Un gran remedio para un gran mal

El ruiseñor, el amor, la muerte, el Indio y nosotros

 

Una cosa es producir un texto reflexivo —crítica, ensayo— sobre la nueva obra de un artista muy popular o de unx reverenciadx por la Academia; pero nada se compara con la dificultad de pensar la obra flamante de un monumento nacional. Puede que para nosotros, los coetáneos del Indio Solari, la perspectiva histórica esté más allá del alcance: en el siglo pasado, durante la década del ’30, ¿sabían sus admiradores que Gardel se convertiría en Gardel? La transformación de rocker en ícono que sufrió Solari se fue dando de modo tan paulatino que un día advertimos que simplemente estaba ahí, como el monolito de 2001, odisea del espacio: algo tan inexplicable como innegable. Pasó de líder de la banda alternativa du jour a adalid de la cultura independiente a frontman de un fenómeno de masas en los ’90, cuando los Redondos devinieron, sin haberlo soñado, en los únicos referentes de una juventud librada a su suerte. A partir de entonces juzgar su obra en términos artísticos se volvió imposible, o al menos insuficiente: las canciones ya no eran sólo canciones, también eran historia en carne viva, bengalas en la noche, comentario satírico, intervenciones político-culturales, arte moderno y, en último término, fragmentos de la cadena de ADN de nuestra evolución como sociedad: la explicación, en términos químicos, de la realidad que nos construye.

Para sumir a los analistas en nuevos desconciertos, el fenómeno no cristalizó allí. Los Redondos ayudaron a una generación a atravesar el desierto de los ’90 y se desintegraron, sin poner pie en la Tierra Prometida. El Indio retomó su obra en 2004 ya como solista, pero lejos de resignarse a la condición de artefacto nostálgico, volvió a sonar las alarmas del futuro. Sus canciones clavaron picas en el siglo que despuntaba —la militancia política de las nuevas generaciones sería inexplicable sin los Redondos— pero, a la vez, se desentendieron del abrazo de oso del pasado para emitir señales desde el mañana. Nosotros somos dados a confundir fuegos de artificio con sistema solar, a creer que el biombo es la realidad y no lo que nos separa de ella. El Indio, en cambio (habría que puntualizar, aquí: El Indio, aquel cuya percepción quedó marcada por siempre por la experiencia psicodélica), no pierde de vista lo permanente, las fuerzas que operan por detrás de aquello que distrae o practica con nosotros la seducción del instante; por eso —reconociendo al monstruo que había visto despabilar en 2008 durante la protesta del “campo”— produjo en 2010 la banda sonora de la Argentina macrista. El perfume de la tempestad arrancaba con un tema que se llama Todos a los botes y decía: Vamos, y no se empujen ni pisoteen / que este temblor ya va a parar. / No tengan miedo… ¿Quién mueve así los hilos en los gobiernos?/ Locos de gran intensidad / Por las verdades que ocultan… Nos quieren pacientes.

A esa altura el Indio Solari ya era, indiscutiblemente, el artista popular más resonante —y por ende, convocante— de nuestro tiempo. Que a diferencia de sus colegas, que suelen tener una audiencia de su misma edad, va siendo adoptado por cada nueva generación como si escribiese para ella de manera específica: los seguidores más fervientes de Solari, sus hermeneutas más activos, son siempre los más jóvenes. Por eso es posible discutir su música, sus opiniones, la forma en que se relaciona con el mercado. Lo que no resulta opinable es su ascendiente.

 

El poder recela de las generaciones que no entiende porque, desde hace años, se expresan en Solari básico.

 

Hablamos del único artista contemporáneo que adquirió la dimensión de los íconos de la nacionalidad: Gardel, Eva, el Che. De los símbolos del presente, sólo es comparable con Maradona: la estirpe que vivirá eternamente en los muros de las ciudades, y ante todo en los barrios más desangelados. Muchos se resisten a reconocer su magnitud, porque lo sienten demasiado próximo: adhieren al cliché según el cual X no podría resplandecer, porque vive a la vuelta de sus casas. El Indio sería el primero en admitir la distancia que va del pelado que lo mira en el espejo cada vez que caga a la talla que alcanzó su figura pública. Pero —aun en estos tiempos de posverdades — lo que es, es. Por más que a muchos les reviente, las claves que el Indio proporcionó para ayudarnos a entender este tiempo, y a entendernos en este tiempo, están ahí para quedarse. Si la Argentina se viese sometida al vendaval censor que narraba Fahrenheit 451 y nuestras obras de arte pereciesen en el fuego, volveríamos a crear comunidad a partir del código común — las frases imborrables que escribió y desde entonces expresan nuestra identidad y el destino al que aspiramos.

Violencia es mentir. Nuestro amo juega al esclavo. Todo preso es político. Vencedores vencidos. El lujo es vulgaridad. Cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón. El futuro llegó hace rato. Lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir. ¿Cuánto tiempo más vas a estar esclavizado así, refugiado en tu soledad? Si no hay amor, que no haya nada.

Si algo necesitamos hoy, qué duda cabe, es un gran remedio para un gran mal.

 

“¿Ves, querida? Algún día todo esto será tuyo”.

 

 

Sistema Solari

Dije esto para subrayar las dificultades de evaluar lo que a prima facie sería apenas “el nuevo disco del Indio”. A las que agrego el obstáculo de mi proximidad con la criatura y su autor: llevo años trabajando con Solari en lo que será su autobiografía y fui testigo de la creación de El ruiseñor, el amor y la muerte (2018) desde que no era más que un puñado de melodías, cantadas en un inglés de cotillón. Por supuesto que esta cercanía condiciona mi juicio. Pero eso no impediría, en teoría al menos, que el condicionamiento fuese uno interesante o que expresase un punto de vista peculiar.

La última vez que Solari lanzó canciones nuevas al mundo Cristina era Presidenta y creíamos sentadas las bases de una Argentina nueva. El monstruo seguía allí, todavía capaz de hacer daño (“A vos vengar te hace bien”, le cantaba en Amok, amok), pero por primera vez podía permitirse considerar la idea de ser “heraldo de buenas noticias”. La visión de “puños en alto / deseando al final hacer la revolución / con una canción de amor” había llegado a inspirarle más ternura que desdén.

La Argentina en la que adviene El ruiseñor, el amor y la muerte no puede ser más distinta. Este es un país lleno de “chimangos” —aves carroñeras— que tienen “el poder de mentir por los satélites”; gente que sólo baila la música del dinero (“son los billetes los que te dan ilusión”) y que, por eso mismo, resulta tan divertida “como un toque de queda”. Solari se hace cargo de este cambio ya desde el arte de tapa. Por primera vez están ausentes sus collages, sus fotomontajes, sus dibujos, el humor y las frases que funcionan como epígrafe o texto de presentación. Todo es austero y en blanco y negro. En la portada hay una foto que parece provenir de otro mundo: una pareja que mira a cámara, vestida con elegancia ultraterrena. El hombre lleva botas altas, breeches, pañuelo en el bolsillo del pecho y cierra el cuello de su camisa con un moño. Ella corona su testa con una boina, luce falda plisada por debajo de la rodilla y tacos altos, a pesar de que el paisaje a sus espaldas no exhibe la domesticidad del jardín sino el caos de la naturaleza insurgente.

 

 

La idea original de El ruiseñor era homenajear a las figuras que el Indio consideraba esenciales a su formación. De ellas, las únicas que trató cara a cara fueron las de la tapa: sus padres, José y Chicha. El resto son artistas, en general: escritores (Conrad, Burroughs, Vonnegut, Mailer), cineastas (Herzog, Tarkovski, Kurosawa), plásticos (Beardsley, Xul Solar, Hugo Pratt, Crumb) y músicos (Chet Baker, Lennon, Zappa, Leonard Cohen, Floreal Ruiz). De entre las elegidas, las únicas figuras consagradas por entero a la rebeldía son mujeres: la Pasionaria y Eva Perón. (Con quien tuvo un fugaz contacto: estuvo en sus brazos en Santa Fe, cuando era bebé y José Solari dirigía el correo local.)

De un vistazo panorámico, el disco parece concebido para acortar distancias entre el Indio y Carlos Solari, y por ende entre el Indio y su público: la revelación del rostro de sus padres, la apertura de la caja de témperas para mostrar sus colores —en este caso, los artífices de su matriz como artista— y la decisión de ya no acumular texturas sonoras que creen distancia entre el oyente y la canción, desnudan un deseo nuevo: el de asumir la propia vulnerabilidad sin perder la elegancia. (Coincidente, por cierto, con la voluntad de contar por primera vez su historia entera en un libro, warts and all dirían los ingleses — sin disimular las verrugas.) Dado ese contexto, el posicionamiento de la canción El ruiseñor, el amor y la muerte como eje de la obra entera encubre una operación compleja. Me limitaré a decir, por el momento, que el título apela sin disimulos a un romanticismo acendrado, pero no en términos estilísticos.

No se trata aquí de una forma de escribir o componer. El gesto romántico, tan a contrapelo de estos tiempos, define ante todo una forma de pararse ante la vida.

