LARRETA ECHA LASTRE

 

Horacio Rodríguez Larreta logró echar el lastre de Maurizio Macrì y de Patricia Bullrich justo a tiempo para que la campaña electoral no fuera teñida por

  • el contrabando de armas hacia Bolivia y el apoyo a las masacres de la dictadura en Sacaba y Senkata,
  • las manipulaciones judiciales para involucrar a CFK en la muerte del fiscal general Natalio A. Nisman,
  • el desmoronamiento de esos castillos de naipes,
  • el espionaje al propio Rodríguez Larreta y a Florencia Macrì (la hermana menor de Maurizio),
  • la quiebra del Correo Argentino,
  • las nuevas denuncias contra Macrì y su ministro Guillermo Dietrich por la venta a precio vil en la Ciudad Autónoma de inmuebles valuados en más de 100 millones de dólares, con todas las implicancias de cada caso.

Obsesivo por el equilibrio interno, asoció las denuncias contra Macrì con el comienzo de la campaña electoral. Lo dijo para cumplir, pero no redundará, porque es pura ganancia para él.  Tal vez exageran aquellos acólitos del alcalde porteño que le atribuyen conocimiento previo de lo que estaba por ocurrir, pero, si no lo sabía, su sentido de la oportunidad es aún más llamativo.

De este modo, afianza su liderazgo sobre un espacio que concibe como base de sustentación de su apuesta presidencial, para la que viene preparándose desde que dejó la adolescencia, y que comenzó dentro del peronismo como funcionario de Eduardo Duhalde y de Sergio Tomás Massa.

 

 

Castillos de naipes

El viernes, ante el Tribunal Oral Federal N°8, Cristina Fernández de Kirchner tiró abajo con un fuerte soplido la endeble construcción erigida por la DAIA, por el ex fiscal Natalio A. Nisman y por los jueces Claudio Bonadío, Julián Ercolini, Martín Irurzun, Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, para incriminarla a ella y a sus colaboradores Héctor Timerman, Andrés Larroque y Juan Martín Mena como encubridores del atentado. Esta acusación aberrante ni siquiera se sostiene entre las instituciones propietarias del edificio de la calle Pasteur demolido por el atentado del 18 de julio de 1994. El juez Rodolfo Canicoba Corral y el ex director de Interpol, Ronald K. Noble, refutaron las afirmaciones de Nisman: el gobierno nunca pidió que se levantaran las alertas rojas.

En el acto conmemorativo del mismo viernes, el presidente de la AMIA, Ariel Eichbaum, se pronunció en contra del juicio en ausencia, que promovía la DAIA. Incluso el ex secretario de derechos humanos de Macrì, Claudio Avruj, que se postula para presidir la DAIA, sostiene que, en caso de imponerse, desistirá de la querella contra Cristina. EIchbaum y el resto de la directiva de AMIA fueron recibidos durante la semana por el Presidente Alberto Fernández, con quien desean mantener la mejor relación, dados los planes sociales que su gobierno canaliza a través de esa organización, mucho más representativa que la cáscara vacía que es la DAIA. El presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, activo partícipe en las supercherías de Nisman orientadas desde Estados Unidos, dijo que le dolía que la audiencia en la que Cristina pidió la nulidad de lo actuado por los jueces entregados a Macrì se hiciera el  mismo día que el acto de recordación del atentado. Uno de los actos, porque el de Memoria Activa, que es la organización más numerosa de familiares convocó para hoy, que es el día real del aniversario, no el 16.

 

Las citas del Cohete

Desde su despacho del Senado, Cristina reseñó la intervención en la causa de Hornos y Borinsky, quienes resucitaron la denuncia de Nisman, y la línea de tiempo en que sus visitas a Macrì en Olivos y la Casa Rosada antecedían a cada decisión de fondo en el expediente con el que se la acosó. La Vicepresidenta citó la nota en la que El Cohete reveló el asesoramiento de Borinsky a la DAIA para obtener la reapertura de una causa fenecida, en la que el juez Daniel Rafecas, los jueces de apelación Eduardo Freiler y Jorge Ballestero, y los de Casación Gustavo Hornos, Ana Figueroa y Luis María Cabral, habían enviado al archivo la denuncia de Nisman por ausencia de delito, y el conflicto interno que eso produjo en la DAIA.

