Arde troya

El Parlasur en el nuevo escenario político

 

Nuestra región vive un momento de disputa. De convulsiones, protestas, movilizaciones multitudinarias, ascenso del factor militar, uso de la persecución jurídica a dirigentes populares. Golpe de Estado en Bolivia. Resultados electorales que parecieran contradictorios. El Frente de todos gana en Argentina, el Frente Amplio pierde en Uruguay.

Cuando ganó Macri y al poco tiempo fue destituida Dilma Rousseff se hablaba de un cambio de época. Muchos, incluso compañeros del campo popular, sostenían que se había terminado la época de gobiernos populares y vendrían años de gobiernos neoliberales en nuestros países. Que solo nos quedaría ensayar una tibia resistencia, pero que sería muy difícil detener la avalancha neoliberal. Que esos años de gobiernos populares trabajando juntos para sus pueblos y para la región habían sido una «excepción histórica», «un descuido del imperio», un raro paréntesis entre tantos años de dominación.

Pero estos no son los ‘90 donde las propuestas neoliberales ganaban elección tras elección y se avanzaba con cercenamiento de derechos históricos y privatizaciones con muy poca resistencia. Ahora hay otro nivel de conciencia y es muy reciente el recuerdo de que se puede gobernar y vivir de otra manera. Efectivamente se produjo una contraofensiva conservadora que obtuvo éxitos, pero lejos estamos de que sea irreversible y prolongada. No hay cambio de época, hay disputa.

Además de ser un momento de dura puja, en el MERCOSUR se da una particularidad. Brasil y Argentina, los motores de la región, tienen gobiernos de diferente propuesta política, mas que diferente, antagónica. Desde su fundación, los presidentes de ambos países llevaban adelante políticas similares. Jose Sarney y Raul Alfonsin, Collor de Mello, luego Fernando Enrique Cardozo y Menem, Lula da Silva y Nestor Kirchner, Dilma Rousseff y Cristina Fernandez. Siempre había una sintonía, cuando no similitud. Es evidente que Jair Bolsonaro y Alberto Fernández representan proyectos diferentes. Habrá que abordar el desafío entonces de convivir con grandes diferencias y a su vez impulsar el comercio intra-región y vincularse al mundo de manera articulada.

El Parlasur deberá ser un organismo donde esa búsqueda tenga un espacio fundamental. Ese parlamento fue denostado por Mauricio Macri y su gobierno, el ex presidente despreciaba todo lo que tuviera que ver con la integración, Mercosur, Unasur, CELAC. Pero será en la etapa que viene, muy importante. Es el ámbito donde confluyen representaciones de todo el arco político e ideológico. Están allí diputados de Bolivia y de Venezuela, además de los países miembros. Oficialistas y opositores.

Para superar la ilegalidad de Macri de no convocar a elecciones de parlamentarios del Mercosur, hubo que aplicar un artículo reglamentario. Se mantuvo, entonces, a los actuales representantes argentinos que habíamos sido electos en 2015 por voto popular, hasta tanto el Estado argentino informe la resolución definitiva. En todas las delegaciones hubo acuerdo de que nuestro país, además, presida el organismo durante el año 2020. Y se puso a consideración mi nombre para esa responsabilidad. La votación fue de 68 votos a favor sobre 69 presentes.

Las tareas acordadas para llevar adelante rápidamente serán las que tienen que ver con evitar el achicamiento de la democracia en la región. Habrá una presencia del Observatorio de la Democracia del Parlasur en Bolivia para las próximas elecciones, para ayudar a que se realice una elección transparente. Se impulsará una mesa de consenso con todos los actores en Venezuela con la convicción de que los evidentes problemas que tienen los venezolanos los tienen que arreglar los venezolanos con dialogo, en paz, con total respeto a los derechos humanos y sin intervención extranjera de ningún tipo. Estos serán los esfuerzos iniciales que realizaremos para que nuestra región recupere su lugar en el mundo, donde se expresen las diferentes propuestas políticas, pero se privilegie lo que debe unirnos.

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3 Comentarios
  1. Hugo dice

    La derecha neoliberal-conservadora tiene múltiples formas de desalojar a gobiernos populares. Veamos el caso de Sudamérica. En Brasil llegó al poder por la proscripción, en Argentina por los votos, en Bolivia por un golpe militar y en Ecuador por la traición. Por eso merecen un reconocimiento pueblo y gobierno venezolanos, los únicos que no pudieron doblegar a pesar del ser los más agredidos..

  2. pepino dice

    Felicitaciones y mucha fuerza..!!. No debemos aflojar porque nos van a cascotear el rancho.Y de eso sabemos un monton.!!..Suerte!!

  3. mariela sosa dice

    Felicitaciones Oscar! No va a ser fácil la tarea. compañero. Toda la fuerza. abrazos

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