 

 

Relatos salvajes

Hay un sutil desplazamiento, perceptible a lo largo del disco, respecto al lugar desde el que el Indio narra sus cosas. En esencia sigue siendo el mismo: aquel que siente debilidad por los personajes marginales y las historias de amor que salen chingadas; el que sigue creyendo que los corazones jóvenes arden fuerte y lindo y repudia las violencias que usa el sistema para apagarlos; aquel que, aun sabiéndose privilegiado, no cuenta sus historias desde arriba sino poniéndose junto a sus personajes y por ende exponiéndose a que lo salpique el barro. Pero esta vez, inevitablemente, el Indio está mirando lo de siempre desde una conciencia que ya no puede sacudirse a lo perro mojado: la de su propia finitud. Por edad y por enfermedad, entiende que está parado en el filo de su vida; tan al borde, que se siente capaz de hacer una excursión al otro lado, contemplarlo todo desde allí y volver rajando mientras los pies le respondan todavía.

Lo conmovedor es que la familiaridad con ese más allá que es la nada misma no le inspira desapego, distancia, desinterés por todo lo que no sea su propia circunstancia. Al contrario: nos devuelve a un Solari recargado, dispuesto a exponerse en defensa de aquellas cosas, y de aquellas gentes, que a su juicio valen un beau geste aunque el precio sea caro. Actos concretos como sus colaboraciones desinteresadas con El Cohete A La Luna o el estreno de su disco en una FM independiente muestran hasta qué punto su actitud excede el marco narrativo de El ruiseñor. Pero la puesta en escena de esa voluntad, su despliegue dramático, es el espinazo del disco. (En más de un sentido, El ruiseñor es la más acabada demostración de la cinefilia de Solari. No cuesta nada “leer” el disco como una peli de esas que se construyen sobre episodios de generos diversos, sin perder organicidad y construyendo un todo que es superior a la suma de las partes. Estos son relatos salvajes de verdad.)

En Pinturas de guerra —un arranque abrasivo, que contagia el ánimo batallador— se imagina fantasma, volviendo de la muerte para enfrentarse a “esos jodidos” que “siempre tienen a mano / las más tontas razones / para mentir a gusto / siempre a gusto del poder”. En La oscuridad, el narrador regresa a una ciudad que no visitaba desde hacía tiempo para cobrarse una deuda y ser asaltado por otros fantasmas, los de su juventud, que acuden a despedirse. Lo que se celebra de Albert Hoffman —el descubridor de las propiedades alucinógenas del LSD— en El tío Alberto y el Día de la Bicicleta, es el hecho de que “venció a la muerte”. La moda no es vanguardia describe una visitación: “La muerte, esa tonta, me vino a buscar ayer. / Vestida de negro se vino a llevar mi piel”. La imagen tremenda sufre un viraje a manos del humor solariano: “Con una falda floreada —dice—, quizás la hubiera aceptado”. Sobre el final, los versos revelan que la moda a que se refieren es la del odio, tan próspera en esta sociedad nuestra; e identifica a sus cultores como enemigos: “Una silueta de tiza tienen para mí esos jodidos”.

 

“La moda no es vanguardia”

 

Pero al igual que la protagonista de Ostende Hotel —una alternadora que le aclara a su socio que no es ni será nunca de su propiedad—, la muerte no le promete al Indio fidelidad alguna. Basta con alzar la cabeza para que los signos de su promiscuidad queden de manifiesto en todas partes. En Canción para un terrorista bonito, lo admite: “La muerte anda con hambre otra vez”. Esa melodía, que ya había quedado plasmada en una demo hace 20 años, tiene un aire a Medio Oriente que complementa su narración: la historia de un joven (“obediente y sensible”) tan golpeado por las pérdidas que es presa fácil de quienes pretenden emplearlo como bomba humana. Todo conspira para que enmarquemos la historia en un contexto geopolítico pero, como sucede con las creaciones de Solari, la lectura más rica es la que va más allá de la cáscara. Acá se habla de un sistema trasnacional que, como el Saturno mitológico, devora a sus hijos para impedir que cambien el mundo; un esquema de poder consagrado a frenar todo impulso evolutivo. “Lo viejo no acaba de morir / y lo nuevo no nace”, dice el Indio.

Quien piense que Canción habla tan sólo de Medio Oriente, soslayará el hecho de que vive en un país que está en guerra con sus jóvenes.

 

El milagro de los callejones

Cuando el Indio me mostró las primeras letras de El ruiseñor, pensé que iba a ser un disco introspectivo: Solari tomando distancia de una realidad nada encantadora —desalentadora, incluso—, para reflexionar sobre su propia, excepcional circunstancia. Me equivoqué fiero. Es verdad que habla desde el papel que le ha tocado en el teatro del mundo, como al principio de Pinturas de guerra: aquel que dice “cuando ya abandone mi nombre / a merced de miserables / tal será mi vergüenza / que enviaré mi fantasma / a librarme de ellos” es sin duda una figura pública preocupada por su legado. Lo que ocurre es que Solari nunca se desprende de la circunstancia que lo rodea; aun cuando su situación lo habilitaría a recortarse del fondo, evita hacerlo. El Indio crea con la parte de su yo que, lejos de ahondar sus diferencias con los demás, apela al tejido que continúa siendo común y, en consecuencia, no deja de conectarlo con el nosotros. Cosa del peronismo legado por sus padres, imagino: aun cuando expresa su individualidad, el yo de Solari nunca es solipsista sino colectivo, a la mejor manera del Oesterheld del que era fan desde Hora cero. Nunca es a solas, siempre es en tanto otros. Por eso mismo, cuando alude a realidades que lo afectan, casi siempre se trata de las realidades que nos sacuden a todos.

 

“Ostende Hotel”

 

Hace un año como mínimo que me enseñó la letra de Strangerdanger, que por entonces consideré una viñeta referida a tiempos idos: aquella época en que estábamos sometidos a los dictámenes del FMI y sus virreyes venían a contarnos las costillas. Semanas atrás tuve que admitir que parecía escrita hoy, a partir de la capitulación de Macri & Co. ante Christine Lagarde: “Babas burbujeantes provocás / en todos los ministros cómplices…”

Del mismo modo, las tradicionales historias que dedica a marginales adquieren otra gravitas en la caja de resonancia de la desolación macrista. La pareja que se prostituye en Ostende Hotel, el chorro que traiciona a sus socios en La ciudad de los encandilados, el jefe de familia emasculado de A bailar que no hay infierno: todos ellos, que hasta hace dos años habrían sido esperpénticos, funcionan hoy como espejos deformantes de nuestras propias, acuciantes realidades. Son lo que cualquiera podría llegar a ser, de seguir las cosas a este paso: hasta el protagonista de Panasonic y el mundo a sus pies, que vive “en un muy viejo camión de Juncadella” con un perro al que llama Enfisema. A Panasonic, las experiencias duras lo empujaron a una postura filosófica con la que cuesta no empatizar en estos días: “Él piensa mal de todos / desde el principio al fin. / Dice que es para ahorrarse el tiempo / que le van a robar”.

La mirada que el Indio echa sobre esta gente es fraternal, su yo se reconoce en ese nosotros. En cambio, con los personajes frívolos de El callejón de los milagros (“soñaste con mucamos filipinos”) y El martillo de las brujas (“posters de obras de arte vos comprás / y cargás tu pesada bijouterie“) no tiene contemplaciones. Cuando les llega el destino, registra los hechos con desapego de cronista. Los pibes que balean en el baño al de los mucamos filipinos “no sienten nada / no sienten que se pueden morir / y nada por vos”. Los habitantes de un barrio privado que se ven asaltados por una “marea brava, marea oscura” preguntan, descubriéndose indefensos: “Y la guardia, ¿dónde está?” Pero su reclamo no obtiene respuesta y queda boyando en un dramático silencio.

Por pura serendipia, mientras trabajaba en este texto leí una crítica del Rey Lear que Ian McKellen protagoniza en Londres. El crítico subrayaba que la desintegración del reino de Lear parecía escrita hoy, espejando la crisis en que el Brexit sumió a la Inglaterra actual. Al mencionar a Shakespeare, el autor del texto lo define así: “El dramaturgo que, de algún modo, sigue sin quitar nunca el dedo del pulso de su nación”. Me pareció una analogía que se aplicaba a Solari. No va a faltar el pánfilo que dirá que comparo al Indio con Shakespeare (sería una comparación tirada de los pelos, and yet… ¡hay mucho fantasma, en El ruiseñor!), pero creo que en este punto el parentesco aplica. Si algo está claro es que, aun cuando no pudiese regalarnos nuevas canciones, las que el Indio ya ha escrito seguirán contándonos —y, como parte del proceso, cuestionándonos— como pocas narrativas de este país.

 

La diligencia

El Indio que narra en El ruiseñor lo hace desde el borde al que asoma su existencia, pero también desde la reevaluación del camino que lo llevó hasta allí. Un trayecto del que, por cierto, no reniega. Más bien se muestra orgulloso de sus elecciones, como expresa Strangerdanger cuando dice: “Mis enemigos me van a asustar / cuando comiencen a tener razón”. Pero a pesar de la satisfacción que le producen sus decisiones, existe otra dimensión paralela a ese camino que, en la actual circunstancia, se le presenta inquietante.

