Las noticias de las primeras páginas de la prensa destacada y los cables de las agencias eran para ponerse a temblar: Rusia había dado el terrible paso que los analistas y políticos de la Unión Europea venían anunciando desde hace tiempo, que había disparado un dron contra un país de la OTAN. Repito: para ponerse a temblar.
Un dron ruso había golpeado un edificio en Galați, Rumania, provocando destrozos y dos heridos.
Y así La Repubblica de Roma tituló en primera página "Moscú ataca Europa"; cuando se pisa el acelerador de esta manera, es muy difícil rectificar a posteriori; mejor el silencio. En tanto, Il Corriere della Sera de Milán tituló: "Europa entra en la mira: Rusia decidió ampliar el perímetro". Aquí tampoco se verificaron sucesivos desmentidos o rectificaciones. Mejor el silencio.
Y obviamente no faltaron las invocaciones guerreras al artículo 47 del Tratado de la Unión Europea o el artículo 5 de la OTAN.
En una declaración del secretario Rutte se anunció que la OTAN está lista para defender cada centímetro del territorio del aliado; la declaración además anunciaba el envío de dispositivos antidrones a Bucarest.
La señora von der Leyen declaró que "Rusia ha superado otro límite".
Alessandra Muglia escribe en Il Corriere "que Moscú empuje en este sector no es casual: Rumania es una bisagra del lado este de la OTAN. Bucarest está invirtiendo 2.500 millones de euros para transformar la base aérea de Kogalniceanu en la guarnición aérea más grande de la alianza en Europa".
El ministro de Exteriores de Estonia, Margus Tsahkna, sostuvo en una entrevista: "[Putin] quiere ponernos a prueba".
Claramente, la dirigencia de la Unión Europea sabía que la consigna "Leña al ruso", que embanderaba, se apoyaba en una interpretación falsa del dron de Galați, y no obstante convocaron a los embajadores rusos, hicieron caso omiso de las desmentidas de Moscú y se mostraron preocupados/indignados frente al "ataque". Al contrario de la fábula, en Europa los corderos se disfrazan de lobos solo si se trata de Rusia; cuando miran hacia Medio Oriente, las voces se acallan y recuperan instantáneamente su naturaleza ovejuna.
Pero una fuente autorizada desmintió los hechos, declarando que el dron de Galati había sido desviado hacia Rumania por la defensa antiaérea ucraniana; la fuente es el Presidente rumano Nicuşor Dan: "Era un grupo de 43 drones, que provenía del este; recorrían Ucrania por, digamos, 20/30 kilómetros al norte del Danubio, de este a oeste. Mientras atravesaban el territorio ucraniano, algunos fueron abatidos, y uno de ellos, probablemente tocado sobre la ciudad de Reni, cambió su trayectoria y llegó a Galați".
¿Qué está sucediendo? ¿Estamos esperando otro incidente de Gleiwitz como el que sirvió de pretexto a Hitler para invadir Polonia?
Después de las declaraciones del Presidente rumano, no escuchamos aclaraciones. Mejor el silencio.
Y parece que la consigna del silencio debe imponerse también al periodismo. En este caso se trata de sanciones de la Unión Europea contra el periodista berlinés de origen turco Hüseyin Doğru; las acusaciones, sin pruebas, fueron mantener contactos con emisoras extranjeras vinculadas a Moscú. Otros medios informativos han llegado a la conclusión de que el castigo a Doğru se debe a la cobertura que hizo respecto a Gaza y a las protestas pro-Palestina en Alemania, que contradicen abiertamente la línea oficial de la cancillería de Berlín.
Para castigar al periodista, se utilizó un mecanismo administrativo que salta el tradicional derecho a la defensa, incluido en el paquete de sanciones número 17 contra Rusia, emitido en mayo 2025; además, el castigo se extendió hacia la familia: bloquearon la cuenta corriente y el depósito de títulos de la madre, una simple jubilada, y en marzo se bloqueó en forma temporal la cuenta corriente de la esposa; a las sanciones obviamente no interesan las situaciones familiares y que Doğru tenga tres hijos pequeños.
No sabemos si estamos frente al caso de castigar uno para educar cien; pero que la onda extraoficial en el argumento Gaza sea "mejor el silencio" es indudable; después de todo, Netanyahu está haciendo el "trabajo sucio" por nosotros.
