Vigilar y castigar

Qué hacían en el siglo XVII ante la peste

 

Según una orden publicada a fines del siglo XVII, estas fueron las medidas a tomar cuando la peste apareció en una ciudad:

Primero, una separación espacial estricta: el cierre de la ciudad y sus distritos periféricos, la prohibición de abandonar la ciudad bajo pena de muerte, la matanza de todos los animales callejeros; La división de la ciudad en barrios distintos, cada uno gobernado por un intendente. Cada calle se coloca bajo la autoridad de un síndico, que la mantiene bajo vigilancia; si deja su calle, será condenado a muerte. En el día señalado, a todos se les ordena permanecer en el interior de las viviendas: está prohibido salir bajo pena de muerte. El síndico en persona viene a cerrar la puerta de cada casa desde afuera; se lleva la llave y se la entrega al intendente del barrio; el intendente lo guarda hasta el final de la cuarentena. Cada familia habrá hecho sus propias provisiones; pero, para el pan y el vino, se instalan pequeños canales de madera entre la calle y el interior de las casas, permitiendo así que cada persona reciba su ración sin comunicarse con los proveedores y otros residentes; carne, pescado y hierbas serán subidos a las casas con poleas y cestas. Si es absolutamente necesario salir de la casa, se hará de a uno por vez, evitando cualquier reunión. Solo los intendentes, síndicos y guardias se moverán por las calles y también, entre las casas infectadas, de un cadáver a otro, los «cuervos», a quienes puede dejarse morir: estas son «personas de poca sustancia que trasladan a los enfermos, entierran a los muertos, limpian y desempeñan muchas tareas viles y abyectas”. Es un espacio segmentado, inmóvil, congelado. Cada individuo está fijo en su lugar. Y, si se mueve, lo hace a riesgo de su vida, contagio o castigo.

La inspección funciona sin cesar. La mirada está alerta en todas partes: «Un cuerpo considerable de milicianos, comandados por buenos oficiales y hombres acaudalados», montan guardia en las puertas, en el ayuntamiento y en cada barrio para garantizar la pronta obediencia de la gente y el acatamiento más absoluto a los magistrados, «como también para observar todo desorden, robo y extorsión». En cada una de las puertas de la ciudad habrá un puesto de observación; al final de cada calle, los centinelas. Todos los días, el intendente visita el barrio a su cargo, pregunta si los síndicos han llevado a cabo sus tareas, si los habitantes tienen algo de qué quejarse; ellos «observan sus acciones». Todos los días, también, el síndico sale a la calle de la que es responsable; se detiene frente a cada casa: hace que todos los habitantes salgan a las ventanas (a los que viven con vistas al patio se les asignará una ventana que da a la calle en la que nadie más que ellos puedn mostrarse); él llama a cada uno por su nombre; se informa sobre el estado de todos y cada uno de los habitantes, que “están obligados a decir la verdad bajo pena de muerte».

Si alguien no aparece en la ventana, el síndico debe preguntar por qué: «De esta manera descubrirá con facilidad si se ocultan muertos o enfermos». Todos encerrados en su jaula, todos en su ventana, respondiendo a su nombre y mostrándose cuando se les preguntó: es la gran revista de los vivos y los muertos.

Esta vigilancia se basa en un sistema de registro permanente: informes de los síndicos a los intendentes, de los intendentes a los magistrados o alcaldes. Al comienzo del «encierro», se establece el papel de cada uno de los habitantes presentes en la ciudad, uno por uno. Este documento contiene «el nombre, la edad y el sexo de cada uno, cualquiera sea su condición». Se envía una copia al intendente del barrio, otra a la oficina del ayuntamiento, otra para que el síndico pueda pasar lista. Todo lo que se puede observar durante el curso de las visitas (muertes, enfermedades, quejas, irregularidades) se anota y se transmite a los intendentes y magistrados. Los magistrados tienen control completo sobre el tratamiento médico; han nombrado un médico a cargo; ningún otro practicante puede atender, ningún boticario prepara medicamentos, ningún confesor visita a una persona enferma sin haber recibido de él una nota escrita «para evitar que alguien oculte y trate con aquellos enfermo, desconocidos para los magistrados». El registro de lo patológico debe estar constantemente centralizado. La relación de cada individuo con su enfermedad y con su muerte pasa por los representantes del poder, el registro que llevan, las decisiones que toman.

Cinco o seis días después del comienzo de la cuarentena, se inicia el proceso de purificación de las casas una por una. Todos los habitantes están obligados a irse; en cada habitación, «los muebles y los bienes» se levantan del suelo o se suspenden en el aire; se vierte láudano en la habitación. Después de sellar cuidadosamente con cera ventanas, puertas e incluso cerraduras, el láudano se enciende. Finalmente, se cierra el laúdano se consume y la casa se cierra; los que han realizado el trabajo son registrados, igual que lo fueron al entrar, «en presencia de los residentes de la casa, para ver que no se llevaban algo que no tenían al entrar». Cuatro horas después, los residentes pueden regresar a sus hogares.