Durante las charlas que formaron la base de su autobiografía, el Indio se rió a menudo del proyecto. Le sigue causando gracia que los artistas que uno considera relevantes hayan vivido vidas llenas de dolor y peripecias, que justifican la recapitulación en forma de libro. Con esa risa trata de bajar su propio precio: yo puedo dar fe de que, más allá de la ausencia de desgracias en términos generales, su vida está tan llena de peripecias como la del mejor. Pero entiendo a qué apunta. Su sensación es la de que no merece del todo el entramado que supone una biografía, porque hay algo que diferencia su vida de aquellas de tantos artistas: desde su primer recuerdo consciente hasta hoy, y a pesar de los derrapes ocasionales, el Indio siente que siempre fue feliz.

En su primer disco solista, El tesoro de los inocentes, formuló aquel verso de desaforado romanticismo que sintetizaba un principio vital: Si no hay amor, que no haya nada. (Aquí tampoco desperdició la oportunidad de retorcer la noción mediante un remate humorístico: ¡No vas a regatear!) Le bastó ese único verso para plantear los dos términos de la dialéctica que define la existencia: el amor y la nada. Sin amor, mas nos vale estar muertos.

¿Pero qué ocurre cuando uno apostó sistemáticamente por el amor y, aun así, se aproxima a la nada definitiva que supone la muerte? Entonces irrumpe el dolor. El duelo anticipado por la pérdida, porque lo que uno perderá es infinitamente más valioso que la fama, el dinero y hasta la vida per se. Ante esa sensación de haber llegado a un límite irreversible, surge —quizás por vez primera en su existencia— la vulnerabilidad.

En primer lugar, perderá la posibilidad de defender el propio buen nombre y honor ante esos “miserables” que, lo sabe, saldrán a enchastrarlo tan pronto se enfrente al silencio definitivo. Por eso dice en Pinturas de guerra: “Si la adversidad triunfa, dolerá / porque fui feliz”. La mentira —una mentira a gusto del poder, subraya— entrañaría la negación de la felicidad vivida.

La segunda mención a la felicidad que existe en el disco es aún más elocuente. Llega, sin ingenuidad alguna, como remate de la canción homónima: El ruiseñor, el amor y la muerte. Se trata de una balada cuya letra que es lo más parecido a una poesía en estado puro que el Indio haya difundido. (Convendría recordar que, según la tradicion de Occidente, el ruiseñor —cuyo nombre en inglés antiguo, nightingale, significa el que canta de noche— es el símbolo de los poetas. Percy Shelley escribió: “El poeta es un ruiseñor que se sienta en la oscuridad y canta para alegrar su propia soledad con dulces sonidos”.) Y como el Indio es de los que cree que la materia esencial de los poetas es el misterio, pone en su centro una circunstancia íntima a la cual porfía en mantener velada. Un poco a la manera del Bowie que cerró su disco que sabía póstumo con la canción I Can’t Give Everything Away, lo cual puede traducirse como No puedo revelarlo todo. El Indio reescribe esta defensa del secreto desde otro lugar, con la sabiduría del amateur veterano:”Sabés ocultar, entonces amás”.

Pero el final es transparente: “Buscá tu cura y no la ingenua salvación”, dice. “El dolor más puro es el de haber sido tan feliz”. En Blade Runner (una peli que le gustó: en el ’98 describió la Finisterre de Último bondi como “una suerte de Ciudad del Este del futuro, donde podría ocurrir la Blade Runner del subdesarrollo”), Roy Batty se enfrenta consciente a sus últimos instantes, durante los cuales valora la vida más que nunca. Y el Indio parece estar arrimándose a ese estado de ánimo. ¿Qué otra cosa podríamos esperar del tipo que definió las despedidas como “esos dolores dulces”? En el mismo sentido interpreto la alusión al discurso final de Eva Perón que contiene La oscuridad: “Dejé jirones de mi vida aquí”, dice Solari. “Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”, dijo Eva en el ’51. ¿Cita deliberada o eco inconsciente? No se lo pregunté aún; se lo preguntaré a sabiendas de que ninguna respuesta alterará la interpretación. Hasta el día de hoy no había percibido cuán determinante ha sido el discurso de Eva —con su defensa del nombre como blasón del honor y su reivindicación de las banderas— sobre la escritura del Indio.

 

“El ruiseñor, el amor y la muerte”

 

No creo que haya pensado El ruiseñor, el amor y la muerte como su testamento. Tiene material para sacar seis discos más y todo el deseo de seguir creando. Pero hablamos del tipo que enfrentaba cada concierto diciendo esta es la primera noche y la última. Intuyo que se aproximó a El ruiseñor buscando que, en la eventualidad de que fuese su álbum final, lo representase cabalmente; de ahí el tiempo que le insumió. Todas las músicas que contiene —que son muchas, una expresión de la diversidad que su paladar disfruta— han sido hilvanadas esta vez con una delicadeza que parece proceder de la consciencia de lo que se juega. No existe aquí nada que esté de más ni hay elementos discordantes. Por mencionar tan sólo a dos socios de los que tuvo en la aventura: tanto la ingeniería de Martín Carrizo como las guitarras de Gaspar Benegas proceden con una contención magistral, como si se supiesen al servicio de una historia que esta vez los excede — tanto como, por cierto, nos excede a los demás.

Uno de los lugares comunes de la crítica —la lectura de la obra desde su potencial ubicación en la cultura de su tiempo— quedará sin visitar, no por falta de voluntad sino porque resultaría improcedente. No se puede interpretar El ruiseñor en relación a la música, la literatura y el cine que se están haciendo acá y ahora. El disco es lo que deberíamos denominar un ONNI: Objeto Narrativo No Identificado, porque casi no dialoga con lo que se hace en Argentina sino con otras tradiciones y autores. En esto me recuerda a Leonardo Favio, cuyas películas tenían poco y nada que ver con el cine local de su tiempo. Favio no dialogaba con sus colegas argentinos, sino con los tipos que lo interpelaban: Bresson, Fellini, Kurosawa. Supongo que se debía a que era un cabeza formado en el barro, y por eso no sentía el respeto inhabilitante que atenaza a los académicos: si él creía que Fellini le decía cosas, ¿por qué no podía arrogarse el derecho de decirle algo en respuesta?

Hace más de tres años le pregunté al Indio cuáles eran sus sueños recurrentes y me contó uno que seguía resultándole absurdo: iba en una carreta o diligencia lanzada al galope, compartiendo el pescante con Favio. Dice no haber entendido nunca qué hacían ahí ni adónde iban, pero eso es lo de menos. Yo entendí que nosotros somos los pasajeros de esa diligencia, la cultura popular que nos hizo así y que sin estos atorrantes habría sido una tristeza de aquellas.

El ruiseñor está en el aire, suspendido sobre el abismo que separa el amor de la muerte. Se sostiene trémulo, porque sus alas no le responden como antes. Pero aletea igual, como si aún le intrigase lo que la vida le deparará el día de hoy.

 

 

“La oscuridad”

 

  • Foto principal: Edgardo Kevorkian

 

200 Comentarios
  1. HUGO dice

    YA LO IMRIMÍ
    TEXTO DE CONSULTA
    SOY PLATENSE Y DE LA GENERACION DE LA COFRADIA DE LA FLOR SOLAR

  2. Diego Grueiro dice

    Groso Marcelo te felicito por estar al lado del Indio. Y hacer lo mejor para él.
    Te digo este cd me parece un set. Lo pongo y con repeat pasa del 1 al 15 y no deja de yirar!!
    Abrazo grande! Ciudad Baigón! elnegri22.

  3. Andrea Vazquez dice

    Me estremeció la lírica del texto. Las alusiones a Eva y lo colectivo en el pensamiento del Indio. Es un artículo de culto. Llevo años leyendo notas sobre el Indio y nunca antes me había conmovido tanto alguna. Va mi sentir en unas palabras que quedaron publicadas el año pasado tras volver de Olavarría: http://elgritodelsur.com.ar/2017/03/la-paciencia-y-los-canallas.html

    Gracias Marcelo!

  4. Lucas dice

    Gracias Marchelo por poner en palabras tanto sentimiento, el día que la leiste en el aire de La Patriada debo confesar que me emocioné en varios párrafos. El Indio es un artista tan extraordinario que nos atraviesa y nos interpela constantemente. Vos con tus notas generás algo parecido.
    Nuevamente gracias por reflejar el sentimiento ¡Abrazo!

  5. Juan Manuel dice

    Excelente nota. Un lujo leerte, y escucharte. Enorme gesto del Indio de presentar el disco en la querida Patriada. ¡Felicitaciones!

    Abrazo

  6. juan de montevideo dice

    Me atrevo a escribirte para decirte que las canciones de este tipo ya hace tiempo son un manual especifico para entender todo el viaje de la vida y en el camino que te agarre. Es admirable el corazon que le pone siempre a su obra y ya traspaso hace tiempo lo de artista a otro nivel que no se cual es. Nada viejo, muy bueno lo que escribis y si tenes oportunidad arrimale un saludo y agradecimiento permanente a toda la gente y al Indio.

