Un feminismo en un peronismo

Entrevista con la investigadora en Historia del Peronismo y las Mujeres, Carolina Barry

 

«Serás buena esposa y buena hija; mejor madre y maestra», dice el primer punto del “Decálogo de la mujer Argentina” que en 1955 publicó el Partido Peronista Femenino. Otro punto señala: «Denunciarás a quien corresponda, cualquier transgresión a las leyes de la Nación», reclamando para la mujer una participación efectiva en cuestiones políticas. 63 años después de ese decálogo que condensa el vaivén entre el peronismo y la agenda de las mujeres, Cristina Fernández, referenta indudable del peronismo, llamó a sumar al feminismo dentro de las líneas del movimiento: «Nacional, popular, democrático y feminista», dijo en agosto pasado. Para hablar de las tensiones e imbricaciones entre dos de los movimientos con mayor proyección e historia en el país, el feminismo y el peronismo, hablamos con Carolina Barry, investigadora del Conicet, profesora de Estudios de historia del peronismo (UNTREF), autora de Evita Capitana. El Partido Peronista Femenino (2009), La Fundación Eva Perón y las mujeres (comp. 2008) y El sufragio femenino (comp. 2011).

¿Coincidís con que es el momento de mayor imbricación entre el movimiento feminista y el peronista?

No estoy tan segura. Lo que está ocurriendo hoy en el movimiento feminista atraviesa a distintas fuerzas políticas, no solo al peronismo. Por otro lado, el peronismo es demasiado amplio como para hablar de un peronismo. Quizás pueda haber imbricación con sectores que antes no la tenían, como por ejemplo con los sectores del kirchnerismo. Durante los gobiernos K no se si hubo un idea y vuelta tan marcado con el movimiento feminista y quizás hoy esté más en la agenda de la fuerza política. No me atrevería a decir que hay mayor imbricación con el peronismo porque hemos visto las diferentes posturas dentro del peronismo con la Ley de Interrupción Legal del Embarazo. Hay un peronismo de la Ciudad de Buenos Aires, del Conurbano y los principales centros urbanos y hay un peronismo muy diferente que se radica en distintas provincias y que me parece que también hay que prestarle atención. Ese peronismo no necesariamente está imbricado con el movimiento feminista. Incluso también dentro del feminismo tenemos numerosas corrientes y numerosas variables, con lo cual me parece que lo que sí se podría decir es que es un momento donde ciertos sectores de la política están tomando temas de la agenda histórica del feminismo.

El antecedente del Partido Peronista Femenino (PPF) no es muy conocido entre las nuevas generaciones. ¿Podrías contar de qué se trata?

El PPF surgió en 1949. No era la rama femenina del Partido Peronista (PP), era un partido político separado, tenía autoridades propias y era comandado y dirigido por Eva Perón. Después contaba con una estructura organizativa a nivel provincial y territorial que estaba compuesta exclusivamente por mujeres. Estaba separado del PP porque no respondía a las directivas del Consejo superior del PP, sino exclusivamente a las directivas de Eva. Formaba parte del movimiento peronista junto con el PP, la CGT, es decir obreros, políticos y mujeres. Esa división que de alguna manera se mantuvo a lo largo de los años dentro del peronismo. Fue el primer partido de movilización masiva de mujeres, estamos hablando de 1949-1950, es decir nuestras abuelas podrían haber participado de esa experiencia, una experiencia temprana, novedosa… Era un partido exclusivo para mujeres, donde estaba prohibida la injerencia de hombres por dos cuestiones: una, por un principio moral, porque estaba mal visto en la década del ’40 y el ’50 que una mujer participara en política en un local partidario junto a varones, entonces la idea era poder resguardar la buena reputación de las mujeres, que ya de por sí por el hecho de inmiscuirse en la política era complicado. Por otro lado, para evitar la injerencia de los varones del PP dentro del PPF, recordemos que había muy pocas mujeres que tenían una tradición política previa, entonces estas mujeres con su participación exclusiva y con actividades propias para las mujeres lograron una movilización y una activación que fue única en la historia argentina, incluso hay pocos ejemplos en el mundo de este tipo.