Este espacio cerrado y segmentado, observado en cada punto, en el que los individuos se insertan en un lugar fijo, en el que se supervisan los movimientos más leves, se registran todos los eventos, en los que un trabajo ininterrumpido de escritura vincula el centro y la periferia , en el que el poder se ejerce sin división, de acuerdo con una figura jerárquica continua, en la que cada individuo se ubica, examina y distribuye constantemente entre los vivos, los enfermos y los muertos; todo esto constituye un compacto mecanismo disciplinario. La peste se enfrenta con orden; su función es resolver cada posible confusión: la de la enfermedad, que se transmite cuando los cuerpos se mezclan; la del mal, que aumenta cuando el miedo y la muerte superan las prohibiciones. Establece para cada individuo su lugar, su cuerpo, su enfermedad y su muerte, su bienestar, por medio de un poder omnipresente y omnisciente que se subdivide de manera regular e ininterrumpida incluso para la determinación final del individuo, de lo que lo caracteriza, lo que le pertenece, lo que le sucede.

Contra la peste, que es una mezcla, la disciplina pone en juego su poder de análisis. Toda una ficción literaria creció en torno a la peste: leyes suspendidas, prohibiciones levantadas, el frenesí del paso del tiempo, cuerpos relacionándose sin sentido, individuos desenmascarados, abandonando su identidad legal y la figura bajo la cual eran reconocidos, permitiendo aparecer un verdad muy diferente. Pero también había un sueño político de la peste, que era exactamente lo contrario: no el festival colectivo, sino las divisiones estrictas; no la transgresión de las leyes, sino la regulación hasta en los menores detalles de la vida cotidiana a través de la mediación de toda la jerarquía que aseguraba el funcionamiento capilar del poder; no máscaras que fueron puestas y quitadas, sino la asignación a cada individuo de su nombre «verdadero», su lugar «verdadero», su cuerpo «verdadero», su enfermedad «verdadera». La peste como forma, a la vez real e imaginaria, del desorden, tenía su correlativa disciplina médica y política. Detrás de los mecanismos disciplinarios se puede leer la memoria inquietante de «contagios», de la peste, de rebeliones, crímenes, vagabundeo, deserciones, de personas que aparecen, desaparecen, viven y mueren en desorden.

Es cierto que el leproso dio lugar a rituales de exclusión, que en cierta medida proporcionaron el modelo y la forma general del gran Confinamiento, pero la peste dio lugar a proyectos disciplinarios. En lugar de la división masiva y binaria entre un grupo de personas y otro, exigía separaciones múltiples, distribuciones individualizadas, una organización en profundidad de vigilancia y control, una intensificación y una ramificación del poder.

El leproso quedó atrapado en una práctica de rechazo, de encierro en el exilio; fue abandonado en una masa indiferenciada; los enfermos de la peste se vieron atrapados en una minuciosa división táctica en la que las diferenciaciones individuales eran los efectos restrictivos de un poder que se multiplicaba, articulaba y subdividía. El gran confinamiento por un lado; el entrenamiento correcto en el otro.

El leproso y su separación; la peste y sus segmentaciones. El primero está marcado; el segundo analizado y distribuido. El exilio del leproso y la detención de la peste no traen consigo el mismo sueño político. El primero es el de una comunidad pura, el segundo el de una sociedad disciplinada. Dos formas de ejercer poder sobre los hombres, de controlar sus relaciones, de separar sus mezclas peligrosas. La ciudad afectada por la peste, atravesada por jerarquía, vigilancia, observación, escritura; la ciudad inmovilizada por el funcionamiento de un poder extenso que se aplica de manera distinta a todos los cuerpos individuales: esta es la utopía de la ciudad perfectamente gobernada. La peste (prevista como una posibilidad al menos) es el juicio en el cual se puede definir idealmente el ejercicio del poder disciplinario. Para que los derechos y las leyes funcionen de acuerdo con la teoría pura, los juristas se colocan imaginariamente en el estado de naturaleza. Para ver el funcionamiento perfecto de las disciplinas, los gobernantes soñaban con la peste. Proyectos disciplinarios subyacentes, la imagen de la peste representa todas las formas de confusión y desorden; así como la imagen del leproso, separada de todo contacto humano, subyace en proyectos de exclusión.

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

24 Comentarios
  1. Santiago dice

    «En América latina tuvimos los siniestros años de dictaduras militares y luego se impuso el neoliberalismo pero nunca se llego a efectuar una intromisión explícita, evidente o visual, no se cómo expresarlo, de fuerzas extranjeras, más halla de Inglaterra en las Islas Malvinas. »
    Sí la hubo, la invasión a Panamá en 1989. So pretexto de que el general Manuel Antonio Noriega era socio de los carteles colombianos y constituía una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, este último desplegó la operación militar «Causa Justa», produciendo un número de víctimas civiles nunca fehacientemente determinado. En aquella invasión, Estados Unidos utilizó a Panamá cómo banco de pruebas del armamento que poco tiempo después habría de emplear en la guerra del Golfo.

