La Triple A de Pichetto

El Auditor General de la Nación y su vínculo con la extrema derecha

 

Esta semana, a 30 años del atentado a tiros contra Pino Solanas (y a días de los ataques a locales de La Cámpora, en el aniversario de su asunción presidencial), la revisión de la historia permitió hallar conexiones políticas con el presente.

La relación recorre este hilván: el cineasta que ingresó a las disputas partidarias con sus denuncias sobre los negociados en YPF fue baleado por quienes robaban nafta de oleoductos. Esto fue admitido en sede judicial por uno de ellos, Norberto Cipolat, como ya relatara El Cohete.

El Polaco Cipolat había pasado desde la extrema derecha setentista a la democracia inaugurada en 1983 de la mano del simpatizante nazi Francisco Chicho Basile, quien habrá de ser prófugo del Poder Judicial por el robo de naftas.

Ahora Basile financia las oficinas de campaña donde se tejen los armados electorales del Auditor General de la Nación, Miguel Angel Pichetto.

 

 

La historia

Cuando Fernando Solanas murió, El Cohete recuperó la historia del episodio más traumático de su carrera: el atentado en el que le dispararon una docena de veces a sus piernas, el 22 de mayo de 1991. En aquella edición de noviembre se reveló que uno de los pistoleros que aún vive está escondido en el camping del gremio de Municipales de Florencio Varela.

Durante los seis meses transcurridos nadie actuó en consecuencia, si bien la memoria persiste:

  • Este 22 de mayo, el canal estatal Cine.Ar emitió un resumen noticioso con un joven Juan Miceli como movilero, que muestra la primera salida de Solanas en camilla y panea a la movilización integrada, entre otros, por Luis Puenzo.
  • Fue Puenzo, titular del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, quien en diciembre destacó: “Estoy en el INCAA porque colegas de mi generación me convencieron; sobre todo Pino, que recordó nuestro trabajo por la Ley de Cine”, según escribió en El Cohete.
  • En el canal del INCAA, hacia febrero, a 85 años del nacimiento de Solanas, se programó una semana con sus películas, desde El viaje a Viaje a los pueblos fumigados, una denuncia contra los agrotóxicos.
  • En la misma semana, su hijo Flexa Correa Lópes inauguró en Balvanera un mural de Lucía Mingarro, quien priorizó el mensaje de “cuidado por la madre naturaleza”.
  • En coincidencia con el deceso de Carlos Menem se estrenó Solanas en filmación, acerca de cómo hizo la película El viaje, contemporánea al atentado. Este documental de Dolly Pussi y Enrique Muzio, con montaje de Mario Berardi y textos de Horacio González, puede ser visto en Puentes de Cine:

 

 

 

  • En marzo el ministro Juan Cabandié, al celebrar la media sanción de La Ley de Educación Ambiental, recordó a Solanas por su “gran compromiso en esta causa”.
  • Donde lo olvidaron fue en la entrega de los Premios Oscar, a finales de abril, cuando en su sección In Memoriam la Academia recordó a otro argentino en lugar del realizador de 22 películas.
  • Por fin, en mayo, a 30 años del atentado, el INCAA proyectó El viaje, con entrevistas previas, un aporte que quedó disponible en Cine.ar Play toda la semana.

En ese material de 1991 (algunos rescatados de ese archivo único que es la filmoteca de los Di Chiara, en Varela) quedó registrado el destrato con que el menemista ministro de Interior se refiere al cineasta, a quien llama “Solano” en su intento por desmerecerlo:

 

 

 

 

 

El Polaco y Chicho

Con semejante despliegue de desidia en el nivel más alto del Estado, no extraña que la impunidad decantara. Lo que sorprende es que persista.

Aquí ya se relató que, cuando cayeron presos por el robo en los caños de YPF, Norberto Cipolat admitió haber disparado contra Solanas junto a César Pino Enciso (fallecido en 2019). Sigue conchabado en el sur del Conurbano, donde fuentes de El Cohete atestiguan:

 “Al Polaco lo encontrás al lado del Polideportivo La Patriada, en el camping del Sindicato de Trabajadores Municipales de Varela. Cuidaba el lugar y dormía sobre una camilla, que terminó por romper. Cuando ahí había boliche bailable hacía de patovica. Con lo que pasó a ganar, alquiló un garaje en el (barrio) San Jorge. Recibió algo de plata y algunas cosas del encargado del camping. Salía con varias mujeres para que lo mantuvieran; la última fue una obstetra del hospital que tenía buen coche, una buena casa de dos plantas, un solo hijo. Con ella fue de vacaciones a Tandil; le usaba el auto; hasta que se le metió en la casa a convivir, pero nunca ponía un peso. Ahora que no hay boliche, él no tiene más ingreso como patovica; aunque siempre se sienta en las mesas de reuniones del gremio. A la novia la llevó otra médica y un hombre a sentarse con (el juez de la Suprema Corte provincial Luis) Genoud y le dijeron que dejara a ese tipo porque era jodido, pero no le avisaron que era un asesino. Ella no quería dejarlo pero al final se cansó de mantenerlo. El Polaco no chupa, eso no, sólo fuma, pero siempre anda armado. Siempre anda bien atildado, con su barbita candado, prolijo. Ahora está más gordo. Y tiene una mirada… ni sonríe, ni habla; ni de sus hijos, tiene tres o cuatro. Dice ‘no los quiero ver’, pero debe ser para no exponerlos. Después de la nota de ustedes se borró del Facebook. La ex novia también se borró. Luego de la separación, Genoud le ofreció custodia. Ella se negó: ‘Soy una mujer libre; no quiero a nadie encima’. Genoud no insistió; encima está aplacado un poco por el ascenso de (el juez Alejo) Ramos Padilla. Aunque no sé qué espera para meter preso al Polaco, si lo que hizo no prescribe. Luego del lío de La Tablada (1989) se borró de allá y apareció en Varela. Acá lo conchabó Chicho Basile, que en el ‘83 consiguió que (José) González vendiera su candidatura a intendente por un departamento. Era un tipo pobre, con muchos hijos. Había ganado la interna del PJ para ser el primer intendente pero se bajó, le dejó el lugar a (Julio) Carpinetti y se mudó a un nuevo departamento, hermoso, en (el barrio) Don Orione. El que lo apretó fue Chicho Basile. Por eso después llegó a secretario de Gobierno”.

Basile duró poco en el cargo, despedido por Carpinetti, quien sería tiroteado, al igual que la casa de quien lo reemplazó en Gobierno. Este hombre de las patotas de SMATA, que en la primera mitad de los ‘70 militaba con Felipe Romeo (ex director de la revista El Caudillo, cuyos primeros ejemplares se hicieron en Varela), sería vinculado a la desaparición de militantes: Melba Campodónico relató en el Juicio por la Verdad de 2004 cómo había sido trasladada a la tortura en el Batallón 601 de Ejército por Francisco Chicho Basile. Era su forma de aplicar “la purga”.

Una investigación que podría deparar sorpresas es la que lo ubique ahora –y desde hace décadas– como proveedor municipal en las áreas de obras y servicios públicos.

 

 

En el pichetismo

“Basile es el financista en las sombras de Pichetto”, dicen tres fuentes de Alternativa Republicana Federal (ARF).

Distanciado de él está el armador que daba la cara en la Tercera Sección Electoral, la que abarca el Conurbano sur, la más populosa del país. Es Jorge Coassini, de Lanús, quien en julio de 2019, previo a la elección de recambio nacional, reunió una Mesa Político Sindical. El mismo Coassini pasaría a ser, desde el 8 de diciembre de 2019, adjunto del Sindicato de Obreros y Empleados de Playas y Depósitos Fiscales de la Argentina.

Luego de la debacle electoral de la fórmula Mauricio Macri-Miguel Pichetto, el peronista fue convocado a un acto en Berisso por un empresario que le propuso organizar el anti albertismo desde el primer minuto. Ese anfitrión fue Osvaldo Rodríguez Maggi, quien aún financia a ARF, al igual que Basile.

Uno de los primeros convocados fue el ex concejal de Avellaneda Martín Saraco Iglesias, nieto de Herminio, quien en junio de 2020 asumió la titularidad del nuevo partido Lealtad Republicana en su ciudad; con Coassini como presidente provincial. Fue el antecedente de Alternativa Republicana Federal.

En tanto, Coassini, Basile y Maggi dejaban el armado de la Primera Sección al norteño ex intendente de Malvinas Argentinas Jesús Cariglino, quien articula allí con Joaquín de la Torre (ex intendente de San Miguel), donde prefieren el sello de Peronismo Republicano.

El trío más mentado del sur se reunía en la sede del Partido Renovador Federal de CABA con su presidente Lucas Jaszweski y con Adrián Menem.

Coassini disfruta de mostrar una foto suya trepado a lo alto del Menemovil en los ‘90:

 

 

Las fotos son su debilidad: se las hace tomar junto a “referentes” de varios distritos, que después muestra como adherentes al proyecto de Pichetto. No todos se quedan.

