El Estado se endeuda para beneficio del capital financiero en una magnitud que, cuando se hace imposible de pagar, compromete nuestro patrimonio nacional.
El silencio como respuesta al avance del modelo del gobierno de Milei no es la única opción; existe una alternativa económica, productiva y distributiva.
Los intereses de Estados Unidos en la región hacen sospechar sobre las incidencias que tiene el país del norte en la actual economía y política argentina.
Los ricos de la Argentina dividen sus negocios entre el “carry trade” y el sistema colonial tradicional, mientras el pueblo presente y futuro paga las consecuencias.
Deuda récord, dólares que no aparecen, reservas negativas y metas incumplibles. El establishment propicia otro Menem, para que no aparezca un Kirchner.