¿Y si fuéramos como dicen que somos?

Anotaciones sobre un peronismo de época.

 

Hagamos crítica, pero primero autocrítica; crítica interna con sentido político.

Juan Perón, Actualización Doctrinaria

 

Gran decidor, gran citador sin nota al pie, Juan Perón parece —y cada vez más— haberlo dicho todo. Ahora, ¿cuándo lo dijo? Como bien lo expresa Alejandro Grimson, pocos tienen bien en claro si fue en el ’45, en el ’55 o en el ’72; en Puerta de Hierro, en Gaspar Campos o desde el balcón de la Rosada. Y de ser este último el escenario, cuándo ocurrió: ¿en la primera, en la segunda o en la tercera presidencia? Estas preguntas revelan la imprescindible temporalidad que requiere el análisis del peronismo y, como es obvio, también la espacialidad.

Partamos de una base: el antiperonismo ya existía cuando el Pueblo fue a reclamar por el Coronel Perón el 17 de octubre de 1945. Sólo que era un odio que no sabía su nombre. Desde el origen mismo de la Patria, hombres y mujeres con complejo de superioridad denigraron y estigmatizaron a otros hombres y mujeres por su condición humilde, su color de piel, su nivel educativo o las tareas que desempeñaban. Sarmiento partió a los argentinos entre civilizados y bárbaros, Alsina cavó una zanja para separar al país educado del salvaje y Mitre concluyó esa tarea dividiéndonos entre lectores de La Nación e… iletrados: es por todos sabido que somos un Movimiento ágrafo.

El peronismo, entonces, bautiza al antiperonismo pero, a su vez, se ve constituido por este: una suerte de tango que se baila de a dos, abrazados, deslizándose morosamente al ritmo de un sentimiento. Sí. Todos hemos oído decir, alguna vez, en la orfandad de las definiciones contundentes, que el peronismo es un sentimiento. Pues bien, también lo es el antiperonismo: una pasión oscura atada al devenir; una furia reactualizada, una violencia de época. Desde ese lugar el antiperonismo actúa sobre el peronismo: cuanto más beligerante, grosero, provocador y criminal se muestra, más conciliadora, educada y moderada se vuelve nuestra dirigencia. Tanto que, algunos, hasta no parecen peronistas o, lo que es peor, parecen socialdemócratas.

¿Ocurre lo mismo con las bases? No. El Pueblo “perdona” menos (acaso porque sufre más los embates y puede mostrar en el cuero las marcas de esa violencia), tal vez sólo porque es más visceral (léase menos político). Y uno se pregunta muy a menudo si la razón no lo asiste. Si esos siglos de estigmatización y desprecio que, finalmente, se resumen en el título de antiperonista, no ameritan que, por una vez, seamos como dicen que somos. Y hagamos lo que dicen que hacemos. Una pregunta que nunca tendrá respuesta en lo fáctico. Al menos en estos tiempos.

Vamos hacia un nuevo gobierno peronista que, inevitablemente, administrará condicionado por estas cuestiones. (Además de las de orden financiero, que son aún más espantosas). Seguramente a muchos no les gustará del todo. Probablemente sufra alguna oposición en su mismo seno. Deben saber los que lo integren que no será el Pueblo quien la ejerza. Que en tiempos en los que se han desarticulado las jerarquías, los hombres y las mujeres justicialistas siguen siendo verticales, disciplinados, amorosos con la conducción. Por eso es deber no traicionarlos. No arrugarles las ganas. No mentirles los sueños. No hablarles con post verdades… Aunque la época lo indique.

 

 

Licenciado en Letras, escritor y autor junto a Aníbal Fernández de los libros “Zonceras argentinas al sol” y “Zonceras argentinas y otras yerbas”,  y “Los profetas del odio”. Su último libro editado es  “Zonceras del Cambio, o delicias del medio pelo argentino”.
Publicado en La tecla Ñ
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4 Comentarios
  1. pepino dice

    No deben traicionarnos, no deben arrugar nuestras ganas como una bola de papel, no nos deben mentir nuestros sueños porque es lo mas bello que tenemos Y NOS DEBEN DECIR LA VERDAD. Aunque duela un poco.Asi y solo asi acompañaremos sin dudar.Aunque nos cueste y duela sabemos que de esa manera llegaremos a cumplir nuestro destino como argentinos.

  2. Alberto dice

    Muy bueno !!!!!

  3. JOE AUBERGINE dice

    A veces parececiera que no aprenden.. hace muy poco OFELIA la más joven diputada.. y disputada por los PROgres negó ser Kirchnerista, peronista o algun ista.. Ayer su madre apareció escrachada en la ruta del dinero K por un tipejo que escribe en los basureros de Clarín y La Nazzion…

    Seamos malos… y peores.. esa basura se lo merece..

  4. JOE AUBERGINE dice

    Ya lo dijo Dady Brieva
    al subir los peronistas
    espejan los PROgresistas
    confunden higo con breva.
    Demientra te hablan de EVA
    hacen como la Camaño
    solo le PROvocan daño
    a sus PROpios compañeros
    Al final son como teros
    engatusando al rebaño

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