UNA PESADILLA ANTICIPATORIA

El teléfono celular, como lo imaginaron Edison, Tesla, Asimov, un diario británico y un cineasta francés

 

La imagen que abre esta nota fue publicada por el diario inglés Daily Mirror hace 97 años, en enero de 1923, bajo el título Cuando todos tengamos teléfonos en el bolsillo. No es la más antigua de las predicciones al respecto.

El inevitable Julio Verne imaginó en 1863 las comunicaciones vía Internet y el fax, en su novela París en el siglo XX. 

La revista Cosmopolitan publicó en 1911 un centenar de predicciones de Thomas Alva Edison, entre ellas los teléfonos inteligentes. Quince años después, Nikola Tesla le dijo a John B. Kennedy, que lo entrevistó para la revista Collier’s:

 

La comunicación inalámbrica convertirá al planeta en un gran cerebro, cosa que de hecho ya es. Podremos comunicarnos al instante, sin importar la distancia. No sólo eso. Además, por televisión y teléfono nos veremos y escucharemos como si estuviéramos cara a cara, a miles de kilómetros de distancia. Los instrumentos con que lo haremos serán asombrosamente simples comparados con nuestros actuales teléfonos. Será posible llevarlos en el bolsillo».

 

 

Isaac Asimov participó en 1964 en la muestra del mayor optimismo tecnológico, realizada en Nueva York con el título Los logros de la humanidad, en un globo que se contrae, en un universo en expansión. En una especulación sobre cómo sería el mundo medio siglo después, previó los vehículos con cerebros robot, a los que «se podrá indicar un destino, al que se dirigirán sin la interferencia de los lentos reflejos de un conductor humano». Esos autos que se manejan solos nos permitirán hacer otras cosas, como comunicarnos «con sonido e imagen en la pantalla del teléfono, que también servirá para estudiar documentos y fotos y leer libros».

En 1947, el periodista y documentalista francés J.K. Raymond-Millet, filmó La télevisión, oeil de demain (La televisión, el ojo del mañana) sobre una idea del autor de ciencia ficción René Barjavel. No sólo prevé el teléfono celular, sino también la videoconferencia, las pantallas en los autos y la publicidad televisiva en la vía pública. E imagina situaciones de uso del celular que hoy pueden verse en cualquier lugar del mundo. Aquí, cuatro minutos de muestra.

 

 

 

 

 

 

 

 

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