El enemigo

 

Notas idénticas en casi todos los medios que cubrieron la gira europea de Alberto Fernández predicaron que el Poder Ejecutivo no respondería a lo que consideraba ataques de Cristina y que el Presidente había ordenado a sus ministros que se concentraran en la gestión. Producto de sendos off the record, esas crónicas agregaban que, antes de contestarle a CFK, Alberto Fernández esperaría a que se consolidaran el crecimiento de la economía y el descenso del índice de precios al consumidor. El viaje mostraría su calidad de estadista, obtendría respaldo político e inversiones y tomaría distancia de lo que llaman la interna.

Pero nomás sentir en la piel el sol de la primavera madrileña, Alberto se despachó con un minucioso relato sobre Cristina. No fue por descuido ni al pasar, sino en detalle y por lo menos en media docena de ocasiones. Ante el decadente diario El País,  la Radio Televisión Española, eldiario.es; la radiotelevisión alemana Deutsche Welle, Le Monde Diplomatique y la prensa argentina que viajó con él, dijo que Cristina:

 

 

 

 

 

 

  • “Tiene una mirada parcial absolutamente económica, que desatiende todo los que nos tocó pasar en el medio, una pandemia, una tragedia que la humanidad vive muy de tanto en tanto”;
  • “Probablemente estará más convencida de lo que ella hizo en sus tiempos de gobierno”;
  • “Representa en la historia algo significativo y en el presente es líder de un espacio importante. Pero hay cosas en las que no comparto su mirada. Además he sido públicamente crítico con su gestión de gobierno”;
  • “El pasado nos sirve para tener memoria, pero mi mirada la tengo en el futuro”;
  • “Desde 2019 decían que yo sería un títere de ella. Pero la verdad es que yo tomo las decisiones”;
  • “No es mi enemiga, mi enemigo es Macri”;
  • “Reclama que escuchemos sus propuestas, pero tiene una forma especial de expresarlas”.
  • “Cuando alguien dice que nuestros votantes pueden estar decepcionados con nosotros, creo que nuestros votantes son conscientes de que tuvimos que enfrentar una pandemia con un sistema de salud quebrado por Macri y lo hicimos bastante bien. Logramos una inmunidad de las más altas del mundo. Nuestro votante, que vive esa realidad, entiende las dificultades”;
  • “Me preocupa tanto como a ella la distribución del ingreso o el proceso de inflación que estamos viviendo, que los poderosos no sigan adueñándose de la renta mientras millones de argentinos quedan sumidos en la pobreza”;
  • “No he llegado al poder para enriquecerme. Soy hijo de una familia de clase media. Debo haber sido el Presidente con menos bienes de la historia”.

 

 

 

Funciona, no funciona

Esta sincera manifestación de su pensamiento adolece de algunos problemas:

  1. Pasado: decepción es un término moderado para referirse a la pérdida de cuatro millones de votos en las elecciones legislativas de 2021, en las que «el votante» ya se pronunció. A diferencia de Cristina, que se involucró en la autocrítica al emplear la primera persona del plural (“no le estamos haciendo honor a tanto amor y confianza que depositaron en nosotros”) la absolución de posiciones de Alberto fue personal (“no decepcioné a mi electorado”). Ya la noche de la elección legislativa había invitado a celebrar la derrota como un triunfo, convocando a un acto en el que anunció su proyecto reeleccionario.
  2. Presente: el INDEC dio a conocer que el Índice de Precios al Consumidor de abril llegó al 6%, con un 58% interanual, el registro más alto en tres décadas. Aún así, no es la peor noticia: fue aún mayor (6,2%) en el Conurbano bonaerense y  llegó al 6,7% la inflación núcleo, que es un predictor de la tendencia de largo plazo. Mide el 70%  de la canasta total de bienes y servicios del INDEC, pero excluye aquellos cuyos precios están regulados o tienen alto componente impositivo: combustibles para la vivienda, electricidad, agua y servicios sanitarios, sistemas de salud y servicios auxiliares, transporte público de pasajeros, funcionamiento y mantenimiento de vehículos, correo, teléfono, educación formal y cigarrillos y accesorios; y aquellos con comportamiento estacional: frutas, verduras, ropa, transporte por turismo, alojamiento y excursiones.
  3. Futuro: es una visión «absolutamente económica» preguntarse ¿por qué si Macrì no lo logró ser reelecto con el 54% de inflación, lo conseguiría Alberto con el 58%?

