Balas versus piedras

Conmemoración de aquel Domingo Sangriento irlandés

 

Cuando se menciona el Bloody Sunday, la expresión recuerda los trágicos sucesos del 30 de enero de 1972 en Derry, ciudad del norte de Irlanda bajo ocupación del Reino Unido de Gran Bretaña. En esa fecha y lugar, como en otros del Ulster, se habían planeado protestas organizadas por la Asociación Irlandesa de Derechos Civiles, en repulsa por las detenciones de nacionalistas y su ingreso en prisión prescindiendo del debido proceso judicial (“intenment”). Las autoridades británicas prohibieron esas manifestaciones.

En  Derry (“Londonderry”, para la Corona británica), unos 15.000 participantes partieron del barrio Creggan, frente a la vecindad del Bogside, proponiéndose llegar a la Plaza Guildhall, en el centro de la ciudad.

El general Ford, comandante del ejército de ocupación, organizó 20 barricadas alrededor del Bogside para impedir la marcha de los manifestantes. Un batallón de paracaidistas ingleses de elite reforzó el plan.

Por su parte el Ejército Republicano Irlandés (IRA) había prometido a los organizadores que se abstendría de intervenir. Hecho que estimuló la presencia de muchas mujeres y niños entre los reclamantes, quienes, precedidos por un camión al final de la calle William, giraron a la derecha adentrándose en el Bogside hacia Free Derry Corner. Alrededor de un centenar de jóvenes continuó por William Street y se detuvo delante de la barricada militar. Siguiendo una práctica corriente, comenzó el enfrentamiento: piedras y botellas arrojadas por los jóvenes y gases y chorros de agua lanzados por los militares.

A distancia prudencial de ese enfrentamiento, los paracaidistas abrieron fuego desde un edificio abandonado. Un hombre de 59 años (John Johnson) y un adolescente de 15 años cayeron heridos. Fue entonces que un miembro del OIRA (Ejército Republicano Irlandés Oficial), disparó una sola vez respondiendo al ataque de los paracaidistas.

Poco después de las 4 de la tarde, a estos últimos se les impartió la orden de iniciar una redada a pie. Otra escuadra avanzó por Rossville Street con tanquetas (APC). La gente se echó a correr tratando de escapar del fuego de los soldados, pero estos dispararon a mansalva. Lo mismo hicieron en Glenfada Park, donde otros manifestantes habían intentado encontrar refugio.

En menos de media hora los represores británicos asesinaron a trece hombres e hirieron de gravedad a otros trece y a dos mujeres. Todos estaban desarmados.

Los habitantes de Derry quedaron conmovidos y desconsolados. La prensa inglesa no vaciló en calificar de pistoleros y terroristas a los fallecidos. Aunque ningún soldado fue alcanzado por alguna bala. Tampoco experimentaron daños los vehículos militares. Pero el Juez Supremo Lord Widgery sentenció que los paracaidistas habían actuado correctamente.

Hubo que esperar hasta el 15 de junio del 2010 para que el recién asumido Primer Ministro británico David Cameron, conservador y unionista,  publicara el resultado de una investigación que demostró que los fallecidos estaban desarmados y que la represión se produjo por una orden que no debió darse. Ante el pueblo de Derry, Cameron manifestó: «Estoy profundamente consternado. (…) Ninguna de las víctimas planteaba una amenaza de causar la muerte o heridas graves o estaba haciendo algo que desde ningún punto de vista justificara que se disparara contra ellos”.

Hoy la zona de los trágicos acontecimientos es conocida como Free Derry (Derry Libre), con banderas de la República de Irlanda desplegadas en edificios y plazas y ninguna de los ingleses ocupantes. También se observan numerosos murales, de estilo popular, grandes y evocativos. Entre ellos varios dedicados al Che Guevara, mencionando su ascendencia irlandesa (abuela paterna: Lynch).

«Por las venas de mis hijos fluía sangre irlandesa»

En el corazón del barrio se encuentra The Museum of Free Derry, con gran acopio de fotos, filmes, objetos y documentos de este suceso sangriento como tantos otros de la larga lucha del pueblo irlandés, en defensa de su identidad e independencia plena.

 

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