Hacia octubre, el sitio LetraP difundió los nombres de una Junta Promotora: Basile y Bárbara Vivero (de Varela), Coassini, Maggi y una tal Valeria Cáceres (de Berazategui, a la que Coassini y Vivero dicen desconocer, y el referente de esa ciudad, Marcelo Miguelez, ni sabe quién es).

A quien sí todos referencian es al duhaldista Basile, de 70 años, quien dijo a LetraP: “Alternativa Republicana va a ser el eje convocante de todas las fuerzas que quieran venir. Pichetto es el futuro. Es una herramienta para incorporar gente joven. Yo ya soy grande, no tengo intereses políticos, pero quiero ayudar a armar para que gente joven empiece a desandar la provincia (donde) no hay un mínimo respeto por la propiedad privada”, exclamó en los días de tomas de terrenos.

Las fuentes de El Cohete coinciden en que Basile pretende mantenerse lejos de toda candidatura para evitar que le refloten los antecedentes que ya publicara El Cohete:

“El ex concejal del FREJULI que encabezaba Herminio Iglesias, Basile había mantenido vínculo con el hijo de (Ramón) Camps (ex jefe de la Policía Bonaerense en la dictadura), con quien protagonizaron atentados en Morón, por lo que tuvo pedido de captura librado por el juez Juan Ramos Padilla. Hacia mayo de 1987 encontraron armas de guerra en su casa, por lo que se profugó dos años. Tras el robo de naftas a YPF que devino en el estallido de un depósito en Dock Sud fue detenido junto con Cipolat. En sus casas tenían documentos, mucha literatura nazi y patentes de autos municipales”.

 

 

Diario de Quilmes, 1987.

 

En busca de otros apoyos, en octubre se reunieron con los comandantes Sergio Vicario, secretario adjunto de Fly Bondi, y Marcos Sosa, secretario general de Jet Smart.

Para entonces, ya tenían oficinas en el Palacio Barolo (el Monumento Histórico Nacional concebido como mausoleo para Dante Alighieri en Av. de Mayo 1370).

¿Quién lo paga?

“Basile”, es la respuesta de fuentes que prefieren no unir sus nombres a ese apellido.

Chicho es un habitué que ha posado en muchas fotos durante reuniones allí.

 

Basile, el tercero desde la derecha, en fotos de septiembre y noviembre.

 

 

Entre los que aceptaron el convite del pichetismo, hay figuras conocidas, muy mediáticas, como Miguel Angel Toma, ex titular del Servicio de Inteligencia del Estado (SIDE), y caras menos transitadas.

 

Ramón Puerta, Toma, Basile, Coassini y Pichetto.

 

Tal el caso de Emiliano Alberto Brito Lima, quien supo estar muy cerca del gobierno de Cambiemos, en la Nación y la Provincia, y posee un apellido inolvidable desde que su antecesor Alberto condujera el Comando de Organización que participó de la masacre de Ezeiza, el antecedente más notorio del accionar de la Triple A.

 

Ex concejal Iglesias, nieto de Herminio.

 

Allí actuarían funcionarios de la Municipalidad comandada por Herminio Iglesias, cuyo nieto se sumó a este convite.

 

Coassini llevó a un Brito Lima.

 

Así lo haría también Ignacio Patti, uno de los cuatro hijos de Luis Abelardo, el subcomisario de Varela que actuara en la represión ilegal.

 

Patti, hijo.

 

Basile ya había sido candidato del Partido Unidad Federalista que armara el torturador Luis Patti:

 

 

La supuesta construcción conjunta se agrietó en diciembre cuando, en el Palacio, Coassini se agarró a trompadas contra un tal Fontán y eso significó la ruptura con Basile, cuyo sector pasó a ser llamado “Grupo Barolo”, integrado por Maggi y una vecina de Basile, la  abogada Bárbara Vivero, de la comisión firmante de ARF, vistos como los dueños del sello.

 

Bárbara Vivero, una cara más presentable que la de su vecino Basile.

 

Una última pieza es Adrián Frías, quien viene del Frente Patriota conducido por el neonazi Alejandro Biondini. Al cierre de esta nota, Frías se disculpó por no poder responder preguntas ya que se encontraba en un Zoom con el ex juez de Faltas Hugo Guerreño, referente del pichetismo en Quilmes. Seguirá siendo de interés saber cómo combina su militancia derechista con su pertenencia a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) Autónoma en Berazategui.

 

Frías, con remera de la CTA Autónoma, junto al poster de Biondini. Ahora, con Pichetto.

 

 

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