 

Los partidos de Macrì y Borinsky. Alejandro Ros, animación Silvia Canosa

En poco más de una hora, Cristina diseccionó el disparate judicial, institucional y político de esta causa, que sirvió como “teatro de operaciones de la política interna e internacional”. Recordó su participación en la Comisión Bicameral de Seguimiento de la causa por el atentado, su Informe en disidencia, en 2001, cuando advirtió que se estaba haciendo un juicio para no conocer la verdad, y su testimonio en la causa del TOF 3, que en 2003 declaró nulo lo actuado y denunció al ex juez Juan Galeano por encubrimiento.

Al referirse al pago de 400.000 dólares a Carlos Telleldín para que imputara a policías de la provincia de Buenos Aires, mencionó la disputa de Carlos Menem con su ex compañero de fórmula Eduardo Duhalde, quien había dicho que la policía bonaerense era la mejor del mundo. Todavía en un tono formal evocó

  • el decreto de diciembre de 2015 por el que Macrì designó a dos jueces en comisión en la Corte Suprema,
  • las amenazas mafiosas a las hijas de la Procuradora General Alejandra Gils Carbó hasta obtener su renuncia y
  • la entrevista que le hicimos al presidente en El Cohete radio el 28 de marzo, en la que Alberto Fernández contó (minuto 1.02.30) que “fui a ver a Ercolini, que había sido mi alumno y le dije lo que me parecía. Que no había delito. Y Ercolini se agarró la cabeza y me dijo: ‘Sí, pero es lo que debo hacer, tengo que procesarla’”.

 

 

Jueces de atracción

En todas las causas abiertas contra Cristina, aportaron información o fueron querellantes la Oficina Anticorrupción, la UIF, la AFI, la AFIP, donde para cumplir esa tarea fueron designados Laura Alonso, que no cumplía con el requisito de ser abogada, que se suprimió por decreto; el ex asesor del FMI, Mariano Federici; la asesora del HSBC, denunciado por lavado de dinero, María Eugenia Talerico; la sobrina de Macrì, María Pía Monkes Calcaterra; el amigo presidencial Gustavo Arribas y su segunda Silvia Majdalani, ambos procesados ahora por espionaje.

Agregó que en la AFIP se crearon “células para perseguir a mi familia, y se realizaron 30.000 ingresos en las bases de datos sobre mis hijos”. En una reunión de directorio del Banco Central, Federico Sturzenegger mostró una foto de Florencia Kirchner y discutieron qué hacer contra ella, como denunció uno de los asistentes. Tampoco olvidó la Doctrina Irurzun, sobre el presunto poder residual de los ex funcionarios kirchneristas que hizo volar la presunción de inocencia y permitió enviarlos a la cárcel en cuanto eran procesados. En el Consejo de la Magistratura se apropiaron de una silla de la oposición y se la otorgaron al oficialismo, pusieron jueces a dedo, como Leopoldo Bruglia y Cacho Bertuzzi, naturalizaron la mesa judicial, donde Macrì, Marcos Peña Braun, José Torello, Germán Garavano, Pablo Clusellas y Fabián Rodríguez Simón “decidían a quien perseguir”, como consignó el Informe del relator de Naciones Unidas para la independencia de jueces y abogados, Diego García Sayan.