Eso explica el silencio con que fue recibido el anuncio: sólo lo apoyaron colaboradores íntimos, como Claudio Ferreño, que preside el partido Parte, creado por Alberto en 2012; el gobernador de origen radical de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, o el ministro de Seguridad Aníbal Fernández, quien en dos décadas atravesó las gestiones de Duhalde, Néstor y Cristina, con la inclaudicable decisión de defender su cargo, que depende de la firma presidencial. Su intento de provocar a Cristina, invitándola a competir con Alberto por una candidatura que ella no busca, quedará sin respuesta. La Vicepresidenta asumió el Poder Ejecutivo en su despacho del Senado, al que concurrió el escribano del gobierno Carlos Gaitán, no pisó la Casa Rosada en toda la semana ni aceptó la invitación para un homenaje al asesinado cura Carlos Mugica, para que ni siquiera un movimiento de sus cejas pudiera ser tergiversado como parte del circo mediático.

 

 

El escribano del gobierno Carlos Gaitán, en un viaje anterior de Alberto. Esta vez, ni foto.

 

 

Aparte de estas personas con agudo sentido de la oportunidad, simpatiza con Alberto la burocracia cegetista, que vio afeitar en seco el liderazgo metalúrgico de Antonio Caló y teme la permeabilidad de una clase obrera joven, la generación Nunca menos, que creció en la larga década kirchnerista.

Al día siguiente, en París, Fernández dijo que no pensaba en su reelección. Pero en cuanto aterrizó en Buenos Aires, Santiago Cafiero volvió a pronunciarse por un segundo mandato. Un viejísimo chiste cuenta que un hombre le pide a un amigo que se fije si funciona bien la luz de giro del auto.

-Funciona. No funciona. Funciona. No funciona— es la respuesta.

 

 

 

Misterios

La comunicación presidencial es un misterio. En Madrid, antes de embarcarse hacia Alemania, Fernández se quejó por la repercusión en los medios argentinos de sus entrevistas. “Me referí a muchos de los temas que preocupan a toda la humanidad, como la crisis alimentaria y energética provocada por los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania y el grave problema inflacionario que impacta en nuestros países y titulan únicamente con la supuesta respuesta a los ataques de Cristina, que no fue tal”, según la transcripción de uno de los portales que acompañó la gira.

En la última conferencia de prensa en París, agregó que también en Madrid y Berlín los periodistas habían mostrado más interés en las rencillas internas que en la gestión internacional. Es curioso que el principal articulador de Néstor Kirchner con los medios recién descubra la lógica que rige esa relación, sobre todo entre la prensa internacional y el Presidente poco conocido de un país mediano en crisis, como lo caracterizó el periodista español Carlos Cué.

Los pronunciamientos oficiales también sufren de vaguedad e imprecisión. Luego de su audiencia con el jefe de gobierno alemán Olaf Scholz, Fernández dijo que “somos un gran proveedor de gas natural y estamos desarrollando una enorme planta de hidrógeno verde”. Son potencialidades auspiciosas pero, de concretarse, no será antes de que concluya el mandato presidencial:

  1. La producción de hidrógeno verde es un proyecto de inversión de la empresa australiana Fortescue, que está en estudio de pre-factibilidad, sobre una descomunal extensión de tierras fiscales que Río Negro le concedió por un año. El Cohete publicó sendas notas sobre el tema de Susana Lara y de Marcos Rebasa, quienes desarrollan las dudas e incógnitas que suscita.
  2. Hasta ahora, las importaciones de gas superan con amplitud a las exportaciones, lo cual se torna apremiante a partir del incremento de precios por la guerra entre Rusia y Ucrania. En una de sus presentaciones mediáticas, Guzmán aseveró que este invierno no faltará el fluido porque se convino con Bolivia un incremento del suministro y con Brasil la importación de electricidad, de modo de reducir el consumo de gas.

A eso aludió Cristina en el Chaco cuando impugnó un modelo exportador y con bajos salarios (pensaba, pero se mordió para no decirlo, en Chile y Perú) pero sin dólares, como aquí. También dijo que por primera vez tener un empleo formal no garantiza salir de la pobreza. Eso ya había ocurrido en los años del menemismo, pero esa maldición se revirtió a partir del primer mandato kirchnerista, y reapareció al concluir el tercero.

