Italia: la deriva fascista

La denuncia de Roberto Saviano, el autor de Gomorra contra el ministro Salvini

En Italia la situación se precipita. El gobierno xenófobo y fascista de la Liga Norte y 5 Estrellas también está autorizando comportamientos peligrosos y hasta hace poco impensables en la sociedad. Hace unos días, en Roma, un hombre de 59 años disparó desde su balcón con un arma de aire comprimido a la espalda de una niña gitana de 13 meses. El hombre fue arrestado, la nena todavía está en el hospital en estado crítico: el proyectil ingresó en el omóplato derecho, cerca del corazón, causó una lesión vertebral que podría dejarla paralizada para siempre. En el momento del arresto, el tirador se justificó de esta manera: «Acabo de comprar el arma, quería probarla».

Mientras la Liga promete hacer que sea más fácil para los italianos la compra de armas al estilo Trump, otra vez fue necesaria la intervención del Presidente de la República, Sergio Mattarella (en Italia, tanto por el papel presidencial como por el estilo del actual jefe de estado, esto es insólito y señala la gravedad del momento): «Me llamó la atención una noticia policial. Italia no puede parecerse al Salvaje Oeste, donde cualquiera puede comprar un arma y disparar desde el balcón sobre una nena, arruinándole la salud y el futuro. Esta barbarie debe provocar indignación», dijo. El mismo día en Vicenza, un hombre de 40 años disparó desde una terraza con una carabina sobre un obrero de Cabo Verde que estaba trabajando en una cinta rodante suspendida a una altura de 7 metros. En el último mes y medio siete personas negras fueron alcanzadas  por perdigones disparados con pistolas de aire comprimido.

Al mismo tiempo, la alcaldesa de Roma Virginia Raggi (al frente de un gobierno monocolor de 5 Estrellas) ordenó el desalojo de «camping Río», un asentamiento de gitanos en la periferia de Roma, sin ofrecer ninguna alternativa a las 150 personas que vivían allí. «Fuimos tratados como animales», protestaron.

La misma administración de la Capital también anuncia el desalojo  de la Casa Internacional de Mujeres, por atraso en los pagos. La Casa de la Mujer ha desempeñado durante años un papel social muy importante como centro de lucha contra la violencia, con consultorios de ginecología y psicología, y otras actividades dignas de respeto a nivel político. Todo esto mientras nada se hace, por ejemplo, contra la organización neofascista Casa Pound, que durante años ha ocupado ilegalmente un edificio en el centro de la ciudad.

No cambia la situación en el mar: fuera de Túnez, mientras que los puertos están cerrados a las ONG, otro barco, el Sarost5, queda durante más de 20 días a la deriva con 40 inmigrantes a bordo, entre ellos dos mujeres embarazadas, y otras personas en condiciones precarias de salud . Sólo el periodista Sergio Scandura de Radio Radical sigue la noticia al minuto, ante el desdén casi general de los otros medios.

Mientas las conciencias parecen adormecidas,  el escritor Roberto Saviano, autor del best seller internacional Gomorra, pide desde las columnas del diario La Repubblica que intelectuales, artistas y periodistas tomen partido y se pronuncien contra la deriva fascista del gobierno italiano. Saviano definió al ministro del Interior y jefe de la Liga, Matteo Salvini, como «ministro de la Mala Vida», quien lo querelló.

Con una oposición política reducida a ser una sombra de sí misma, ponerse del lado de Saviano es importante para contrarrestar lo que se ha dicho hasta ahora. Quien esto escribe elige hacerlo con este artículo para El Cohete a la Luna y agradece al director Horacio Verbitsky por la oportunidad. Tomo posición junto a Saviano y también expreso preocupación por la deriva autoritaria del presidente Macri en la Argentina, porque sólo el regreso a un verdadero internacionalismo permite pensar en la reconstrucción de una izquierda quebrada en gran parte del mundo.

2 Comentarios
  1. Marta N Fossati dice

    El retorno mas cruel de la derecha mas deshumanizada, en todo el planeta, nos demuestra que no existe otro camino que el cambio cultural, que no pudimos lograr en el siglo XX ,lo debemos realizar en siglo XXI haciendo el mejor uso posible de las nuevas tecnologias, apuntando a las nuevas generaciones. Es evidente que las viejas generaciones hemos perdido la batalla.

  2. Ana dice

    Gracias por escribir, difundo!!

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