  7. Guillermo Maldonado dice

    Qué difícil que es narrar la poesía de otro. Y si esa poesía es la trama infinita urdida por el Indio Solari, la tarea es casi imposible. Y sin embargo, Figueras logra el objetivo de acercarnos más a este disco fabuloso. Se lee todo el tiempo el cariño y el respeto inmenso que profesa hacia el Indio. Y me atrevo, con una desfachatez que no tiene perdón, a sumarme a esta hermosa nota, y humildemente poner mi nombre al pie, porque Figueras puso en palabras lo que yo nunca podré escribir en una vida, pero sí es lo que pienso y siento acerca del Indio y su obra. La poesía es misterio no? Y cómo se hace para poetizar sobre la poesía? Me guardo esta reseña entre mis papeles, virtuales, más queridos. Gracias

  8. Sebas dice

    Marcelo, quien toca el teclado de hotel Ostende? No está en los créditos….

  9. Nancy dice

    Excelente!! Quedé impresionada por la nota. Me hace amar aún más el disco que recién estoy empezando a degustar y que ya sé, que es y será de los mejores que escuche. Te agradezco por tus palabras y te felicito. Y bueno, al Indio más que quererlo como es y tenerlo de ídolo, o líder o genio, no sé qué más se le puede decir o pedir. Que siga creando y compartiendo con nosotros. Será su legado y lo sabremos defender y llevar como bandera. Abrazo!

  10. German dice

    Me hubiese encantado q el indio haya conocido a mi mamá,un ángel q falleció el año pasado,no puedo recomponerme desde aquello,mi deseo,aunque lo veo imposible es q el indio haga un tema a esos seres q se van de nuestra vida y nos dejan vacíos ,mamá era una buena amiga,compañera,madre y todo lo q puede ser una buena persona y mi corazón como el de mis hermanos no pueden salir adelante,si podés coméntaselo,es medio una locura ,un atrevimiento lo q pido,pero bueno, gracias Marcelo y disculpas.Antonia María Raineri se llamaba y trabajo toda su vida y dió su vida x nosotros.faltaban 5 meses para jubilarse y disfrutar a sus nietos y falleció.

  11. Federico dice

    En algunas cosas coincido y en otras no. La clave de todo el disco está en “El Martillo…” xq creo que ahí si hay un link a la crítica a la uniformidad capitalista que venia haciendo en los otros 4 discos. Digamos: nike y la precarización, el tesoro como reaseguro, el amor manoseada y maltratado en porco R, lo ambiental en el perfume de la tempestad, la perdida de la creación en el lenguaje para dar paso a la uniformidad de las redes en Pajaritos; es decir, eso aparece de forma laburada en esa canción, pero sólo en esa. No hay más links con este hilo que atravesó todos los discos anteriores. Y esto el Indio también lo planteaba en las notas. Después hay mucha mezcla, parece todo apurado. Coincido mucho con el tema de que esta obra me representa, como decís en un párrafo que coincido muchísimo, xq sí creo que los links que abren las canciones representan la literatura solariana, pero cuesta encontrar el concepto que lo reuna a todo. Está bien, el título de la obra está, pero ese tríptico parece como que cada cuadro es independiente del otro, sin lazo que los una. Como si pasaba con los otros discos. Entiendo que “Pinturas de guerra” es el enojo justo después de Olavarría. Es un disco raro, no hay citas de autores en el librito y, hay que decirlo y repetirlo, las imágenes de los artistas no tienen vinculo con las letras, todo bien, pero él sabe bien y lo ha dicho antes que eso reduce el mambo x tema.

    1. Dennis Orellano dice

      Por fin alguien que critica al Indio y a Carlos a la vez pero de una forma “bien”, sin fanatismo ciego. Estimado quisiera que alguien cauteloso y coherente como usted me ayude a entender el por qué de tanto acuartelamiento de un ser que pusimos en un pedestal que ya se rompió hace rato y que no deja de alimentar ese ego sediento de escenario cortando los toques o asume las responsabilidades que le competen como líder musical del rock argentino dentro de esa mística auto creada por todos nosotros, porque la cuestión acá es que sin duda alguna se la pasa muy mal en las misas y se nota desde Marte que no ponen un mango para cuidarnos. Termina siendo el más sádico explotador capitalista que existe porque no invierte nada en aquellos que le reditúan su riqueza de millones de dólares. Obvio que este comentario será blanco de ataque de esos ciegos que nombró y también no tiene que ver con la obra del Indio. No acostumbro escribir en ningún lado pero su aparente sinceridad y onestidad me conmovieron por esto me largué a consultarle metiéndome en la boca del lobo. Saludos Dennis

  12. Un tal freddy dice

    Fascinado!
    La historieta de Solari básico es tuya? Es genial
    En base a eso, a la preocupación del indio por su legado y a esas encantadoras pistas de los temas nuevos y viejos puedo especular con la biografía. Se nos viene la explicación -posterior al silencio final-de las canciones más significantes de la carrera del indio??
    Igual me conformo con un saludo 😀

  13. Cecilia Flashland dice

    En el libro “El origen de la tristeza” un personaje de Pablo Ramos, un niño de los suburbios dice que “todo lo que es grande y dura para siempre lo inventó el peronismo”. El Indio en brazos de Evita me hizo acordar de ese pasaje!
    Esta nota es conmovedora, tanto como la obra que narra!
    Y qué grande el kirchnerismo que permitió que la memoria de Solari revisitara de otro modo la historia nacional.
    Felicitaciones Sr. Marcelo Figueras.

  14. DANIELA dice

    Hola Marcelo! Gracias por este articulo, tan necesario. Me fui del pais en el 2001 pero coincido plenamente contigo que Los redondos y en especial el Indio me ayudaron a entender dónde estaba parada, y ahora que vivo muy lejos, me sigue pasando exactamente lo mismo,necesito de su poesia, comola de otrxs muchxs, para digerir la realidad.

    Dile al Indio que en Cataluña siempre tendrá una seguidora y que espero que algún dia venga por aqui, vienen tantos ladrones a hacerse la foto a Barcelona, cómo no viene quién realmente nos representa!

    Un abrazo enorme, Daniela

  15. Flavio Maddalena dice

    Hola Marcelo, te conocí allá por el 87 –cuando escribías en Humor– en una charla que diste en el Cespi de Hector Ruiz Nuñez. Por aquellos días me interesaba leer lo que escribías aunque muchas veces no entendía lo que querías decir. Lo mismo me pasaba con Los Redondos. Hoy que paso el tiempo y sigo descubriendo ideas maravillosas en la palabra del Indio Solari, también puedo entender el significado y la intención de tus palabras, lo que me da mucha satisfacción porque significa que los camino que elegí fueron buenos; casi podría decir los mejores.
    Creo de corazón que nadie podría interpretar mejor que vos el legado de Carlos Solari y se me produce una gran contradicción porque no quisiera asistir a la partida del “Indio”; pero me gustaría tener la oportunidad de leer su legado escrito con tu pluma. Gracias a ambos por generar aquella inquietudes. Un abrazo fuerte.
    PD: En aquella charla comentaste que Marcelo Panozzo era una gran promesa; yo lo conocí y se lo conté. Él dice que nunca cumplió.

  16. Hernán dice

    Estimado Marcelo, estoy escuchando una vez más “El ruiseñor, el amor y la merte” y la sensación que tengo es que el Indio finalmente se desprendió de artificios y pirotecnia sonora y realizó su mejor obra. Seguramente en las letras hay contenidos que aún no he podido apreciar y que luego van a mejorar la experiencia, pero la música es tan hermosa, contundente, conmovedora… que te lleva puesto. Salud!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Estoy de acuerdo!

  17. Gustavo dice

    Hola maestro soy chaqueño con realidades del interior , te conocí hace poco y quede bueno… Me lo guardo para mi. El enfoque es maravilloso y tu redacción increíble dudo que el Indio no se este poniendo celoso de tener tan genio como amigo. Excelente propuesta y una gran apertura de cerebro. Bendiciones señor.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Ja ja… ¡Lo mismo para vos!

  18. Cesar Nashiro dice

    Pasa siempre lo mismo con los discos que te tienen impaciente, al principio te gustan un poco, después más o menos y este me pasa que no le encontré el sonido habitual, pero al ir acostumbrándome me gusta más y más, y creo que acá el Indio se corta sólo en el ranking atp del rock local, lejos por letras, sonidos, etc, si bien a mi gusto los venía mirando de arriba hace rato.
    Crea letras que además de contar historias, contienen frases que te resuenan las tripas, que conmueve como nadie. Es infinito el cariño que se ha ganado en la gente, encima Bostero y Riquelmista, tengo la suerte de cada tanto cenar con el papá de Román y escuchar anécdotas de un tipo con códigos tremendos al cual siempre dije antes de saber del cariño de indio x román que roman es el indio del futbol. Y leerlo al indio es sus reportajes es un deleite enorme ni quiero imaginar lo q debe ser ahondar en sus recuerdos! Felicitaciones por tu trabajo! Y en el documental de vorterix el indio dice que era el invitado a cantar con los stones! Porqué no se animó? Me gustaría saber que tema hubiese elegido? Y sino que tema le hubiera dicho a Richards que se aprenda para que lo toquen los Stones del Indio!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      No creo que lo haya considerado ni siquiera un segundo…

  19. Franco Cardone dice

    Señor Marcelo Figueras:

    Voy a tutearte. En primer lugar te imagino durante todo este tiempo compartido con El Indio. En primer lugar: envidia sana por la herramienta de vida que vas formando, más allá de lo profesional imagino tu cabeza volará. Te imagino mezclando placer, pensamientos, textos, ideas, con admiración total. Salud por vos.