Además de formar el PPF, Evita llevaba adelante varias acciones de empoderamiento femenino. Daba herramientas a las mujeres, por ejemplo las máquinas de coser, pero por otro lado tenía una visión tradicional de su rol. ¿Se puede hacer una reivindicación feminista de Eva cuando ella denostaba a las feministas y tenía esa visión tradicional de la mujer y la familia?

El PPF implicó un empoderamiento económico para las mujeres absoluto, de hecho empezaron a participar activamente y a decidir activamente también en la política.
El tema de las máquinas de coser y la forma en que Eva denostaba a las feministas… Era otro feminismo, otra forma de pensar la política, creo que ella no tenía mayor idea de qué era el feminismo y repetía probablemente las palabras que había escuchado de Perón sobre lo que implicaba el movimiento feminista. De cualquier manera, si bien en La Razón de mi vida se traduce un rol tradicional de la mujer y la familia, que era el rol que todas las fuerzas políticas le asignaban a la mujer en ese período (no hay que sacar esto de la mira), me parece que lo más interesante y disruptivo es que por una parte tenés el discurso y lo que se dice de y, por otra parte, hay una politización de las mujeres donde la política está por arriba del rol femenino. ¿A qué me refiero con esto? Por ejemplo la politización del espacio doméstico.

¿Cómo juegan ahí las unidades básicas feministas y el trabajo territorial, de alguna manera llama a salir del rol tradicional y entrar en política?

Muchas de las unidades básicas funcionaban en casas de familia y eran comandadas por mujeres, entonces estos espacios domésticos se politizan, es decir que se politiza la familia. Y la política en los hechos era un valor por encima del valor familia o mujer tradicional. Inmiscuir a la mujer y a sus hijos en la política a través de las unidades básicas creo que fue absolutamente disruptivo y aunque Eva no se llame feminista, no se la considere feminista y aunque hablara de «las mujeres con bigotes», no tiene que ver con lo que después se traduce en la acción política, que es bien distinto.

Respecto a la cuestión territorial, como resultado de la organización dePartido Peronista Femenino, el PP gana las elecciones del ’51, la renovación presidencial, cuando Perón obtiene más votos femeninos que masculinos. Y también por entonces el PP es el único partido que integra mujeres en sus listas y estas mujeres tuvieron la posibilidad de ser elegidas. La Cámara de ese momento pasó a componerse de un 25% de mujeres y hubo territorios que lograron una representación femenina del 100%, por ejemplo el territorio de Comodoro Rivadavia, que tenía una sola mujer delegada. La representación femenina por el territorio fue del 100%, no había varones, con lo cual eso es muy destacable. Inclusive dos mujeres formaron parte también de la dirección de la Cámara, una fue vicepresidenta de la Cámara entre el ’53 y el ’55, y otra fue vicepresidenta segunda del Senado, esto es sumamente destacable aunque no hablemos en este periodo de un feminismo de la manera en que lo conocemos hoy. Eran otras formas de expresión y participación del feminismo, no tiene nada que ver con lo que se presenta hoy como movimiento feminista.

Más adelante en el tiempo, ¿qué papel jugaron las mujeres en la resistencia peronista?

En la resistencia peronista las mujeres jugaron un papel importante, como los hombres. Es interesante ver cómo las mujeres que habían quedado activadas en el período anterior, en este momento toman también un papel de relevancia inclusive aprovechando sus propios roles tradicionales. Por ejemplo, una enfermera que tiene que aplicar una inyección en una casa, suponte, podía llevar y traer información sin ser tomada en cuenta su actividad o sospechada de formar parte de una activación de resistencia. Esa invisibilidad que muchas veces tenemos las mujeres jugó a favor durante la resistencia.

Dentro del peronismo contemporáneo aparecieron voces antifeministas, ligadas a la negación del aborto como derecho, por ejemplo. Argumentan que el feminismo es impuesto por el imperio, que es liberal, o que con el justicialismo ya alcanza. ¿Qué pensás?

Esto atraviesa a diferentes fuerzas políticas. Hay un peronismo tradicional, por eso te decía que el peronismo es muy variado y el feminismo también es muy variado, y quizás puede haber imbricación con ciertos sectores del feminismo y ciertos sectores del peronismo pero sí claramente esto de que «el feminismo es impuesto por el imperio» lo he escuchado de diferentes sectores, no necesariamente del peronismo, inclusive algún sector de la Iglesia también lo ha manifestado. Hay muchos peronismo y hay muchos feminismos.