Cristina ironizó sobre la novedosa figura del “juez de atracción”, por la cual todos los sorteos que la afectaban recaían en Ercolini y el Doctor Glock en la primera instancia, y en Hornos y Borinsky en Casación. Ellos llevaron adelante las causas de dólar futuro, que se declaró nula cuando quedó claro que los que compraron ”no eran mis amigos sino los de Macrì”; Vialidad, en la que Ercolini se declaró incompetente y la remitió a Santa Cruz, donde se dictó el sobreseimiento, pese a lo cual luego la reabrió en Comodoro Py; las causas mellizas Hotesur-Los Sauces, la de los Cuadernos, “que va a ser un compendio de nulidades”; la denominada ruta del dinero K, donde “no hay nadie de la familia involucrado”; y la falsa denuncia contra Cristina y el juez Sebastián Casanello, por encuentros en Olivos que nunca se produjeron, y en la que terminaron procesados los testigos infieles.

Debido al fallo en el que sostuvo que el Memorándum no constituía delito, el juez de primera instancia fue agraviado en una solicitada de 2017 titulada “Rafecas debe ser removido”, que firmaron entre otros Luis Miguel Etchevehere, Waldo Wolff y Elisa Carrió. No pudo contener la sonrisa al señalar que la heroína radical es una de las que ahora reclama la designación de Rafecas como Procurador.

Cuando Hornos y Borinsky se declararon competentes pese a que ya estaban excusados porque participaron en instancias previas y decidieron resucitar la causa archivada, Macrì los felicito por ser tan valientes. Si el Secretario privado de Macrì, Darío Nieto, omitió en la respuesta a un pedido de informes las dos docenas de ingresos de Hornos y Borinsky a la Casa Rosada y la RPO, es porque sabía que esas visitas eran ilegales, mientras los jueces tramitaban las causas que más interesaban al Presidente, aunque no fuera formalmente parte en los expedientes. Cuando los abogados le pidieron que realizara una prueba sobre esa información, el propio Hornos lo negó. “Esto hace a mi derecho de defensa. Nunca vi una ilicitud semejante, jueces mintiendo sobre sus propios actos en las causas en las que entienden”, agregó para fundar el temor de parcialidad por el que pide que todo lo actuado se anule.

 

 

La guerra buitre

En el tramo más político y al mismo tiempo emocional de su presentación, Cristina se preguntó si todas estas violaciones de derechos elementales, fueron sólo para perseguir a los opositores, con vistas a una elección. Su respuesta fue negativa. “Los buitres nos declararon la guerra hasta que cobraron. No se trataba solo de ganar la elección. Habíamos obtenido un gran triunfo en Naciones Unidas, con Héctor Timerman y Axel Kicillof, una legislación global de la ONU sobre deuda soberana, que le ha servido al actual gobierno en la negociación con los acreedores privados. Ahora se requiere conseguir el 66% de aceptaciones para una propuesta, que obliga al resto”.

Al explicar que la campaña giraba en torno del Memorándum y del atentado a la AMIA, mostró el aviso publicado por la Task Force Argentina en los principales diarios del mundo que la muestra junto con el entonces Presidente iraní Ahmadinejad, como si hubiera firmado un pacto con el diablo.

 

El Pacto con el Diablo que los buitres le cargaron a Cristina.

 

“Me quisieron doblar la mano para que pagara cualquier cosa y me negué. No lo hice. Me la banqué y no me doblaron el brazo para condenar a la Argentina a un endeudamiento fenomenal. Y estábamos creciendo, como dijo Todesca”. Mostró entonces un gráfico con los datos oficiales del INDEC sobre la deuda pública, como porcentaje del producto, su disminución durante el gobierno de Kirchner y el rebote con Macrì.  Una vez que el gobierno de Macrì le pagó más al 7% de quienes no habían aceptado negociar que al 93% de los acreedores de buena fe, los capitales prometidos vinieron. Pero no para la inversión productiva sino a la timba financiera.

 

“Todas estas causas están armadas para denostarnos a nosotros y someter al pueblo. Solo quiero dejar un país mejor para mis hijos y mis nietos. No puede ser que crean lo que sale en los diarios y en la televisión. Esto fue un montaje para ganar las elecciones y acusar a quienes gobernamos para que la gente pudiera vivir mejor».