    Con qué puntualidad nos pusiste en el contexto del Indio y de esta creación. Su reflexión cercana (o no tanto) a la muerte, su ida y vuelta, su despojo, su sentirse mortal han hecho de esta obra algo increíble, tanto para aquellxs que pronto atravesarán esa etapa como para quienes – por lo menos por edad- la vemos de lejos.

    El Indio no se calla, y ahora menos que nunca. Sus letras son legados al futuro pero dagas al presente, al hostigamiento de los sectores de poder que vivimos a diario. Profesa desde una perfecta conciencia de clase, desde la primera persona del plural como bien decís.

    El Indio ya es el Indio, y su recambio generacional lo demuestra.

    Querido Marcelo: tu rol es definitorio para generaciones y generaciones que no podrán ser contamperáneas de sus presentaciones, sus opiniones, sus comentarios, sus notas. Podés ser ese gran remedio para un gran mal.

    Gracias Marcelo. Si podés comunicale a Carlos Alberto que a dónde quiera tocar vamos a estar, y que con lxs urugayxs tenemos la mejor.
    Saludo con el puño en alto desde Bahía Blanca.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Gracias. ¡Abrazo!

  20. Ivan dice

    Esto que hacen, hace muy bien al alma, como casi nada hoy. La vida se transforma cuando el corazón arde así. A Figueras, al Indio y a todo ese amor, gracias.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  21. Olmo- bandoneon Patagonico dice

    Me volaste la peluca. Desde ayer que “termine” de escuchar el disco pensé “siento que alguien se está despidiendo” y tus palabras me hicieron entender que era eso. Y lo que decís de Favio y del indio como icono popular me parece increíble, eso de qye dialogan con lo qye la interpela, ni más, ni menos. Gracias. En estos días subire una interpretación de algún tema, la oscuridad tiene más números por ahora, con el bandoneon. A ver que pasa

  22. gabriela dice

    Ante todo Marcelo, buena escritura la tuya, y describe bien el rol que le dimos de soplar la llamita. Por otro lado (y juro que no es por eso que te alabé) te pido un favor: ¿Podrías pasarle al Indio un mensaje? Quisiera entrevistarlo porque para mi tesis de doctorado estoy trabajando la cuestión espacial en sus letras, lo cual es bien difícil porque como habrás notado (o no, yo lo noté porque lo mío es lo espacial), en su poética las metáforas espaciales y/o menciones a los espacios son escasas, decididamente no son el componente principal de su imaginario. Igual no me rindo, prepotencia de trabajo y el culo sangrará, pero me vendría bien dialogar con él sobre algunas intuiciones. Me huele que los kioskos de legitimación del saber no son sus predilectos, pero quizás le guste repensar sus obsesiones desde ese ángulo poco usual… quizás hasta estaría lindo que vos también estés ya que sos su biógrafo, yo que se, un abrazo y gracias

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Le digo. Abrazo.

  23. Lucas dice

    Marcelo te acabo de escuchar por La Patriada leyendo esta hermosa nota… Me emocioné con vos en cada momento de la lectura ¿Qué puedo decir? Me da mucha alegría poder decir que soy contemporáneo de este artista popular y que somos muchos los que creemos que “si no hay amor que no haya nada”.
    Gracias Marcelo por ponerle palabras a tanto sentimiento.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo y gracias a vos.

  24. Rafael dice

    Es brillante la nota Marcelo, felicitaciones y gracias!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Mil gracias.

  25. Rolando dice

    Genial Marcelo.. cuando haces el paralelismo entre Blades Turner y Ciudad del este re referís a la triple frontera?

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Así es.

  26. Florencia dice

    Siempre que escucho al Indio se me plantean mil análisis posibles y ninguno al fin. Su complejidad y su cercanía, la capacidad de narrativa e imposición de fórmulas para la vida, junto a la musicalidad tan nueva y tan suya. La conexión de la ficción y lo urgente.
    Hermoso análisis, profundo, y abierto como los enigmas que nos propone cada vez.
    Gracias por compartirlo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  27. Marcos dice

    Desde Los Angeles, California, Marcos de Pasión Redonda (creo que Indio sabe quien soy.) Felicitaciones a Indio por tamaña obra. Super escuchable. Muy personal y directa. Creo que el espejo de Bowie fue liberador para el ruiseñor. Abrazos y que sigas disfrutando ser testigo directo. Las mejores energías!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Se agradece!

  28. evangelina dice

    UN GRAN DELEITE ESTA NOTA, GRACIAS MARCELO FIGUERAS.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡A vos!

  29. pata dice

    Me emocioné leyéndote y escuchando/devorando esa maravillosa obra del gran Indio. Es imposible poner mejores palabras a ese manifiesto poético musical! Nunca mejor dupla! que se repita siempre o que no. Por hoy es suficiente para estar feliz.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  30. Ignacio dice

    Excelente nota Marcelo, para archivar, saludos

  31. Artaud Bustos Berrondo dice

    Indios de Solari
    Hace muchos años un amigo me dijo “como que no escuchaste nunca los redondos” y me pasó el disco El último Bondi a Finisterre. Cuando lo tuve en las manos. Pensé pre juicioso en todos los defectos que tenia a la vista. Lo escuche como yo era en esa época pre juicioso y mal conectado con el arte. Creo que estaba mal conectado con todo, salvo con un par de amigos.
    Como toda obra artística algo se movió adentro mío, sin que me diera cuenta. Algo se desacomodo para siempre. Yo era una persona que creía que los artistas se salvaban. Que el arte de un artista era solo una manera de volverse conocido y rico.
    Es redundante decir que escuche luego todos sus discos. Con ese oído del que esta prendido. Del que entiende que el artista sincero habla desde el barro. Desde el humo de leña de cajón de manzana. Desde el frio de no encontrar calor. Desde el oprimido. Desde el castigado por ser y decir.
    Por prejuicios propios no me anime a irlos a ver a mar del plata. Su último recital. Todavía me lamento ese miedo estúpido.
    Cuando escucho las críticas a su arte. Se me ríen los dos huevos. Un tipo que nunca paro de escribir al mismo público y que no hizo más que volverse más grande. Nada en este rincón del mundo crece desde el arte. Todo es mal alimentado y mal regado. Perdemos y perdemos a los que cuentan lo nuestro.
    Puede no gustarte, puede no emocionarte. Puede. La vida es así. Una flor te alegra el día. O no.
    No soy fanático de nada. El fanatismo es para giles. Tampoco soy Anti. Ser anti es más bajo que ser gil. Porque el fanático defiende algo a toda costa, el anti no defiende nada y ataca todo. El anti sueña que nada es su responsabilidad.
    Solari es según mi punto de vista, un tipo que proyecta un recital monumental y sucede algo muchos más grande e incontrolable para nuestro país.
    Planea una misa y sucede un Tsunami.
    Ya de solista iba a todos lados a ver. A sentir la magia del pogo mas grande del mundo.
    A esperar horas para cantar a los gritos, nuestro grito.
    De sentir que por fin nuestro grito llegaba para quedarse.
    La música Ricotera es, fue y será una guía. Un camino. Una huella.
    Siento lo mismo con todos los Ricoteros.
    Si tiene que sonar un tema al azar. Que sea Ricota. Redondo y de ricota.
    Escuchar su nuevo disco me llena de esa juventud desacomodada y bella.
    Hermoso Extracto de polen de Carlos, Marcelo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo y gracias por tus palabras.

  32. Daniel Fernandez dice

    Marcelo, Gracias!! tremendo disco de El Indio…… tremenda nota, como cada una de las que escribis…. Esperando ansioso la biografia!!!
    abrazo gigante!

  33. Ezequiel Coringrato dice

    Marcelo es para agradecerte, sos muy generoso en compartir esa amistad que tenès con el Indio con todos nosotros.
    Màs a allà de tus dotes como escritor y crìtico excepcionales, se siente tu complicidad para contarnos esos detalles que a los que amamos al Indio nos hace sentir cerca del sueño de tenerlo de amigo. Un abrazo grande y saludos para usted y el mister, enviele si puede mis felicitaciones por la forma en la que abriò su corazòn en este disco nuevo. Hasta pronto!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  34. Pedro dice

    El disco tiene muchos temas buenos y algunos que no son de mi agrado, es lo que me genera a mí, para nada es una opinión con algún tipo de fundamento, más que el de las sensaciones que me genera. Temas como la Hotel Ostende (me hace acordar a la murga de la virgencita), La Oscuridad, el Martillo de las Brujas y Pinturas de guerra, en ese orden, son himnos del corazón. Temas como Panasonic y canción para un Terrorista bonito, creo que pasarán sin pena ni gloria.
    El resto de los temas suenan muy bien, a esos les quería hacer una mención especial
    Seguramente otros tienen otras sensaciones, igualmente lo que no me parece es adular por adular.
    Saludos y éxitos.