Desde otro peronismo se está construyendo un nuevo vínculo con la agenda feminista (el rol de la mujer, de las lesbianas, las disidencias, la autonomía de los cuerpos, el trabajo doméstico y de cuidados, la paridad, etc.). ¿Son conciliables ambas agendas?

Me parece que en las distintas fuerzas políticas, no solo en el peronismo, se está conciliando una agenda con algunos de los feminismos, quizás no los más radicalizados, sino los feminismos que tratan temas de igualdades generales, por ejemplo el rol de la mujer, las lesbianas y las disidencias de los cuerpos, trabajo doméstico… Atraviesa todas las fuerzas, fijate lo que pasó en Cambiemos en la Cámara respecto al aborto. También es interesante ver que esta agenda feminista se plantea dentro de un gobierno considerado neoliberal, que también es sugerente, ¿no? Cuando una empieza a ver históricamente cuáles son los sectores que han planteado momentos disruptivos respecto a los derechos de las mujeres vemos: el primer peronismo, que retoma las banderas del socialismo, que había sido el portador principal en materia de derechos políticos, y posibilita y hace la fuerza necesaria para que se sancione una Ley de Voto Femenino (1947), que no implicó solamente la ley en sí sino la posibilidad de mujeres en el Parlamento, eso también es una novedad. Después, la Ley de Cupo Femenino (1991), que fue acompañada por ciertos sectores del feminismo pero el feminismo en general no estaba muy de acuerdo con la implementación de una ley de cupo, sin embargo la agenda política se sobrepuso sobre la agenda feminista y el feminismo terminó aceptando. Y esta ley es durante el gobierno de Menem, un gobierno también considerado neoliberal, que posibilita la Ley de Cupo. Y ahora, en un gobierno como el de Macri, que se plantee y se presente un proyecto de Ley de Interrupción del Embarazo me parece que es interesante para pensarlo porque esto no sucedió durante el gobierno anterior sino que sucede ahora y por eso insisto que atraviesa a todas las fuerzas políticas más allá del peronismo. Lo que pasó ahora es que determinados sectores del peronismo vinculados a la última experiencia peronista se plantearon esta agenda feminista que estaba de alguna manera adormecida, porque no hubo una política quizás más agresiva en materia de estos temas durante los años previos al gobierno actual.

¿Cuál es tu reflexión sobre la agenda de género y el gobierno de Cristina Fernández? ¿Qué elementos permiten afirmar su feminismo y cuáles no?

En el caso de Eva ella es absolutamente disruptiva, aunque no hablara de feminismo, aunque hablara del rol tradicional de las mujeres, creo que su inclusión de las mujeres en la política fue algo extraordinario. Inclusión que empieza por ella misma, en romper roles tradicionales que estaban asignados a la esposa del Presidente y donde ella es la primera que rompe con ese mandato, empezando a ocupar espacios de poder por fuera de la estructura de gobierno, que eso también es novedoso. Hay cierta redefinición del espacio que ella tenía asignado, lo cambia a algo totalmente distinto hasta convertirse en una líder popular de las características que llegó a tener Eva. Por más que ella no hable de feminismo y hable mal de las feministas en La razón de mi vida (que no fue escrito por ella, pero sí firmado), era un poco la versión de época de muchos sectores sobre lo que implicaban las feministas. En definitiva, a veces la práctica política y el discurso van absolutamente separados.

Respecto de Cristina Fernández, me parece que ella ha tomado en la última etapa, por diferentes razones que sería muy interesante ahondar, algunos aspectos de la agenda del feminismo. No recuerdo dentro de su gobierno que haya habido una agenda feminista específicamente, es más, creo que los sectores feministas que apoyaban a Cristina de alguna manera postergaron su propia agenda para apoyar el modelo de gobierno que estaba sosteniendo Cristina Fernández. Creo que en esta última etapa y con el debate por la Ley de Aborto ella hizo un cambio, que sería interesante profundizar.

