Un Banco Central sin alpargatas           

La nostalgia guardada en la caja Topper por el gerente del Banco Central, cuando cierra Alpargatas

 

Hace poco leí una novela escrita por el actual gerente general del Banco Central, Nicolás Gadano, que lleva por título La caja Topper (1). Lo que en principio me pareció el ejercicio de narrativa autobiográfica interesante (en la línea del periodista Martín Sivak, con su magnífico El salto de papá), terminó teniendo un cierto sabor amargo.

No contaré aquí de qué va la historia, solo diré que la tapa del libro reproduce una nostálgica caja de zapatillas Topper, de la que salen cartas amarillentas y fotos. En la novela, la caja sirve como baúl de recuerdos para disparar un ajuste de cuentas generacional (al estilo de la Carta al padre de Kafka) entre un padre sesentista (ahora kirchnerista) y un hijo que se enfrenta a ese legado y terminará como funcionario de alto rango de este gobierno.

Pero más allá de este valioso costado literario de un técnico de línea a cargo del Banco Central argentino, y de los legítimos enfrentamientos generacionales que plantea (vienen a mi mente Alejandro y su padre León Rozitchner), ese sabor amargo del que hablo es el del agradecimiento final de Gadano, cuando dice: “Agradezco por su comprensión y colaboración a la gente de Topper, una marca icónica de los argentinos”.

En el mismo momento en que leía este agradecimiento a la marca Topper por prestarle la imagen para la tapa de su libro, vi titulada esta noticia en los diarios argentinos: “Alpargatas cierra dos plantas y despide 446 trabajadores, a una semana de solicitar el Procedimiento Preventivo de Crisis” (2).

 

 

 

Alpargatas no, libros menos.

El fabricante de la marca Topper en argentina es Alpargatas. La caja Topper y sus históricas zapatillas son fabricados en varios puntos del país donde Alpargatas tiene sucursales. El panorama de estas sucursales es hoy cada vez más desalentador. En los últimos dos años, ya cerraron las plantas de calzados de Florencio Varela y la de Villa Mercedes, en San Luis. De las 9 plantas que supo tener en Argentina, sólo le quedan 5. La planta de Tucumán es la única que se dedica al calzado y el resto son textiles: Catamarca, Chaco, Florencio Varela y Corrientes. De tener 3700 empleados ahora pasa a tener 2400, lo que significa que un tercio de los trabajadores de Alpargatas Argentinas fue despedido en estos últimos años.

En el Procedimiento Preventivo de Crisis se hizo oficial la venta del 22,5% de la operación local al grupo brasileño Sforza (Havaianas). La compañía cerró dos plantas: Calzados Catamarca (170 trabajadores) y la de Santa Rosa de calzados (130 operarios) en La Pampa. A estas medidas se suma una fuerte reestructuración en tres de sus fábricas restantes. Despedirá 51 empleados en la planta textil de Catamarca, 60 en la de Corrientes y 35 en la textil de Florencio Varela.

El futuro de Alpargatas Argentinas es difuso. En 2021 podría ser vendida totalmente al grupo Sforza si ejerce su opción de compra, y si la compañía cumple con su promesa de quedarse sólo con la marca Topper. Aunque esto es un enigma, no está descartado el cierre de otras plantas. Tampoco se sabe si con este ajuste lograrán equilibrar sus números jaqueados por la caída de la demanda y la apertura de importaciones. Por lo bajo aseguran que no quieren convertirse sólo en importadores, que quieren ser la principal empresa textil y de calzados del país, pero los cierres y despidos indican lo contrario.

 

 

Hamlet en el Banco Central

Quisiera creer que gerente general del  Banco Central que mantiene una política de tasas chinas y –con esa medida– ahoga al sistema productivo y así perjudica a empresas como Alpargatas-Topper, no lleva a cabo un acto de cinismo o una canallada agradeciendo a la marca histórica de zapatillas Topper que diera impulso a su novela.

Quiero creer que estamos ante una debilidad emocional o contradicción irresuelta en su fuero interno. Le concedo esa posibilidad a Gadano, a quien no conozco, pero por el esfuerzo de su búsqueda literaria me hizo pasar una buena tarde enfrascado en la lectura de los dilemas del hijo hamletiano; aunque para ser sincero, lo que más me interesó de su libro es qué sentirá o pensará la sombra del padre interpelado, a quien supongo exiliado en alguna parte, buscando también alguna respuesta posible.