También fue muy emotiva la intervención de Graciana Peñafort, quien leyó un texto escrito por Héctor Timerman cuando ya sabía que estaba por morir, dada la prohibición judicial de continuar en Estados Unidos su tratamiento contra el cáncer. Y El Cuervo Larroque agregó a las palabras de Cristina, que en su persona se intentó estigmatizar a la militancia juvenil que la acompañó.

Horas antes, la fiscal Alejandra Mangano había impulsado la acción contra Borinsky y pedido al juez Marcelo Martínez de Giorgi una serie de medidas de prueba sobre sus visitas a Olivos. Mangano es la esposa del operador de la Dajudeco, Juan Rodríguez Ponte, quien la semana pasada firmó un segundo informe sobre el Correo Argentino, que confirma la imputación de la fiscal Gabriela Boquín: la propuesta de acuerdo del Correo de Macrì, que el Presidente Macrì aceptó era ruinosa para el Estado: implicaba una quita de más del 90% de lo adeudado. Quien lleva la causa con notable parsimonia es Ariel Lijo, quien impulsó la designación en la Dajudeco de Rodríguez Ponte, que era el secretario de su juzgado. Escribe sobre el caso en esta edición el juez Juan Manuel Soria Acuña. El último escándalo es el levantamiento de la quiebra por la misma jueza que la decretó hace pocos días, la muy flexible Marta Cirulli.

Al mismo tiempo, el Tribunal Oral Federal N°1 sobreseyó a los ex ministros Aníbal Fernández y Daniel Gollán y a los demás acusados por los presuntos sobreprecios que la contadora Graciela Ocaña imaginó en el Plan Qunita y que los peritajes realizados desmintieron.

 

 

A los tiros

La denuncia del gobierno de la República Plurinacional de Bolivia por el envío de armas letales y municiones antimotín, que Macrì y Bullrich decidieron en noviembre de 2019 para la represión a la protesta social contra el golpe que desalojó del gobierno al Presidente Evo Morales, dio lugar a otra causa contra ambos, el entonces ministro de Defensa Oscar Aguad, varios jefes de la Gendarmería y el ex embajador en La Paz, Normando Álvarez García, quien recibió la nota de agradecimiento del militar golpista Jorge Terceros Lara. La impulsó el fiscal en lo penal económico Claudio Navas Rial y quedó a cargo del juez Javier López Biscayart. El tema se desarrolla en otras dos notas de esta edición, de Alejandra Dandan y Jorge Elbaum.

También se cayó la medida cautelar que la Comisión Interamericana de Derechos humanos había dictado en favor de un centenar de mujeres embarazadas que presuntamente se escondían en el monte formoseño, para que el gobierno de Gildo Insfrán no las forzara a parir por cesárea y les quitara sus hijos. La denuncia del dirigente wichi Félix Díaz y el ex secretario de derechos humanos del Hada Buena en Buenos Aires, Santiago Cantón, reprodujo una nota de la televisora del Grupo Clarín, que entrevistó a varias de esas mujeres que escondían su rostro para no ser reconocidas. La CIDH dijo que había sido imposible verificar la denuncia, mientras el gobierno provincial denunciaba que las testimoniantes habían recibido un pago del Grupo Clarín y que la grabación se hizo muy lejos del paraje declarado, El Potrillo, como se informa en otra parte de esta edición.

 

Involución y prospectiva

Mientras Bullrich involuciona desde su peronismo adolescente hacia el gorilismo senil, Rodríguez Larreta impulsa en la provincia de Buenos Aires al heredo-peronista de negocios Diego Santilli, lo cual muestra una inteligencia estratégica de la que sus adversarios internos carecen. Jaime Durán Barba demostró que sin una pata peronista es posible ascender al gobierno, pero Macrì probó que eso alcanza para dar unos pocos pasos tambaleantes antes de desplomarse. De paso, preserva al Hada Buena, a quien Macrì intentaba forzar a una nueva derrota en la provincia de Buenos Aires, que hubiera sido terminal para sus aspiraciones futuras. El borrado de su consigna “Orgullosamente bonaerense” la inscribe en la tradición inesperada de Casildo Herreras, el hombre de Noé.