La idea de celebrar convenios para la provisión futura de gas argentino a Europa es excelente. Pero requeriría la firma de cartas de intención, sobre las que se podría obtener financiamiento para realizar las obras que permitan transportar el gas producido en Vaca Muerta y erigir la o las plantas que lo licúen, para luego exportarlo en barcos, que la desmantelada flota argentina tampoco posee. Ningún informe oficial mencionó que esa negociación estuviera en curso. Tal vez el viaje no se preparó con la suficiente antelación como para lograr ese resultado y obedeció a otras urgencias. Las bienvenidas conversaciones preliminares con los gobiernos de tres países europeos no permiten abreviar los plazos para la realización de esos deseos. Y nadie garantiza que cuando esas inversiones maduren no se haya reanudado ya el suministro de gas ruso.

 

 

Asia es otra cosa

En una de sus referencias en la gira a la política internacional, Alberto dijo que asistiría a la cumbre de las Américas que se realizará en Estados Unidos pero que exhortaba a los organizadores a no excluir a Cuba, Nicaragua y Venezuela, tal como condicionó México. Desde Washington se afirma que la respuesta será negativa. Sin embargo, la semana pasada se realizó la cumbre entre Estados Unidos y las diez naciones asiáticas que integran la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN. El índice democrático de la revista The Economist caracteriza como

  • democracias defectuosas a Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia;
  • gobiernos autoritarios a Myanmar,  Camboya, Vietnam y Laos, y
  • un sultanato absolutista, Brunei.
El comunicado de la Casa Blanca enumera los proyectos realizados y a realizar con aquellas naciones y no menciona ni al pasar la democracia. En esta última cumbre, Biden ofreció invertir 150 millones de dólares en infraestructura, seguridad y lucha contra la pandemia. Pero en noviembre, China comprometió asistencia para el desarrollo a los países de ASEAN por diez veces más dinero.

 

 

Biden en la cumbre virtual USA-ASEAN.

 

 

 

La principal diferencia entre Asia y América es que el voto cubano, venezolano y nica puede definir el resultado de las elecciones estadounidenses de noviembre, que pintan pésimo para Biden.

 

 

 

Templanza

Con una templanza llamativa, Guzmán desbarató las violentas diatribas contra Cristina vertidas por los entrevistadores del Grupo Clarín a quienes el ministro y el Presidente se someten una y otra vez.

 

 

 

 

 

 

Con precisión dijo que las críticas a la explotación de YPF en Vaca Muerta son válidas para la gestión de Repsol, pero que el gran crecimiento de la producción en la segunda reserva mundial de gas y petróleo no convencional fue posible gracias a la expropiación dispuesta por Cristina en 2012. Esto incluyó la planificación del nuevo gasoducto para sacar del desierto la producción, pero Macrì lo detuvo. Se retomó bajo el actual gobierno. Podés verlo a partir del minuto 45.29.

En un acto del Partido Justicialista de Lanús, Máximo recordó que «el aporte solidario sirve para hacer el gasoducto Néstor Kirchner, para poner en valor nuestro subsuelo y nuestros recursos naturales». Respondió así a las acusaciones que recibe del entorno presidencial. «¿Por qué querría hacerle daño si lo único que hemos hecho siempre es aportar a nuestro gobierno y a nuestra gente para que pueda salir adelante? El mismo aporte solidario financia la famosa ley del Registro Nacional de nuestros Barrios Populares, para que los compañeros y compañeras que están esperando las urbanizaciones o un pedacito de tierra para edificar dignidad, tengan un techo donde duerman sus familias».

También explicó «las ganas de debatir y discutir a dónde vamos. Es verdad, se ha generado un poco más de trabajo y eso hay que acompañarlo paulatinamente con la recuperación del poder adquisitivo. Tenemos que hacer todos los esfuerzos, tenemos que poner toda nuestra inteligencia, toda nuestra voluntad y todo nuestro corazón para cumplir con aquello que nos comprometimos en 2019». Por supuesto, el eco mediático repitió  la frase de Kirchner sobre Guzmán: «Dice que no tiene apoyo político y digo yo: tenés el apoyo político del Fondo Monetario y de Kristalina Georgieva, tenés el apoyo de las centrales sindicales más grandes de la Argentina, de los movimientos sociales, del Presidente y de Clarín. ¿Cuánto apoyo más querés para que las cosas salgan bien? Y después, he descubierto que hay una nueva causa de inflación: el debate político. ¿En serio creen que debatir ideas para ver cómo a nuestra gente le va mejor cause inflación y que la inflación no es causada porque no estamos poniendo el ojo donde hay que ponerlo, en los formadores de precios, en cómo se produce, en si estamos mirando bien las importaciones y las exportaciones?»