Sobre este último punto, hay que destacar la relación del peronismo en general con la Iglesia. El peronismo surge, más allá de lo que sucedió después, como una expresión política de la doctrina cristiana de la Iglesia. Eso de alguna manera ha perdurado en el imaginario y en las creencias del peronismo. En general el peronismo, aunque ha integrado a sectores de otros credos como musulmanes, judíos, ateos, incorporó a sectores pertenecientes a la fe cristiana. Esa relación con la Iglesia también de alguna manera condiciona la agenda feminista desde determinados sectores del peronismo y creo que es lo que le sucedió a Cristina en su gobierno respecto a la ley de aborto. Especialmente cuando asumió el papa Francisco, creo que eso fue determinante para no plantear una agenda en ese sentido.

 

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6 Comentarios
  1. Silvia G. dice

    Excelente nota.

  2. Olga Marta Prieto dice

    Comparto las apreciaciones de la autora sobre la práctica disruptiva de Eva, creo que con el transcurso del tiempo ese accionar se fue invisibilizando y quedó una imágen más potable que es aceptada por amplios sectores sociales. También coincido en que han distintos peronismos y feminismos. Seguramente Cristina tuvo una importante agenda de grandes políticas igualadoras que llegaron a las mujeres porque son más postergadas aen el acceso al trabajo, seguridad social, etc. Pero tb coincido que hubo aletargamiento de las políticas de género más disruptivas durante los gobiernos de Cristina, de hecho fue reconocido por Juliana Di Tullio en lo que refiere al proyecto de acceso al aborto. Otro punto que me parece interesante resaltar considerando la relación del peronismo con la iglesia que la autora menciona, es que en este tiempo el papa Francisco tiene un lugar destacado en el mundo por su defensa de la paz, rechazo a las políticas antiinmigratorias, defensa del medioambiente, eso lo coloca enfrentando al neoliberalismo de Trump y otros líderes mundiales, incluso su relación con Macri hace ruidos. No obstante ello a las peronistas feministas nos resulta difícil de aceptar la iglesia católica como estructura con posturas ¿irreconciliables? con los derechos sexuales y reproductivos y las identidades disidentes.

  3. Olga Marta Prieto dice

    Excelente nota, muestra las complejidades de los tiempos históricos. La amplitud que debemos tener las que como en mi caso nos reivindicamos peronistas kirchneristas feministas. Acuerdo con el análisis sobre la práctiva revolucionaria de Evita y el impacto en la participación política de las mujeres. A veces generan ruidos las miradas sobre el pasado porque se filtran problemáticas del presente.
    Una complejidad de este tiempo neoliberal para las peronistas-feministas es la figura del Papa, un referente mundial de la paz en tiempos en que el estado argentino se involucra en acciones belicosas en Venezuela y, por otro lado tb referente de una estructura contraria al avance de derechos sexuales y reproductivos e identidades disidentes.

  4. Laura dice

    Jubilación para amas de casa, aportes a trabajadorxs de casas particulares, matrimonio igualitario, identidad de género, responsabilidad parental, acceso a métodos anticonceptivos sin cargo, reproducción asistida en PMO para todas las personas mayores de edad, el protagonismo de Madres, Abuelas, dirigentes como Milagro, la creciente participación relevante de mujeres en sindicatos, universidades, centros de estudiantes, organizaciones sociales, cooperativas, cargos políticos: algunas de las acciones feministas del kirchnerismo/peronismo. ¿Seguras de que no hubo una agenda feminista? No hubo IVE, cierto y no estuve de acuerdo, ni el discurso de Cristina era el de Malena Pichot, afortunadamente. CFK revisó su postura sobre el aborto y la modificó. Desde luego que sería interesante pensar por qué gobiernos neoliberales, que demuelen los derechos de todxs y sobre todo de las mujeres y T/T condecienden a tratar un par de leyes progresistas; mucho más interesante, para mí, en estos tiempos de feminismos duranbarbistas. Y me interesa saber si el «feminismo radical» mencionado refiere a las mismas mujeres que ahora quieren impedir que en el 8M participen trans y travestis porque no son mujeres biológicas (!?).
    Pésima comprensión de la entrega de máquinas de coser; le permitió a muchas mujeres que carecían de oficio, profesión y posibilidades cercanas de acceder a ellos y a remuneración hacer uso de sus saberes y facilitó de un medio de producción para obtener dinero por su trabajo, antes sólo confinado a las cotidianas e invisibles tareas hogareñas.

    1. Andrea dice

      Impecable

      1. Olga Marta Prieto dice

        Excelente

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