En la Ciudad Autónoma, es posible permitir que Vidal enfrente en una interna a Ricardo López Murphy, porque el Bulldog no ahuyenta a la mitad del electorado con que cuenta Rodríguez Larreta, quienquiera que sea el candidato. El domingo próximo se sabrá si Rodríguez Larreta atenderá la súplica de Macrì de incluir en su lista a un par de bufones de su obediencia. En cambio, en la provincia, puso prudente distancia con José Luis Espert, que correrá su propia aventura. Incluso consiguió el cambio de nombre de su alianza, a la que Macrì se resistía porque lo entiende como otro gesto contra el recuerdo de su gestión. Ahora se llamará Juntos, ya no se sabe para qué, más que hacer fuerza en las urnas.

 

 

Parole, parole, parole

Además de Santilli tributan a esa alianza Micky Vainilla y su grupo de peronistas republicanos, que eluden el abrazo del oso de Florencio Randazzo, cuya capacidad de seducción apenas le alcanzó para atraer a la inexperta vicepresidenta de la UIA, Carolina Castro. Lo suyo son los estampados y soldaduras de autopartes, no las boletas electorales, las urnas y los cuartos oscuros.

El primo inteligente del ex Presidente, Más Jorge que Macrì según su publicidad, también declinó su candidatura, luego de una serie de reuniones con el persuasivo Rodríguez Larreta. El intendente de Vicente López y presidente del PRO objetaba que el candidato bonaerense fuera otro porteño. Pero más pudo el temor a la lista radical de Facundo Manes, y a los desprendimientos de Peronia que se le acercan, como Emilio Monzó y Joaquín de la Torre, quienes compensan la aproximación de Margarita Stolbizer, la Carrió descafeinada. El temor de Jorge Macrì  es que la interna profundice divisiones en los municipios, que lleven a perder el control del senado provincial, para lo cual sólo median tres bancas. Manes, a su vez, no volverá a escribirle al Presidente de Estados Unidos para que el FMI apriete el yugo sobre la Argentina, como hizo en su primera aparición política, en 2002.

Manes no es el único mediático de este turno: Carolina Losada en Santa Fe, Cinthia Fernández en la provincia de Buenos Aires, Pampito García Moritán y Sandra Pitta en la CABA, abultan el rubro. Sin despeinarse, Larreta consiguió eludir del otro lado de la General Paz el lazo de la Carrió verdadera.

 

Manes, Cinthia Fernández, Pampito, Pitta: la hora de los mediáticos

 

Qué ternura

Las explicaciones de quienes renunciaron a una derrota segura son enternecedoras:

  • “Yo me ofrecí como prenda de unidad. Pero mi sacrificio sería inútil”. Elisa Carrió.
  • «No compito en la provincia porque quiero que otros crezcan». El Hada Buena, con el almíbar de siempre en su rostro remodelado.
  • “Yo ganaba. Pero si gano una elección contra mi propio jefe de gobierno, el kirchnerismo le entra por todos lados”. Patricia Bullrich.

Macrì debe conformarse con la perspectiva de reposera libre en los lugares más agradables del mundo. Su delegada deberá entretenerse con el caramelo de madera del armado de listas lejos de las dos Buenos Aires, lidiando con realidades locales tan ásperas como ella, que dejan poco lugar para conciliaciones, sobre todo ahora que la UCR cree que ha llegado la hora de la reivindicación que el macrismo le escamoteó. Al mismo tiempo que decretar verdes las uvas electorales de 2021, lanzó su candidatura presidencial para 2023. Bella fuga hacia adelante. ¿Quién puede predecir si dentro de dos años estará libre o dominada?, por decirlo con una metáfora de altri tempi.