Alemania, el pasado que no pasa
De los corderos que se disfrazan de lobos para aullar en las puertas de Moscú, según la eficaz locución de Jorge Bergoglio, el más importante y peligroso es el canciller Merz, quien, como comentamos en esta columna, sufre una caída notable de apreciación entre la ciudadanía.
Y el canciller Merz recibió hace unos días una carta abierta del profesor Jeffrey Sachs, publicada por el Berliner Zeitung.
Sachs enumera en la carta las situaciones en las que Alemania faltó a la cita cuando se trató de recrear una nueva convivencia en Europa, de la que Rusia hubiera sido un socio importante.
La unificación de Alemania y el compromiso de la no expansión de la OTAN hacia el este marchaban juntos; según Sachs, cuestionar aquella incumplida promesa como "observaciones casuales" no es realismo. Es revisionismo histórico".
El bombardeo a Serbia de la OTAN sin consentimiento de la ONU, en el cual participó Alemania, fue un "mensaje inequívoco. La OTAN habría usado la fuerza más allá de su territorio, sin aprobación de la ONU y sin tomar en cuenta las objeciones rusas".
Otro hito equivocado, según Sachs, fue el reconocimiento de la independencia de Kosovo y las sucesivas declaraciones expansivas de la OTAN en Bucarest en 2008, siempre con las advertencias por parte de Moscú sobre sus intereses fundamentales en cuestiones de seguridad, igualmente ignorados.
Ucrania es un nudo complicado donde la presencia de Alemania es constante, que culmina con el incumplimiento de los Tratados de Minsk II, sin saltar la caída del gobierno Yanukóvich en 2014. Durante siete años, Kiev se caracterizó por no seguir los acuerdos de Minsk; años después llegaron las declaraciones de algunos dirigentes, entre ellos la ex canciller Merkel: Minsk había sido como "una acción de contención y no como un plan de paz".
La clase de seguridad europea que propugna Sachs es "indivisible; ningún país puede reforzar su propia seguridad minando la seguridad de otro sin provocar inestabilidad; la honestidad histórica no es traición".
Sachs cita la Ostpolitik: "No era débil; era madurez estratégica" y, en consecuencia, "hoy Alemania necesita de nuevo esa madurez; basta de hablar como si la guerra fuese inevitable y virtuosa".
Y refiriéndose a Ucrania: "La seguridad de Ucrania no depende del despliegue avanzado de tropas francesas o de otros países europeos... vendrá de la neutralidad apoyada por garantías internacionales creíbles".
Y el exhorto final: "La cosa más importante, canciller Merz, es aprender la historia y ser honesto en consecuencia. Sin honestidad no puede haber confianza; sin confianza no puede haber seguridad. Y sin diplomacia, Europa está arriesgando repetir las catástrofes de las que afirma haber aprendido".
Claramente esta carta no influirá en el comportamiento del canciller, básicamente porque se solicitan cosas sensatas que cualquier ciudadano medio de la UE aprobaría, con las inevitables excepciones, cierto, pero la sensatez está ausente en la dirigencia de la UE en este período histórico.
El proyecto de crear el ejército más poderoso de Europa como herramienta de liderazgo en la Unión Europea trae a la memoria épocas que pensábamos superadas. ¿No le basta a Alemania el poder que ejerce a través de los mecanismos burocráticos con su delegada informal von der Leyen y el dominio sobre el Banco Central Europeo?
¿Esta aspiración guerrera tiene su origen en una historia que no termina de cerrarse en modo satisfactorio? ¿Ha analizado a fondo Alemania su pasado histórico, básicamente el del período nazi?
Alemania cuenta con muchísimos entes dedicados al estudio de la historia, fundaciones, institutos; nadie podría acusar al país de no haber observado el pasado oscuro del nazismo, pero se produjo un hecho sintomático: el semanario Die Zeit ha abierto el acceso al archivo digital de la época hitleriana, de la documentación de los afiliados al partido nazi; la idea era favorecer estudios, recopilaciones, archivistas, análisis de especialistas. El archivo cuenta con más de diez millones de fichas de inscripciones al partido nazi, registradas entre 1925 y 1945; la sorpresa fue el éxito que tuvo la iniciativa entre la gente común, transformándose en un fenómeno nacional.