 

También se regodearon con una frase («Cuando uno quiere conducir también debe saber obedecer») pasando por alto que, como entendió Cafiero, “habla de pueblo, eso son las democracias representativas».

El ex presidente del bloque oficialista de diputados también le agradeció al Presidente el adelanto al mes próximo del incremento del Salario Mínimo Vital y Móvil previsto para todo el año. Aun antes de que la Cámara de Diputados se reuniera para tratar el proyecto de resolución de Kirchner, el gobierno nacional hizo suya la propuesta, que Guzmán denominó “una obviedad». Pero no hay indicios de que la medida estuviera en estudio. Guzmán usó la misma palabra para referirse a la solicitud de Sergio Massa de que se eleve el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias. Es una obviedad que lo están empujando a hacerlo. Por eso, la trifecta mediática ha comenzado a hablar de dos gobiernos paralelos. Ninguno les gusta, pero a uno lo aborrecen.

Máximo había ironizado en Lanús sobre los dirigentes que van en monopatín de medio en medio y «logran que los traten bien», con lo cual se generan «dirigencias mediáticas» que terminan mal para nuestro pueblo. Y los opuso a  la «organización popular, organización ciudadana, las militancias sociales, sindicales, culturales, políticas», que son «mucho más difíciles de construir». Le respondió el ministro de Desarrollo Social y ex corredor de Turismo Carretero, Juan Horacio Zabaleta, quien se calzó el sayo en uno de los programas más virulentos de la televisión, el show de los animales que conduce un relator de partidos de fútbol. Inmune a la contradicción, dijo que esas discusiones debían darse en el vestuario.

 

 

El salario y la deuda

A partir del 1° de junio el salario mínimo será de 45.540 pesos mensuales y desde el primer día de agosto de 47.850 pesos. Esto sigue por debajo de los 54.357 pesos constantes de marzo de 2022 que se pagaban el último mes de la presidencia de Cristina. Otra medida de la insuficiencia del salario está dada por la distancia entre el que perciben trabajadores formales de distintos gremios, y los informales que a su ingreso laboral neto suman la Asignación Universal por Hijo, el plan Alimentar y el bono de refuerzo que se pagará durante dos meses de este año. Considerando una familia con dos hijos, entre salario, asignación familiar y complementos

  • un chofer de corta y media distancia percibe 110.000 pesos mensuales;
  • un oficial metalúrgico, 93.000 pesos;
  • un vendedor de comercio, 91.000 pesos;
  • un empleado público bonaerense, 80.000;
  • un oficial albañil, 77.000; y
  • un informal con el último bono, 47.000 pesos.

El liberalismo neo reclama eliminar los planes, para que los trabajadores informales estén urgidos por conseguir empleo, la doctrina de la incertidumbre que pregonaba Esteban Bullrich. Desde una lectura nacional y popular, ese efecto debe conseguirse incrementando los salarios formales.

Al mismo tiempo, el Senado dio media sanción al proyecto de ley kirchnerista que crea un fondo nacional para pagar la deuda al FMI, con recursos evadidos del país. En cambio, sigue pendiente la ley complementaria de levantamiento del secreto fiscal y bancario, donde están los dientes de la iniciativa, que el gobierno objeta. No avanzó nada el proyecto anunciado por Guzmán de tributo sobre la renta inesperada. El ministro desmintió el diálogo con un empresario, en el que le atribuyeron haber dicho que no conseguiría su aprobación legislativa pero que le habían quitado la bandera a Cristina. Los hechos son más poderosos que las palabras y transcurrido un mes no hay ni un borrador. Como dice el aforismo latino, las vacas no hablan.

Las críticas de Guzmán a lo que Kulfas denominó el tercer kirchnerismo están contenidas en un video que publicó el diario de negocios de José Luis Manzano. Con menos años y más pelo, el actual ministro ridiculiza los estímulos al consumo llamándolos “supermultiplicador” y da por sentado que esa fue la única política durante la gestión de Axel Kicillof, lo cual no es cierto.

 

 

Con menos años y más pelo.

 

 

Aquí hay un claro conflicto de intereses, que por supuesto El Cronista no explicitó: además del diario, Manzano y sus socios son propietarios de Edenor, la distribuidora que en las audiencias públicas amenazó con cortes si no se le concedían los aumentos que reclamaba. Está a la vista la razón de su preferencia por Guzmán.