Por supuesto, el gobierno de Alberto y Cristina Fernández hará todo lo que esté a su alcance para que Bolivia, la Mesa Judicial, el Correo ocupen el mayor espacio posible en el prime time televisivo, pero en tal terreno no pueden igualar la fortaleza de sus rivales, quienes tienen la capacidad de borrar algunos temas y tergiversar otros. Esa es la única competencia que enfrenta a La Nación y Clarín. Pero una vez desmontados Macrì y Bullrich de la carrera electoral, esto tendrá un impacto relativo. Incluso puede ser paradojal y mejorar la ponderación de Rodríguez Larreta quien, en contraste con ellos, parece un estadista. Es dudosa la efectividad del pase de magia “Larreta es Macrì”.

 

 

Acto fallido

La oposición celebró la marca de 100.000 personas muertas por la pandemia, que atribuyó al deficiente manejo del gobierno. El radical cordobés Mario Negri ni siquiera después de decirlo se dio cuenta de su acto fallido: “Me pregunto, como ciudadano, qué pude haber hecho para evitar que se salvaran más vidas”, proclamó durante la visita del jefe de gabinete a la Cámara de Diputados.

 

 

No es un fenómeno exclusivo de la Argentina. Según el diario estadounidense The Washington Post, los republicanos hacen campaña en contra del programa del Presidente demócrata Joe Biden de ir casa por casa ofreciendo la vacuna, por más que el ex Presidente Donald Trump haya variado de posición. La paradoja es que mientras Trump se jacta de haber apoyado el desarrollo de las vacunas, sus fieles afirman que matan gente y que la cifra de 600.000 muertos es una enorme mentira, porque no llegarían a 20.000. En Tennessee fue despedida la responsable estatal de inmunizaciones, Michelle Fiscus, y se suspendió la vacunación de adolescentes, no solo contra Covid-19, sino también contra todas las enfermedades infecciosas. Y los medios conservadores amplifican los temores a la inoculación, que “va en contra de la naturaleza”. En una encuesta reciente, 29% de los entrevistados por el diario y la cadena ABC News se manifestaron contra la vacuna. En la última semana los casos se duplicaron y las muertes crecieron casi un tercio. El encuestador republicano Frank Luntz deplora que no se tomen las decisiones sobre la base de la evidencia o la estadística, sino según líneas políticas, porque “hay gente que morirá”. Las escuelas son también allí un campo de batalla. El gobernador de Arizona, Doug Ducey, recriminó a dos consejos escolares que impusieron una cuarentena de diez días a los alumnos no vacunados que estuvieron en contacto con algún infectado, alegando que, según la ley estatal, las escuelas no podían requerir la vacunación.

 

 

De ambos lados

Las últimas encuestas que manejan los políticos cordobeses vaticinan que el PRO y sus aliados se acercarían al 50%, lo cual es una merma significativa respecto del 70 y del 60% obtenidos en las dos últimas elecciones presidenciales, pero suficiente para una cómoda victoria en una elección legislativa. El problema está en la disputa por las candidaturas, con el radicalismo empeñado en desconocer la de Luis Juez, a quien no dejan de ver como un negro peronista. En segundo lugar, en torno del 30%, el cordobesismo de Juan Schiaretti, que llevaría como candidatas al Senado a su esposa, Alejandra Vigo, y a la Cámara de Diputados a Natalia De la Sota. Schiaretti no acepta ningún acuerdo con el Frente de Todos, donde Carlos Caserio no pasaría del 10%.

En Córdoba se da uno de los episodios más pintorescos de esta elección: el partido de Domingo Cavallo, que ya no se llama Acción por la República, sino Liberal Republicano, se inscribió en dos alianzas opuestas:

  • Juntos por el Cambio con el PRO, la UCR, el Frente Cívico de Juez y la Coalición Cívica Libertadora, y
  • también con el PJ, el GEN Stolbizer, la Democracia Cristiana y vecinalistas varios.

La Justicia electoral deberá dirimir cuál inscripción es válida.

Cómo Córdoba no hay.

 

La música que escuché mientras escribía

 

 

 

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