Fusilar al Presidente

No es recomendable ayudar a que el victimario se victimice

 

En un exabrupto más, el dirigente social Luis D’Elía dijo ante el periodista Santiago Cúneo (que no lo cuestionó, ni corrigió, ni contradijo) que a Macri habría que fusilarlo en Plaza de Mayo. Cúneo, parece que propietario del canal 22 que se emite por internet, promueve juntar un millón de firmas para pedir juicio político a Macri por “traición a la patria”. (El mismo criterio que el juez Bonadío quiere aplicar a Cristina Fernández y Kirchner [no es “de”] y según Zaffaroni sólo se aplica en caso de guerra.)

Debo señalar que este gobierno “saca lo peor de mí”, y que mi imaginación vuela, incluso por lugares no deseados. Pero un dirigente debe tener responsabilidad verbal, aunque esté enojado por su prisión injusta y política, por ejemplo. No se puede decir cualquier cosa en cualquier lugar. Lo que uno puede decir “en caliente” en un grupo de amigos no puede decirlo en un medio de comunicación. Es verdad que los funcionarios del actual gobierno dicen cualquier cosa en cualquier lugar, pero “son nuestros enemigos, no nuestros maestros”, como afirma el dicho. Si de lo que «me gustaría» se tratara:

  • En lo personal quisiera que se le haga a Macri y todo su equipazo un justo juicio político ¡ya!, con los mejores juristas (especialmente porque en el juicio político no interviene el mediocrísimo poder judicial; aunque sí intervienen los “ensandwichados” y encarpetados legisladores lo cual lo transforma en improbable), trabajando para encontrar argumentos que –me imagino– los hay por miles.
  • Quisiera que el presidente y su equipazo vayan todos presos luego de un juicio justo y con derecho de defensa, como corresponde (aunque tampoco lo veo probable: los responsables de la debacle del 2001 siguen sueltos, y alguno fue presidente del Banco Central del actual gobierno y otro invitado a conferencias en una in-Católica Universidad. Sigo desconfiando del Poder Judicial en su inmensa mayoría).
  • Quisiera que el Presidente y su equipazo queden inhabilitados de por vida para cualquier cargo público, por si acaso la desmemoria volviera a tropezar por cuarta vez con el peñasco neoliberal. (Pero de nuevo el Poder Judicial, extrañamente “habilitado”, se ocupará de proteger a sus amigos de los que no es independiente.)
  • Quisiera que, además, Macri y su equipazo no puedan andar por ninguna calle ni entrar a ningún lugar público por “gozar” de un repudio universal y generalizado (aunque no tendrán ese problema ni en Miami, ni en “Punta”, ni en Europa ni siquiera en el country), aunque sospecho de la mala memoria, especialmente de la clase media cuando su ombligo gigante lo invite a olvidarse de los pobres (ese espantoso, horrible y oloroso lugar donde Macri la ha empujado).

Esto que señalo de «querer» se trata, pero en fin… no puedo coincidir con D’Elía. Y ciertamente no es por “macrista” que no lo hago. No estoy de acuerdo con ninguna pena de muerte; no estoy de acuerdo con que «nos comamos al caníbal» (metáfora borgeana), ni estoy de acuerdo con la violencia. Creo que este gobierno es «lo peor» y espero justicia. (Pero…) Y la justicia de ninguna manera supone fusilamientos… Pero, y además de todo, creo que estas cosas, estos dichos terminan beneficiando al macrismo que se pone siempre en el lugar de la víctima (porque “la culpa es del otro si algo me sale mal”) y nunca asume su responsabilidad ante la inevitable tormenta, del frío y lluvioso porvenir que nos espera mientras “pasamos el invierno”. Mal clima del cual siempre la culpa es de los demás, mientras esperamos un semestre primaveral que la sistemática mentira macrista –esa que “saca lo peor de mí”– sabe que nunca llegará mientras se aplique en el sur este modelo. Es que, meteorológicamente hablando, todos sabemos que cuando nos congelamos en el Sur, ¡en el Norte están veraneando! De eso se trata.

34 Comentarios
  1. Claudio A. Rapoport dice

    Después de esa frase, aclaró inmediatamente que se le debe hacer juicio político.

  2. Claudio dice

    Esa frase fue sacada de contexto. D´Elia dijo inmediatamente después que le correspondía juicio político.

  3. Eduardo Viel dice

    No entiendo a un dirigente como Luis D’Elía, decir lo que dijo, lo convierte inmediatamente en centro de la escena.
    Lo cual estaría bien, si el, llamara la atención para que lo enfoquen, pero ese centro debe ser ocupado por el del adversario.
    Decir: traidor a la patria debería ser tu juicio Macri y, la condena el fusilamiento. Quizás los medios lo enfoquen, pero no lo conviertan a el y, a todxs en ya sabemos que.

  4. Roberto dice

    Lo de Dorrego fue un fusilamiento sin juicio previo (entendiendo por juicio lo que el sentido común indica que es un juicio), y a Lavalle lo asesinaron. No son ejemplos felices.

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