Millones de personas han consultado la base de datos para verificar si un abuelo, un bisabuelo, un tío o algún pariente formó parte del Nationalsozialistische Deutsche Arbeiterpartei (NSDAP), el partido que vertebró el proyecto de Hitler. El acceso online fue dificultado por la magnitud de los ingresos, y ha generado debates que van más allá de la historia, incluyendo cuestiones de identidad, culturales y políticas.
Se trata de la inclusión de las masas en un proceso que hasta el momento se había desarrollado en ámbitos académicos; la necesidad de interrogar los archivos desnuda otra cuestión: Alemania no ha cerrado el ciclo de su pasado nacionalsocialista.
La fenecida Alemania Occidental construyó su imagen democrática a través del concepto Vergangenheitsbewältigung, que se puede traducir como superación del pasado; se construyeron memoriales para recordar a las víctimas, los estudiantes visitan los campos de concentración, hay centros de documentación, programas de escolaridad, archivos; esta producción cultural transformó el nazismo en una presencia constante en el debate público.
La propuesta exitosa de Die Zeit contempla la posibilidad de resolver la relación entre la historia colectiva y la memoria familiar, y revela una realidad en la que nadie había pensado: la necesidad de comprender el pasado familiar en aquella tragedia colectiva. La gigantesca remoción que realizó Alemania a partir de 1945, como la narración de los ciudadanos ajenos y pasivos al régimen, fue una manera de convivir con la derrota, pero la realidad es que en el momento de la caída el partido contaba con 10.200.000 inscriptos. La narración del grupo de fanáticos que se suicidaba ante el avance del Ejército Rojo, y los que se juzgaron en Nuremberg, es superada por la noción consolidada de que el nazismo penetró profundamente en las capas de la sociedad.
Si se conecta esta búsqueda del pasado con el ascenso imparable de Alternative für Deutschland en el panorama político, el resultado es inquietante; algunos analistas consideran que AfD es el resultado fallido de la cultura de la memoria en Alemania.
Conviene aclarar que AfD no se presenta como un movimiento nostálgico del nazismo, aunque haya miembros de AfD declaradamente nazis. Los argumentos que ofrece a su electorado son: inmigración, costo de la vida, retraso de la economía, guerra en Ucrania y relaciones con Bruselas. Por lo tanto, hay una semejanza con otros partidos de derecha europeos.
Estas cuestiones, unidas a las veleidades belicosas del canciller Merz, crean una situación preocupante que la UE parece no contemplar.
Del silencio al ruido
Por el lado de Washington, ha sido una semana rica en estímulos para la crónica, donde brilla la conversación telefónica entre el presidente Trump y el Primer Ministro Netanyahu, que según Axios fue bastante encendida; los memoriosos recordaron otra llamada furibunda, la del presidente Reagan al Primer Ministro Begin en 1982; también estaba Beirut de por medio, violentamente atacada por Israel y defendida por las milicias de la OLP. Reagan insistió para detener el ataque del Ejército israelí; la aviación de Tel Aviv estaba masacrando civiles. Reagan usó la palabra holocausto en su llamada, citando como símbolo la imagen de un niño de siete meses con los brazos mutilados. El presidente Reagan telefoneó a las 11.02, hora de Nueva York, y a las 11.40 recibió la llamada de Begin informando que había dado la orden de detener los bombardeos.
En tanto, en el presente, la Cámara americana votó una resolución que pide al presidente que retire las tropas americanas del conflicto con Irán; para continuar la guerra, deberá solicitar la autorización al Congreso. La resolución es simbólica, por la razón de que difícilmente conseguirá la aprobación del Senado.
La bandera en el castillo
El 31 de mayo, una bandera de Israel se agitó sobre las ruinas del castillo de Beaufort (Al-Shaqif en lengua local); el castillo, de 900 años de edad, es un recuerdo de las cruzadas y se alza sobre los acantilados del río Litani. La ocupación del castillo fue cumplida por la Brigada Golani del Ejército israelí; las tropas de Israel regresaron al reducto histórico que la misma Brigada Golani había conquistado inicialmente en 1982; la ocuparon durante 18 años hasta que fueron expulsados en 2000, cuando evacuaron después de hacer saltar con explosivos la posición y se retiraron amparados por la oscuridad.
Es el destino histórico de estas ruinas, cambiar de mano según el curso de la historia; una bandera que flamea es un símbolo apreciado por la historia, significa una buena fotografía para insertar en el mundo de la comunicación, como la de los marines alzando la bandera en Iwo Jima, episodio muy bien relatado en el film de Clint Eastwood Flag of Our Fathers, del 2006.