Aunque quizás esté siendo demasiado benévolo, el desafío de la literatura implica hacer estas mínimas concesiones. Pero no deja de ser tan solo una anécdota para hablar del contexto. Pues quizás no importe tanto Gadano, quien hace bien en seguir afilando su costado literario más que el de banquero. Se me presenta tan solo como la excusa para apreciar la destrucción de la nostalgia representada por la caja Topper a partir de políticas devastadoras, y las contradicciones de quienes las piensan y aplican.

 

 

Secar y ahogar

Cuando pienso en esta contradicción, pienso en las fabricas que cierran, los trabajadores que dejan en la calle, el debilitamiento del tejido social, la profundización acelerada de la desigualdad social; toda la secuencia que convive con las políticas del Banco Central que ahogan a la industria y a las pymes.

El sistema de bandas que implementaron Sandleris-Gadano desde el Banco Central a partir de octubre del año pasado con el fin de evitar la emisión de pesos, no reparó (o sí) en los efectos que este remedio tiene en todos los sectores de la economía; ya que al salir el BCRA a comprar dólares para mantener el valor de la moneda norteamericana, por el piso fijado en el acuerdo con el FMI, aumenta la base monetaria circulante y produce el mismo efecto que si emitiera billetes: aumenta la inflación.

Las LEBACs sustituidas por las LELIQs (con rendimientos de más de un 60% de intereses en un comienzo) no hicieron más que secar la plaza de pesos, generando un enfriamiento de la economía a los fines de reducir la alta inflación. Ello produce una fenomenal retracción de la actividad económica y un mantenimiento de los índices inflacionarios en 2,7% mensual, lo cual sigue siendo alto, en particular, para aquellos sectores no exportadores (3).

La particularidad del acuerdo firmado con el FMI en 2018 es el destino que se la daría a esos desembolsos (en incumpliento de los estatutos del FMI): ofrecer dinero diario al mercado financiero para la timba y garantizar el tipo de cambio frente a una eventual corrida, pero en el fondo darle un margen al gobierno para los tiempos electorales.

Los fondos no son aplicados a programas de fomento del empleo y la producción, con las consabidas consecuencias que ello trae para la economía toda. A la vez garantiza que inversores extranjeros mantengan altos rendimientos por la adquisición de bonos u otros instrumentos financieros, sin correr riesgos. Todo este esquema obliga a efectuar un fortísimo ajuste económico y fiscal, incrementando la presión tributaria sobre todo en las pymes para pagar los intereses de la deuda contraída y recortar el gasto público para cumplir con el mismo objetivo, ahogando la economía.

 

 

El aura de la caja Topper

No tengo duda de que el sentido del “aura”, al decir de Walter Benjamín en su obra La época de la reproductibilidad técnica (4), es aquello que queda dañado de la obra de arte, la aparición del resto irrepetible de una lejanía, por cercana que pueda hallarse. Aquello que irrumpe como rayo de memoria y habla de lo que vendrá.

El fetichismo de la caja Topper no es lo irrecuperable de ese objeto-tiempo. No hay cajita feliz de la memoria. En la caja de las zapatillas Topper de mi infancia (y supongo también la de Gadano, de allí su contradicción) está en el fondo el mito peronista de más alpargatas & libros. Una nostalgia de futuro.  El sueño de recuperación del tejido social y el aparato productivo. Dentro de la caja Topper se desata Pandora, la fuerza y esperanza de los más débiles y oprimidos.

 

 

 

  1. https://www.planetadelibros.com.ar/libro-la-caja-topper/289629
  2. “Alpargatas cierra dos plantas y despide 446 trabajadores, a una semana de solicitar el Procedimiento Preventivo de Crisis”:https://www.baenegocios.com/negocios/Exclusivo-Alpargatas-cierra-dos-plantas-y-despide-446-trabajadores-20180924-0008.html
  3. La mordaza del Banco Central y su impacto en la economía: http://injujuy.info/enfoque/la-mordaza-del-banco-central-y-su-impacto-en-la-economia
  4. Walter Benjamin, La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Obras I, 2, p. 13
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