Finalmente se realizó la cumbre en Washington, aprovechando los funerales del terrible senador Lindsey Graham. No podían faltar los que se beneficiaron del apoyo del fallecido, el aliado histórico Netanyahu y el advenedizo Zelensky. Este último más que nunca se propone como aliado de Estados Unidos y ha enfatizado la concesión obtenida para construir los misiles Patriot en Ucrania. Más allá de las fórmulas de rito, el esfuerzo de Trump apunta a evitar la confusión entre los dos frentes de guerra; la gestión podría revelarse muy complicada. El punto fundamental es cerrar la aventura del golfo Pérsico, y que los europeos se ocupen mientras tanto de Ucrania, sobre todo comprando armas estadounidenses.
En el funeral, Netanyahu y Zelensky se encontraron por primera vez en tres años, como lo señaló The Times of Israel el 30 de julio. El Primer Ministro israelí apuntaba a presionar a Trump para saldar cuentas con Irán; el Presidente ucraniano quería exhibir su botín: el ataque a una nave de transporte iraní en el mar Caspio que llevaba armas a los rusos y las pruebas del apoyo de Teherán a Moscú. Trump se limitó a responder que hablaría con Putin, cerrando el paso a las aspiraciones apocalípticas de Kiev de arrastrar a Estados Unidos a vincularse directamente en la Europa oriental. Obviamente, Netanyahu se opone a dicha posibilidad, que sería una distracción perjudicial para su idea fija: "terminar el trabajo en Irán".
Zelensky además quiso asegurarse una asignación de 300 Patriots para el próximo invierno; también aquí le cerraron la puerta en la cara. Trump respondió que eso sería difícil dadas las propias necesidades de interceptores en Irán.
Zelensky ha tenido que aceptar la llegada a Kiev de la parejita Witkoff/Kushner, lo que indicaría un regreso a conversaciones con Moscú. Como si no bastara, el ministro de Exteriores ucraniano, Andriy Sybiha, ha tenido que presentar sus excusas al homólogo iraní, Abbas Araghchi, explicando que el ataque a la nave mercantil en el Caspio no había sido intencional. Esto contraría las proclamas guerreras de Zelensky, otro traspié de imagen; Irán aceptó las excusas y, según Euronews, solicitará una indemnización por daños.
Trump habrá tranquilizado a Netanyahu porque no se vislumbra ninguna vía para impulsar la paz en el Golfo; al contrario, la guerra se está extendiendo, como lo prueban los bombardeos realizados por Estados Unidos conjuntamente con los sauditas en siete provincias de Irak contra las milicias chiitas pro-Irán.
La participación de Arabia Saudita y Emiratos Árabes en operaciones contra Irán y sus aliados no es un secreto. The Wall Street Journal en sendas notas del 11 y 29 de mayo describió los ataques de Abu Dabi, especialmente contra las islas Abu Musa y Qeshm en Hormuz, la ciudad portuaria de Bandar Abbas y el complejo petroquímico de Asaluyeh. Los ataques prosiguieron aun después de que los estadounidenses detuvieron sus operaciones.
El 12 de mayo, Reuters reveló que los sauditas habían bombardeado Irán. Si bien los esfuerzos más ingentes de Riad se despliegan en Yemen, a fines de marzo los ataques contra Teherán fueron muy eficaces, dado que los iraníes redujeron en forma drástica sus ataques contra estadounidenses y aliados. Los Emiratos disponen de una flota de ataque moderna y superior a Irán, compuesta de 80 aviones Block 60 Desert Falcon, o sea, la versión actualizada de los F-16, construidos especialmente para ellos. También poseen los Dassault Rafale F4 de fabricación francesa.
Los sauditas cuentan con 84 F-15 SA (Saudi advanced), aparatos dotados de un nutrido arsenal de misiles aire-aire y aire-tierra, F-15 EX Eagle II y 71 Eurofighter Typhoon de fabricación inglesa.
