La primera vez que oí algo de él no sabía la fuente, porque, como es propio de Don Javier, lo que hacía era sencillamente plagiar. Hablando con Viviana Canosa, cuando era su jefa de campaña, hizo referencia a algunos textos bíblicos (citados incompletamente y peor interpretados). Pero una vez que lo leí a él mismo hablando del Dios Libertario (17 de mayo de 2017) y que citaba los mismos textos con idéntica interpretación y la misma incompletez, me di cuenta que él había sido su fuerte.
De hecho, en su patética “homilía” en el templo evangélico en el Chaco, Don Javier repitió las mismas sandeces, pero esta vez sí citando la fuente: “El profesor Jesús Huerta de Soto”.
Parecía que ya Presidente podía darle entidad a su docente, hasta el punto que lo recibió con honores en la Casa Rosada, tantos que salió tarde para el velatorio del Papa Francisco y llegó cuando el cajón ya estaba cerrado.
Cuando fue recibido por el Papa León XIV, en los protocolares intercambios de regalos, el Presidente Milei le regaló (el pueblo argentino le regaló) al flamante papa dos libros del eminentísimo “profesor”.
Y el miércoles, en su discurso de media hora en Davos, después de amargarnos y arruinarnos el año que comienza con la infausta noticia de la muerte de Maquiavelo, el Presidente citó a su mentor ¡siete veces!
Podrían decirse muchas cosas… casi todas innecesarias, como innecesario fue el discurso, pero desde hace tiempo me repito (y me confirma vez a vez en mi sensación) la cita que se atribuyó falsamente a Santo Tomás de Aquino y parece originada en un obispo anglicano del siglo XVII: “hominem unius libri timeo” (temo a la persona de un solo libro).
* Eduardo de la Serna integra el Grupo de Curas en opción por las y los pobres.
--------------------------------
Para suscribirte con $ 8.000/mes al Cohete hace click aquí
Para suscribirte con $ 10.000/mes al Cohete hace click aquí
Para suscribirte con $ 15.000/mes al Cohete hace click aquí