Los basureros del macrismo

Hombres y capitales circulan de Vaca Muerta a la Cordillera

 

Treater SA irrumpió con fuerza en la agenda pública cuando, con el respaldo activo de la policía de Neuquén, en enero de este año trató de impedir que un reportero gráfico alemán documentara la contaminación del basurero de hidrocarburos a cielo abierto ubicado en Añelo, corazón del área Vaca Muerta. Rodrigo Andrés Segovia, abogado con domicilio legal en la exclusiva península Manzano en Villa La Angostura, sur de Neuquén, participa de la expansión de esta empresa de servicios estratégicos en esta fase de explotación de no convencionales a través de Treater Neuquén SA, Treater Río Negro SA, Treater Mendoza SA, Treater Chubut SA y Treater Santa Cruz SA, a veces personalmente, otras a través de terceros. En esta firma confluye también Edgardo David Cenzón, ex funcionario de los gobiernos de la ciudad de Buenos Aires primero y de María Eugenia Vidal después.

 

 

 

Itinerario de Treater en provincias petroleras

En 2012 José Ignacio Lizarazu y Sebastián José Leis formaron Treater en Río Negro, Mendoza, Chubut y Santa Cruz, para “la extracción, transporte, tratamiento o remediación, disposición final de residuos especiales, cloacales, pluviales, sanitarios, patógenos, peligrosos, contaminantes” y “el transporte en el marco de la explotación del objeto principal, de cargas generales, líquidos y fluidos, agua potable o para potabilizar; administración de terminales y estaciones de transferencia de lo que se porte”, de acuerdo a los objetos originales inscriptos en los boletines oficiales.

Lizarazu era por entonces un comerciante; con Segovia aparece después con otro perfil. En cambio Leis es miembro de una familia de Neuquén con distintos emprendimientos y firmas de transporte de carga pesada.

En el caso de T. Neuquén, en 2015 se producen cambios. Aumentó notablemente el capital social de la empresa, se retiraron Lizarazu y Leis para que ingresen los miembros del directorio directamente ligados al macrismo, entre ellos Guillermo Daniel Michellod, familiar de Segovia y Marcos Podestá. Dos años después ingresó como presidente Cenzón, recaudador de fondos de campaña del macrismo y auditor en Evaluadora Latinoamericana S.A. junto a Murat Nakas, entre otros. A la vez lo hizo Maximiliano Exequiel Leis en lugar de su padre fallecido.

En el caso de T.Mendoza, Lizarazu vendió en 2013 todo el paquete de acciones a Segovia. Las firmas de Chubut y Santa Cruz ahora están en manos de Sara Aidé Suarez y Segovia en forma conjunta. En Chubut en el 2017 fue a la quiebra y al año siguiente apareció en propiedad de Suárez-Segovia.

 

Anclajes inmobiliarios

Un sinfín de entradas y salidas de directorios y gerencias de empresas revelan el papel de Segovia, para lo que cuenta con algunos socios centrales del empresario regional y de la familia de su esposa.

El entonces gobernador de Neuquén Jorge Sapag (MPN) otorgó la concesión de las llamadas “pistas provinciales de esquí” en Villa LA Angostura a Cerro Bayo SA. El perdedor de esa licitación pública para iniciar el desarrollo y explotación comercial de 270 hectáreas de montaña fue José Ignacio Lizarazu, quien compró el pliego para Trust Developers SA.

Al momento de esa licitación para la explotación de una superficie vecina a la que históricamente controla Cerro Bayo SA, esa firma ya tenía entre sus directivos a Segovia. A la vez participaba de Central Urbana SA (CUSA), la financiera controlante de Cerro Bayo. Entre 2008 y 2010 CUSA tuvo entre sus accionistas a Podestá, el mismo que luego se sumará a Treater Neuquén.

En 2006 Lizararu con otro socio formaron la inmobiliaria Incubus SA. Dos años después estaba copada por los nuevos propietarios de Cerro Bayo SA y CUSA, entre ellos Segovia. En 2010 intervino en la compra de 350 hectáreas para los fideicomisos Nuevo Golf y Nuevos Campos de Angostura, de los que se retira en los papeles para el 2013 (https://www.elcohetealaluna.com/el-factor-cacault/). Desde esa plataforma básica intervino en 2011 como representante legal del Fideicomiso Lago Correntoso con su megaloteo en 87 hectáreas en medio del bosque nativo intacto, cuestionado y destructivo proyecto que quedó anulado hasta este momento.

Vialidad Nacional lo incluyó en el listado de titulares de dominio que recibirán indemnización por la obra de Circunvalación en la ruta nacional N°40, que alcanzó a tres predios a su nombre. Falta analizar en detalle si perdió o ganó con la obra de infraestructura que atraviesa el ejido municipal.