  2. GG dice

    Totalmente de acuerdo con Raul García. Igualmente, el argumento de Carlos HG se cae por el hecjo de citar a M. Bunge. Autentico pitiyankee, se la pasó criticando todo lo que no era positivismo… El verdadero Zeitgeist de Norreamerica, el lotivo de su depredador cinsumo del mundo by sus seres. Foucault fue un gran crítico de esa otra pandemia, la de los positivistas modernosos, autenticos traidores del pensamiento y la vida

    1. Carlos HC dice

      Estimado GG:
      A Raúl le respondí aparte.
      Vos decís que mi argumento se cae por provenir del ‘positivista’ Bunge. Bueno, saquemos a a Bunge. Aún quedan en mi comentario las críticas de Chomsky, Nola y Sokal.
      Chomsky le hace notar a Foucault que el conocimiento objetivo aumenta a lo largo del tiempo, algo que Foucault niega. Y lo de las leyes de Mendel (Nola), o el saltar del balcón del piso 20 (Sokal), son también meros argumentos positivistas?
      ¿Y cuando los médico/as del Malbran, (según vos, otros “positivistas modernosos, traidores del pensamiento y la vida” que aún creen que los experimentos sirven para verificar una hipótesis), desarrollen una vacuna, te vas a negar a que te la apliquen?

      Si las críticas de Chosmky, Nola y Sokal no te convencen, te recomiendo que leas este libro del sociólogo brasileño Merquior, J. G. (1987). ‘Foucault’: University of California Press. (Se lo puede bajar gratis en la internet.) Merquier te muestra punto por punto que nada (NADA) de lo que dice Foucault tiene sentido, sea histórico, logico o filosófico.
      Foucault impone un humanismo extremo para reinterpretar la historia negando toda forma de racionalismo. En eso se suma a Adorno y otros filósofos irracionalistas que siguen a Nietzsche y Heidegger (yup, el filósofo Nazi).
      Foucault suena muy lindo, nadie lo niega, pero lamentablemente todo lo que dice es falso, y eso, de nuevo, es lo que dijo Bunge.

    2. Carlos HC dice

      Estimado GG:
      A Raúl le respondí aparte.
      Vos decís que mi argumento se cae por provenir del ‘positivista’ Bunge. Bueno, saquemos a Bunge. Aún quedan en mi comentario las críticas de Chomsky, Nola y Sokal.
      Chomsky le hace notar a Foucault que el conocimiento objetivo aumenta a lo largo del tiempo, algo que Foucault niega. Y lo de las leyes de Mendel (Nola), o el saltar del balcón del piso 20 (Sokal), son también meros argumentos positivistas?
      ¿Y cuando los médico/as del Malbran, (según vos, otros “positivistas modernosos, traidores del pensamiento y la vida” que aún creen que los experimentos sirven para verificar una hipótesis), desarrollen una vacuna, te vas a negar a que te la apliquen?

      Si las críticas de Chosmky, Nola y Sokal no te convencen, te recomiendo que leas este libro del sociólogo brasileño Merquior, J. G. (1987). ‘Foucault’: University of California Press. (Se lo puede bajar gratis en la internet.) Merquier te muestra punto por punto que nada (NADA) de lo que dice Foucault tiene sentido, sea histórico, logico o filosófico.
      Foucault impone un humanismo extremo para reinterpretar la historia negando toda forma de racionalismo. En eso se suma a Adorno y otros filósofos irracionalistas que siguen a Nietzsche y Heidegger (yup, el filósofo Nazi).
      Foucault suena muy lindo, nadie lo niega, pero lamentablemente todo lo que dice es falso, y eso, de nuevo, es lo que dijo Bunge.

  3. Unomás dice

    «EL PROBLEMA SON LOS QUE CREEN QUE ACÁ SOBRA GENTE»

  4. Gabriel dice

    Si las analogías con la realidad argentina que pre asumen algunos en sus discusiones fueran editoriales no se publicaría el artículo. Asumo que el fragmento del autor se publica para despertar el debate y ampliar la mirada. No para hacer una crítica a la postura actual del gobierno. El autor hace mención a que el poder aprovecha determinadas situaciones de excepción como una pandemia para justificar la coerción y la vigilancia. Además presenta la peste como una metáfora del desorden. El cual hay que controlar y ordenar. Y claro que es criticable como la militarización de la sociedad en democracia. Los apremios de una sociedad tan dividida como la nuestra terminan por justificar un accionar policíaco a razón de los números de contagios mundiales por un lado y de la insensatez de aquellos que siguieron haciendo viajes y su vida normal con la cuarentena. Aún, a la vista de las muertes registradas a nivel mundial.

