El ajuste que no cambia

La situación actual nos lleva a la muerte de la investigación experimental en la Argentina

 

Hace casi un año escribí mi primera nota para El Cohete. Allí analicé el ajuste en el presupuesto de ciencia para el año 2018 en el marco de un recorte generalizado en casi la totalidad de las partidas. Las excepciones eran Seguridad Social (jubilaciones, pensiones, AUH, etc) y por supuesto Deuda Pública.

El gobierno de Cambiemos acaba de presentar el presupuesto para el año 2019 y, traicionando el nombre de la alianza gobernante, nada ha cambiado con respecto a 2018. Como este será el cuarto presupuesto que ejecute esta administración, ya es posible realizar una comparación con lo ocurrido en el año 2015, último del gobierno anterior. De esta forma vemos la “película”, y no sólo la última foto.

La primera Tabla muestra una columna con los montos asignados para el año 2019 a todas las Finalidades del Presupuesto, y dentro de la Finalidad SERVICIOS SOCIALES los totales asignados a todas las Funciones. Finalmente, dentro de la Función Ciencia y Técnica (CyT) se consigna el detalle de los organismos que tienen presupuesto descentralizado o centralizado, dejando al ex Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (actual Secretaría de Gobierno) con su denominación anterior por una cuestión nostálgica.

También muestra en las siguientes tres columnas lo Devengado para cada Finalidad, Función y Organismo en el año 2015 ajustado por el Índice de Precios Implícitos IPI [1]; la Diferencia en pesos a valor de 2019 entre lo Devengado en 2015 y lo que se gastará en 2019 (asumiendo que la ejecución sea del 100%); y la Diferencia en porcentaje en relación con lo Devengado en 2015.

 

Devengado 2016 y 2017, Presupuesto 2018 al 17/9/2018 y Proyecto de Presupuesto 2019 en relación con el devengado en el año 2015 a pesos constantes ajustados por IPI.

 

La primera observación a realizar es que entre los años 2015 y 2019 el Presupuesto Total bajó en $-341.363,14 millones (M) (-7,6%) mientras que la Finalidad DEUDA PÚBLICA subió en $400.807,48 M (116,0%). Esto implica que el resto del Presupuesto bajó en $-742.170,56 M: Administración Gubernamental $-94.289,14 M (-36,0%); Servicios de Defensa y Seguridad $-61.375,27 M (-24,6%); Servicios Sociales $-75.005,99 M (-2,8%) y Servicios Económicos $-511.500,15 M (-54,4%).

La principal baja se da en la Finalidad Servicios Económicos y está generada en la eliminación de subsidios a la energía y el transporte. La pequeña baja porcentual de la Finalidad Servicios Sociales es consecuencia de una suba de la Función Seguridad Social y una baja importante en el resto de las Funciones, que llega al extremo del -70,3% para Vivienda y Urbanismo. Se puede entender entonces la razón por la que el gobierno impulsó a fines del año 2017 la modificación de la actualización de las jubilaciones. Con esto logró evitar que Seguridad Social se escape más a la tendencia general de ajuste, como lo explicó Sebastián Soler en El Cohete.

En la Función Salud las partidas se redujeron en $-27.126,45 M (-15,3%) y en la Función Educación en $-82.203,72 M (-26,4%). La Función Ciencia y Técnica se ajustó en $-19.787,74 M (-30,0%).

Dentro de los organismos de Ciencia y Tecnología el que tiene una menor reducción es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Oportunamente analizamos en El Cohete tanto los cambios en sus políticas  (El CONICET increíblemente menguante) como las razones técnicas por las que el presupuesto de ese organismo no podía ser ajustado bajando la cantidad de personal, al menos en forma rápida (Sistema intolerante al ajuste).

En estos años la planta de investigadores del CONICET se limitó a crecer a una tasa anual de entre el 2,5% y 4,0% frente al 10% previsto en el Plan Argentina Innovadora 2020. Para fines del año 2015 el presupuesto del CONICET ya estaba asignado en gran medida al pago de sueldos. Desde entonces el gasto de CONICET sumó una jerarquización anunciada el 30/11/2015 y al menos 1.000 investigadores netos, descontando bajas. Aún con los pocos ingresos de investigadores concretados, el Presupuesto 2019 debió ser aproximadamente un 10% mayor al Devengado en 2015 ajustado por IPI.

En lugar de crecer un 10% se observó una baja de -17,7% y esto sólo se puede explicar como consecuencia de un gran ajuste en los gastos de funcionamiento y, salvo en 2017, una pérdida salarial. Por eso casi la totalidad de los Directores de Unidades Ejecutoras, sin grietas, manifestaron que tenían serios problemas para seguir funcionando.

En el resto de los organismos el ajuste se implementó despidiendo contratados, como en el INTI, suspendiendo programas, como en CNEA y CONAE o con pérdida salarial, particularmente en 2016 y 2018. En el caso de la CNEA, el proyecto de Presupuesto 2018 presentó una gran reducción, que fue compensada parcialmente con la asignación de $1.350 M en la discusión en la Cámara de Diputados. Este año el proyecto de Presupuesto le reasigna parte de lo recortado en años anteriores. Se destacan los $1.157 M destinados a continuar con la construcción del Reactor RA-10, cuya obra civil está en manos de la empresa Caputo Construcciones y Servicios.