Toda la potencia de los aliados árabes no ha detenido a Teherán; los nuevos ataques a sus aliados regionales tuvieron una respuesta inmediata: fueron atacadas las bases estadounidenses en Jordania, Irán reivindicó la destrucción de tres F-35, bajas todavía no verificadas.
Las operaciones contra las milicias chiitas de Irak no son de fácil comprensión, ya que estas niegan cualquier acción contra Riad, que es lo que ha desencadenado el ataque involucrando al amigo estadounidense.
En Business Recorder del 29 de julio, Trump declaró que la operación fue coordinada con Irak, pero la afirmación ha sido desmentida por Al Jazeera, que, citando al Primer Ministro iraquí Ali al-Zaidi, escribe que "Irak considera el ataque estadounidense/saudí una flagrante violación de su soberanía".
Además, el gobierno iraquí ha solicitado "pruebas concretas" del ataque de los milicianos a Riad, que difícilmente llegarán.
Otro ataque singular se efectuó contra dos naves en el puerto egipcio de Damieta. Si bien algunas voces indicaron que el ataque provenía de Irán, el gobierno de El Cairo ha señalado que fue un ataque con drones, evitando acusar a Teherán, según The Times of Israel del 30 de julio.
Patriots
Si bien Zelensky anunció triunfalmente la concesión otorgada por Trump para construir los Patriots en Ucrania, hay una serie de cuestiones que dificultan la operación. ¿Habrá sido ese uno de los motivos de su encuentro con los directivos de Lockheed Martin, la empresa que ensambla los misiles? El modelo que quiere Kiev es el Pac-3 MSE, que se produce al ritmo de 650 por año, el único que podría detener un misil balístico ruso. Cada misil requiere dos años de trabajo; el motor, aún más. Esta lentitud se justifica por la cadena de proveedores; la cabeza con los sensores que guían el vuelo final la produce Boeing en Alabama; los motores los produce Aerojet Rocketdyne, con sede en El Segundo, California.
Después está la lista de espera; en primer lugar, el ejército estadounidense, que ha reducido al límite sus reservas en el golfo; lo siguen una veintena de países. Y el punto más delicado: dónde construirlos, no en Ucrania, donde la fábrica sería inmediatamente bombardeada; por lo tanto, la decisión no podría ser otra que Europa; ya Polonia se propuso como candidata. Ucrania calcula que en este año Rusia producirá 700 misiles balísticos Iskander; más que nunca, la guerra necesita que la retaguardia funcione.
Penélope-Trump y los pretendientes
En las últimas semanas, el ritmo de declaraciones de la dirigencia estadounidense se multiplicó. Una especialmente llamó la atención: la inusual entrevista que Joe Rogan, uno de los más escuchados periodistas en Estados Unidos, realizó al Vicepresidente J. D. Vance el 15 de julio. La conversación casi llegó a las tres horas de duración y se explica por el aparente retroceso de la gestión de paz, proceso que llevaba adelante Vance por encargo de Trump.
La misión de Vance no solo está bloqueada, como vimos más arriba; la guerra se extiende hacia otros escenarios, por lo que el intento de Vance es explicar a la base MAGA lo que está sucediendo. Dicha base, como la mayoría de la opinión pública (el 60%), rechaza la guerra del Golfo.
En la conversación, el Vicepresidente ataca a Israel, demuestra que ha sido la persona del equipo que más ha sostenido el Memorándum de Paz con Teherán y hace dos revelaciones: Epstein mantenía relaciones con el llamado deep state israelí y "relaciones estrechas con vértices de la inteligencia estadounidense".
No solamente revela, también opina apuntando al centro de las relaciones entre Tel Aviv y Washington: "Dentro del sistema israelí, sabemos que se mueven algunas personas que están tratando de manipular la opinión pública para que la guerra continúe al infinito", y después descarga el golpe: "Ahora mismo se está desarrollando una verdadera campaña de propaganda financiada desde el exterior para hacer fracasar el acuerdo que estaba tratando de concluir".