Pero Haaretz no se dejó engañar; el título de la nota de Amos Harel el 1 de junio es inequívoco: "La nostalgia artificial por Beaufort, en Líbano, esconde un fracaso estratégico". Se trata una vez más de calibrar cómo está andando la guerra en la región; el mismo día del alzamiento de la bandera, un soldado de 21 años fue muerto por un dron. Esa misma tarde, más de 50 misiles y muchísimos drones atacaron Galilea. La ofensiva para crear una zona de amortiguación se está revelando más difícil de lo que el mando del Ejército israelí imaginaba: el 22 de mayo un dron eliminó al sargento mayor Noam Hamburger en Biranit, una posición avanzada en territorio israelí; y siguen las bajas: el sargento Nehoray Leizer, de 19 años, murió dos días después en Bint Jbeil; el sargento Rotem Yanai, denominado "el soldado de TikTok", fue liquidado con drones el 27 de mayo en la zona de Shomera.
Y estas muertes trascienden porque Hezbollah filma todo; sucesivamente aparecen los videos en la red; Al Jazeera los describe como crudos y descarta que hayan sido manipulados.
Contra los drones dirigidos a través de la fibra óptica no hay salvación, no hay tiempo para llegar al refugio; este nuevo tipo de guerra ha paralizado las operaciones de infantería en el frente ucraniano y en Galilea y el sur del Líbano está creando graves problemas al Ejército israelí.
Su eficacia se demostró en el ataque a la base del control del tráfico aéreo de Meron, 5 km dentro de Galilea; se han cerrado las escuelas, los refugios están siempre llenos; estamos hablando de un territorio que el mando israelí había prometido transformar en un lugar seguro gracias al ataque contra el sur del Líbano.
Por lo que corresponde a la anunciadísima tregua en El Líbano, no servirá de nada; la han firmado el gobierno libanés y el israelí, como si Hezbollah no contara en esta martirizada nación. Es una continuación de aquel acuerdo que citamos en El Cohete la semana pasada, presentado por el Departamento de Estado el 15 de mayo; la idea es terminar con Hezbollah, espina en el costado de Israel desde el siglo pasado.
Según el nuevo acuerdo de Washington, las milicias de Hezbollah deberán retirarse al norte del río Litani, donde serían desarmadas por la autoridad libanesa. También se estableció que el Ejército israelí seguirá operando en el sur, en su trabajo de demolición de las estructuras de la resistencia.
Hay una cláusula increíble: el Ejército israelí podrá bombardear Beirut en el caso de que los misiles de Hezbollah atacaran nuevamente el norte de Israel; además, el ministro Katz lo ha dicho claramente: "Israel se reserva plena libertad de acción".
El jueves, el sheik Naim Qassem, máximo dirigente de Hezbollah, calificó los acuerdos como "absurdos y humillantes para el Líbano". Y continuó diciendo que no se ha dado ninguna orden de no oponer resistencia a la agresión; "hasta que nuestros pueblos no sean seguros, tampoco lo serán los presidios en el sur del Líbano". Idénticas declaraciones llegaron del presidente del parlamento libanés, Nabih Berri (que ocupa el cargo desde 1992).
Hezbollah considera que los acuerdos intentan dar a Israel por vía política lo que no ha conseguido con la guerra. "Si los combatientes abandonaran la arena meridional, mientras la agresión continúa, sería como una rendición, una derrota con la que los enemigos conseguirían su objetivo. Es como el sueño de Satanás de entrar en el Paraíso".
Todo parece haberse detenido; Irán amenazó con abandonar las negociaciones y, desde Teherán, el líder de los Guardianes de la Revolución, Esmail Qaani, ha declarado que la tregua en Líbano debe tener como objetivo el regreso a una situación pre-bélica, que implicaría el retiro de Israel, como solicita Hezbollah.
Mientras tanto, siguen las escaramuzas en el golfo; Teherán responde golpe por golpe sin ninguna inhibición; al mismo tiempo, Trump minimiza las acciones.