    P/D: un detalle, en el libro del cd, la letra de el martillo de las brujas tiene otra letra (un error? Intencional? Una brujería?)

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      El libro se imprimió mucho antes de que el Indio modificase el final de la canción.

  35. Mariano dice

    Que increíble Marcelo, muchas gracias por la nota, excelente, por otra parte creo a mi modo de ver que, como dijo Solari no tendremos notas a él…y por ende pistas para poder interpretar más su poesía…en fin felicitaciones por este nexo con semejante poeta…el disco increíble,los músicos todo… quedamos a la espera, ansiosos de saber más del Libro. un saludo. M.

  36. Gabriel Santachita dice

    Sin el Indio mi vida no solo sería menos interesante, sino que también menos feliz y disfrutable.
    Ser valiente por reír, con todo el mundo a cuestas, aún reír.
    Su obra fue tan esperada que al salir de la disquería la lluvia disimulaban mis lágrimas, aunque el que me viera abrazando y besando un librito rectangular se daría cuenta de todo.

    Tengo otro tesoro para revivir cada día, gracias Indio, gracias por siempre.
    Cuando los muertos sin alma anden boqueando, allí estaré para clavar mi daga en esos cuerpos fríos.

    Abrazo grande Marcelo, muy bueno tu texto, pero te juro que no soy de los que te necesitaron para entender nada. Siento que Solari es muy próximo a mi, algo así como un tío sabio y burlón que escucho y leo desde hace 20 años con la voracidad de un tiburón en un estanque de sangre.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  37. Agustín dice

    Que hermosas palabras!! Siempre digo lo mismo, hay indio para rato, y este disco en un punto sentí que no era el último, ruta infinita de rock and roll… Así de simple. Nuevamente digo lo mismo, hermosas palabras, hermoso disco, gracias Marcelo, sos un genio. Abrazo enorme y buen lunes

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Igualmente!

  38. esto es Uruguay papa dice

    QUE MAS AGREGAR… discazo gran nota, indio lo lograste otra vez no me emocionaba tanto un disco tuyo desde el momo sampler ponele..

  39. Eugenia dice

    Que maestro Marcelo! Gracias!!!! 👏👏👏👏

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Muchas gracias.

  40. Lucas Andrin dice

    Excelente abordaje, un analisis profundo de la obra, que pudo alimentar la cercanía, testigo creativo de esas lirica que traducen al espiritu del intelectual y exponente mayor de la cultura rock

  41. matias dice

    Magistral. De punta a punta. De vida a muerte. De amor al odio. Yo sólo se que no se nada.

  42. Martin L. dice

    Marcelo, muy buena nota. Mandale una abrazo al viejo, que se permita descansar, que todos sabemos quien es y el legado que va a dejarnos.
    Me queda una duda. La frase “las despedidas son esos dolores dulces” ¿no es de romeo y julieta? En realidad dice “despedirse es un pesar tan dulce”. Preguntale a Don Carlos, aj. Nada, no cambia nada.
    Abrazo y gracia por la nota.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Hay varias alusiones a Shakespeare en las canciones del Indio…

      1. Leandro dice

        Seria tremendo seguir esta relación.

  43. Gastón dice

    Tengo 40. Fui por primera vez a un Huracán del 93 con 15 años y unos compas de la escuela técnica de Escobar. Cuando regresábamos del recital llegamos a Puente Saavedra. De allí en Bondi trucho hasta Grand Bourg y luego caminamos de madrugada por las vías entre 8 y 12 km hasta nuestras casas con Néstor Talavera. Yo a mi casa en Tortuguitas y el hasta Manuel Alberti. Hace menos tiempo mi madre maestra jubilada me pidió que la lleve al recital de Gualeguaychu. Me dijo que quería conocer y entender que me pasaba cuando era chico que me empujaba a seguir al Indio. Quedó fascinada. Ella y mi padre. Me abrazaron fuerte . Me vieron cantar y bailar como nunca antes. En Olavarría no estuve porque fui a hacer un “reconocimiento” del lugar dos días antes y evalúe las dificultades. No conseguí habitación de Hotel. Tenía los Tickets como siempre. Aunque nunca me los pidieron en ningún estadio o predio adoc. Me hice grande, me gradué , tuve hijos, disfruto la familia y mi mujer desde hace 20 años. Soy empresario y me siento así como lo describis. Un hombre popular atravesado por todas esas letras y mensajes grabados en mi. Siempre senti de esa forma la lírica de Solari. Tal como lo describis. Sos interesante Marcelo. Agradezco tus percepciones. Seguiremos ahí. Viviendo y pensando en nosotros.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo y gracias.

  44. Ángeles dice

    Leerte y ver toda una película en mi mente . Tus palabras me llevaron a un viaje extraordinario lleno de recuerdos, anhelos y esperanzas. Debo confesar que cada tema del Indio lo siento como una transfusión de sangre, un shock de nuevas energías que le ponen ilusión a mi vida. Cada palabra, cada acorde llegan a lo más profundo de mi ser. Gracias por estas palabras que nos dejan entrar un poco más en su mente y su corazón. Eternamente agradecida porque el Caballo Loco, el Míster me dio la energía para seguir adelante.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo!

  45. Mauro torres dice

    Gracias Marcelo por estos escritos,Gracias a ellos puedo comprender e interpretar esta obra magnífica que nos regala nuestro indio desde la mirada que hay que tener,más allá de la mía,abrazo enorme.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Otro para vos.

  46. MARTIN ARDID GATTI dice

    GENIAL DESCRIPCIÓN DE ALGO MUY DIFÍCIL DE EXPLICAR.
    GRACIAS MARCELO.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      A vos.

  47. Alejandro Véliz dice

    Excelente Marcelo, un abrazo

  48. Manuel dice

    Muy buena la nota!
    A la primer escucha sentí que el Indio había hecho quizás no el mejor disco que podía salir de su cabeza, sino el disco que más ganas tenía de hacer. Quizás de ahí la sensación de que sea el menos “conceptual” en su obra solista. Siento el espíritu del pibe que alienta con tres “Dale!” en Porco Rex y sentir al Indio feliz nos pone felices.
    Por último, una cosa que me dijeron unas amistades pero que no vi con mis propios ojos en Olavarria: ¿aparecía Evita en un momento en las pinturas del escenario?
    Saludos y gracias por compartir el afecto !

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      No recuerdo lo de Evita. Yo estaba al costado del escenario y no veía mucho los fondos. Pero pregunto…

      1. Nicolas Humeniuk dice

        Buenas tardes, Sobre Olavarria… mirando el escenario de frente, en cada extremo al lado de las pantallas laterales habia un trapo gigante con una pintura de la cara del Indio mezclada con la cara de Evita. Cuando entramos con mis amigos lo notamos al instante.
        Tengo varias fotos, por si las quieren ver… Buenisimo!!
        Abrazos y saludos,,,, hasta la proxima misa.

  49. MARTIN GATTI dice

    GRANDE MARCELO.
    UN LÉXICO TREMENDO PARA PODER EXPLICAR TODA LA OBRA DE CARLOS.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Ja ja… ¡Gracias!

  50. Facundo Castoldi dice

    Impecable artículo. Gracias Marcelo por desarrollar con claridad la conceptualidad del disco, tan esperado. Superó las expectativas, (que eran muchas) por sus melodías y las letras introspectivas, pero a la vez universales y atemporales – y siempre del lado de la mecha donde nos encontramos nosotros- ✊

  51. GISE dice

    ¡Increíble es leer mis sentimientos en tu narración MarcHelo!
    Aunque el Ruiseñor pierda sus alas, sus plumas o su pico, de acá, de nuestra vida, de nuestras almas no se irá jamás. Son tan pocos los que pueden oir su poesía y regocijarse en cada interpretación. Emocionarse por ser tocados por sus lírica!
    Carlitos querido! Poeta encantador! Ya cumpliste con tu gran misión: encandilarnos!

  52. Lea! dice

    ¡Saludos, Marcelo! Ha sido un placer leer la columna. Es una ayuda para justificar nuestro fanatismo, sabemos que no son buenos, pero con el Indio es así. Supongo que te dedicaras en cuando veas al míster en hacerle llegar nuestro cariño y la felicidad que nos producen las canciones nuevas. Sos el heraldo esta vez y transferir la genuidad de nuestro afecto no va a ser tarea sencilla ¡Suerte, entonces!

    Abrazo al míster.