Nadie en una administración estadounidense ha llegado a tanto, a excepción de los choques de 1991 con Bush padre en la Casa Blanca, que consiguió plegar a los israelíes para hacerlos participar en la conferencia de paz de Madrid.
El Vicepresidente expone el proceso de contactos, conversaciones, encuentros, que culminaron con la firma del memorándum, que fue su éxito en Suiza; el segundo motivo de la conversación es mantenerse en carrera como pretendiente a la candidatura republicana a las presidenciales.
El antagonista a sus pretensiones se viene perfilando; se trata del secretario de Estado Narco Rubio, el "cubano", que a su vez, a través de declaraciones y actos, está construyendo una imagen: el halcón de la administración Trump.
Obviamente, Trump por el momento no toma partido; como Penélope, teje de día y desteje de noche, manteniendo en vilo a los pretendientes. Trump-Penélope un día anuncia que se presentará como candidato a Presidente, opción imposible por el veto constitucional; otro día lo desmiente, un día es "pacifista" como Vance y otro día es despiadado como Rubio; las acciones, por la fuerza de las circunstancias, en este momento lo ven más inclinado hacia el pretendiente Rubio.
Y en el país, contra la deriva autoritaria trumpiana se organiza "No Kings", el movimiento de opinión que quiere proponerse como dique contra la corriente del Estado policial y el predominio del ejecutivo.
¿Las denuncias de Vance sobre el Estado de Israel tienen fundamentos reales? Aunque fueran difíciles de probar, produjeron una reacción. Al día siguiente de la entrevista de Joe Rogan, Al Arabiya English presentó una entrevista al Presidente israelí Itzhak Herzog; ciertamente, la entrevista habría sido organizada con anticipación, pero la sensación fue de respuesta inmediata.
¿Qué es Al Arabiya? Es una emisora satelital que apareció sorpresivamente veinte años atrás en el mundo mediático árabe; la intención era discutir la hegemonía de Al Jazeera y fue y es una creación de los sauditas.
Y es el escenario ideal para que el Presidente de Israel, con un cinismo insuperable, diga que "hace mal al corazón" ver a los civiles inocentes que mueren en Gaza, como si los palestinos de la franja hubieran sido arrollados por un imprevisto tsunami y no por las tropas de su país.
La entrevista prueba que Vance no estaba delirando; Al Arabiya se presta a la ofensiva mediática marcha ofreciendo una tribuna a Herzog para hablar a las multitudes árabes.
Por el momento el pretendiente Vance ha sido aventajado por los acontecimientos; los sauditas han anunciado una coalición de catorce países para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Bab el Mandeb, y el viernes anunciaron una ofensiva en gran estilo contra los hutíes.
En todas estas convulsiones, por el momento, se nota la ausencia de Qatar. La muerte el 12 de julio del emir padre Hamad bin Khalifa al Thani ha llevado el país a los 40 días de luto propios del Islam; el emir era una persona muy respetada, fue además el fundador de Al Jazeera, lo que levantó el prestigio de Qatar.
El otro motivo es el protagonismo del país en la mediación que condujo al memorándum entre Irán y Estados Unidos, que se ha visto desplazado por las acciones guerreras de esta semana; la base aérea de Al Hudeid ha sido cerrada y desplazada a Jordania.
Por el momento, su prestigio está intacto, pero, como el pretendiente Vance, el rol de Qatar por el momento está suspendido; no es el momento para que las palomas alcen vuelo.
Colaterales
- La periodista y documentalista Lindsey Snell ha lanzado una grave acusación contra Mohammed Qantri, encargado de negocios de la embajada de Siria en Washington; la señora Snell sostiene que Qantri participó de su secuestro en el verano de 2016 en Siria. Los responsables del secuestro fueron los miembros del Frente al-Nusra, rama siria de al-Qaeda. La periodista se encontraba en la zona controlada por al-Nusra para documentar bombardeos de la aviación rusa y de la aviación gubernamental. La periodista logró escapar, atravesó la frontera penetrando en Turquía, donde fue detenida durante dos meses hasta su liberación.