También se asignan $3.000 M a Obligaciones del Tesoro Nacional, sin ninguna especificación. En el año 2017 una asignación a esa Jurisdicción de $2.000 M destinada al Proyecto Tronador de la empresa VENG finalmente fue usada para cubrir incrementos paritarios. Por lo tanto es dudoso el uso real que tendrán estos fondos en 2019 y el ajuste podría ser todavía mayor.

Si se quiere hacer un seguimiento temporal más detallado de lo ocurrido en estos años se puede utilizar la segunda Tabla. Allí se muestran los Devengados en 2016 y 2017, el Presupuesto 2018 al 17/9/2018 y el Proyecto de Presupuesto para 2019 (asumiendo que estos dos últimos se ejecutarán en un 100%) en relación con el devengado en el año 2015, a pesos constantes ajustados por IPI.

 

Devengado 2016 y 2017, Presupuesto 2018 al 17/9/2018 y Proyecto de Presupuesto 2019 en relación con el devengado en el año 2015 a pesos constantes ajustados por IPI.

 

El presupuesto total subió un 6,3% en 2016,  sólo el 2,0% en 2017, llegó a una reducción del -10,4% en 2018 y terminará en una baja del -7,6% en 2019, todo comparado con 2015.

En  2016 la Finalidad Deuda Pública tuvo un notable incremento (99,8%) debido en parte al pago del acuerdo con los fondos buitre. Para el año 2019 esta Finalidad volverá a aumentar notablemente, llegando al 116,0%. Para el resto de las Finalidades, Funciones y Organismos en los años 2018 y 2019 habrá un incremento sustancial del ajuste, salvo en Seguridad Social cuya suba fue acotada.

El -58,8% de reducción en las partidas del MinCyT para el año 2019 se divide en un -66,1% de caída en los fondos del propio ex Ministerio y un -52,2% de baja en los de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica (ANPCyT), conocida en la comunidad científica como la “Agencia”. La ANPCyT es hoy la principal, y casi única, fuente de financiamiento para los proyectos de investigación.

Esta reducción en pesos en el financiamiento de la ANPCyT, que no tiene en cuenta el efecto adicional que ha tenido la devaluación en la compra de insumos y equipos, explica por qué el reconocido investigador Alberto Kornblihtt ha dicho “la situación actual nos lleva a la muerte de la investigación experimental en la Argentina“.

Para finalizar, en marzo del año 2018 el Plan PROGRESAR dejó por decreto de ser considerado un derecho administrado por la ANSES y pasó a ser un sistema de becas dependiente del Ministerio de Educación. En El Cohete dijimos que esto iba a implicar una menor cobertura con el objetivo de generar un ahorro (PROG.R.ES.AR es cada vez más difícil). Para el año 2019 se prevé que alcanzará a 506.181 jóvenes frente a los 888.789 considerados en el Presupuesto 2018.

Entre las promesas de campaña el Presidente Macri había anunciado que la “inversión en Ciencia y Tecnología” se elevaría del 0,65% del PIB que tenía en el año 2015 al 1,5% del PIB. La Figura 1 muestra la evolución de la Finalidad CyT y de la Deuda Pública en términos del PIB. La “inversión en CyT” a la que se refirió el Presidente es aproximadamente el doble de la Función CyT del Presupuesto Nacional [2]. Se puede estimar entonces que para el Presupuesto 2019 este número bajará a 0,58% del PIB, similar al que tenía Argentina en el año 2005.

Al mismo tiempo la Finalidad Deuda Pública más que se duplicará entre 2015 y 2019. No sabemos si es una casualidad, pero este comportamiento era aproximadamente lo prometido para CyT.

 

Finalidades Ciencia y Técnica y Deuda Pública en relación al PIB. Fuente: Datos 2011-2017 Oficina Nacional de Presupuesto e INDEC. Datos 2018 y 2019 Presupuesto 2019.

 

Volver a un financiamiento del sistema científico similar al del año 2005 no solamente es un enorme retroceso. Además implica un gran perjuicio porque en el ínterin la cantidad de científicos y tecnólogos del sistema se incrementó en más de 33.000 personas [2]. Asignar menos recursos a una comunidad mayor limitará seriamente las posibilidades de seguir trabajando en CyT y estimulará el éxodo de los más jóvenes. Un cambio lamentable.

 

 

[1] El Índice de Precios Implícitos (IPI) es elaborado por el INDEC y se utiliza para comparar presupuesto y Producto Interno Bruto (PIB). Los datos actuales toman al año 2004 como base 100. Para los años considerados los valores son IPI(2015) = 825,3, IPI(2016) = 1.156,1 e IPI (2017) = 1.449,1. El Presupuesto 2019 estima IPI(2018) = 1.938,9 e IPI(2019) = 2.602,0.

[2] Anuarios estadísticos de ciencia y tecnología – MinCyT

1 comentario
  1. María Beatriz Espinosa dice

    Muchísimas gracias por toda esta información. Es valiosísima. En ciencia ocurre exactamente lo contrario de lo que se propuso en el mismo ministerio de ciencia. El viejo dielema del aumento del porcentaje del PIB que se aplica a ciencia. ¿¿Quién fue el que dijo liberación o dependencia??

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