    1. María dice

      Manos mal que intervino este comentario en la discusión, ha sido un sosiego.
      En general, creo que la complejidad de la mayoría de los autores que se han puesto encima de la mesa, sus escuelas de pensamiento, sus disciplinas de saber o conocimiento, sus contextos históricos y, quiero recalcar, sus discusiones cruzadas, no se están teniendo en cuenta en los comentarios. Mucha cita y demasiados prejuicios -más allá de comprender lícitamente pero demsiado viciado por asignar, por fuera del pensamiento de los propios autores, la función histórica, en cada contexto de las diversas ideas, respecto a cómo cada uno de nosotros nos identificamos con el mundo y sus pugnas, etc-.
      Chomsky discute bastante mejor con Foucault que su mención en estos comentarios y sería conveniente para darle entidad respetar el debate que él si dio.
      La verdad es que muchos de los autores despreciados, como Adorno, incluso hasta el propio positivismo, merecen mucho más respeto para poder criticarlos seriamente.
      Las cifras de muertos -en España más de 13 mil en un mes-, el desborde sanitario para atender los afectados con necesidad hospitalaria -de nuevo en España más de 135 mil- y la realidad de la porcentualidad de la letalidad, que son datos temporales pero que se puede contar con cálculos que nos confirman que el virus tiene una baja letalidad para la especie, más para lo que podría haber sido en la misma circunstancia siendo nuevo o comparándolo con otro sars, no son realidades contradictorias. Son dos verdades: datos en bruto, tremendos porque son vidas, y datos porcentuales, entre millones de personas.
      Las complejidades y las contradicciones existen en los procesos, y no todas son antagónicas, de hecho, lo que nos permite comprender el antagonismo es que la mayoría de las contradicciones no lo son.
      Foucault explicó uno de los cambios propio de la modernidad respecto a la premodernidad. Y no se le ocurrió decir que la peste fue exagerada ni planificada a modo de ensayo, lo cual no quita que impactara sobre un momento del devenir histórico que lo hiciera significar un entrenamiento en un ejercicio del poder con novedades propias de la modernidad. Lo vemos hoy si queremos en el algortimo y los datos, propia en orígen de la razón científica, que impacta sobre la sociedad más allá de su desarrollo interno para empíricamente encontrar vacunas. Lo cortés no quita lo valiente.
      Por terminar, respecto a Foucault, tienen que revisar su conceptualización de poder. Ninguno de los comentarios irradian una concepción sinónima o simplemente cercana a lo que él entendía por poder en su pensamiento. Una noción que con este potente fragmento sólo se puede atisbar si limitas una cosificación previa del sentido común de ‘gobierno igual poder’. De hecho, ni siquiera otras nociones más reales y amplias de lo que definimos cuando decimos ‘el poder’ normalmente son cercanas a lo que él describe como filósofo.
      Por cerrar, el positivismo empírico no es sinónimo restrictivo de ciencia, la ciencia es mucho más amplia, acuérdense por supuesto de la física y sus planos de evolución en las teorías a lo largo de su historia. Por otro lado, la filosofía es otra cosa, aunque no hemos de olvidar que se relaciona. Empezar por ahí para ir captando la profundidad que merece la discusión tampoco está demás. Y no hace falta haber leído a muchos autores para poder comprenderlo, doy fe con experiencia en clases en sectores populares.
      Los escritos de neofoucaultianos también muy estresados nos tapa otras realidades que deja el punto de inflexión que vivimos, pero lo escuchar lo que esa concepción tiene que decir al respecto de nuestro mundo tiene el mismo poco sentido egoico, por lo que veo en el intercambio, que esos estudiosos que no hacen más que repetir que Zizek se equivoca, sin entender la elección estratégica dado el momento de lo que ha decidido señalar.
      Menos yo inquisitorial y más nutrirse para tomar posición sin reducir en exceso lo real, que mirad dónde estamos justo ahora y cómo, por eso mismo.

      1. Carlos HC dice

        María, con referencia a Foucault vos decís:

        “Ninguno de los comentarios irradian una concepción sinónima o simplemente cercana a lo que él entendía por poder en su pensamiento. Una noción que con este potente fragmento sólo se puede atisbar si limitas una cosificación previa del sentido común de ‘gobierno igual poder’. De hecho, ni siquiera otras nociones más reales y amplias de lo que definimos cuando decimos ‘el poder’ normalmente son cercanas a lo que él describe como filósofo.”

        Se sobreentiende entonces que vos si entendés la concepción foucaultiana de la relación poder-conocimiento central a su doctrina. ¿Podrías tal vez explicarla en pocas palabras?

        Aquí copio la opinión de algunos autores que son críticos de la doctrina de Foucault, para tenerlos como referencia (Textos originales en Ingles, seguidos por una traducción cortita):

        Rober Nola: (Postmodernism, a French cultural Chernobyl: Foucault on power/knowledge); (Knowledge, Discourse, Power and Genealogy in Foucault); (Rescuing Reason)
        “Foucault’s power/knowledge doctrine is obscure; it smothers the more correct Baconian theses struggling to get out.”
        “Foucault’s Primacy Thesis leads to nothing of interest in philosophy. Versions of it, such as the opening quotation, (“’What is history, given there is continually being produced within it a separation of true and false?’”) are a case study of muddle to be avoided.”
        “Both in Foucault’s writings and in commentaries upon them, the expressions ‘knowledge’, ‘power’, ‘discourse’, ‘genealogy’, ‘power/knowledge’ and ‘power/discourse’ (sometimes with a hyphen in place of the solidus or backslash) occur with a frequency which is often inversely related to the degree of understanding they produce.”

        En criollo: Filosóficamente, Foucault no contribuye nada nuevo. No se entiende lo que escribe porque cambia el sentido de las palabras según le conviene.

        Merquior: (“Foucault”):
        “ For these post-philosophical philosophers mock at the claims of all knowledge, but are little prone to extend scepticism to their own comprehensive negative views on science and society. Refusing all critical debate, they seem to labour on the illusion that the absence of method and the neglect of argumentative rigour leads automatically to a virtuous grasp of ‘real problems’. They do not blush to pass as writers rather than professional thinkers, yet the ‘literary’ cloak barely covers a huge dogmaticism.” “Unfortunately most of Foucault’s bold historical points are far from being so accurate.”

        En criollo: Filósofos post como Foucault critican todo, menos a sí mismos. Son escritores dogmáticos disfrazados de filósofos.
        Los puntos históricamente más significativos de la doctrina de Foucault están lejos de ser correctos.