¿Cómo se presenta la situación? Si no existiera el Líbano, la cuestión estaría ya cerrada; en el caso (solo especulativo) de que Estados Unidos e Irán firmaran una paz, si Trump no consiguiera detener a Netanyahu, y regresaran las incursiones aéreas sobre Beirut, Teherán debería atacar Israel, como amenazó dos días atrás cuando Tel Aviv amenazaba con volver a bombardear Beirut. Y en ese caso, Trump no podría hacer otra cosa que reiniciar los ataques contra Irán, presionado por los neocon y el lobby pro-Israel.
Colaterales
- Reino Unido: El conocido periodista estadounidense Cenk Uygur, conductor de The Young Turks, y su sobrino Hasan Piker, también periodista, especialmente en Twitch, denunciaron el lunes 25 de mayo que habían sido rechazados por el gobierno inglés a través de la negativa al visado electrónico de ingreso; claramente no hay precedentes penales o reclamos de la justicia. La pareja de periodistas sostiene que se trata de las acusaciones de "antisemitismo" por sus críticas a Netanyahu, que los ha transformado en personas no gratas en Inglaterra, ya que la genérica motivación elegida por las autoridades es que son "un grave riesgo para el orden público". En realidad, los compromisos eran para presentarse a hablar de tecnofeudalismo en el festival South by Southwest y una cita en la Universidad de Oxford. Un precedente peligroso que puede abrir el camino a normalizar la censura preventiva.
- Francia, golpe grande del Presidente Macron: en el último tramo de su presidencia, recibirá en Versalles a los grandes personajes de la economía internacional. Se trata del encuentro Choose France, organización que trabaja para atraer inversiones a Francia, entre ellos el grupo SoftBank, que presentará su proyecto.
El proyecto surgió del encuentro en Tokio entre el magnate japonés Masayoshi Son y Macron; el resultado es que SoftBank, creado y dirigido por Son, invertirá 75.000 millones de dólares para crear el más grande organismo de IA de Europa, con una potencia de cálculo de 3,1 gigavatios.
El lugar elegido es cercano a Dunquerque, zona dañada por la desindustrialización, que en este último tiempo está viviendo un renacimiento. La taiwanesa ProLogium está creando una instalación para producir baterías al estado sólido, mientras ArcelorMittal anunció que invertirá 1.300 millones de dólares en la creación de un polo siderúrgico con hornos eléctricos.
Epílogo en negro (o "informal", para estómagos sensibles)
Cuatro trabajadores agrícolas murieron carbonizados en el furgoncito que utilizaban para desplazarse en Calabria; eran de origen pakistaní, fue un homicidio y los asesinos son también pakistaníes; son lo que se llama caporales, es decir, su trabajo es conseguir mano de obra barata para bajar los costos empresariales; la mano de obra habitualmente vive en situación de semiesclavitud, pasaporte retenido, salarios de hambre, confinados en galpones miserables o amontonados en pensiones de fortuna. Las cuatro víctimas murieron porque estaban reclamando el salario debido; el magistrado de la causa ha comentado que nunca en sus 32 años de carrera había visto un homicidio tan feroz. Los asesinos están en prisión y se ha formalizado la acusación como homicidio agravado. En todos los casos es difícil llegar al que comisiona el trabajo a los caporales; ni los mismos trabajadores saben a dónde van y para qué propietario trabajan.
En cambio, se identificó el comitente de una importante obra edilicia en el centro de Milán, donde se sospechaba una situación de irregularidad laboral. El trabajo del sindicato se vio obstaculizado por la empresa edil, alegando cuestiones de extraterritorialidad, pero al fin un trabajador, natural de Bengala, India, habló con los sindicalistas, intervino la magistratura y se abrieron las causas. La policía interceptó una llamada desde Turquía, donde la dirigencia de la empresa constructora le pedía a Ulas Demir, de 46 años, el caporal gestor de la obra en Milán, que abandonara el país. El personaje fue detenido en el aeropuerto de Bérgamo cuando intentaba subir al vuelo con destino a Estambul.
La nacionalidad de los asesinos de Calabria nos manda casi automáticamente a Pakistán, que ha obtenido gran visibilidad como país dado que está actuando como mediador entre Irán y Estados Unidos; trabajo negro, misiles, violencia criminal, bombardeos, explotación salvaje de los emigrados; se cruzan las líneas sensibles de estos tiempos que nos toca vivir cuando nos enteramos de que la obra en construcción en Milán no es otra que la reestructuración del consulado estadounidense, donde se explota la mano de obra bengalí, y el comitente no es otro que el gobierno de Estados Unidos de América.
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