 

 

 

Las comparaciones odiosas

Las deficiencias comunicacionales que la portavoz Gabriela Cerruti tratará de superar no se limitan a las exposiciones del jefe de Estado. Son ostensibles también en la producción publicitaria. Tanto la gráfica como el audiovisual, heredados de la gestión Biondi, incluyen tres consignas que oscilan entre lo superfluo y lo contraproducente:

 

En el mejor de los casos es retórica, y en el peor tiene reminiscencias perturbadoras.

 

Ése es un déficit que propios y ajenos señalan.

 

Una firma de autor que no agrega nada al mensaje, con un afán de apropiación poco seductor.

 

 

Piénsese, por contraste, en la consigna que cierra cada pieza publicitaria del gobierno porteño.

 

El destinatario del mensaje, no su emisor, lo que provoca empatía.

 

 

Otro ejemplo es su último spot, de apenas 15 segundos, donde la voz de Horacio Rodríguez Larreta cierra una rápida sucesión de imágenes muy bien musicalizadas, con apenas cuatro palabras. Los hechos a los que se refiere son discutibles y discutidos, pero el mensaje es de una profesionalidad impecable.

 

 

 

 

También es importante el sentido de la oportunidad. Argentina Presidencia difundió un spot sobre Precios Cuidados.

 

 

 

 

 

 

Con la mayor inflación en 30 años, que dejó atrás incluso a la alta marca de Macrì, la idea de que “en la góndola estamos con vos”, es un tiro muy bien dirigido a los pies oficiales.

Rodríguez Larreta ha instalado su imagen de buen administrador municipal, que no todos sus predecesores lograron pese a gozar de un presupuesto único en el país. Pero su aspiración es presidencial, y en la ronda de mesas examinadoras del establishment a la que se presentaron Guzmán y los postulantes de la oposición, no fue el mejor calificado. Por primera vez dijo con todas las letras que si Macrì quisiera volver, lo enfrentaría en una primaria. Las diferencias no son personales: mientras el ex Presidente y la barullera Patricia Bullrich plantean expandir la coalición hacia la derecha más extrema, el alcalde porteño imagina acuerdos con sectores del peronismo, con la idea (que en algún momento también sostuvo CFK) de que la elección se puede ganar obteniendo entre el 40,1% y el 50,1% de los votos, pero que es imposible gobernar con menos del 70% . Ahí entra a jugar la ronda de nombres, que van de Juan Schiaretti a Juan Urtubey y Roberto Lavagna, y se detienen en las puertas del despacho de Sergio Massa, amigo personal del precandidato.

 

 

 

La banda de los cuatro

El mejor activo de la oposición es el Poder Judicial, que esta semana hizo una demostración de fuerza en Rosario. Con la excusa de combatir el narcotráfico, la Corte Suprema reunió en torno de sus cuatro integrantes a más de un centenar de jueces federales. Ricardo Lorenzetti, quien sigue actuando como si presidiera el cuerpo, fue el organizador de ese foro en 2017 para defenderse del avance de los paracaidistas Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, pero hoy lo comparte gustoso con ellos y con Juan Maqueda, cuyo turbio manejo de la obra social delegada en familiares podría dejar al tribunal supremo con apenas tres gestores. El visceral antikirchnerismo que comparten pesa más que las diferencias entre ellos.

En declaraciones a la prensa, Lorenzetti citó el fallo Arriola para fundamentar la necesidad de una política de Estado contra el comercio ilegal de sustancias de uso prohibido por las autoridades sanitarias. Pero ese fallo, de 2009, es el que declara inconstitucional el artículo de la ley que penaba la tenencia para consumo personal, y apenas un párrafo marginal recuerda “a todas las instituciones el ineludible deber de (…) combatir el narcotráfico”. El fallo también recordó que en los veinte años previos sólo “una de cada diez causas iniciadas por infracción a la ley de estupefacientes lo fue por tráfico”, mientras “el 87% se inició por tenencia de hasta cinco gramos de marihuana o cocaína incautada a varones jóvenes entre 20 y 30 años en la vía pública, que no portaban armas ni estaban cometiendo otro delito. A su vez, la persecución no se ha dirigido a delitos tales como el lavado de dinero y el ingreso de precursores químicos”. La Corte ha tolerado que eso siguiera ocurriendo, agravado durante el gobierno anterior.

Para que no quedaran dudas de que el tema escogido fue un mero pretexto, Lorenzetti también se pronunció en contra de la ampliación del número de miembros de la Corte, materia que no es de su competencia, como tampoco lo son «la inclusión social, la cultura del trabajo y respeto por el prójimo», mentados durante su discurso por el ex intendente de Santa Fe Horacio Rosatti.

 

 

La música que escuché mientras escribía

 

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