        Diane Taylor (“Foucault, Key Concepts)”: «Foucault’s critique encompasses traditional moral systems, he denies himself recourse to concepts such as ‘freedom’ and ‘justice’, and therefore lacks the ability to generate positive alternatives.»
        Nancy Pearcey (“Finding truth”): «[when someone] states that it is impossible to attain objectivity, is that an objective statement? The theory undercuts its own claims.»

        En Criollo: La doctrina de Foucault es tan negativa y auto contradictoria que no lleva a nada, ni permite alternativas.

        La opinión de Bunge sobre Foucault ya la mencionamos.

        Hay varias más, pero con esto alcanza me parece.

        Robert Nola hace notar además que el mejor ejemplo de autoritarismo Foucaultiano en acción es que dificilmente un estudiante de sociología crítico de la doctrina de Foucault apruebe sus exámenes.
        Este hecho lamentable es cierto en todo el mundo, y Argentina no es una excepción.

        Al fomentar el anarquismo/nihilismo intelectual de la postmodernidad, Foucault, contra sus mejores intenciones, ha terminado siendo un contribuyente mayor de lo que Fredric Jameson llama ‘Postmodernismo, la lógica cultural del capitalismo maduro.’

        1. Carlos HC dice

          Dos comentarios menores a mi texto:
          1. Siguiendo de nuevo a Merquior, y por respeto a los auténticos anarquistas Bakunianos/utópicos (los de nuestra Patagonia Rebelde), debido a su sesgada tergiversación de la historia y su negativismo/irracionalismo Nietzscheano, Foucault debe ser llamado “neo-anarquista.’

          2. Con respecto al debate Chosmsky-Foucault, por si quedan dudas de su pensamiento, Chomsky declaró: (Wikipedia)
          » I’d never met anyone who was so totally amoral […] I mean, I liked him personally, it’s just that I couldn’t make sense of him. It’s as if he was from a different species, or something.»
          ”El personaje es simpático, pero tan amoral que no me resultó entendible, como si fuese de otra especie.”

          Para Chomsky la naturaleza humana está inscripta en nuestros genes, y nos lleva a buscar una sociedad justa. Para Foucault la naturaleza humana es una ficción impuesta por el poder a través de las reglas culturales, y la ’sociedad justa’ no existe.
          (El negativismo/nihilismo de Foucault es tan extremo que Merquior lo llama ademas Neo-Nietzscheano).

    2. Carlos HC dice

      Gabriel, por supuesto estoy de acuerdo con vos en principio. Mi problema es con Foucault. Hay autores un poquito más creíbles.
      El mismo Foucault declaró repetidamente que todo lo que él escribía eran meras ficciones. Entre ellas invento la fábula de que la medicina moderna es una ‘biopolítica’ destinada a dominar nuestros cuerpos, reemplazando el látigo por la disciplina y la educación formal (“education rather-than-fetters”). Y para construir sus fábulas, Foucault falseó los records históricos.
      Aun así, sus adoradores lo siguen de tal forma que la parodia de Monty Python «Life of Brian’ queda al nivel de una historieta del Billiken. Esta no es mi opinión personal: la literatura seria lo dice, mira mi respuesta a GG por más detalles.

  5. Marcela dice

    «No somos puros espíritus libres». Coincido. En estos días -quizás siempre- la pura libertad individual es egoísmo e irresponsabilidad.

  6. fernanda dice

    Interesante nota y comentarios, en especial el del señor Carlos HC. Yo me pregunto, en mi ignorancia ¿y si nos están preparando para soportar una tercera guerra mundial? Las guerras para controlar el mundo y las divisiones de paises y demás cosas casi siempre fueron en Europa y luego en el medio oriente, básicamente por el control del petróleo. En América latina tuvimos los siniestros años de dictaduras militares y luego se impuso el neoliberalismo pero nunca se llego a efectuar una intromisión explícita, evidente o visual, no se cómo expresarlo, de fuerzas extranjeras, más halla de Inglaterra en las Islas Malvinas. Pero núnca en territorio continetal. Tal vez las grandes potencias del mundo, siempre sedientas de más poder lo esten pensando. En Guayana, un pequeño país hasta no hace muchos años atrás colonia inglesa, si mal no recuerdo, descubrieron que tiene MUCHOS yacimientos de petróleo. Este país está pegado a Venezuela, quien reclama parte de él como propio. Si sumamos el petróleo de Venezuela más esa parte de Guayana, estaríamos hablando del país con mayor reserva de petróleo del mundo. Un país con todos sus conflictos, difícil y hasta a veces contradictorio, dividido, bloqueado por EEUU, cuando no, con fábulas siniestras y otras cosas más. Y por otro lado tenemos a China, que se encargó de dar créditos a todos los países, de forma muy a lo China, silenciosa. Como vimos, si cae China, casi diríamos se cae el mundo. Pero también sabemos que China es un país con un sistema de trabajo casi esclavo, con costumbres muy distintas a las latinas u occidentales, pero todo el crédito que dió y da, en algún momento lo va a querer cobrar, y así cómo somos de rebeldes, no creo que convine con su forma de ser.
    Para terminar con mis teorias conspirativas, efecto cuarentena. ¿y si se mandaron un moco muy muy grande la OMS, avalando pruebas y mediamentos, que ahora se les fue de control? ¿por qué se permite que companías filamtrópicas, hagan ensayos de remedos, vacunas en forma publico-privada? con donar un poco de sus millones ya está. hace años estan haciendo pruebas en el África, sin solución. Todo este mix de teorías más los datos obligatorios y hasta de supervivencia que hoy se tienen que poner en la web, manejado en su mayoría por grandes filántropos, me hacve pensar que somos unos pobres títeres que sí o sí tenemos que star en cuarentena por el bien de todos.
    Perdón por la extensión, efecto cuarentena. y consiente me expongo a decir mis pensamientos.