Para apoyar su denuncia, la señora Snell ha presentado videos donde entrevista a Qantri en 2016, una comparación fisonómica y otra vocal. Hasta el momento no se conocen declaraciones oficiales ni de Siria ni del Departamento de Estado.
La sensación es que prevalecerá la prudencia democrática; recordemos que el actual Presidente de Siria, al-Jolani, ex combatiente de al-Qaeda, visitó Washington en noviembre 2025, donde fue recibido con grandes honores por Donald Trump, como lo relatamos oportunamente en El Cohete. - Alemania en pie de guerra: Además de las veleidades bélicas de construir el ejército más fuerte de la Unión Europea, el canciller Merz se lanza ahora a denunciar a China, sin nombrarla, por su política de intercambio con Europa, particularmente con Alemania; lo que se critica es la práctica de subsidios estatales a las empresas chinas exportadoras y el renminbi devaluado.
La respuesta que está elaborando Alemania, según Bloomberg, es la creación de un mapa donde se describen los puntos débiles de China, a través del análisis de los flujos comerciales, las cadenas de aprovisionamiento y los datos a nivel empresarial de los operadores.
Los puntos débiles serían los sectores que todavía dependen de componentes que se fabrican en Alemania o Europa; es allí donde las presiones alemanas podrían funcionar en caso de una guerra comercial futura.
Epílogo con osos y gatos peligrosos
A inicios del mes de julio, el parlamentario liberal democrático Tom Gordon, al que se unió un grupo de cincuenta parlamentarios ingleses, presentó una moción dirigida a bloquear la guerra híbrida que Rusia lanza contra el Reino Unido. El ataque en cuestión, según los parlamentarios, opera a través de la serie rusa de dibujos animados Masha y el Oso, que obtiene gran audiencia en muchísimos países del mundo, obviamente de parte del público infantil. Los parlamentarios han descubierto la peligrosidad del dibujo animado gracias al Centro Ucraniano de Lucha Contra la Desinformación, que considera la serie "propaganda putiniana".
El ataque de Masha y el Oso ha creado un milagro, ya que la demanda parlamentaria fue firmada por seis partidos oficialistas y opositores: laboristas, verdes, conservadores, liberal democrático, SNP y Plaid Cymru; el grupo solicitó además que se tomen medidas contra los distribuidores Netflix e ITVX. Justamente en esos días, Netflix anunció que había comprado nueve temporadas de la serie.
Uno de los datos que justifican la moción fue un episodio de la serie del 2015, en el que Masha lleva una gorra que recuerda las utilizadas por la policía política de la URSS; por lo tanto, el dibujo animado contribuye a "normalizar la iconografía militar soviética".

Es inútil continuar con las consideraciones del Parlamento del Reino Unido, dado que esta no es una columna de humor. Más interesante es señalar el cretinismo y la rusofobia que esta operación revela; estas personas han sido votadas para resolver los problemas de la sociedad británica: salud pública, educación, cambio climático; que un dibujo animado se convierta en un problema de seguridad nacional demuestra el nivel de la actual dirigencia, cuestión que no es exclusiva del Reino Unido; la rusofobia institucional se ha extendido en muchos países de la Unión Europea.
También en ámbitos privados se ejerce esta persecución, proscribiendo músicos, deportistas, textos de Dostoievski y hasta la Fédération Internationale Féline, que vetó en 2022 la presentación de gatos provenientes de Rusia en el concurso anual.
La última víctima notoria de esta fobia fue el ex jugador de fútbol Andrea Pirlo, propuesto como nuevo director técnico de la selección italiana de fútbol y sucesivamente bochado por su participación en la campaña publicitaria (global ambassador) de la empresa de apuestas rusas Fonbet.
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