    Lea!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  53. Ignacio L. Uriarte dice

    GRACIAS Capo! Saludos al Mr. Siempre sembrando brasas en nuestros corazones.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  54. Luz dice

    Que dupla Figueras-Solari eh!!!
    Gracias por tanto!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡A vos!

  55. Gastón dice

    Che, excelente nota. En general no me gusta leer interpretaciones antes de tenerlas yo, pero en este caso me parecieron muy buenas. Una apreciación personal. A la luz del Ruiseñor se resignifica también Escenas del delito americano y eso es maravilloso porque es una obra que no se acaba nunca. Cada vez que se vuelve a los redondos o al Indio solista y escritor, la historia que se lee y se escucha es siempre otra. Creo que por obra y por llegada a un publico absolutamente trasversal en términos etarios y sociales, el Indio es el Gran artista que legó esta tierra.
    ¿Alguna pista sobre la fecha del libro autobiográfico?

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Diciembre o marzo.

  56. Pedro dice

    Qué necesario este disco. Qué necesario cada obra de arte de este disco. Qué necesario y atrevido esto que nos regalaste Marcelo. Muchas gracias.
    Qué necesario se nos hace volverlo a ver pronto.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo!

  57. jorge de tigre dice

    Gracias por cada renglón Marcelo!
    Ojala protoplasman tenga conocimiento del 1% de lo que genero en todos nosotros, aquella juventud hoy entrada en algunos años mas. La misma que estaba librada a su suerte por allá por los 90 y que contó con su musicalizaciòn para cruzar aquel desierto.
    siento que nos dio herramientas para no ser devorados por el Saturno mitológico, y que desde donde pudimos siempre quisimos cambiar el mundo, que como todos sabemos es REDONDO Y DE RICOTA!
    Abrazo grande!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Otro para vos!

  58. Romina dice

    Gracias Marcelo, sos un hallazgo en estos tiempos… Saludos cordiales.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  59. Pablo dice

    Poner en palabras la esencia que se desprende desde la humanidad del indio es un ejercicio que me parece del todo complejo. Brindo porque sos el mejor que pude leer en estos años. Gracias Marcelo!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  60. Fabian dice

    Como un niño observador extasiado de las fiestas ricoteras en el Lozano de La Plata. Como un jóven que intentaba borrar el post Malvinas en “Candombe”, un sótano-espacio cultural creado por el Mono Cohen en donde tocaba Patricio Rey y otros artistas del under. Como un adulto que se maravillaba por la convocatoria multitudinaria de Los Redondos y se angustiaba porque intentaban vincularlos con la violencia que los circundaban. Como padre de familia que acompañó a sus hijos a algún recital del Indio. Lo único que puedo decir es que la obra de tamaño artista es invalorable, especialmente en los tiempos oscuros del pasado y el presente. Muchísimas gracias porque este artículo refleja perfectamente el valor que tiene el Indio para muchos. El disco se deja escuchar una y otra vez.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo y gracias!

  61. Gricelda dice

    Un gusto, un gusto, un gusto inmenso leerte.Guardo esta nota como un incunable.Saludos a los dos claro.Solari nos acompaña en este tránsito in terra.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

  62. Julian Otal Landi dice

    Excelente maestro! Un bien merecido analisis de la magnifica obra del Indio. Su ultimo trabajo es monumental.
    Felicitaciones

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  63. Mar dice

    “Nunca es a solas, siempre es en tanto otros. Por eso mismo, cuando alude a realidades que lo afectan, casi siempre se trata de las realidades que nos sacuden a todos.” … Sólo una mente brillante puede interpelar tanto a otra, así como también interpela tu letra a quienes te leen. Texto de lectura obligatoria para guardar al lado del disco. Junto con tu programa de radio. Todo será recordado por décadas, las que nos llevarán para poder asimilar tanta genialidad, inteligencia y belleza, embutida, encriptada, y disfrazada de un disco de rock.
    Gracias Marcelo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  64. Miriam de Grau dice

    Marcelo…te leo y me completa, me llena el intelecto y el alma…Vos agradeces cada comentario pero…Gracias te digo yo a vos!!!por el respeto y valoración de un poeta…una persona con ese maravilloso don del decir… su obra tan mágica como siempre, que ya ha dejado mentes abiertas… corazones sangrantes pero esperanzados en construir una realidad que interpretamos a través de las metáforas!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Un abrazo grande.

  65. Leonardo dice

    Ahora entiendo porque el Míster te tiene como escriba de su biografía, explicas sus sensaciones como nadie. Ah y el disco no puede llamarse así, es una obra de arte. Abrazo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Otro para vos.

  66. Gabriela dice

    Marcelo, gracias por tan fantástico análisis. Voy a volver a escucharlo resignificando tantas partes que creo que voy a escuchar otro disco. Eso también es lindo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Me alegro!

  67. claudio dice

    Marcelo te felicito la verdad impecable lo que escibiste!!! el disco del querido indio siempre un paso mas alla en lo musical!!! Una pregunta es cierto que hay un disco casi terminado y que una vez dijo que haria un disco de versiones ?? gracias por todo lo que haces!!!
    abrazo a la distancia!!!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      No hay nada casi terminado. Lo de las versiones sigue siendo apenas una idea sin visos de concreción.

  68. Alejandro dice

    Mis respetos Marcelo . Un análisis digno del artista

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Gracias.

  69. Jesuan Garcia dice

    Excelente artículo gracias Marcelo!! Gracias Indio!! ~~ p/d: detalle donde te referís a la canción “la ciudad de los encandilados” pusiste acantilados. Disculpa el atrevimiento mío, abrazo de rock!~

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Uh, mil gracias por hacérmelo notar… Ya lo corregí. ¡Gracias!

  70. Ariel dice

    Sos un fenómeno, de verdad. Y no lo digo como adjetivo, sino como sustantivo. No encuentro otras personas que desglosen y describan tan vívida y pasionalmente lo que nos pasa a todos los fanáticos de su obra.
    Por cierto, para los impacientes… decime que está más próximo de lo que pensamos un nuevo (¡otro!) CD, jajaja. 4 años de espera serían terribles. Un abrazo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Gracias. Imagino que esta vez tardará menos…

  71. Berenice Blanco dice

    Impresionante tu escrito! lo leí sólo porque me lo recomendaron. No me gustan mucho las presentaciones, los prólogos…
    Me emocionó lo de Shakespeare (comparto tu visión) y lo de Evita. Brillante!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  72. jose luis dice

    Muy bueno como siempre .

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  73. Natalia dice

    Wooww que placer leerte comprenderte y entenderte, gracias!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  74. Hernan dice

    Cuando leo …el biógrafo del indio…ohh..me sorprendo y voy a la lectura con más inquietudes..fue sólo una sensación pasajera..disfruté tanto lo leído gracias Marcelo..
    Sin dudas sos..el que escribe lo que Dios vivió y nos lo contas tal cual lo necesitamos,lo vivimos..
    Gracias por las verdades(tan escasas por estos días)…salud

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  75. Carlos dominguez dice

    Gracias Figueras cm el Indio llaves de la paz bien merecido cumpas

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  76. Carlos dice

    Gracias Figueras cm el Indio llaves de la paz bien merecido cumpas

  77. Fernando dice

    En esta hora de la tierra, me es tan dificil pensarme sin pensar con la optica gestada al calor del redondel.
    Vivo en barrio de mi amada Montevideo, donde aun se puede por momentos obviar las veredas y caminar por las calles.
    Vivo en una ciudad donde los muros se convierten a veces en el papel prensa de la imaginaria de base.
    Una tarde de domingo gris, que al decir de Cabrera, son como adelantos de navidad; es tan lindo leer y releer, palabras que conforman a la vez que confirman un mismo pulso vital.
    Tanto y mas lindo es descubrir entre esas palabras placebo, una imagen que grita mil gritos, la cual adorna las calles de un barrio de mi amada ciudad.
    Esa esquina, del barrio de la union, decorada por un pibe de ese barrio, almacenero, almacenero es como un rinconcito donde para donde veas hay arte redondo. A tres cuadras del caos que supone caminar el corazon del barrio la union, desembarcar en ese almacen lejos de compulsar la compra, el pibe te convida a conversar de rock, de arte…. Las tapas de los discos de patricio rey adornan las cuatro esquinas… Y desde el aire se puede ver dibujado en la calle un pr gigante en conformacion planetaria.
    Es un deleite, un llenarse de tanto, leer, escuchar y ver, en esta hora de la tierra lo que acabo de ver en esta nota.
    Salu, desde este otro lado del rio de los pajaros pintados

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Salud!

  78. Cristian b dice

    Lo que escribiste es indispensable para tomarlo como complemento del álbum, permite interpretarlo por fuera del sentido común al que estamos sujetados y que cada uno lo haga propio.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Me alegra saberlo!