    1. Santiago dice

      «En América latina tuvimos los siniestros años de dictaduras militares y luego se impuso el neoliberalismo pero nunca se llego a efectuar una intromisión explícita, evidente o visual, no se cómo expresarlo, de fuerzas extranjeras, más halla de Inglaterra en las Islas Malvinas. »
      Sí la hubo, la invasión a Panamá en 1989. So pretexto de que el general Manuel Antonio Noriega era socio de los carteles colombianos y constituía una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, este último desplegó la operación militar «Causa Justa», produciendo un número de víctimas civiles nunca fehacientemente determinado. En aquella invasión, Estados Unidos utilizó a Panamá cómo banco de pruebas del armamento que poco tiempo después habría de emplear en la guerra del Golfo.

  7. Gabriel dice

    De qué edición y traducción extrajeron el fragmento? Estoy releyendo el libro que tengo y hay diferencias

    1. Diógenes Rengo dice

      ¡Cuánta basura!

  8. Inés Casala dice

    Impresionante!!! Especialmente porque puede ser verdad!!! No creo que por parte de este gobierno

  9. Carlos HC dice

    Muchachos del Cohete, ¿se han vuelto Rugbiers? ¿Les está haciendo mal la cuarentena?
    ¿Leyeron esto antes de publicarlo?

    «La ciudad afectada por la peste, atravesada por jerarquía, vigilancia, observación, escritura; la ciudad inmovilizada por el funcionamiento de un poder extenso que se aplica de manera distinta a todos los cuerpos individuales: esta es la utopía de la ciudad perfectamente gobernada.»

    ¿Están llamando a la rebelión contra la cuarentena, con el líder de los anarco-irracionalistas-postmodernos, a.k.a. Michel Foucault, a la cabeza? ¿O sea, el Covid-19 es un invento de la biopolítica (o en este caso una estratagema de FF) para disciplinarnos y gobernarnos? ¿Bolsonaro y Trump tienen razón entonces, y no hay que preocuparse? ¿Que se nos muera el 1% de la población en solo dos meses, o el 50% de nuestros mayores de 60, es solo un negocio para las funerarias y los médicos? Ya me parecía que los medios exageran para asustarnos y controlarnos. ¿Lo que paso en Wuhan fue entonces otra mentira mediática, tan efectiva como la mentira de la Guerra del Golfo Pérsico, la que nunca ocurrió (crédito a Baudrillard)?

    Si lo que dice Foucault es cierto: ¡gracias por abrirme los ojos! Ya nomás imprimo este artículo y me voy para Villa Gesell. Si me paran en el camino, los culpo a Uds. (Betu, podes bajarte del baúl del auto…. aunque bien mirado, los policías no están muy bien pintados en este artículo. Mmm…)

    Sigamos: si con suerte para Diciembre alguien desarrolla una vacuna contra el Covid-19, habrá que asegurarse primero que no es otro invento biopolítico para subyugarnos. ¿Alguna sugerencia sobre cómo hacerlo? Estoy sospechando además de la vacuna contra la gripe, el sarampión, la viruela, etc. ¿Mas biopolítica?

    Una última: este Foucault del artículo, no será el mismo a quien Mario Bunge calificó de “mentiroso, un gran embaucador.» (ver el minuto #6 de http://enormio.blogspot.com/…/mario-bunge-michel-foucault-f…)

    Comentarios parecidos están en Bunge, M.: «In praise of intolerance to charlatanism in academia.»

    Mas seriamente, dadas las circunstancias me parece que hay autores un poco más creibles que Foucault para publicar. El estilo Foucaultiano, ‘mentiroso y gran embaucador,’ se aprecia desde la primera línea del articulo.

    Foucault nos dice:
    “Según una orden publicada a fines del siglo XVII, estas fueron las medidas a tomar cuando la peste apareció en una ciudad”.

    Sin embargo, lo que sigue:
    “Primero, una separación espacial estricta,… a todos se les ordena,…”
    no son ‘las medidas a tomar’ ¡Es la interpretación foucaultiana de las medidas!

    Una acusación frecuente a Foucault fue que el solo leía y citaba lo que le convenia, algo que el reconoció públicamente en sus reportajes, y este artículo es un ejemplo más de su estilo sesgado: ¡no hay hechos, solo interpretaciones! El problema es que para ser objetivo hay que tener en cuenta TODO, no solo lo que va favor de lo que uno cree, como Foucault y sus seguidores postmodernos hacen.