 

Basureros en la cuenca del río Neuquén

El desarrollo del fracking en Vaca Muerta amplió las oportunidades de negocios para Treater. Con su SA Neuquén presentó ante la provincia de Río Negro un proyecto de construcción, funcionamiento y abandono de la planta de tratamiento y disposición final para residuos especiales sobre la Ruta 151 en el paraje Sargento Vidal, zona rural del municipio Campo Grande.

Este basurero está emplazado en 45 de las 11.300 hectáreas que ocupa José Bravo con permiso de ocupación ya que son tierras fiscales, según el plano de mensura que consta en el Registro de Catastro público. Por eso llama la atención que en el estudio de impacto ambiental –con cuya copia extraoficial trabajamos—, se aseguró que Treater Río Negro S.A alquiló a Bravo con opción a compra la fracción en la que se instalará el proyecto mientras se formaliza el traslado de los derechos contractuales a Treater Neuquén. La versión Neuquén es la que presentó el proyecto, que iniciará la adquisición definitiva del predio. Por ley de Tierras vigente en esa provincia los titulares de ocupación en tierras fiscales no pueden trasladar dominio ni alquilar, como en el caso de la supuesta operación de compra-venta de Bravo/Treater.

Su localización es estratégica en los yacimientos en producción, así como también respecto a fuentes de agua dulce bajo jurisdicción de la AIC (Autoridad Interjudiccional de Cuencas), ya que está a unos 25 kilómetros del curso del río Neuquén y a 13 del lago Pellegrini.

De la otra margen del mismo río, en el parque industrial de Añelo, sobre la ruta provincial 17, está el primer basurero de Treater. El depósito de residuos de hidrocarburos aumentó de 6,3 hectáreas en diciembre de 2016 a 13,6 hectáreas en octubre de 2018, cuando la Confederación Mapuche de Neuquén denunció la grave contaminación del área.

En 2015 se instalaron en el Ecoparque de Añelo –epicentro de la explotación no convencional de la cuenca Neuquina— las empresas Treater, Indarsa y Comarsa; y en 2016 fueron aprobados los proyectos de Servicios Ambientales de Neuquén y Comarsa, ubicados a unos 12 kilómetros de esa ciudad, sostuvo la Confederación en la presentación hecha ante la Justicia provincial junto con la ONG Greenpeace, la APDH local y la Asociación de Abogados Ambientalistas.

El escándalo de la persecución violenta contra Stefan Borghardt, reportero gráfico free lance golpeado, maltratado y detenido en la comisaría 10 de Añelo cuando fotografiaba el basurero petrolero, no hizo más que confirmar la falta de garantías medioambientales de la actividad, así como de las libertades básicas en esta democracia tutelada. El secuestro de sus equipos no impidió la difusión de su material, sino todo lo contrario.

El basurero de la vergüenza está a unos 5 kilómetros de la localidad de Añelo y de cultivos agrícolas, y a 3,7 del curso del río Neuquén. La cobertura estatal a los capitales responsables resulta difícil aún a la flamante Fiscalía de Delitos Ambientales que aceptó un primer peritaje exculpatorio. Reconoció sus dudas y pidió otros peritajes, que están demorados.

 

Verde y negro

La inmobiliaria de Bariloche que vendió en los ’90 tierras en la Patagonia a Joseph Lewis, Ted Turner y Douglas Tompkins, entre otros, intervino simultáneamente en operaciones para la megaminería, mostrando la versatilidad de los capitales que licuaron las fronteras internas entre zonas verdes y zonas de sacrificio. El itinerario de los operadores de negocios que actúan en la vida económica y política nos permiten una mejor comprensión de los mecanismos de la acumulación de dinero y de poder que se concretan a nuestro lado, en simultáneo a nuestras vidas cotidianas en el territorio en disputa.

 

 

(Javier Grosso realizó la cartografía y análisis de imágenes satelitales para este informe.)
--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

1 comentario
  1. Alfred dice

    La «inmobiliaria» de Bariloche es van ditmar (minúsculas ex-profeso por el asco que me dan sus propietarios), tan delincuente como sus «clientes» y los «funcionarios», jueces y politicos que los apañan. No olvidar que alejandro van ditmar es «la mano derecha» del sionista lewis. Vaca Muerta es un espejismo que dejará una cuantiosa ganancia en manos de unos pocos y un pasivo ambiental y económico monstruoso para la gilada. Hay una sola y exclusiva manera de que eso no se lleve a cabo, y tiene que ver con lo que dice un refrán sobre la rabia y el perro, lo demás es puro canto de sirenas…

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.