Sigo sin comprender

La única solución al problema jujeño es o debe ser la intervención federal a la provincia

 

Días hace que afirmé no comprender el juicio político —impeachment— americano del norte para destituir al Presidente Trump. Mi incomprensión se refería a la discusión acerca de ciertas operaciones con Ucrania y Rusia del ungido Presidente en las últimas elecciones de los EE.UU. frente a su potencial rival político en los próximos comicios. En todo caso, esas operaciones parecen una prohibición o mal desempeño de menor gravedad frente al asesinato, dirigido hacia una persona pero con consecuencias igualmente dañinas para otras (resultados eufemísticamente llamados “daños colaterales”), justificado sólo por posibilidad de hallarse ante un enemigo futuro, delitos gravísimos contra la vida humana que el mismo Presidente confesó haber ordenado a sus súbditos, quienes cumplieron la orden al pie de la letra.

Hoy pasa algo similar en nuestro país. Al parecer, el partido predominante en el Parlamento y gobernante de la Nación parece haber advertido —¡por fin!— que la única solución al problema jujeño de la Túpac Amaru, que pasa centralmente por la prisión de Milagro Sala y sus colaboradores, ya prisioneros por un término medio de cuatro años, es o debe ser la intervención federal a la provincia. Lo curioso del caso reside en que alguien hizo pública una conversación privada del presidente actual del Tribunal Superior de Justicia, en la cual él admitía la injerencia y presión del gobernador para el encarcelamiento de los prisioneros, deseo que los órganos judiciales competentes habían correspondido, y expresaba su propia opinión acerca de que ya debía ser viable cesar con ese ataque a la libertad de presos, bien llamados políticos.

Con total prescindencia del debate jurídico acerca de si es posible constitucionalmente la intervención federal a un solo poder de un estado provincial —CN, artículos 5 y 6, y 75, inc. 31—, en este caso el Poder Judicial de la provincia de Jujuy, lo curioso del caso está representado por el hecho de que ello deja de lado la intervención federal al Ejecutivo y eventualmente al Legislativo, cuando resulta claro —en la versión del propio presidente del Tribunal Superior de la Provincia— que el autor de la falta de independencia judicial —en verdad falta de libertad de decisión de jueces y funcionarios del Poder Judicial— es el Ejecutivo —el propio gobernador—, con cierto auxilio parcial del Parlamento provincial. ¡Cosa de locos! Se intervendría al perjudicado en su independencia o libertad, algo comprensible tratándose de jueces y magistrados que se dejan presionar en sus decisiones, y no a quien provoca la falta de libertad o independencia.

 

 

 

 

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16 Comentarios
  1. Ricardo Alberto Comeglio dice

    Avancemos sobre las coincidencias. Ambos creemos que Milagro Sala y las personas que colaboran con ella en Jujuy que están en prisión, son presos políticos. Ambos coincidimos en que deben ser liberados. Ambos coincidimos en que hay que intervenir desde el Gobierno Federal en la Provincia de Jujuy, sólo que ud. piensa que hay que hacerlo en los 3 Poderes y yo sólo en el Judicial.
    Hoy jueves el Jefe de Gabinete, Sr. Cafiero, confirma sus apreciaciones sobre el comportamiento del Presidente de la Nación, por cuanto señala que no hay presos políticos en la Argentina, con lo cual nuestra teoría y nuestra pretensión de intervención federal en Jujuy ha quedado completamente destruida ya que será imposible revertir el efecto político de esta declaración en el Congreso.
    También este jueves se ha dado curso al Juicio Político contra el Presidente del Superior Tribunal de Jujuy, lo cual habilitaría, en el caso de prosperar la acusación, a la intervención federal de ese Poder jujeño.
    Una vez intervenido el Poder Judicial es posible declarar la nulidad de lo actuado en el tema que llevó al juicio político señalado, que fue el proceso contra Milagro Sala y esto pone de inmediato en libertad a ella y sus seguidores.
    Ese es el objetivo principal y se logra rápidamente. Esa es la estrategia que propongo.
    La intervención federal es un tema político, no jurídico, pero la nulidad procesal de lo actuado contra Milagro es un tema jurídico, no político, por lo que sólo con una intervención al Poder Judicial de Jujuy se logrará.
    Luego quedará la remosión del Gobernador por medio del juicio político, el cual no debe olvidar ud. que fue elegido por el voto del pueblo y no puede soslayar el impacto político que significaría sacarlo de ese lugar de poder por medio de una intervención federal y no por medio de un mecanismo que incluya el debido proceso, ya que le daría pasto a las bestias que quieren asociar a este gobierno con una dictadura.

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