Cúneo, una expresión xenófoba

El Llamamiento Argentino Judío condena los comentarios judeofóbicos pronunciados por el periodista Santiago Cúneo. En uno de sus recientes “editoriales” televisivos recurrió al fraudulento libelo conocido como “Plan Andinia” que hace referencia a un supuesto plan destinado a apropiarse de la Patagonia por parte de la colectividad judía, versión actualizada de los Protocolos de los Sabios de Sion, panfleto difundido en la Rusia zarista de principios del siglo XX.

Las diatribas de Cúneo también hicieron referencia al sionismo internacional como un ente conspirativo del que participan los judíos de todo el mundo y —para completar la estigmatización— sugirió la vinculación intrínseca de los judíos con el dinero. Su nuevo ropaje “nacional y popular” que ha estrenado en estos años —después de haber transitado por diferentes expresiones nacionalistas de derecha y de Cambiemos—, no lo exime de una firme condena.

No es casualidad que en momentos en que nuestro país está sumido en una profunda crisis, que golpea a los sectores populares, aparezcan expresiones judeofóbicas y xenófobas en contra de las minorías. Así ocurre con los inmigrantes de los países vecinos o con los pueblos originarios, entre otros.

La historia nos muestra que estas apariciones son el caldo de cultivo en busca de chivos expiatorios sobre quien descargar la culpa y desviarla de los verdaderos responsables, los promotores de las políticas neoliberales llevadas a cabo por el actual gobierno.

El Llamamiento convoca al pueblo argentino, a los sectores populares —de los cuales somos parte— a no dejarse llevar por estas repudiables manifestaciones que solo sirven para generar divisiones entre quienes debemos enfrentar las políticas reaccionarias que tanto daño le están haciendo a nuestra Patria.

 

Jorge Elbaum, Presidente

Marcelo Horestein

Secretario General

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9 Comentarios
  1. Julio dice

    Pará, chabón.¿Qué te importa si la mina pone comillas? A mí me parece excelente lo que te dice.¿Por qué mejor no le hablás sobre lo que ella te plantea? ¿O no te da el cuero? ¿Y de que CV hablás si te está contestando a tus papanatadas y con razón? Yo por ejemplo no soy antijuidío porque sería tan imbécil como decir que soy anti católico o anti budista, qué sé yo. Pero sí soy anti sionista ¿yyy? El sionismo no tiene nada que ver con la religión judía ¡¡no versees!!Es una idea política inmunda que está destruyendo el mundo, con sus compañeritos de correrías, los yankis. ¿Eso es lo que a vos te da urticaria y por eso saltás como una langosta, chabón? Hacete ver del marulo, que está más que claro que el chiflado acá sos vos. Adío.

  2. Lucio dice

    Doña Susana: Si para responder un comentario anónimo hay que pedir CV, prontuario y certificado de buena conducta, publíquelos. Dejemos que su persona amiga le avise que insisten en no censurar sus comentarios, vuelva a chiflarse porque un tal fulano desconoce sus bondades personales, y siga el corso.
    Me faltan tantas cosas, doña, y a usted le andan sobran las comillas. Saludos a su persona amiga, shalom.

  3. Miguel dice

    Lo lamentable de Cuneo fue usar tantos insultos, tal vez algo acordado con los mismos directivos de la DAIA para plantar en los medios un lio que tape otras cosas, pero no deja de ser cierto mucho de lo que dijo rste Sr al cual no soporto, es comun que utilicen el «antisemitismo» cobtra las personas que opinan cosas que no son de su agrado o que quieran tapar, como el genocidio en Pelestina y los miembros del mossad haciéndose los «mochileros» en la patagonia, asi como que la comunidad judia en Argentina sólo les interesa Israel, no es nada nuevo

  4. Susana dice

    En primer término, DEBO aclarar que una persona amiga que «sigue»- por así decirlo- a Verbitsky, me envió un mensaje para decirme que el comentario que había escrito mucho más temprano, al fin fue publicado. Y digo «al fin fue publicado», porque el mismo en principio estuvo censurado; del mismo modo que otros dos que JAMÁS aparecieron en el artículo «Los ecos de Nisman (de Donald Trump)».De modo que cuando «algo» se desconoce, lo más prudente es callarse la boca. No sé si soy clara…
    En segundo término, que «un tal» Lucio se arrogue el derecho de «sentenciar» y «rubricar» lo que yo pienso o sostengo sobre el sionismo y Elbaum-o sobre el mismo Verbitsky-me parece absolutamente fuera de lugar. Porque «el tal Lucio» desconoce qué formación política tengo; qué «camino» en la misma y me refiero no sólo a lectura y discusiones, sino también en lo que refiere a «patear la calle»; qué experiencia y trayectoria profesional sobre lo mencionado (¡años, dicho sea de paso y que me dejaran sin trabajo docente temporariamente, por denunciar «componendas»!). Tal vez lo ciega «su» oda a «su» ¿lucidez? Como si fuera un salpicón, menciona al impresentable Moreno; al devaluado Rossi; al «nacionalista» Cúneo…pero ¡ni pío sobre lo que remarco acerca de lo dicho por Moira Millán y los «mochileritos benefactores» procedentes de un ESTADO MULETO. ¡Y ni hablar de mi alusión al panfleto del austro-húngaro! Daría la sensación que a «el tal Lucio» le falta comprensión de texto. Porque no puedo decir » leer entre líneas» porque soy demasiado directa: sólo cabría para «alguien» con miopía intelectual. Y no quiero ser ofensiva.
    Pero no. Todo su «discurrir» se centra en personajes aleatorios. Sí, sí, hasta «el ordinario
    Cúneo», motivo y título de este artículo, termina ocupando ese lugar, aunque torpemente mete «el dedo en la llaga» sobre un tema urticante. Porque el trasfondo es otro y pasa por las denuncias del pueblo mapuche que yo resalto, no por el «vociferar» del ex comentarista-ignoro si pasó como muchos lo hicimos por una facultad de periodismo- de Crónica. Pero «un tal Lucio» parece que «no lo ve». ¿O no lo quiere ver?
    Estado y pueblo. Estado «somos» cada uno de nosotros, porque también cada una de las instituciones que lo componen nos pertenecen. Y éste no es un ente abstracto, una entelequia. A menudo se «culpa» al Estado. No. Las culpas caben a «quienes manejan» las cuestiones de ese Estado. Porque de esa manera, puedo llegar a pensar que «el tal Lucio» culpa a «el gremio X» y no a su conducción de traiciones, por ejemplo, a sus trabajadores.Y el pueblo, que está dentro de ese Estado, históricamente ha sido, es y será el protagonista de los cambios que se operen en él. Para bien o para mal.Como el pueblo palestino será quien haga valer el Derecho Internacional por sobre una «pretendida y artera» mentira bíblica, para recuperar SU territorio y conformar SU Estado.
    ¿Fascismo seductor? Mmmm…bájese del caballo, don Lucio. Que se puede usted caer y las lesiones de columna ¡son bravas, mire! Y hasta el presente, el tejido nervioso, la ciencia no ha logrado que se regenere. Obviamente, en el cerebro, tampoco.
    Que pase usted un buen día.

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