  79. Vanesa dice

    Impecable artículo Marcelo, leer cada párrafo tuyo y cómo trasmitís tu vivencia al lado del Indio es muy interesante, gracias por compartirlo. Un beso!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

  80. Jonathan dice

    Excepcional

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  81. Pedro dice

    Terrible relato, un saludo al mister

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  82. Pedro dice

    Terrible relato marcelo te hace querer saber mas de la vida del mister, y te provoca mas ganas de haber vivido esa epoca. Lamentablemente tengo 18 años y no pude vivir mucho de él y toda su obra pero la “bella señora” es algo inevitable y doloroso (por mas que se posponga) y muy interesante y grandioso por otro

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  83. Daniel dice

    Excelente resumen. Agranda la percepcion que tenemos del Indio. La metafora del amor y todas las vulnerabilidades es inquietante y muy sugestiva. Grande el Indio.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Abrazo.

  84. Alejandro Rostagno dice

    “Nosotros somos dados a confundir fuegos de artificio con sistema solar, a creer que el biombo es la realidad y no lo que nos separa de ella”…clap, clap, clap (aplausos). Vaya tarea la tuya, Marcelo, de escribir lo inexplicable con una eficacia (ubicua) que conmueve. Gracias!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡A vos!

  85. ramiro zárate dice

    Que bueno es todo esto, Marcelo. Gran nota. Gran disco. Gran vida la del Indio y, gracias a vos, nosotros pudimos hacerle justicia. Un abrazo grande.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Otro para vos!

  86. Pablo dice

    Ufff… permitanme agregar ese término a la rae, ya que expresa mucho mas de lo que puedan decir mil palabras.
    Simplemente, felicitaciones Marcelo, espero que el “ufff” haya sido lo suficientemente expresivo.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

  87. Diego dice

    Me propuse escribir unas cuantas líneas pero siento, al terminar de leerte, que es totalmente innecesario. Siento -qué egoísta- que logras interpretar el mesianismo terrenal del Indio como nadie jamás lo había hecho, y me sumerjo enteramente en tus hermosos relatos. Y por eso, creo que basta con agradecerte, también (nobleza obliga) hay que decir que me da vergüenza pensar en la posibilidad de que leas este comentario. Mientras tanto seguiré llorando mientras bailo con este disco, mañana es lunes y hay que retomar la lectura de El negro corazón del crimen. Abrazo grande, genio mundial.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias x leer el libro!

  88. Gisela dice

    Impresionante Marcelo. Gracias por el viaje a las profundidades indias.

  89. Mercedes dice

    Sos un genio chabon!!!! Te leemos con mi marido y nos haces vibrar de emoción…. muchas gracias x acercarnos a él de esta manera…Gracias de💜

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a ustedes!

  90. Ricardo dice

    Excelente Marcelo. Siempre el Indio decía que cada vez que salía un nuevo material suyo logia dar algunas entrevistas como para agregar algo mas al concepto del disco, aquí te encargaste vos Marcelo de ese rol, excelente. Y por favor decile al Indio que no se preocupe, nosotros las ondas ricoteras defenderemos el nombre y honor, es lo menos que podemos hacer por él, como no hacerlo su él, los redondos, nos ayudaron a pasar el desierto de los 90. Gracias.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  91. Dario Roth dice

    Gracias Marcelo. Hermosa forma de contarnos el hecho artístico del quien ya es parte de lo mejor de nuestra historia. Afectuosamente, Dario (uno de los caballos locos que pretende seguir tirando de esa carreta hecha de sueño para hacerle “pito catalán” al destino)

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo!

  92. Marcelo dice

    Gracias Marcelo por juntarnos, por el amor y y estas formas de acariciarnos el alma. Salud para todos.

  93. Araceli dice

    Gracias indio! Llore con tus letras 😢

  94. monica dice

    Gracias por tu impecable nota. Un lujo para mí leerla “despertandome” este domingo nublado.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  95. Leonardo dice

    Que bueno q un artista metafóricamente nos escribe lo q nosotros vivimos día a día ,cada uno lo interpreta a su placer , gracias indio ,Marcelo un abrazo desde Lincoln !!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Otro para vos!

  96. cristina ciaccio dice

    excelente crie a mis hijos con la poesía y música del indio, es la mejor herencia que les dejo, gracias

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo!

  97. Rita dice

    Cada nota que escribís no sólo nos informa, sino que nos educa, nos ilustra y despierta en los lectores interés y curiosidad de aprender y de transmitir lo que nos contás.
    Esta, además de todo esto, emociona hasta hacer sentir escalofríos…
    GRACIAS POR TANTO!!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  98. Julian dice

    Genia articulo Marcelo, me ayudo a comprender mas el disco que por cierto es hermoso en todas sus dimensiones. Con esa pluma espero con ansisas la biografia. Saludos desde Tandil (los esperamos para una misa mas)

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Abrazo!

  99. JulianD dice

    Marcelo hermoso articulo, me ayudo a comprender mas el disco que por cierto es hermoso en todas sus dimensiones. Con esa pluma espero con ansias la biografia. Saludos desde Tanxil

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Saludos!

  100. Sergio dice

    Impecable Marcelo, un gustaso leerte…

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  101. Susana dice

    que hermosa nota!!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  102. patricia feuli dice

    Es un deleite leerte cada domingo. Gracias Marcelo!!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  103. Ricky dice

    Gracias Marcelo por acercarnos al Indio todo el tiempo!! Esperamos con ansias esa autobiografia que seguramente nos emocionara por el propio relato y por tu forma de escribir.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias a vos!

  104. Damián dice

    Te felicito por este artículo y por acercarnos día a día al indio a partir de tu (gran) programa de radio en la patriada, radio que recomiendo a todo el que conozco. se nota porqué el indio te banca así. el disco es una genialidad absoluta.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Gracias!

  105. Valeria dice

    Excelente!!!!! Leer esto hoy me hizo querer más al Indio y a cada tema que son impecables la verdad que no esperaba menos de vos indio , creo que es una de sus mejores obras 😊

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

      1. Rodrigo Sarmiento dice

        Leer este articulo me hace entender y valorar muchisimo mas la clase de artistista q es caballo loco,me crie con su música y hoy viviendo lejos de mi escensia barrial con pibes a quien intentar cuidar trato de q entiendan su mensaje y ojala la vida me cruce 2 minutos en su camino y decirle muchas gracias por tanto,seria cumplir un sueño,abrazo Marcelo exelente nota.

        1. Marcelo Figueras
          Marcelo Figueras dice

          ¡Mil gracias!

  106. Miguel dice

    Gracias por compartir este resumen, la cual pone al desnudo está gran esperada obra. Solarí representa a muchos chicos los cuales muy pocos entienden sus letras, pero van agarrando fragmentos de frases que van marcando sus vidas, mi vida. Pero a mí que tengo 33 años y que mi primer recital fue a 8 años en Parque Patricios, me encantaria poder ver un gesto, en el cual sobrarian las palabras. Un abrazo con su gran compañero, Skay. Ya no me importa verlos arriba de un escenario, ya no quiero verlo a Solari en un escenario, solo quiero que un gesto me hagan entender mas sus letras. “

  107. Nahuel lopez dice

    Marcelo te lo digo en cordobes: culiao no pode escribir asi. Que animal. Bestia. Me suele pasar a veces, cuando te leo hablando del indio, lo mismo q te suele suceder a vos cuando se te llena la boca de lagrimas. Y ahora entiendo porque. He leido incansablemente, casi como un vicio, todas las entrevistas al indio. Siempre tuve la sensacion de que faltaba algo, o alguien que haga hablar al indio de eso que yo queria escuchar: sus letras, su filosofia, su lectura de la realidad, y la faceta existencialista de su obra. De repente me encuentro despues de 20 años, con alguien que golpea a la obra del indio de esa manera que venis esperando desde mis 15 años. No tardare mucho en animarme a escribir y reflexionar algo que me ocupa muy intuitivamente: Solari despues de Figueras. Un abrazo hermano. Se te estima y se disfruta lo tuyo

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Ja ja… ¡Muchas gracias!

  108. Panchi dice

    Hacía muchos años que no escuchaba al Indio. Su nuevo disco es bello desde la primera escucha (y eso suele ser difícil). Esta nota de Figueras sobre él, también. Desde su primera lectura. Gracias a ambos!

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

  109. Flor dice

    Desconocido y valorado, gracias por amanecer con tanto.

  110. Macos dice

    Tremendo articulo. A la altura del artista!
    Marcos , desde el.bosque de mar del plata.

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      ¡Mil gracias!

  111. Natalia dice

    Pero que bien que escribís Marcelo, la puta madre! Impecable tu nota…

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      Te agradezco.

  112. Nahuel de la Cruz dice

    Siempre es muy bueno leer tus palabras sobre Indio, Marcelo..
    te hago una consulta… en el album, la letra de el martillo de las brujas, hay un error de impresión?? o era así la letra hace un tiempo atrás??
    GRACIAS

    1. Marcelo Figueras
      Marcelo Figueras dice

      El librito con las letras se imprimió mucho antes de que se terminase la grabación. Y surgió otro final para la canción, que necesitaba algunos versos más.

    2. Leonardo dice

      Que bueno q un artista metafóricamente nos escribe lo q nosotros vivimos día a día ,cada uno lo interpreta a su placer , gracias indio ,Marcelo un abrazo desde Lincoln !!

      1. Marcelo Figueras
        Marcelo Figueras dice

        ¡Otro para vos!

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