    Lo que sigue es otro ejemplo (tomado de (Nola, R. (1994). Post‐modernism, a French cultural Chernobyl: Foucault on power/knowledge. Inquiry, 37(1), 3-43. doi:10.1080/00201749408602338)) que muestra que Foucault solo citaba lo que le convenia:

    Foucault dice que las leyes de Mendel fueron ignoradas por más de 30 años por los botánicos de la época porque contradecían las ideas dominantes del momento. Es decir, según Foucault, el ‘Poder’ temporal lo excluyó a Mendel por 30 años. En realidad, las leyes fueron ignoradas porque Mendel las publicó en una revista menor que pocos leían. Nola hace notar que aun si hubiese sido cierto que Mendel fue discriminado, Foucault no explica cual ‘Poder’ llevó a Mendel a concluir que al mezclar semillas los colores originales reaparecen en orden en las generaciones subsiguientes. La propagación genética de colores es un hecho objetivo, desvinculado de los poderes políticos circunstanciales, mal que le pese a Foucault.
    Nola no niega que hay cosas determinadas por el poder. (Nadie lo niega). Pero no TODO está determinado por el poder como Foucault dice. Hay hechos objetivos, como las leyes de Mendel, o que la tierra da vuelta alrededor del sol según las leyes de Newton, o que la aislación social inhibe los contagios, sean de la peste o del Covid-19.
    Es decir, no TODAS las reglas son meramente disciplinantes, ni TODA forma de conocimiento es el resultado del poder circunstancial. Como bien dijo Sokal (yup, el del ‘Sokal Hoax’): ‘el que quiera romper las reglas de la física, puede hacerlo desde el balcón de mi departamento en el piso 20.’

    Mal que nos pese, algunas reglas hay que cumplir por nuestro propio bien. No somos puros espíritus libres. Hay condiciones materiales que definen la naturaleza humana y necesariamente nos limitan. Ver si no la discusión entre Foucault y Chomsky en You Tube. La gran mentira de Foucault es tergiversar la relación entre poder y conocimiento para dar la idea de que los científicos solo buscan controlar, sea la naturaleza, o la sociedad. Eso no es cierto. Sin ir más lejos, Mendel no intentaba ‘controlar’ las semillas. Solo tomo nota de un hecho interesante. Que eventualmente fuese útil no estaba en su interés inicial.

    Volviendo al comienzo, si los Rugbiers deciden ir en contra del panóptico disciplinante de FF, el C-19 los va a agarrar, mal que les pese. Como prueba, ya lo agarró a Boris Johnson, y se dice que a Bolsonaro también. Mejor que no nos rebelemos contra la cuarentena, y nos quedemos en casa.

    Hay disciplinas, sociales y personales, que son positivas, y que llevan al bien de todos. No todas son coartantes de la libertad individual o social para beneficiar al poder de turno.
    Una disciplina intelectual positiva es el pensamiento sistémico, objetivista, transferible y verificable. Ese será el que nos de una vacuna. (Sorry Foucault!).

    1. Ariel dice

      Interesa te perspectiva, gracias

    2. Raul Garcia dice

      Calmate y afloja con la histeria. Primero, si pensaras más y te indignaras menos ya te habrias dado cuenta que si tenes numeros como los the Wuhan que hablaban de una moratalidad de 4%, los de otras regiones de China que hablaban de 0,4%, los de Italia que hablan de 10%, los de Alemania que hablan de 0,8% y los del crucero Diamon Princes que hablan de 1% y los de Argentina que hablan de 2,5% te das cuenta solito que los numeros son una mi3rda y no valen nada, porque solo se estan testeando los casos mas graves y no una muestra aleatoria representativa de la poblacion.
      Podes ver eso en detalle en el articulo de un Experto en epidemiologia y estadisticas de la universidad de Stanford: «A fiasco in the making? As the coronavirus pandemic takes hold, we are making decisions without reliable data» por John P.A. Ioannidis.

      Los numeros que mencionas parecen ser los del crucero Diamon Princes. Como indica Ioannidis, esa poblacion no es representativa porque esta compuesta por personas mayores que son las de mas riesgo y aun así son 3.700, de los cuales sonlo se infectaron un 20% y de esos murio el 1% que son los numeros que vos mencionas, o sea solo murio el 0.21% de la poblacion total, no el 1% como mal indicas vos. La gripe comun mata EN PROMEDIO del 0.2%-0,4% de los infectados todos los años para ponerlo en contexto, 500,000 personas en todo el mundo.

      Simplemente no hay datos confiables para sacar concluciones apresuradas y entrar en histeria como haces vos. Supuestamente se actua como se actua (quarentena) por prudencia para que no colapsen los sitemas de salud que estan en riesgo de colapsar por el panico y la histeria causados sin tener datos certeros que hacen que todos corran al hospital ante el menor sintoma, los casos criticos donde esto es imprescindible son solo el 6% del total.

      Te recuerdo que el gobierno de China tenia un problema gravisimo con las protestas de Hong Kong que no podia frenar cuando salio esto y que la prensa vende muchisimo mas cuando hay miedo y panico y eso lo sabe todo el mundo. En cuanto al resto de los políticos te recomiendo que mires el documental de la BBC «El poder de las pesadillas» de Adam Curtis para entender sus motivaciones. Y recorda cuando nos ibamos a morir de la gripe, de la gripe aviar (que mata un porcentaje mucho mas alto que los peores numeros de esta), el ebola y un largo etc.

      1. Raul Garcia dice

        * recorda cuando nos ibamos a morir de la gripe PORCINA, de la gripe aviar …

        1. Carlos HC dice

          Gracias Raul por contestarme.
          O sea que el virus-19 es un cuento chino! Y quien te lo dijo? Bolsonaro o Trump?

