmara una nueva derrota ante la inflación. Como en el cuestionario se añaden otros componentes, el aumento de sueldos informales habría crecido 4,6% respecto de enero y un fabuloso 75,1% interanual. La misma encuesta del INDEC arroja que, en cambio, los salarios registrados públicos y privados perdieron su carrera con las góndolas por sexto mes consecutivo.

 

Continuará

La inflación reconocida por el ente estadístico en marzo fue de 3,4%, medio punto superior a las de enero y febrero. En cuatro semanas, cuando el INDEC actualice el índice con que los estima, podrá conocerse en cuánto cifra la magnitud de la derrota de los salarios ante el resto de los precios que importan a los hogares.

Por lo pronto, el discurso oficial comenzó a apelar a contorsiones, como la conveniente exclusión del análisis de los productos que evidencian mayores saltos. En su discurso ante la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham), Javier Milei se mostró disconforme con el dato de inflación y profetizó que volvería a desacelerarse, pero al mismo tiempo vinculó su actual repunte con factores estacionales o externos. “Si le sacamos el efecto de la carne, está igual que el mes pasado, en 2,5%”, calculó, mientras el consumo medido en kilos toca su piso en dos décadas.

Milei agregó además una mención a las canastas Básica Alimentaria (CBA) y Básica Total (CBT), destacando que según el INDEC tuvieron en marzo variaciones intermensuales inferiores al nivel general de inflación. Es tan cierto como que la CBA acumula en el año un alza del 11,6% y la CBT, del 9,6%. En ambos casos, son subas superiores al nivel general de inflación estimado por el mismo organismo para el trimestre.

Como mencionó El Cohete a mediados de febrero, las canastas ―que fijan las líneas de indigencia y pobreza― sufrieron aumentos inferiores al resto de los productos y servicios durante el primer año de anarcocapitalismo, pero en 2025 la tendencia comenzó a atenuarse y en los últimos meses los porcentajes corrieron parejos. Los próximos dirán qué sectores necesitarán mayores o menores dosis de la paciencia que recomendó el Presidente ante los rostros de los intereses comerciales estadounidenses en el país.

 

Incapacidad instalada

El viernes 17, el INDEC dio a conocer su relevamiento de utilización de la capacidad instalada de entre 600 y 700 empresas industriales, para febrero último. Las respuestas que recogió cifraron en cuatro puntos la caída global, de 58,6% a 54,6%. En noviembre de 2023, el último mes completo de gobierno de Alberto Fernández, había sido de 66,4%. En los dos febrero posteriores a la pandemia se ubicó diez puntos por encima del tercero de Milei.

Siempre en términos interanuales, el uso de capacidad instalada retrocedió en nueve de los doce rubros y sólo creció significativamente en el vinculado a la extracción petrolera, que pasó de 73,9% a 88,9%. No es fruto de un mérito reciente, por lo que más novedoso es que resulte el único ramo de actividades que avanzó ―aunque menos de tres puntos― desde el último febrero del Frente de Todos, cuando el problema no era la merma en la producción industrial, sino la deficiente distribución del ingreso.

De los once rubros que utilizaron en el mismo periodo de 2026 menos capacidad instalada que entonces, siete muestran caídas que requirieron la escritura de dos dígitos:

  • “Papel y cartón” e “Industrias metálicas básicas”, que rondaban el 75%, bajaron entre once y quince puntos;
  • “Productos minerales no metálicos”, que en febrero de 2023 utilizaba el 74,4% de su capacidad, usó en el mismo mes de 2026 el 49%;
  • la industria automotriz pasó de 60,5% a 38,9%;
  • el rubro textil y el del caucho y el plástico, que rondaban el 53%, retrocedieron a alrededor del 39%; y
  • el de metalmecánica se ubicaba en el mismo porcentaje y cayó casi veinte puntos, a 33,9% de uso de su capacidad instalada, como consecuencia de mermas en la producción de maquinarias agropecuarias y de uso doméstico del 38%.

De ese modo, media docena de sectores industriales dejaron atrás las tenues recuperaciones interanuales que volcaron a las encuestas del INDEC en febrero de 2025.

 

La nueva pandemia

Similar escenario retrató el Índice de Producción Industrial Manufacturero, que el INDEC había publicado el jueves 9, con datos recogidos de febrero.

De acuerdo a esa estimación, se trató del octavo mes consecutivo de caídas interanuales en términos absolutos. Incluso tomando la serie desestacionalizada, que permite suavizar la comparación considerando componentes irregulares, fue el quinto de los últimos ocho meses con retrocesos en la producción respecto de iguales periodos de 2025.

La segmentación por rubros del IPIM es distinta a la que el INDEC traza en la medición del uso de la capacidad instalada, lo que dificulta comparaciones. Sin embargo, pueden encontrarse desplomes interanuales en la producción que se corresponden con algunos de los sectores que el IPIM también marcó en notables bajas:

  • el rubro de “Otros equipos, aparatos e instrumentos” cayó 24,6%;
  • el de “Automotores y otros equipos de transporte”, 24%;
  • la producción textil, 22,6%; y
  • los productos derivados del metal, las maquinarias y equipos, 20%.

Una mirada temporal más amplia, como la que el propio organismo oficial volcó a un gráfico de su autoría, revela que la producción nacional se encuentra en su peor momento desde la apertura de la Década Perdida, en las últimas tres semanas de 2015.

Hasta el momento, sólo la parálisis pandémica en la producción industrial superó a Milei en cuanto a números negativos. Si se toman los factores estacionales que mide el INDEC, el actual gobierno únicamente prevalece en una comparación si la traza consigo mismo. Habrá que ver por cuánto tiempo. La nueva década, con adjetivo por colocar, no se anuncia mejor.

 

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 8.000/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 10.000/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 15.000/mes al Cohete hace click aquí