          Según vos, esos «números son una mierda y no valen nada»? ¿No estarás vos mismo leyendo solo lo que te conviene (al estilo Foucault) y negándo la realidad?
          Y ya que estamos, el Dr Ioannidis que vos citas, casualmente, defiende una forma ‘personalizada’ de la medicina (la ‘EBM’), muy en onda con Foucault.

          Mas seriamente, si te molesta la estadística general concerniente al Covid19, que es cierto es incompleta, mira la de los muertos, que es concreta. Las estadísticas basadas solo en el número de muertos son públicas. Las podés ver aquí:
          https://www.pagina12.com.ar/254426-coronavirus-el-martillo-y-el-baile

          Ahí se muestra que la mortalidad de los mayores de 60 años puede ser tan alta como 90%. Que cambie de un país a otro solo refleja que algunos sistemas médicos han respondido mejor que otros. Los de España e Italia están saturados, y por eso la gran cantidad de muertos. El de Alemania no. No hay secretos en eso.

          La cuarentena apunta a prevenir que el sistema medico sea sobrepasado por enfermos REALES, y no por ‘gente asustada’ como vos sugerís (“los hospitales están en riesgo de colapsar por el panico y la hysteria”). Si hay una avalancha de enfermos graves, las muertes no van a ser del susto por creerse el cuento chino: van a ser por la falta de respiradores.

          Te copio parte del texto debajo de la Chart #4 del articulo de Pagina 12:

          “A día de hoy, al menos un hospital en Seattle ya no puede entubar pacientes de más de 65 años debido a la escasez de equipamiento, lo cual implica unas probabilidades de 90% de que el paciente fallezca.
          Esta es la razón por la cual la gente moría en masa en Hubei, y por la cual están muriendo en Italia e Irán. La mortalidad en Hubei acabó mejor porque fueron capaces de construir 2 hospitales casi de forma instantánea. Italia e Irán no pueden hacer lo mismo. Hay pocos países que tienen la capacidad de hacer lo mismo. Vamos a ver que acaba ocurriendo.
          Si el 5% de los casos requieren cuidados intensivos, y no pueden proporcionarlo, la mayoría de estos enfermos morirán. Tan simple como esto.»

          Y mas abajo el articulo agrega:

          “Estos números únicamente muestran gente muriendo por el coronavirus. ¿Pero qué ocurre si el sistema sanitario se colapsa por los pacientes del coronavirus? Otros pacientes van a morir por otras dolencias.”

          Etc. etc.

          Raul, ser cínico no es ser objetivo. La pandemia del Covid19 es real.

        2. Carlos HC dice

          Gracias Raúl por contestarme.
          O sea que el virus-19 es un cuento chino! Y quien te lo dijo? Bolsonaro? Trump?

          Según vos, esos «números son una mierda y no valen nada»? ¿No estarás vos mismo leyendo solo lo que te conviene (al estilo Foucault) y negando la realidad?
          Y ya que estamos, el Dr Ioannidis que vos citas, casualmente, defiende una forma ‘personalizada’ de la medicina (la ‘EBM’), muy en onda con Foucault.

          Si te molesta la estadística general concerniente al Covid19, que es cierto es incompleta, mira la de los muertos, que es concreta. Las estadísticas basadas solo en el número de muertos son públicas. Las podés ver aquí:
          https://www.pagina12.com.ar/254426-coronavirus-el-martillo-y-el-baile

          Ahí se muestra que la mortalidad de los mayores de 60 años puede ser tan alta como 90%. Que cambie de un país a otro solo refleja que algunos sistemas médicos han respondido mejor que otros. Los de España e Italia están saturados, y por eso la gran cantidad de muertos. El de Alemania no. No hay secretos en eso.

          La cuarentena apunta a prevenir que el sistema medico sea sobrepasado por enfermos REALES, y no por ‘gente asustada’ como vos sugerís (“los hospitales están en riesgo de colapsar por el pánico y la hysteria”). Si hay una avalancha de enfermos graves, las muertes no van a ser del susto por creerse el cuento chino: van a ser por la falta de respiradores.

          Te copio parte del texto debajo de la Chart #4 de ese articulo
          “A día de hoy, al menos un hospital en Seattle ya no puede entubar pacientes de más de 65 años debido a la escasez de equipamiento, lo cual implica unas probabilidades de 90% de que el paciente fallezca.
          Esta es la razón por la cual la gente moría en masa en Hubei, y por la cual están muriendo en Italia e Irán. La mortalidad en Hubei acabó mejor porque fueron capaces de construir 2 hospitales casi de forma instantánea. Italia e Irán no pueden hacer lo mismo. Hay pocos países que tienen la capacidad de hacer lo mismo. Vamos a ver que acaba ocurriendo.
          Si el 5% de los casos requieren cuidados intensivos, y no pueden proporcionarlo, la mayoría de estos enfermos morirán. Tan simple como esto.”
          Y más abajo el articulo dice:
          “Estos números únicamente muestran gente muriendo por el coronavirus. ¿Pero qué ocurre si el sistema sanitario se colapsa por los pacientes del coronavirus? Otros pacientes van a morir por otras dolencias.”
          Etc. etc.

          Raúl, ser cínico no es ser objetivo. La pandemia del Covid19 es real.

  10. Liliana dice

    Muy interesante. Disparador de pensamiento.
    Gracias por traerlo.

  11. Norma dice

    Un lujo. Michel Foucault.Gracias.

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.